Relato: mi padre se culea a mi esposa
La verdad es que esta es una situaci�n extra�a y que todav�a no he digerido demasiado bien. Yo siempre hab�a pensado que todas esas historias que se ven por Internet son muy exageradas y que no pasaban nunca o casi nunca en la vida real. Pero hace unos veinte d�as me di cuenta de lo equivocado que estaba.
Bueno, antes de empezar la historia en s�, voy a contar un poco c�mo somos y esas cosas. Yo me llamo Jos� y tengo 27 a�os, mido 1,79 y hago deporte de vez en cuanto, no soy ning�n adonis. Mi esposa se llama vivi mora y tiene 26 a�os, es muy guapa, mide 1,65, pelo moreno tirando a casta�o, morena y usa lentes, con una 80 de pecho. Es simp�tica, divertida, suele vestir normal y es bastante activa en la cama. Nosotros llevamos ya casados casi dos meses y tenemos planes de comprar una casa, pero por motivo de estudio y trabajo no veo a mis padres casi nunca y en las �ltimas Navidades la vivi no pudo venir a verlos.
Sin embargo, hace cosa de un mes y medio mis padres me llamaron. Era el cumplea�os de mi padre, 59 a�os, y quer�an que los fu�ramos a visitar para celebrarlo y, de camino, hablar de nuestra luna de miel con la vivi. La idea me pareci� buena, pero lo malo era la fecha, ya que a mediados de Mayo era dif�cil conseguir algunos d�as de descanso. La vivi pod�a, ya que ahora mismo no trabaja, pero yo iba a tener que andar pidiendo favores que despu�s tendr�a que pagar, seguramente, en verano. A�n as� consegu� cambiarme con algunos compa�eros y use algunos d�as que ten�a y al final consegu� 6 d�as (de mi�rcoles a lunes). La vivi estaba contenta, ya que quer�a ver a mis padres. El martes, se dedic� a preparar las maletas y el mi�rcoles por la ma�ana cogimos el coche y nos pusimos en marcha. Durante el camino fuimos escuchando m�sica, hablando, etc.
vivi: Bueno, por fin voy a ver a tus padres. �Crees que les caigo bien?
Yo: �Seguro!, no te preocupes.
vivi: �Hay algo que deba saber para no meter la pata?
Yo: No, no que yo sepa. Mi padre trabaja como cerrajero y es bastante de pueblo. Mi madre es m�s de ciudad.
vivi: �Padre cerrajero y de pueblo? �Quieres decir que es muy �cerrado�?
Yo: Bueno, un poco.
vivi: -mirando por la ventanilla- Ya falta poco.
Yo: No. Queda un poco m�s. Mis padres no est�n en la ciudad, est�n en una casa de campo de mi t�o. Mi t�o tiene un huerto y animales, pero como no suele estar, mi padre va y les da de comer y esas cosas.
Seguimos durante casi una hora m�s hasta que llegamos. Mi madre sali� a recibirnos. Estaba tan guapa como siempre (mi madre se llama Isabel y tiene 48, se conserva muy bien y con el arreglo de pecho hab�a ganado mucho).
Mar�a: �Hola! �C�mo est�n? �llegaron sin problemas?
Yo: S� mam�.
Isabel: Ven y dame un beso.
Yo: Voy �me acerque y le di dos besos-. Bueno aqu� esta mi esposa vivi.
Isabel: Irene. �Hola! Vaya, mi hijo no ment�a. Eres muy guapa.
vivi: Muchas gracias, usted tambi�n est� muy bien.
Isabel: Gracias, hija. Aunque � cogi�ndose las tetas � ya me he hecho un par de arreglitos.
vivi: �En serio? Pues no se nota.
Isabel: Gracias y, por cierto, no me hables de usted. Me hace sentir m�s mayor de lo que soy.
vivi: Lo que usted diga.
Isabel: �Otra vez?
vivi: Perd�n.
Isabel: Ven. Pasa adentro. Jos� estaciona el auto bien, no lo dejes aqu� en medio.
Mi madre y la vivi entraron dentro mientras yo estacionaba el auto. Mi madre siempre ha sido muy simp�tica y creo que la primera impresi�n fue buena. Adem�s el comentario de las tetas creo que rompi� el hielo. Cuando entr� dentro, mi madre le estaba ense�ando la casa a la vivi, as� que me fui al sal�n y me sent� a esperar. Al poco mi padre entr� (mi padre tiene 59, es alto, delgado y fuerte; fruto de estar de un lado para otro junto con el ejercicio del campo y una gen�tica buena).
Pedro: �Isabel! �Isabel! Me ha parecido escuchar� �Hombre! �C�mo est�s? �Me alegro de verte! �Llevas mucho tiempo aqu�?
Yo: Bien, estoy bien. Llevo 10 minutos.
Pedro: �Y t� madre? Mira que no avisarme.
En ese momento entraron la vivi y mi madre en el sal�n.
Isabel: No te he avisado porque estabas con los caballos d�ndoles la comida.
Pedro: Pero podr�as haberme avisado � mirando a la vivi � T� debes de ser viviana, �verdad?
vivi: As� es. Encantada de conocerlo.
Pedro: Vaya, vaya. Creo que te quedaste corto. Tu esposa es espectacular. Muy guapa.
Pedro: eres preciosa. Pero estas muy tapada � mir�ndome a mi � �no le has dicho a tu esposa el calor que hace en San Miguel de Tucum�n a estas alturas de Mayo? �El fr�o del sur te borra las neuronas?
Yo: No es eso. Es que all� hac�a fr�o y bueno.
Isabel: �La ropa que traes es de abrigo?
vivi: No es de abrigo, traigo algo de verano. �Cu�ntos grados hace?
Pedro: Hace treinta y tantos. Si fuera t� me quitar�a ese ch�ndal o te vas a poner a sudar.
Nos fuimos a la habitaci�n que nos hab�an preparado, que era la misma en la que me quedaba de peque�o pero con la cama cambiada. Nos cambiamos y bajamos. Durante el almuerzo estuvimos hablando, cont�ndoles como nos conocimos, etc. Ellos quer�an saber c�mo era la vivi, sus gustos, su familia y esas cosas. Tras una comida bastante buena y copiosa nos fuimos a dormir la siesta (entre el viaje, levantarse temprano, la comida y el calor era casi obligaci�n. Tras la siesta, nos levantamos y nos duchamos. Mi madre dijo que �bamos a ir a cenar a casa de unos vecinos. Los vecinos eran Sof�a y Lu�s. Ambos tres o cuatro a�os m�s j�venes que mis padres y de bastante parecido f�sico. La cena fue bien y despu�s vimos una pel�cula. Luego volvimos a casa y nos acostamos.
La verdad es que ese d�a no paso nada a destacar, solo el que la vivi se llevaba muy bien con mis padres, sobre todo con mi padre; pero nada fuera de la normal. A la ma�ana siguiente nos levantamos y cuando est�bamos desayunando lleg� mi padre.
Pedro: Buenos d�as, �durmieron bien?
vivi: S�, gracias. Es muy c�moda esa cama.
Pedro: Es que el colch�n es nuevo, lo est�n estrenando. Jos�, necesito que te vengas conmigo para ayudarme con las herraduras de un caballo.
Yo: Vale, pero�
Isabel: No te preocupes. Ella se viene conmigo a la piscina de Sof�a .
vivi: Pero no he tra�do biquini.
Isabel: No te preocupes, ya se nos ocurrir� algo.
Yo me fui con mi padre y ellas se fueron a la piscina. Tras casi dos horas de idas y venidas y de hacer algo m�s que herrar al caballo, por fin terminamos. Est�bamos sudados y, tras una ducha r�pida y ponernos un ba�ador (mi padre me dej� uno), nos fuimos a casa de Sof�a. Y al llegar me llev� una peque�a sorpresa, �estaban las tres desnudas tomando el sol en unas tumbonas! Me sorprendi�, aunque no mucho. Mis padres eran nudistas y les gustaba ir a playas nudistas, incluso les hab�a acompa�ado varias veces; y a Irene le gustaba y en alguna ocasi�n lo hab�amos hecho.
Pedro: �Vaya tela! � haciendo una reverencia � se�oras, a sus pies. viviana, todo lo que dije ayer me parece poco. �Est�s incre�ble! �De qui�n ha sido la idea?
Isabel: Pues ya ves. Como ella no ten�a ba�ador est�bamos buscando uno, pero sali� el tema del nudismo y ella dijo que tambi�n lo hac�a y, ya ves.
La verdad es que Irene estaba incre�ble. Tumbada, desnuda, con las gafas de sol, sin ning�n pelo (solo en la cabeza) y con su piel blanquita.
Pedro: Pues, con su permiso, yo tambi�n.
Mi padre se quit� el ba�ador y dejo a la vista una buena verga. La suya era mucho mas larga que la m�a (28 cms aprox), y gruesa. Ya la ten�a un poco levantada.
Isabel: �Qu� pasa? Cuando nos desnudamos no se pone as� � mirando a la vivi� eso es culpa tuya.
vivi: � ri�ndose � Eso me demuestra que lo que dice de m� es cierto y que no lo hace por cumplir.
Pedro: �Acaso lo dudabas?
El resto de la ma�ana lo pasamos en la piscina. Todo hablando y comentando cosas, menos mi padre, que estaba m�s preocupado por Irene que por otra cosa. Por una parte no me hac�a mucha gracia que la mirara as�, pero por otro lado hab�a que ponerse en su lugar. Cuando hab�amos ido a playas nudistas, muchos hombres se quedaban mir�ndola, as� que lo di por bueno.
Cuando se acerc� la hora de comer, nos vestimos y almorzamos. Despu�s volvimos a casa y dormimos la siesta. Para la cena volvimos a cenar en casa, pero despu�s salimos por ah� a tomar algo. La vivi se puso una faldita vaquera corta y una camisa con un escote generoso. Mi madre y Sof�a tambi�n iban bastante provocativa, pero algo menos. Fuimos a un pueblo cercano en una furgoneta de mi padre y llegamos a un pub no demasiado concurrido. Al llegar nos sentamos en una mesa y empezamos a tomar unas copas. A la segunda copa Irene me sac� a bailar. Tras unos minutos, mi padre lleg� y me pidi� bailar con ella, a lo que acced�. Al volver a la mesa estaba Sof�a.
Yo: �Y mi madre?
Sof�a: No se. Estaba bailando con Lu�s, pero no los veo. Solo veo a tu padre y a tu chica, y bastante animados. Ten cuidado, que te la quita.
Yo: � ri�ndome � No creo.
La verdad es que mi padre y la vivi bailaban bastante pegados y la vivi no hac�a demasiado por evitarlo. Al cabo de unos cinco minutos llegaron mi madre y Lu�s.
Yo: �D�nde estaban?
Isabel: Hab�amos ido al ba�o.
Yo: �Mucha cola?
Isabel: Si, pero ya ha bajado.
Sof�a y Lu�s se rieron. No lo tome importancia, ya que mir� hacia mi esposa y la vi bailando abrazada a mi padre. Este le dec�a cosas al o�do y ella se re�a. Tras unos minutos volvieron a la mesa. Seguimos hablando y bebiendo hasta que volvimos a casa y nos acostamos. Durante el camino de vuelta no habl� demasiado pensando en el baile del pub y lo que me dijo Sof�a de que tuviera cuidado, pero al llegar a casa decid� olvidarlo y no darle mayor importancia, pensando que hab�a visto cosas que no eran para tanto.
Por la ma�ana me levant� a eso de las diez y media. Ia vivi no estaba en la cama. Baj� a la cocina y all� me encontr� a mi madre.
Yo: �D�nde est� la vivi?
Isabel: Con tu padre. Quer�a ver los animales que hay y tu padre se los est� ense�ando.
Yo: Ah� vale. �Llevan mucho tiempo?
Isabel: No, unos quince minutos. �Por qu�?
Yo: No, por nada.
En ese momento llegaron ri�ndose.
vivi: Hola, �hace mucho que te has levantado?
Yo: No, hace poco. �Y t�?
vivi: Har� una hora m�s o menos.
Yo: �Viendo animales?
vivi: S�. Quer�a ver lo que hay por aqu�.
No me hizo mucha gracia la forma en que sonre�an y menos despu�s de lo que hab�a pasado la noche anterior con el baile. La verdad es que me estaba incomodando la situaci�n, pero trataba de disimular y no decir nada para no crear una situaci�n violenta. Mis padres y la vivi se llevaban bien y yo estaba muy a gusto con la vivi y no quer�a estropearlo.
Durante la comida y toda la tarde, mi padre no paraba de mirar a la vivi. Mi padre se sent� al lado de la vivi cuando fuimos a comer; yo me fui a sentar al otro lado, pero mi madre me dijo que la dejara ponerse all�, as� que puse en frente de la vivi (la mesa era redonda). Durante el almuerzo pude ver como mi padre le pon�a la mano sobre los muslos de la vivi y que ella no hac�a mucho por evitarlo. Su mano colocada all� duraba poco pero lo repiti� varias veces. Durante la cena siguieron con ese �juego�, pero esta vez pude ver menos, ya que vinieron a cenar Sof�a y Lu�s y a m� me toco el sitio m�s lejos de la vivi y mi padre que volv�a a estar a su lado. Al terminar la cena, mi madre propuso jugar a las cartas.
Isabel: �Qu� les parece si jugamos a las cartas?
Pedro: bueno.
vivi: S�, me parece bien.
Isabel: Bien, voy a buscarlas y jugamos.
La verdad es que en un primer momento no me agrad� la idea, pero luego me pareci� bien para olvidarme de los pensamientos.
Mi madre fue a buscar las cartas, pero al volver trajo las cartas, una botella de whisky y 6 vasos.
Isabel: Vamos a darle un poquito de emoci�n y diversi�n al juego. Jos� y la vivi, nosotros solemos jugar de un forma un tanto especial.
Pedro: S�. Nosotros jugamos a quince puntos, pero negativos. Es decir, pierde el que llegue a 15 y gana el que menos consiga. Si una pareja gana la mano, no se le suma nada y al resto se le suma 1 punto. Entonces todos, menos los que han ganado la mano, se tomaron un chupito bien cargadito de whisky.
Sof�a: El juego sigue as� hasta que se llega a los 10 puntos. Es ese momento, cada punto de m�s implica que hay que quitarse una prenda como castigo, para lo cual cada uno debe llevar cinco prendas encima. La pareja que llegue a 15 se quedara desnuda y habr� perdido, ganando los que menos puntos tenga, los cuales tendr� derecho a ponerles un castigo a los perdedores.
Isabel: Bueno, �qu� les parece?
vivi: Por mi esta bien, me parece� interesante.
A m� no me hicieron gracia las nuevas reglas que hab�an metido. Pero cuando iba decir algo, mi padre me interrumpi�.
Isabel: Bueno, ya que todos estamos de acuerdo, vamos a hacer las parejas. No vale estar con tu pareja esposo o novio.
Pedro: viviana, t� ponte conmigo. Isabel, t� ponte con Lu�s y Sof�a con Jos�.
No sab�a que decir, pero todos parec�an estar de acuerdo.
Sof�a: Ven. Vamos a ver qu� contrase�a hacemos.
No me apetec�a jugar, pero todos quer�an y no quer�a estropearlo. Me sent� en la mesa y decid� que ten�a que evitar que perdieran mi padre y la vivi. Teniendo en cuenta como estaba la situaci�n, ten�a que perder yo.
Empezamos a jugar y las manos se fueron sucediendo una tras otras hasta. Empec� concentrado y perd� unas veces, pero con lo que me estaba tomando me costaba concentrarme en el juego. Cuando me quise dar cuanta mi madre exclam�.
Isabel: �han perdido!
Se refer�a a la vivi y a mi padre. Yo hab�a empezado perdiendo, pero despu�s gan� algunas. Cuando me quise dar ellos ten�an 10 puntos, Sof�a y yo 6 puntos y mi madre y Lu�s 4. �No hab�an ganado ninguna! Es verdad que la vivi no sabe jugar muy bien, pero mi padre s� y, a�n as�, no hab�an ganado 1 partida. La siguiente mano la gano la pareja de mi madre, as� que les tocaba quitarse algo, pero como hac�a calor mi padre solo llevaba tres prendas (camiseta, pantalones y calzoncillos) y la vivi cuatro (camiseta, pantal�n, sujetador y braguitas), as� que seguir�an bebiendo hasta que se quitaran algo. Con 11, 7, 4 jugamos otra mano. Tras coger un par de cartas, iba a decir corto a mi novia para perder y as� ellos ganar, pero la vivi se adelanto y se lo dijo a mi madre. Era falso, as� que me toco tomarme otra al igual que a Sof�a y a mi padre, pero la vivi no. Ella ten�a que quitarse algo. Se levanto y, mirando a mi padre, se quit� la camiseta dejando ver un bonito sujetador negro. Todos la jaleaban mientras lo hac�a y se volvi� a sentar. Con 12, 8, 4 la siguiente mano, para mi desgracia la gano Sof�a al darse cuenta de lo que ten�a mi madre. Otra vez perd�a la vivi.
Isabel: �Dale, vivi! A este ritmo te quedas desnuda y todos con ropa.
vivi: Todos no. Tu marido tambi�n.
Pedro: Cierto.
Mi padre se levant� y se quit� la camiseta, mientras que la vivi se quitaba los pantalones. Mi novia en ropa interior y todos mir�ndola. Como pueden imaginar las siguientes dos manos las perdieron ellos (el resultado final fue de 15 mi padre y la vivi, 9 Sof�a y yo, y 6 mi madre y Lu�s. Cuando perdieron la pen�ltima, mi padre se levant� y se quit� los pantalones bastante r�pido. Por su parte la vivi se levant� y se desabroch� el sujetador muy despacito (he de reconocer que ver a la vivi as� y el alcohol me la puso dura) tap�ndose con las manos un poco las tetas.
Pedro: �Vamos! �Ens��alas!
La vivi dej� caer el sujetador dejando a la vista sus preciosas tetas. En la siguiente mano, como volvieron a perder, se levantaron los dos y se pusieron uno al lado del otro.
Pedro: A la de tres nos lo quitamos, �vale?
vivi: si
Todos (menos yo): Una, dos �tres!.
Los dos cumplieron y se lo quitaron r�pidamente y de golpe. Mi padre dejo ver una verga tiesa y venosa, la vivi la vio y se r�o.
vivi: �As� te la pongo?
Pedro: Ya ves.
vivi: Buena herramienta.
Los dos se dieron un peque�o abrazo. A m� no me hac�a ninguna gracia aquello, ver a tu esposa desnuda abrazarse con tu padre tambi�n desnudo, ambos alegres por haber perdido. Yo me levant� con la idea de marcharme a la habitaci�n.
Yo: vivi, me voy a dormir. Te espero en la cama.
Isabel: Espera. Todav�a queda el castigo. Los ganadores, nosotros, tenemos que poner el castigo � tras hacerse un poco la interesante � Ma�ana estar�n todo el d�a desnudos.
��C�mo?! Esta era el colmo. Ya estaba en la puerta del sal�n, todos empezaron a re�rse y a hablar. Fui a decir algo, pero pas�. Me largu� y me fui a la cama. Me tumb� y trat� de pensar un poco. Esto se estaba pasando de la raya. Una cosa es llevarse bien con tu nuera, y otra verla desnuda y que te pongas caliente.
Estaba ensimismado con mis pensamientos cuando, pasados unos diez minutos desde me acost�, entr� la vivi. Tra�a la ropa en la mano, la muy puta no hab�a tenido tiempo de pon�rsela. La tir� encima de una silla y se meti� en la cama desnuda (hac�a mucho calor).
Yo: �Te parece bien lo que ha pasado?
vivi: �A qu� te refieres?
Yo: �A qu� va a ser? A que te exhibas sin ropa delante de mi padre y se la pongas dura.
vivi: �Qu� quieres que haga yo? Era un juego y esa eran las reglas. Adem�s, siempre dice que estoy muy buena, y tu padre es un hombre. Es una reacci�n normal.
Yo: �Tambi�n es normal los abrazos y las miraditas?
vivi: �Pues s�! �Qu� pasa? �Tu padre es un hombre y la verdad es que no est� nada mal! �Si puede me podr�a culear! �Es eso lo que quieres que te diga? �Pues ya lo he dicho!
Yo: Pero, �qu� dices? Est�s borracha.
vivi: Puede que s� o puede que no. Pero ahora d�jame tranquila que quiero dormir.
Como ya dije la vivi es bastante provocativa y lanzada, aunque creo que se pas� de la raya. La deje dormir y yo tambi�n me dej� dormir. A la ma�ana siguiente me levant� y la vivi segu�a dormida. Me fui a la cocina y all� estaba mi madre.
Isabel: �Qu� pasa? �Has dormido bien?
Yo: S�.
Cog� un poco de leche y algo de pan tostado. Al poco lleg� mi padre desnudo. Al verlo me extra�o.
Pedro: �Qu� pasa? La apuesta, �ya no te acuerdas?
Yo: Ahh� ya, claro, la apuesta � mierda, no me acordaba de ella.
Pedro: �Y tu esposa?
Yo: �Por qu�? �No la viste ayer lo suficiente?
Pedro: S�, pero ver a una mujer como tu esposa desnuda es un regalo y de eso nunca me voy a cansar.
En ese momento entr� la vivi. Iba desnuda. Se fue hacia m� y me dio un beso, luego busco a mi padre y le dio un beso cerca de los labios y luego le dio otro a mi madre. Despu�s se sent� en la mesa al lado de mi padre, enfrente a m�.
Pedro: Vaya cara traes. �Resaca?
vivi: Creo que s�. Eso y la cama. Es nueva, pero distinta a la m�a y me duele un poco la espalda por la parte baja.
Pedro: Si quieres te doy un masaje para aliviarte. Isabel te lo puede decir.
Isabel: S�, es cierto. No es un experto, pero algo sabe.
Mi padre se levant� y se puso detr�s de la vivi, que estaba sentada en un taburete. Comenz� a darle el masaje a lo que la vivi respondi� cerrando los ojos. Durante el masaje me pareci� ver como mi padre bajaba m�s de la espalda y le acariciaba el culo. Me levante como si fuera a buscar un poco de agua y pude ver c�mo era verdad. Mi padre le estaba acariciando el culo y le daba igual.
Yo: Creo que ya es suficiente.
Pedro: �Hay que ver lo aguafiestas que eres! Deber�as relajarte un poco y no estar tan tenso. Bueno, me voy al corral, luego vuelvo. Antes me voy a vestir � mirando a la vivi � no quiero llenarme de mierda.
vivi: No te preocupes, lo entiendo.
El resto de la ma�ana sigui� tranquilo. La vivi se paseo por toda la casa desnuda y mi padre la pas� haciendo sus cosas en el corral y con los animales. A la hora del almuerzo mi padre volvi�, ya desnudo, y comimos. Al terminar nos fuimos al sal�n a ver una pel�cula. Mi padre y la vivi se sentaron en el sof� central, medio tirados, de forma que solo cab�an los dos. Mi madre y yo nos sentamos en el otro. Puso una pel�cula, pero yo estaba m�s pendiente de donde estaba la mano de mi padre y qu� hac�a la vivi. Cuando llev�bamos unos 20 minutos de pel�cula mi madre me dijo que la acompa�ara a la cocina.
Yo: �Qu� quieres?
Isabel: Si�ntate.
Yo: � sent�ndome � T� dir�s.
Isabel: �Sabes? Creo que t� no eres ciego ni tonto. As� que supongo que te habr�s dado cuenta del jueguecito que tienen tu padre y la vivi.
Yo: S�.
Isabel: �Y qu� opinas?
Yo: No me siento muy c�modo. Ver a tu esposa y a tu padre tonteando no es algo que me llame la atenci�n. Por cierto, �t� qu� opinas?, �te parece bien?
Isabel: S�.
Yo: ��C�mo?! ��Est�s hablando en serio?!
Isabel: �Calla!, no grites tanto. Mira hijo, te voy a contar una cosa. Tu padre y yo, desde hace alg�n tiempo, practicamos el intercambio.
Yo: �Intercambio?
Isabel: S�. Desde hace un par de a�os. Por ejemplo, con Sof�a y Lu�s. Tu padre se ha acostado varias veces con Sof�a y yo con Lu�s. El otro d�a, en el pub, cuando dec�as que no me encontraba, estaba en los servicios chup�ndosela a Lu�s.
Yo: �Es serio? Esto no me lo esperaba.
Isabel: Pues ya ves.
Yo: �Y para qu� me cuentas esto?
Isabel: Primero, para decirte que no me importa que tu padre tontee o se acueste con otras, yo tambi�n lo hago. Segundo, la vivi. A tu padre le gusta la vivi desde que la vio. Y est� claro lo que quiere.
Yo: Pero la vivi no quiere acostarse con �l.
Isabel: �Est� seguro? �Cu�ntas mujeres conoces que se desnuden delante de un hombre, dejen que se rocen, que la toquen, que la miren, que le digan lo guapa que est�, las tetas que tiene y despu�s de todo eso este sentada al lado de ese hombre, los dos desnudos? Tu esposa, te guste o no, es un poco puta. A ella le gusta esto, si no ya lo hubiera detenido. Adem�s, el otro d�a me dijo que no le importar�a ser culeada por tu padre.
Yo: ��C�mo?!
Isabel: S�, es cierto.
Yo: Pero, �mi esposa quiere ponerme los cuernos con mi padre?� �Qu� hago?
Isabel: Mira. Cuando dos personas quieren culear, terminan culeando. Seg�n veo, tienes dos opciones. La primera es entrar en el sal�n, empezar a decir barbaridades y cogerte un enfado monumental. Esto provocar� que tu esposa se enfade, que tu padre se enfade, que lo dejes, que te vayas y que culeen. La segunda opci�n, es aceptarlo, darle tu aprobaci�n. Tu padre te estar�a muy agradecido y tu esposa estar�a contenta, no tendr�as que romper y ellos follar�an mucho m�s tranquilos.
Yo: Por tus palabras deduzco que prefieres la segunda opci�n. Que sea un cornudo consentido.
Isabel: Mira. Como te he dicho antes, tu esposa es un poco puta. Por c�mo se ha portado aqu�, me imagino que har� por ah�. Creo que es mejor saber que tu esposa se acueste con otros y que ese otro sea alguien que conozcas a que lo vaya haciendo por ah� sin tu saberlo. Con tu padre no corres el riesgo de que te deje por �l, y sabes qui�n se la culea. Si la quieres, que creo que s�, sabr�s que es la mejor opci�n. Adem�s, a lo mejor disfrutas, hay mucha gente que le gusta ver a sus esposas culeadas por otros. Entra en Internet y lo ver�s. Contestando a lo que dijiste antes, quiero que seas un cornudo consentido, al menos esta semana. Lo que yo har�a ser�a salir y dejar que hicieran lo que quieran. Cuando se vayan a casa, habla con la vivi y decides lo que quieras, pero no lo estropees con tu padre por dos d�as.
Mi madre se levant� y se fue al sal�n. Yo me qued� unos minutos esperando en la cocina. No quer�a enfadarme con mis padres y lo que dec�a mi madre de que cuando dos quieren culear follan es cierto. Tras pensarlo mucho decid� seguir el consejo de mi madre. Les dejar�a y ya el martes hablar�a con la vivi. Me fui al sal�n y me sent�. Los tres se quedaron mir�ndome. Yo no dije nada y me puse a ver la pel�cula. Pasados unos minutos, mi padre comenz� a acariciarle las tetas a la vivi mientras ambos me miraban. Viendo que yo no hac�a nada, mi padre baj� su mano hasta la zorra de la vivi. Esta abri� las piernas y mi padre comenz� a jugar. Viendo que no hab�a reacci�n por m� parte. Mi padre beso a la vivi mientras con una mano le tocaba las tetas y con la otra la vagina. La vivi dejo escapar varios gemidos. Mi madre estaba como si nada. Al cabo de un par de minutos pararon. Los dos se quedaron quietos mir�ndome.
Pedro: Jos�. Tienes una esposa estupenda y me encantar�a culearla . �Me das tu permiso?
Yo: � tras unos segundos en los que mire a mi madre y esta me dijo s� con la cabeza � S�.
vivi: Gracias querido. No sabes las ganas que tengo de meterme este pico. Me encanta que me dejes culear con otro.
Pedro: Bueno � mirando a la vivi � Desp�dete de tu futuro esposo cornudo y vamos a hacerle crecer unos buenos cuernos.
vivi: Adi�s, futuro esposo cornudo. Me voy a culear con tu padre.
Pedro: Y t�, hijo. Desp�dete de tu esposa. Des�ale una buena culeada.
Yo: Adi�s.
Vivi: Adi�s, �qu� m�s?
Yo: � sin casi mirarlos � Que tenganuna buena follada.
Pedro: Vamos a hacerlo en su cama, para que sea el primer polvo de la cama.
Mi padre y la vivi se fueron hacia la habitaci�n. Yo me quede en el sal�n con mi madre viendo la pel�cula sin pensar en nada. A los pocos minutos empec� a escuchar gritos de la vivi y mi padre: �Dame m�s fuerte, culeame� �Hazlo un buen cornudo� etc. Mi madre me mir�.
Isabel: Has hecho lo que deb�as.
Yo: Creo que no era necesaria esa humillaci�n por parte de ambos.
Isabel: Da igual. Es su juego. T� s�guelo y ya est�. Ahora se trata de que ellos disfruten. Si es lo que quieren, hazlo y ya est�.
Yo segu� viendo la pel�cula. A la media hora m�s o menos, mi m�vil son�. Era la vivi: �Ven�. Me levant� del sof� y me dirig� a la habitaci�n. Cuando entre la vivi esta boca abajo con mi padre encima meti�ndosela por el culo.
Pedro: Entra. Solo quer�amos que vieras como se la meto por el culo. Me ha dicho que a ti no te dejaba.
vivi: Mmm� Sigue� �Mira a la puta de tu esposa culeada por tu padre! �Esto es follar y no la mierda que t� me haces! �L�rgate y d�jame! �Ya te avisar�!
Me volv�a al sal�n. Me sent� y segu� viendo la pel�cula que ya no me interesaba lo m�s m�nimo. �C�mo era posible lo puta que se hab�a vuelto la vivi de repente? Decid� pasar de todo. Que hicieran lo que les dieran la gana. Tras casi dos horas desde que se fueron en las que supongo que lo har�an varias veces, el m�vil volvi� a sonar. Era la vivi: �Ven, y tu madre tambi�n�. Se lo dije a mi madre y fuimos a la habitaci�n. Al llegar la vivi estaba tumbada en la cama boca arriba con las piernas abiertas y mi padre bes�ndola a su lado.
vivi: T�mbate aqu� a mi lado. Quiero que me comas la zorra con leche calentita de tu padre.
Yo: ��Qu�?! �Eso, no!
Isabel: �Para qu� he venido?
Pedro: Para ver c�mo el cornudo de tu hijo se come la corrida de su padre dentro de la vagina de la puta de su esposa.
vivi: Vamos, a que esperas.
Yo: No quiero.
Isabel: Venga, hijo. Si est� rico. A lo mejor te gusta. No le hagas este feo a tu esposa. Ella quiere.
Yo: Paso.
vivi: Si no haces lo que te digo, te dejo. Tu veras qu� haces.
Yo: No lo dices en serio.
vivi: Creo que en estos dos d�as te he demostrado de lo que soy capaz, as� que no me pongas a prueba.
La seriedad de su cara me hizo ver que iba en serio. Cuando la vivi iba en serio siempre pon�a esa cara. Yo no quer�a que me dejara. Tras varios minutos, decid� tragarme el poqu�simo orgullo que me quedaba y dije que s�. La vivi segu�a tumbada para evitar �derramar� mi premio. Me tumb� y la vivi se gir� r�pido y puso su zorra en mi boca. Me cayeron varias gotas de semen.
vivi: �A qu� esperas? Chupa.
Eres una puta asquerosa ni pienses que are eso .
vivi: eres una mierda .
Pedro: �Que buen cornudo eres!
vivi: Ya ves.
Isabel: no trates asi a la vivi!
me fui al ba�o a quitarme ese imagen tan asqueroso mientras ellos segu�an hablando en la habitaci�n.
Yo me fui al sal�n y mi madre lleg�.
Isabel: Tu padre y la vivi se est�n duchando.
Yo: � de mala gana � Gracias por la informaci�n.
Isabel: Te voy a contar una cosa. Todo lo del juego de cartas y el baile estaba preparado.
Yo: �Preparado?
Isabel: S�. Como te dije, a tu padre le gusta la vivi. Cuando fueron a ver los animales la otra ma�ana, tu novia se la chup� a tu padre y fue ah� cuando decidieron que se pondr�an de acuerdo. Me lo contaron a m� y organizamos el baile, el juego de cartas y�
Yo: �Qu� m�s?
Isabel: La peque�a charla que tuvimos t� y yo en la cocina.
Yo: �Me hab�is tendido una trampa?
Isabel: �si! quer�amos conseguir algo y �lo conseguimos! La verdad es que casi todo lo que dije es verdad.
Yo: Pero, �por qu�?
Isabel: Tienes que disfrutar. El follar con la misma persona cansa. Hay que variar. Y eso no tiene que significar que se rompa un matrimonio. Yo quiero a tu padre y lo voy a seguir queriendo igual despu�s de haberse tirado a la vivi. Igual que �l me quiere cuando me acuesto con Lu�s o con otros. Y si a tu esposa le gusta el rol de cornudo consentido, pues d�selo.
Despu�s de aquello me quede pensativo y todo se vio mas claro, aunque esa noche la vivi se la pas� toda follando con mi padre, lo mismo hasta que nos volvimos a casa.
Al llegar la vivi me dijo que me fuera preparando que, a partir de ahora, me iba a convertido en el cornudo m�s cornudo del mundo y que ten�amos que visitar a mis padres m�s a menudo. Por mi parte, la mande a la mierda y la eche de la casa total yo pagaba el arriendo, no la quiero ver nunca mas y la vivi se fue a vivir con mis padres y por lo que supe fue que siguen follando pero ya eso no era mi problema, ya que me volv� hu�rfano y no quise saber nada mas de mis padres.