Relato: Sexo con mi jefe abogado
Hace unos cuantos d�as mi jefe y amigo se me declar�, diciendo que le ocurr�an cosas conmigo, que lo pon�a nervioso y que lo ten�a confundido. Nosotros desde que ingres� a mi trabajo hemos sido muy buenos amigos y nos llevamos espectacular, pero yo jam�s lo vi como hombre. El caso es que �l tiene 3 hijos, dos de su anterior matrimonio y un beb� con su pareja actual, aparte de eso est� el tema de que en edad nos llevamos por m�s de veinte a�os. El asunto es que luego de ese d�a me empezaron a pasar cosas con �l, yo tabi�n tengo a mi pareja con la cual llevo 4 a�os de relaci�n, pero de todos modos no pude controlar lo que pasaba con mi jefe. Quise irme del trabajo, resoluci�n que le comuniqu�, sin embargo hab�a mucha presi�n a nivel de sentimientos y pasiones, al d�a siguiente lo bes� y ya no pude controlar m�s lo que sent�a por �l, entre besos fui acarici�ndolo suavemente y bajando las manos hasta la erecci�n provocada por mis besos, le roc� con mi cuerpo, y el me tomo por la cintura, llev�ndome hasta el escritorio. Comenz� a darme estocadas contra el mueble y yo me iba mojando m�s y m�s, pero no pas� nada. Pasaron dos d�as de caricias, besos, palabras y ganas de estar desnudos haciendo el amor, hasta que finalmente al acabar la semana nos fuimos a un motel, en el cual logramos estar juntos y decirnos te amo, apesar de la infidelidad. Entramos al cuarto y lo tom� por el cuello hasta juntar nuestros labios y luego fu� con mis labios y lengua, bajando por su ment�n, detr�s de los o�dos, su cuello y hombros; de respuesta a esto el me tom� violentamente por la cintura, para besarme y tocar mis pechos con una mano, con la otra rozar mi vagina que de a poco se iba mojando. Pedimos unos tragos porque pese a la pasi�n que estaba latente, yo sent�a cargo de conciencia por aquella mujer y por mi pareja a los cuales estabamos enga�ando, ya bebido el trago quedaba s�lo irse a la hermosa cama de adornos blancos, decorando la pared hab�an esculturas muy er�ticas, me fu� a su ropa desabotonando poco a poco su camisa, desprendi�ndolo de su pantal�n su corbata, su ropa interior, as� qued� desnudo en la cama, para que yo pudiese recorrer su cuerpo con mi lengua, lo explor�, pero no me atrev� a practicarle sexo oral, dado que no sab�a si le iba a gustar, no obstante le saqu� varios gemidos. Luego vino su turno y bajo con su lengua pasando lentamente por mi abdomen y llegando a mi vagina que lo esperaba con ansias...