Relato: Una Noche Magica Luego de nuestro primer reencuentro, ella me aviso que vendria nuevamente a Caracas, pasamos dias planeando vernos, nos mandabamos cientos de mensajes de texto por los cuales terminamos masturbandonos juntos solo de pensar en que nos veriamos de nuevo y nos hariamos el amor como solo lo hacemos nosotros, con esa quimica, esa pasion, esa magia y ese sentimiento que nos une desde los dias de la universidad...
Esa noche ella me llamo para avisarme donde se hospedaba, y que ya estaba lista para verme, yo sali por ella, estaba muy nervioso, le pedi que me esperara en el lobby de su hotel y que saliera a mi llegada, cuando llegu�, alli estaba ella con un jean azul y una camisa roja de tiritas, su cabello negro suelto, bella, como siempre, parecia que el tiempo no habia pasado... se subio a mi camioneta y nos saludamos con un besito, pero en el ambiente, en nuestras miradas ya se respiraba esa pasion que solo nosotros tenemos, asi pues, me detuve a pocos metros de la entrada de su hotel y nos fundimos en besos y caricias, le quite su sosten para acariciar sus senos, esos que me han vuelto loco desde el dia en que nos conocimos a�os atras, entonces ella misma me pidio que nos fueramos al que fuera nuestro hotel de los dias de la universidad, pero que ella queria churmelo mientras paseabamos por la ciudad, acto seguido, me quito short y me lo comenzo a mamar divimamente mientras yo trataba de no estrellarme contra nada, ella lo mamamba, me masturbaba suavecito, mas fuerte, lo lamia, lamia mis bolas, era una delicia, solo ella sabe como mamarmelo asi y detenerse justo antes de hacerme acabar en su boca, debo admitirlo, me transfoma en su instrumento de placer cuando me domina de esa forma unica que solo ella sabe... al llegar al hotel no bajamos pero mi ereccion no era normal, segun me comento luego ella misma, dice que hasta el personal del hotel se dio cuenta... subimos a la habitacion y nos comimos a besos mientras nos desvestiamos mutuamente hasta quedar completamente desnudos, ella estaba competamente depilada como sabe que me encanta que este para mi, fueron muchos besos y caricias, me dijo que tenia que seguir lo que habia dejado pendiente en el camino y se arrodillo a mamrme el guevo de esa forma en que solo ella sabe, lamiendolo, chupandolo, mamandolo, lamiendo mis bolas suavemente mientras nos miramos a los ojos y se respira el deseo y la pasion en el ambiente, me sente en la cama mientras ella seguia mamandome el guevo, es un extasis solo mirarla hacerlo, como lo disfruta tragandoselo todo luego chupando solo la cabecita, pasando la lengua por la rajita de la cabecita mientras masajea mis bolas luego me las chupa, las lame, me tumbo en la cama y seguir mamandolo y lamiendomelas cuando de pronto senti que me estaba pasando la lenguita mas atras de las bolas como buscando llegar a mi ano, yo jamas habia dejado a ninguna mujer llegar hasta alli, pero esa noche ella me tenia loco, era presa de toda su pasion, asi que no pude poner resistencia alguna y de pronto senti su lenguita lamiendo mi ano, jamas habia experimentado esa sensacion, debo admitir que no me resultaba desagradable, es mas, lo estaba disfrutando y ella se percataba de ello, entonces se dedico a ense�arme ese placer hasta ahora desconocido para mi, me puso boca abajo y descaradamente abrio mis nalgas para lamerme el ano y dominarme, hacer de mi lo que sus deseos dictaban, yo sentia su lengua por todas partes, en mis bolas, en mis nalgas, en mi culito, creo que si ella hubiera intentado meterme su dedo, yo no habria hecho nada para impedirselo, total si alguien tiene ese derecho es ella... debo admitirlo, estaba como loco esa noche,y ella lo sabia...
Pero como siempre sabia cuando detenerse para no dejarme acabar, fue alli cuando, previo preservativo, me puso boca arriba y se subio en mi guevo, la senti apretadita y caliente, mojadita y suave, su propio peso hizo que la penetracion fuera profunda, completa, divina, comenzo a moverse rico, con movimientos circulares, ritmicos mientras yo le daba nalgadas y le agarraba las tetas, que las tiene riquisimas, grandes, con sus pezones claritos, como me encantan, ella tuvo varios orgasmos... entonces se lo saque y la puse en 4 como a ella le encanta, la penetre de nuevo una y mil veces, hasta que sintiera mis bolas pegaditas a ella, finalmente la agarre fuertemente por la cintura y empujandoselo hasta el fondo acabamos juntos, algo que solo sabemos hacer nosotros porque conocemos nuestros tiempos, nuestro ritmo, nuestra manera unica de hacernos el amor...
Este relato es para ti, es nuestro mi adorada, tu sabes quien soy...
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Relato: Una Noche Magica
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