Ocurri� tan solo hace tres d�as. Est�bamos en la casa de un
t�o, celebrando la llegada del a�o nuevo. Nuestra numerosa familia se reuni�
casi por completa. Llegaron las 12:00 y comenzaron un sin fin de abrazos y
besos.
Luego de eso, se corrieron las mesas y comenzaron todos a
bailar. Primero baile con una prima, luego con una t�a, luego con mi abuela
hasta que termin� bailando con mi t�a Ana.
Ella, sin ser la menor de la hermanas, mi t�a Ana era la mas
jovial de todas. Aun con sus 45 a�os encima, se ve�a muy bien para su edad. Hubo
un tiempo en que estaba muy bien para mi gusto, estaba rellenita, con un buen
par de tetas, buenas piernas y buen culo, aparte de ser bonita de cara. Ahora,
despu�s de su divorcio, estaba muy flaca , con poco poto, pero segu�a
manteniendo un muy buen par de tetas.
A esa altura estaba con una copas de mas, pero no borracha,
solo un poquito alegre. Paramos a descansar un rato y me pregunt� si ten�a
cigarros. Yo le dije que si y le ofrec� uno. Ella me dijo que no pod�a fumar
ah�, ya que estaban mis primos y ella les ten�a prohibido fumar. Me hizo prender
uno y a escondidas le pegaba sus fumadas.
Me coment� lo buena que hab�a sido en su juventud para los
bailes, las fiestas, para tomar y fumar. Que hab�a probado de todo. Le coment�
que en mi billetera tenia un cigarro, de esos que dan risas y que si se animaba
a pegarle una fumadita. Me miro muy sonriente y me dijo que si.
Disimuladamente salimos al patio de la casa de mi t�o. Era
una casa muy grande y al fondo del patio, tenia un cuarto, donde mi t�o guardaba
sus herramientas. Lo ni�os chicos jugaban en el gran jard�n de la casa y no
hab�a ning�n riego que fueran a este cuarto, ya que como las luces estaban
apagadas, todo estaba muy oscuro, y no se ve�a casi nada. Pude notar que ella al
salir por la cocina, ( yo ya la esperaba en la oscuridad) , hab�a sacado una
botella de champagne y la llevaba bajo el brazo. Al estar tan oscuro, ella se
call� en el camino, lo que nos gener� un ataque de risas a ambos, que tuvimos
que aguantar.
El cuarto quedaba bien al fondo del patio y estaba cerrado
con llave, como yo supon�a. Sin embargo, como muchas veces yo le hab�a ayudado a
mi t�o a cortar el pasto, me anticipe a esto y hab�a sacado la llave de la
cocina. Abr� el cuarto y ambos entramos. La oscuridad era absoluta.
Yo sab�a las cosas que ten�a mi t�o en ese cuarto, incluyendo
una luz de emergencia, la que prend�, al nivel m�nimo y apuntando al piso para
que no se viera desde la casa.
Mi t�a destapo la botella y yo saque mi cigarro m�gico.
Comenzamos a beber y a fumar. A mi no me hizo efecto, ya que solo le pegue un
par de piteadas al igual que mi t�a, que tampoco quer�a que se le notase cuando
volviera. A si que luego del par de piteadas por cada uno lo apague.
Mi t�a le daba grandes sorbos a la botella, pas�ndomela a mi.
Ambos nos re�amos silenciosamente hasta que ella me tomo de la mano y me acerco
a ella. Tomando un poco de champagne, la dejo en su boca y coloc�ndola sobre la
m�a, vaci� el l�quido dentro de mi boca. Por unos segundos sent� el roce de sus
labios con los m�os. De igual forma hice yo lo mismo, pero esta vez la abrace y
le met� mi lengua en su boca. Ella sin soltarse, volvi� a llenarse la boca de
champagne y me volvi� a besar. El liquido corri� por nuestros cuellos y
terminamos fundidos en un apasionado beso. Mis manos comenzaron acariciar su
culo, mientras ella se apretaba mas y mas a mi cuerpo.
Mi verga se coloc� dur�sima y la frot� contra su pubis. Ella
sintiendo el tama�o de mi herramienta, me rozaba su pubis con fuerza. Parec�a
que est�bamos fornicando con ropa, los besos fuertes y apasionados, llevando
nuestras lenguas lo m�ximo posible a la boca del otro. En ese momento no �ramos
t�a y sobrino, �ramos dos amantes calientes con ganas de sentir placer y lo
est�bamos consiguiendo.
Mi t�a se arrodillo delante m�o y casi a tirones me bajo los
pantalones. Inmediatamente mi verga fue succionada por sus labios. Comenc� a
sentir una mamada exquisita, echa por toda un profesional, meti�ndola hasta lo
m�s adentro de su boca, para sacarla y hacerla rozar contra sus mejilla. Yo tome
la botella de champagne y me vaci� un poco en la verga. Ella me la quit� de la
mano y bebiendo un gran sorbo, continu� d�ndome placer oral. Pod�a sentir el
l�quido que aun manten�a en su boca mojarme la verga. Ella saboreaba la verga de
su sobrino haci�ndole casi acabar de placer.
La levant� y la bese apasionadamente en los labios. Comenc� a
desabrochar r�pidamente su blusa, ayudado por ella, hasta dejar libre una de
esas tetas las que chupe con pasi�n, mientras con mi manos trataba de liberar la
otra.
Sentimos a lo lejos la llamada de mi prima. Mi t�a anduvo
reaccionando un poco y quiso irse. Yo la detuve dici�ndole que no nos
encontrar�an ah�, mientras segu�a chupando sus tetas. Ella se arrodill� y me
dijo que acabara en su boca lo mas r�pido posible. Nuevamente mi verga fue
absorbida por su boca, la que en menos de dos minutos logro llevarme al cl�max y
comenc� a descargar todo mi semen en su boca. Ella al parecer no desaprovech�
ese manjar y lo trag� completamente. R�pidamente se visti� y mirando por la
ventana y percatarse de que nadie la ve�a, salio corriendo hasta la casa,
dej�ndome a mi, con los pantalones abajo y una sonrisa de lado a lado.
Feliz 2005 a todos
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