M.A y F�nix por fin iban a disfrutar de unas tranquilas
vacaciones bien ganadas en Hawai el �nico problema como siempre era como
conseguir que MA aceptara subirse a el avi�n, decidi� no perder el tiempo y opto
por sedarlo desgraciadamente no consigui� demasiados sedantes solo los justos
para el viaje, rezando para que no surgiera ning�n retraso sus dudas se
disiparon en cuanto vio a una de las azafatas, era rubia con el pelo ondulado
que ca�a por los hombros rodeando unos inmensos pechos que luchaban por salir
del uniforme, como si eso no fuera suficiente tambi�n tenia un hermoso culo y
sobre todo dos hermosas piernas que asomaban por debajo de su minifalda durante
el trayecto empez� a coquetear con ella y ella hizo lo mismo con el cuando
estaba pensando en como tir�rsela se dio cuenta de que los tranquilizantes
empezaban a dejar de hacer efecto y MA se empezaba a despertar.
En cuanto se dio
cuenta de donde estaba empez� a gritar como un poseso y se fue corriendo a la
salida de emergencia con intenci�n de salir del avi�n F�nix llamo a la azafata y
consiguieron meter a MA en la cocina antes de que echara la puerta abajo pero
pese a todo no estaba tranquilo y la gente estaba muy molesta por los gritos
hab�a que hacer algo y pronto para que se relajara.
Sin darse cuenta de que estaba pasando la azafata se estaba desnudando delante
de MA en cuanto este la vio desnuda se callo y empez� a contemplar su hermoso
cuerpo la azafata se agacho y extrajo de sus pantalones militares el hermoso
miembro negro semierecto de MA comenz� a met�rselo en la boca la polla respondi�
y empez� a crecer a ojos vista tanto que pronto se dio cuenta de que le era
imposible tenerlo todo en su boca por lo menos media 25 cent�metros, as� que se
dedico a chupar su glande mientras que con las dos manos pajeaba el resto del
tronco, ya que tambi�n era inmensamente grueso, nunca se la hab�a chupado antes
a un negro y la verdad era que sabia diferente, esto le excito que libero una de
las manos y comenz� a acariciarse su co�o empapado de jugos. F�nix pese a las
ganas que tenia de met�rsela por miedo a que eso enfureciera mas a MA se empez�
a masturbar mientras miraba la excitante escena.
Los gemidos de MA advirtieron a la azafata de que si segu�a se correr�a pero
ella no quer�a que eso ocurriera, as� que se termino de desnudar y tumbo a MA en
el suelo intento quitarle las cadenas pero pesaban demasiado y desisti�, adem�s
el contacto con el fr�o metal y su contraste con la sudorosa piel la excitaba
mas empez� a meterse la punta de la polla y luego empez� a bajar pero enseguida
se dio cuenta de que era demasiado grande y de que no le entrar�a entera, empez�
a asustarse por lo que ese monstruo pudiera hacer dentro de sus entra�as, sin
embargo a el no pareci� importarle y agarr�ndola de la cintura empez� a darla
embestidas clav�ndosela como un palo hasta que consigui� meter los dos tercios
adentro, entonces para sorpresa de la azafata la saco entera y le dijo
;prep�rate por que esto te va a doler; sin darla tiempo a contestar la dejo caer
meti�ndosela toda adentro hasta hacer tope con sus cojones, esto provoco que se
corriera inmediatamente junto con F�nix que aquello le hab�a pillado por
sorpresa y le hab�a excitado sobremanera. MA sigui� durante un tiempo d�ndola
embestidas hasta que se corri� dentro de ella fue tal la corrida que ella se
tuvo que agarrar por la violencia del chorro que enseguida la lleno hasta que no
entro mas y comenz� a desbordarla extendi�ndose el semen por sus muslos mezclado
con el jugo de sus ultimas corridas.
Durante el resto del viaje MA estuvo durmiendo la mayor parte por el esfuerzo
hecho excepto alguna vez que se despert� y la azafata tuvo que ir a
tranquilizarlo.
Cuando por fin aterrizaron en Honolulu F�nix arrastraba un inmenso calent�n ya
que aparte de unas pajas y una triste mamada no pudo coger a la azafata por
suerte ante el se habr�an multitud de expectativas y oportunidades como pudo
comprobar al ver la belleza de las mujeres de la regi�n.
Si alguien quiere enviarme alg�n comentario sobre la historia o sugerencias para
los pr�ximos cap�tulos por favor h�galo al e-mail
Autor: damian covadonga