Despu�s de mi primer encuentro con mi primo, estaba en el
ba�o tratando de vestirme tan pronto como pude, pues todos quer�an mostrarme lo
que hab�an comprado, lo malo fue que no pude desmaquillarme del todo,
aparentemente el labial que hab�a usado era de los indelebles, solo me quedo
chupar una paleta que me sirvi� para cubrir lo rosado de mis labios. Continu�
saboreando el semen en mi boca y sal� para ver que tra�an.
Entre otras cosas mis primas se compraron unos preciosos
vestidos de encaje, en particular uno rojo a cuadros ce�ido del cuerpo y algo
flojo del pecho, casualmente era de mi talla, ard�a en deseos por prob�rmelo,
pero evidentemente tuve que disimular y verlo solo de reojo. Mi primo se percat�
de inmediato de mi deseo y solo sonr�o, se mostraba totalmente indiferente, todo
transcurri� como siempre comimos todos juntos y jugamos un buen rato domino,
mientras las ni�as jugaban a ser grandes con sus snos y cuerpo bien
desarrollados, yo quer�a estar con ellas y mi primo lo sab�a.
Ya como a las nueve de la noche algunos empezaron a irse a
los cuartos y mi primo se acerco pidi�ndome que lo acompa�ara a cuidar de los
animales, pues esa noche le tocaba velar. Acepte y �l pidi� permiso a mis
padres. Cerca de los corrales ten�an un cuarto peque�o con un catre y forraje
para los animales.
Nos fuimos caminando por una peque�a vereda y el se porto
como siempre, a pesar del fr�o llevaba solo unos jeans y una playera, adem�s de
su mochila algo cargada, yo llevaba lo de siempre y una chamarra. Sab�a que
tra�a algo en mente pero hasta llegar al cuartito lo descubr�.....
Encendi� la luz y me pidi� que esperara un momento, hab�a
luna y se pod�a sentir la humedad del campo y el canto de los grillos y
chicharras, en cielo se pod�a ver solo unas cuantas nubes por las que se
filtraba la luz en multicolores... En fin una noche bella como pocas.
De pronto sali�...
Por favor ponte c�moda, te gustar� lo que he tra�do para
ti.
Me sorprend� que me hablar� de ella y entre sin pronunciar
ninguna palabra, cerr� la puerta y dijo: "regres� en un rato, estate
lista�����". En la cama estaba aquel lindo vestido y una variedad de ropa intima
para escoger, despu�s el me contar�a que le gustaba coleccionarla, pues le
excitaba mucho, nunca le pregunte de donde ven�a, pero me prob� varias de las
prendas, la que mejor me quedo fue una especie de body en encaje negro que era
ce�ido al cuerpo y tra�a unos rellenos, aunque no hab�a espejo creo que me hac�a
lucir hermosa, era de esos que se abrochan por debajo. Me puse un ligero negro
de una sola pieza y el vestido, solo hac�an falta unas zapatillas y ah� estaban,
hab�a pensado en todo.
Incluso ten�a una bolsa con maquillaje que dijo pertenec�a a
una exnovia, me peine lo mejor que pude con un mech�n que cubr�a parte de mi
cara y unos broches de chaquira que luc�an muy bien. Talvez el me observ�
durante toda la transformaci�n pues en cuanto pinte mis labios de rojo, como el
vestido, toco la puerta y solicit� entrar....
-Caray���, si eres toda una mujercita, como no supe antes,
nos habr�amos divertido mucho.
-En verdad te parezco .....(dude un poco en preguntar) linda.
-Pero si eres una mujer hermosa, mira esas caderas y esos
labios tan candentes, como evitar desear apretar tus piernas con mis brazos y
acariciar esos delicados muslos que seguramente esconden un exquisito secreto.
-Nunca pens� que pudiera despertar tanto deseo en un hombre
(tomo mi mano y la llevo a su entrepierna)..
-Mira como me tienes crees que es solo por que s�.
-Esta duro����, como en la tarde.
-Eso fue delicioso, no pude agradecerte lo que hiciste, en
realidad eres muy buena, jam�s me lo hab�an hecho como t�.
-Es que lo deseaba tanto, que no pude evitarlo����
-Esta bien creo que uno debe de hacer caso a sus deseos���
-S�, pero temo que nadie lo entienda.
-Al menos en mi encontraras un apoyo y alguien con quien
compartir tus deseos.
Me tom� del cuello cubriendo mi mejilla y me dio un dulce
beso, recost�ndome sobre la peque�a cama y me deposit� suavemente, �l era m�s
grande y fuerte que yo, me apret� con ambas manos por la cintura y las deslizo
hasta el cuello estremeci�ndome mientras se sentaba sobre mi, entre tanto no me
di cuenta cuando se quito la ropa. El restreg� su paquete y su velludo pecho,
mientras yo le besaba cada parte de piel que pon�a a mi alcanc�, estaba como
borracha de deseo..
Puso mi cabeza entre sus piernas, dejando al alcance aquel
hermoso pedazo de carne del que escurr�an unas gotas de miel, acerque la punta
de mi lengua y se formo un filamento entre su ojito y mi boca era sumamente
excitante, no pude mas y lo devore mientras acariciaba sus fuertes piernas y
sent�a como su respiraci�n se aceleraba, no tarde en recorrer y estirar con mi
boca sus bolas que colgaban delante de m�. insisti� en introduc�rmelo en la boca
y comenz� a bombear, tome sus bolas entre mis dedos y juguete� con ellas como si
fuesen un par de naranjas.
Todo esto me recordaba a la primer pel�cula porno que hab�a
visto, olvide decirles que me hab�a preparado tambi�n de mi hoyito unt�ndome
crema y dilat�ndolo con mis dedos, aunque no era necesario pues era una experta,
al menos con las velas.
Se separo de mi boca y yo trat� de detenerlo succionando m�s
fuerte, pero el insisti� diciendo,
-Veras que vas a sentir con esto..
-�Qu� vas a hacer?, pregunt� con voz melosa..
-Lo que tanto deseas, te he visto acariciarte y ya no puedo
m�s quiero poseerte..
-Anda hazlo, no me hagas m�s larga esta espera.
Entre tanto me despojo del vestido e hizo a un lado el body
dejando completamente libre la entrada a mi orificio, hambriento de tener por
primera vez una buena verga de verdad. Tom� mis piernas y las puso sobre sus
hombros, entonces fue cuando sent� la punta en la entrada de mi ano y
cuidadosamente y lentamente me fue partiendo por la mitad, era un placer
indescriptible y no soporte m�s ese lento castigo y con un movimiento de cadera
me inserte sola, hummm, de solo recordarlo.
Su cara fue de placer y exclam� que estaba muy apretada. A
decir verdad me dol�a un poco pero al poco tiempo me acostumbre y vino el
placer, mov� mis caderas en c�rculos, mientras �l bombeaba lentamente, yo ped�a
m�s pero el insist�a en que estaba muy estrecha y no necesitaba tiempo para
acostumbrarse.
Se acostumbro r�pidamente y lo hizo con mucha fuerza, tanta
que ya no pod�a moverme y me deje llevar por sus deseos, tan fuerte era cada
arremetida que apenas y pude sentir sus brincos cuando lleg� al �xtasis y m�s
bien me di cuenta por el chorro de leche caliente que inundaba mi interior, yo
misma me corr� sin siquiera tocarme pues me acarici� por dentro.
Fue maravilloso, pero disfrute mas dormir entre sus brazos y
sentir sus manos sobre mi cuerpo a trav�s de las delicadas telas que me vest�an.
Ese fue nuestro �ltimo encuentro, los d�as siguientes tuvo
que ir a trabajar a otro pueblo y solo regreso hasta el d�a de la fiesta (el
siguiente s�bado), no me quedo mas remedio que insinuar que no pas� nada, aunque
no todo estuvo mal, me dejo la idea y el placer de saber que era linda y que
cualquier chico pod�a enloquecer por m�. A partir de ese d�a deje de usar trusas
y solo usaba bragas.
Los dem�s d�as transcurrieron como cualquier otro hasta la
fiesta donde conoc� a Vanesa.....
Hasta la pr�xima entrega y gracias por sus comentarios.