Relato: Hicimos el amor con locura Siempre pens� que cuando uno es adolescente se es muy quedado en el sexo por la poca experiencia y conocimiento, pero creo que estuve un poco equivocado porque cuando algo te gusta de verdad simplemente aflora y lo haces s�per bien.
Me estoy refiriendo concretamente al sexo oral y a la forma que siempre me ha gustado tener sexo.
Cuando reci�n entre a la universidad escog� la carrera de inform�tica porque me gusta mucho la computaci�n pero desgraciadamente nunca termine esa sino m�s bien fue otra que igual me gusta. Bueno en mi curso conoc� a Adriana, una linda mujer de 18 a�os con una deliciosa piel trigue�a de ojos claros, una sonrisa hermosa, pechos normales pero lindos y una colita redondita que me tra�a re loco.
Siempre fui t�mido con las chicas de hecho a�n lo soy pero ya no tanto como antes, y cuando la conoc� lo primero que se me pas� por la mente fue Que linda mujer Como quisiera ser su enamorado, pero despu�s de pensarlo mi autoestima por culpa de mi timidez me hac�a ver como un fracasado.
Para no alargar mucho la historia fue un compa�ero del mismo curso que coincidentemente fue el novio de mi vecina y que aparte era el padre de su hijo pero que solo lo ten�a que ver a ratos porque la familia de mi vecina no lo pod�an ver ni en pintura. Fue gracias a �l que pude conquistar a Adriana por un acuerdo que hicimos yo ten�a que convencer a mi vecina de que le deje ver a su hijo y �l hacerme gancho con Adriana o por lo menos decirle que me gustaba mucho.
En fin paso que gracias al cielo el sentimiento era mutuo entre Adriana y Yo cuando se mi compa�ero le conto que ella me estaba volviendo loco de amor.
Fuimos enamorados por casi 1 a�o y medio pero en ese poco tiempo pude hacerle el amor como nunca me hubiese imaginado, Yo estaba muy enamorado de ella y Adriana igual de mi pero no voy a negar que cada vez que la ve�a me prend�a como fosforo y me la imaginaba haci�ndole el amor, ella lo notaba pero yo no quer�a que pensara que solo estaba con ella por eso, realmente estaba enamorado de ella. Pero paso que un d�a terminando las clases la acompa�e a su casa pero casualmente sus padres no hab�an estado all� as� que le dejaron las llaves encargado a un amigo que viv�a al lado, ella tiene una hermana pero que tampoco estaba porque se hab�a ido a una discoteca Adriana me invito a pasar y yo gustoso, nos sentamos en el mueble un rato y despu�s se par�, fue hasta la cocina y trajo algo de picar, como todav�a era temprano 4am mas o menos no me preocupaba del tiempo, ella y yo platicamos un rato de cosas de la U, hasta que mis ojos se fijaban en lo linda que estaba vestida y le dije de veras que te ves linda con es ropa jejeje pues era muy joven y pues le dije lo primero que se vino a la mente, ella me dijo de verdad y se sonrojaba mientras se sonre�a de que le haya dicho eso pero era verdad. Lo curioso fue que no tuvimos que hablar de sexo para entrar en acci�n, simplemente nos acercamos y nos comenzamos a besar, yo sab�a que como sus padres tardar�an en llegar pod�a besarla todo lo que quiera la bese por mucho rato acariciando su espalda, su cintura, sus pechos su cara y su hermosa colita, jug�bamos con nuestras lenguas, le besaba el cuello, sus mejillas, su rostro era tan lindo que no quer�a parar de besarla, la recost� en el mueble y nos seguimos besando tanto que ya no quedo rastro de su l�piz de labio, mientras nos bes�bamos mi mano izquierda bajaba suavemente hasta su conchita, y yo ya quer�a probarla pero no quer�a ir muy r�pido, ten�a una blusa color plomo que tan solo la sub� y comenc� a besar su vientre e iba subiendo hasta sus senos que los ten�a tan parados y duros que pod�a chuparlos mucho mejor, yo era quien le ped�a ir quit�ndole la ropa, y mientras le chupaba sus senos le segu� desabrochando el jean apretado que ten�a puesto, le bese los senos uno a uno dando vueltas con mi lengua, despu�s la bese un rato m�s en la boca, como est�bamos en el mueble yo le tome ambas piernas y las levante para quitarle el jean y mientras se lo quitaba me mostro esa hermosa colita que yo temblaba del placer de saber que la iba a probar, mi b�xer estaba empapado de mi liquido sexual, pero no termine de sacarle todo el jean se lo deje hasta sus talones y le ped� que sostuviera sus piernas con sus brazos, ella me dec�a Que vas hacer y le dije voy a quitarte el cachetero pero no se lo quite y me fui hasta ese cachetero suavemente besando sus piernas, llegue hasta su cachetero y mi boca lo mojaba mientras ella dec�a ooooooh que haces, pero en ning�n momento lo impidi� porque la sensaci�n debe haber sido incre�ble, mi boca y mi nariz sobre todo no quer�a dejar de percibir el aroma natural de su vagina (ella es muy limpia en su aseo) era como un afrodisiaco para mi le sub� su cachetero y mi cuerpo temblaba cada vez m�s sabiendo que iba a darle unas chupadas a sus hoyitos como solo un loco por el sexo oral sabe darlas tome con mis manos sus nalgas y mi lengua saboreaba su suave y deliciosa conchita quer�a estar prendido comi�ndole sus dos hoyitos pero sab�a que si me tardaba probablemente llegar�a alguien a interrumpir Adriana no sab�a si moverse o gritar de placer al ver c�mo le daba esas gigantescas chupadas, tarde en darle mi sexo oral pero no tanto como hubiese querido por temor a que alguien llegase, luego sin decirle que posici�n quer�a hacer la levante le quite completamente el jean y sus zapatos la tome de su cintura y su conchita la puse en mi boca formamos un rico 69 ella no era experta obviamente en esto del oral pero me dio unas buenas chupadas a mi pene que me sent�a en el cielo, mientras yo segu�a deleit�ndome con el sabor de su tierna conchita, segu�amos por otro buen rato hasta que ella misma se quit� de encima y me dijo ya p�nmelo lo quiero mucho mi amor, r�pido me sent� y muy despacio la quer�a penetrar pero en ese momento dijo espera espera es que t� eres el primero entonces me pare y cre� entender lo que pasaba pero ella misma me dijo es que creo que me va a doler yo le dije no mi amor, tranquila mira ponte as� (en 4) y yo voy despacio, si te duele paramos, pero cuando empec� y con mi pene demasiado mojado y erecto no tard� mucho en ingresar y sangrar la penetre por unos instantes pero luego ella no quer�a seguir viendo mi pene manchado as� que nos metimos r�pido a la ducha y mientras nos limpi�bamos nos acariciamos luego ya m�s tranquilo nos secamos un poco el agua y de nuevo comenc� a penetrarla dure bastante pero no acabe en su boca, lo hice afuera, de todas formas los gemidos y la forma como arqueaba su espalda cuando la penetraba se me cal� tanto en la cabeza que hasta el d�a de hoy el solo acordarme me pone a 1000
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Relato: Hicimos el amor con locura
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