PISA EL ACELERADOR XV
He pasado un tiempo, de obligada reflexi�n, (debido a la
vor�gine de sexo y violencia que provoqu� y padec�), sin nada f�sico con otro
hombre. Me he conformado con esos suministros, que he conseguido, de orina,
semen y ropa usada (usada y sudada).
He estado un par de veces con prostitutas, pero s�lo encontr�
placer en causarles dolor. Ya antes de mudar de hetero, activo y dominante a
gay, pasivo y sumiso; me comportaba duramente con ellas.
Yo les daba dinero y ellas me proporcionaban placer, si ellas
no me daban dinero yo no ten�a porque buscar su placer, todo lo contrario.
Ten�an que gan�rselo y sudarlo bien sudado. Sab�an que si no cumpl�an todo lo
acordado, y era una lista larga y desagradable, no cobrar�an m�s que 50�. Y se
ganar�an la bronca del due�o del garito
Pero, ya no me excitaba, como antes, hacerles pasar un mal
rato, ni siquiera la er�tica del poder, la sensaci�n de dominar, tener el
control de todo lo que pasa.
Me excitaba m�s pensar que eso mismo que yo les hac�a, me lo
hiciera a m� uno de los jovencitos que iluminaban mis masturbaciones.
En especial "I" un apol�neo efebo al que sigo la pista hace
tiempo.
Como recordareis los lectores de los anteriores cap�tulos,
"I" es el adorable diecisietea�ero, motorista de telecomida, al que siempre daba
buenas propinas y un d�a le di 100 � para una multa de 90�, por ir en direcci�n
prohibida.
Otro d�a lo invit�, a acompa�arme en mi casa a comer (la
comida para dos que �l hab�a tra�do) y le regal� unos calcetines y unas zapas de
145� y me qued� con las suyas.
Desde entonces le he hecho seguir por una agencia de
detectives (distinta a la de la primera vez). Que me ha facilitado fotos y
actividades de "I". Se le ve con pocas chicas, est� normalmente con sus amigos,
fumando porros y bebiendo birras.
Me ense�aron unas fotos de "I" junto con dos amigos m�s
haci�ndose una paja en un callej�n.
No parec�a nada de tipo homosexual, m�s bien ritos de
iniciaci�n a la madurez.
Inocentes competiciones entre amigotes. Despu�s se les ve�a
meando, para ver qui�n llegaba m�s lejos. La foto, tomada de perfil, permit�a
ver la longitud de esos miembros.
Podr�is comprender que esa visi�n de tres diecisieta�eros
paje�ndose y luego orinando me encant�. Mi polla creci� dentro de mi slip, y me
mov� discretamente para no mostrar un gran bulto en el pantal�n. Pude comprobar
que "I" est� casi tan bien dotado como lo estaba "K", casi 24 cm. y sus amigos
un poco menos, pero con unas hermosas pollas.
Lament� que no me hubieran facilitado un v�deo, en vez de
unas fotos.
Disimulando mi excitaci�n, felicit� al jefe de la agencia
dici�ndole que me las quedaba para probarle a mi familiar que ese golfo no deb�a
ver a una se�orita como su hija.
Esas fotos me han acompa�ado en manipulaciones nocturnas,
junto con las zapas y los calcetines de "I". Me he excitado pensando en �l,
cavilando el modo de tener algo de tipo sexual, sin que s� de cuenta.
De repente se me ocurri� como dos heterosexuales pueden
correrse juntos sin que nadie pueda hablar de homosexualidad.
La situaci�n no era dif�cil de llevar a cabo (otras m�s
arduas hab�a culminado), pero tenia que tenerlo muy relajado y en un ambiente
controlado, cuando se lo propusiera.
Prepar� una bolsa de mano con dos toallas y tres slips: 2
blancos de mi talla y uno menor de emporio armani. Era negro y con forma de
tanga, con un el�stico muy ancho y a I le tendr�a que sentar de miedo.
Sab�a que en el restaurante libra los lunes, y yo me hice el
encontradizo por donde suele parar (seg�n la informaci�n de los detectives) y
entr� en un bar en el que pude ver, a trav�s del cristal, que estaba bebiendo
cervezas con dos amigos. Ped� una cajetilla de rubio americano (de esas que no
pasan por el estanco y a veces, son m�s falsas, m�s te�idas y menos americanas).
El jefe me la dio y le dije que prefer�a Camel.
I se acerc� a saludarme, yo mostr� una gran sonrisa y le
dije.
�Qu� haces por aqu�?
�Qu� que hago yo? �Qu� haces t�, que este es mi barrio?
No lo sab�a, tengo un peque�o apartamento cerca de aqu� y
par� a comprar Winston.
Pero te llevas Camel.
Claro porque ped� americano y este es del falso, para eso
prefiero de estanco.
�Joder!. Sabes de todo.
Bueno, si no sabes te joden.
Vaya, vaya. Por mi barrio.
S�. Iba a fumar un poco de Mar�a, y le pongo un poquito de
tabaco para que tire.
Hombre, ya pod�as pasar algo.
Yo compro Camel, pero no soy un camello.
Ya, hombre, pero pod�as enrollarte y fumar con nosotros.
Si quieres venir conmigo, a fumar, vale, pero no me mezcles
con historias raras. El cannabis fumado de manera particular no es un delito,
no es legal pero no est� perseguido su consumo no p�blico. (En Espa�a no se
sanciona su consumo en privado pero no puede cultivarse, comprarse, venderse o
transportarse).
Hombre, molar�a fumar un poco de lo de los ricos.
Ya, lo dice el que tiene unos playeros que te cagas.
Gracias a ti.
No, gracias a que se equivocaron cuando me los regalaron.
�Quieres venir, es aqu� al lado?
Vale. Te acompa�o a ver que tal est� eso.
Siempre que quieras.
Cruzamos tres manzanas y fuimos hasta mi apartamento. Como ya
hab�a previsto esa contingencia. Ten�a dispuesta una botella de 1 litro de
cerveza, con varias dosis de esas medicinas que te alegran el d�a. Por lo menos
la parte p�lvica.
Le dije a "I", que tomara un trago. Me serv� muy poco y a �l
un vaso lleno.
No le dio importancia y se puso a beber. Yo pegu� un par de
sorbos, mientras pensaba que un poco m�s de dosis no me iba a perjudicar.
Le present� unos aperitivos trampa, salados y picantes para
tirar de la bebida.
Al poco rato se serv�a otro vaso m�s. Prepar� un cigarro de
marihuana, pero lo hice muy ligero, mezcl�ndolo con un camel. No quer�a que se
colocara mucho.
Seguimos bebiendo cerveza, yo apenas. Se acab� la botella y
ya le hac�an efecto las pastillas disueltas. (Se le notaba porque se toc� varias
veces el paquete). Su pantal�n vaquero, aunque muy flojo, mostraba un buen bulto
en la entrepierna. Casi parec�a una tienda de campa�a.
Le dije:
I, me haces un favor.
Claro, dime.
Tengo ganas de ir a putas, pero no me mola ir s�lo. Me
acompa�as.
Pero no tengo 18 a�os, ni dinero.
Eso no es problema, yo te invito y viniendo conmigo no te
pedir�n documentaci�n. �Vamos?
Vale.
Llamamos un taxi, cog� la bolsa y salimos hacia el
prost�bulo.
Est� a unos 50 Km. de distancia de buena carretera y tardamos
20 minutos.
Era un taxi con mampara de seguridad y los dos nos hab�amos
sentado detr�s.
Procur� sentarme de forma que mi pierna izda. tocase con su
dcha. tambi�n procur� que mi bota se pusiese a tiro de su zapa pero apenas me
roz�.
Yo conoc�a muy bien ese lupanar, su propietario hab�a
recurrido a m� cuando lo mont� para lograr los permisos municipales y que las
autoridades no tuvieran mucho celo en sus probos desvelos.
El encargado sab�a que hab�a que atender mis sugerencias como
ordenes. Ped� un reservado, un cubata de ron y uno de whisky y dej� a "I"
mientras iba a hablar con el jefe. Le ped� que me mandara las dos t�as m�s
j�venes y buenas que tuviera y �l me dijo que una rumana de 18 y una polaca de
22.
(Actualmente las prostitutas de la Europa del este forman el
top de este submundo. De piel clara, pelo claro, a veces rubio natural, sin
tintes. Ojos claros, muchas veces azules o verdes, sin pasar por la �ptica. Con
mucha educaci�n y cultura. Hablan varias lenguas (aunque a sus clientes s�lo les
interese su franc�s). Puesto que proceden de reg�menes comunistas que
facilitaban a todos el acceso a la educaci�n. Tal vez eso sea de lo �nico
defendible de dichos reg�menes).
Mand� llamar a la rumana y a la polaca y verdaderamente
estaban de impresi�n. La rumana no s�lo era m�s joven, era m�s delgada y guapa.
Estaba mejor que muchas modelos que pisan pasarela. Les explique que ven�a con
un familiar joven (no quise aclarar ni grado, ni edad).
Escog� a la polaca para m� y le ped� a la rumana que se
dedicara a I, que si nos practicaban un buen "lap dancing" cobrar�an una buena
propina.
A la polaca le ped� que no me tocara la polla con las manos y
que fuera despacio, muy lentamente, que quer�a yo llevar el ritmo. A la rumana
le dije totalmente lo contrar�o. Les ped� que vinieran en 5 minutos y que al
entrar se desnudaran un poco y bailaran y me fui al reservado.
"I" estaba intranquilo. Me sent� enfrente de �l.
Joder, como has tardado.
Estuve mirando el ganado, no se trata de llegar y llenar,
es mejor calidad que cantidad.
Claro. �Qu�, has visto alguna que t� mole?
S�, dos. Vienen para aqu� y antes de entrar bailaran un
poco para mostrar sus encantos y que pueda decidir.
�Qu� bien vives!
De eso se trata.
Ped� otras dos copas.
Sal�a el camarero despu�s de servirlas, cuando entraron las
dos putas.
Empezaron a moverse suavemente al son de la m�sica, se
quitaron una especie de batas muy largas, como saltos de cama y quedaron en ropa
interior de encaje. La rumana llevaba sujetador, bragas, ligas y medias de color
negro, con peque�os lacitos y otros detalles en rojo, as� como zapatos de tac�n
de aguja rojos y negros.
La polaca llevaba un conjunto similar pero blanco y con
detalles azules as� como zapatos bicolores.
Me fij� en I las miraba muy concentrado y en dos ocasiones se
pas� la mano por la entrepierna.
La rumana, siguiendo mis instrucciones, no paraba de mirarlo.
Bailaba, s�lo para �l y se tocaba los pechos y el co�o a trav�s de la fina
lencer�a. I respiraba m�s aceleradamente y la polaca vino hacia m� y se sent�,
de espaldas, encima de m�. I me mir� por un momento con una cara de envidia
terrible, que cambi� por una de susto cuando la rumana se le sent� encima de
frente. Intent� levantarse pero ella se baj� el sost�n y le dio un pecho a
chupar.
Yo apartaba a la polaca para poder ver ese espect�culo. I
todo excitado succionaba y lam�a ese pecho mientras la lumi le frotaba el
paquete. Una vez que consider� que el tama�o y la posici�n del miembro eran "ad
hoc" (sin meter una locuci�n latina no ser�a yo mismo) (por cierto, en
castellano imaginaros que he escrito "la adecuada"). Se baj� la otra copa del
sujetador y se levant� y volvi� a sentarse de espaldas a I.
I acus� ese tremendo culo sentado sobre su polla. Intent�
apartarla pero ella le cogi� las manos y se las llev� a los pechos. Esa treta
casi nunca falla, desde que nacemos y son nuestra fuente de alimento los pechos
femeninos ejercen una gran atracci�n en los varones heteros. Empez� a sobarle
esas tremendas tetas mientras ella gem�a y no paraba de moverse sobre su falo.
Yo hac�a que mi ramera se fuera moviendo cada vez m�s, pero
lo que estaba disfrutando era gozar al mismo tiempo que "I "y eso me pon�a a
mil. La polaca estaba sentada casi de lado sobre mis piernas y yo me pajeaba
viendo la "tortura" a la que era sometido ese efebo barbilampi�o, ese
preadolescente que me pon�a a mil.
I notaba que ya no pod�a aguantar m�s. Llevaba mucho tiempo
con una gran erecci�n (desde que tom� la cerveza casera). La rumana le hab�a
llevado la mano izda. a su boca y se la chupeteaba con fruicci�n, mientras la
dcha. la baj� hasta el co�o y all� palpaba �vidamente.
Sin poder contenerse solt� un alarido cuando eyacul�. La
odalisca, siguiendo mis instrucciones, contin�o con su fren�tico ritmo. Yo me
corr� mientras ve�a la cara de inmenso placer de I. Esos gestos son el motivo de
mi existencia. Cuando logro excitar a alguien, sea cual sea el m�todo, gozo un
placer m�s intenso que cuando me hac�an gozar a m�.
Les dije que se fueran y cuando salieron fui hacia I que
todav�a estaba exhausto y le dije.
Que cabronazo eres, la tuya estaba m�s buena.
Lo siento, yo no hice nada.
Debes haberlo hecho a juzgar por como chillabas.
Si me corr�. Joder nunca hab�a tenido un orgasmo as�.
Vamos al servicio traje slips de repuesto para m�, a ver si
no te quedan muy grandes.
Abr� la bolsa cog� uno y a mirar los otros dos fing�
sorprenderme.
Tienes suerte, viene uno m�s peque�o. Como se encargan de
mis compras siempre la cagan.
Que guay as� llego a casa limpio.
Me limpi� en el bid� y me seque con la toalla. Me cambi�, me
vest� y guard� mi slip enrollado en la toalla en la bolsa. Mientras I repet�a
mis movimientos.
Cuando acab� y se puso esa tanguita negra, pero totalmente
masculina no pude contener una erecci�n. Afortunadamente ya estaba vestido y no
se not�.
Le ped� que enrollara el slip en la toalla y que la echara en
la bolsa. La cerr� y nos marchamos.
El taxi segu�a fuera esper�ndonos seg�n mis instrucciones.
Montamos y nos dej� primero cerca de la casa de I. (Lo hab�a planeado as� para
que no pensara en el calzoncillo).
Segu� hasta cerca de mi apartamento y all� desenroll� la
toalla y ol� ese viril aroma generador de vida. Cog� el slip (sucio, con casi
costras marrones debido a un prolongado uso). Bes� suavemente el semen de I y lo
envolv� con papel de aluminio (ya saben el m�s apropiado para las cosas de
comer).
Ese lunes por la ma�ana lo envi� de forma totalmente
confidencial a "A" un amigo algo lejano en la distancia pero muy presente en mis
sue�os. Me qued� con la toalla que guarda el sutil aroma de mi macho.