Hoy les voy a relatar la historia de Julieth Vanessa (july)
una linda ni�a de doce a�os, trigue�a y de belleza natural, que debido a eso
atra�a muchos muchachos, influenciada en parte por su madre, que vive una vida
muy alegre por haber trabajado en bares y lugares de mala muerte, siempre
rodeada de gentes de mala laya y de perfiles delincuenciales, viviendo en zonas
marginales de la ciudad y rebusc�ndose la vida de cualquier forma.
Su mam� viv�a hasta no hace mucho tiempo con un se�or de unos
35 a�os, alto, fornido, de color negro y con una forma de ser tosca y grosera,
entre las cuales manejaba el concepto de que las mujeres nom�s eran para la casa
y para servir a los hombres en la cama cuando estos las necesitaran para saciar
las ganas, concepto que a la larga hizo romper su relaci�n con la madre de July.
Cuando July cumpli� 9 a�os tuvo un altercado con su
padrastro, pues �l la hab�a visto vacilando y dej�ndose manosear por un muchacho
mucho mayor que ella, y al rega�arla y darle la queja a su mama ella le denunci�
que �l quer�a abusar de ella, cosa que no era cierto, aunque en algunas
ocasiones le hab�a echado uno que otro piropo, pues ella estaba ya empezando a
desarrollar un bonito cuerpo y unas facciones agradables que combinaban bien con
el color de su piel trigue�a y con su despierta forma de ser.
As� que �l tuvo que rogarle a ella de que la ni�a le ment�a,
y de que todo era por el hecho de �l haberla denunciado y tratarla de corregir,
lo que a medias convenci� a su madre de que siguiera viviendo con ellas.
Cuando July estaba pr�xima a cumplir los diez a�os y que era
y� una linda adolescente su padrastro la miraba con cierto deseo, pues conoc�a
el tipo de trato que ella tenia con los otros chicos de sexo diferente a ella,
lo que le movi� a desearla y quererla poseer para �l, aprovechando que su mama
ya le cre�a y le tenia confianza, aunque eso si, nunca los dejaba solos, por lo
que le aprovecho que en un descuido que dej� las llaves una tarde al darse una
siesta sobre una mesita de su cuarto le saco cerca de su casa una copia, porque
ella confiaba en dejar a su hija encerrada con llave para irse a trabajar y de
que ella no pudiera salir a correr peligro en la calle debido al trato
irrespetuoso que sabia que su hija permit�a con los chicos de edad.
As� que un d�a �l le dijo que tenia que ir a su pueblo y que
volver�a a los tres d�as, pues necesitaba arreglar un asunto de trabajo, por lo
ella sali� a trabajar hasta la madrugada dejando a July sola encerrada y
llevando a la otra ni�a adonde su hermana en un barrio vecino.
July ese d�a hizo sus tareas y despu�s charlaba con sus
amigas a trav�s de la ventana pues ella no pod�a trasponer la puerta ni ellas
entrar a la casa debido al seguro que hab�a puesto su madre, por lo cual se
acost� temprano y se qued� dormida sin esperar a su mama que por lo general
llegaba bien entrada la madrugada, muchas veces borracha y sin traerle ni
servirle desayuno para despacharla a estudiar por lo que ella madrugaba y se
preparaba su uniforme y su desayuno ella misma.
Esto fue aprovechado por Carlos que al sentir que ella estaba
durmiendo en su cuarto entr� sigilosamente y se dirigi� al cuarto de July
abriendo despaciosamente su puerta para no despertarla.
El se extasi� al abrir la puerta y sentir el aroma a ni�a
virgen y pura, deleit�ndose con el espect�culo de verla a ella durmiendo
placidamente y a su entera disposici�n.
Cuando el se acerca a la cama se desvisti� cautelosamente
para no despertarla y al desnudarse por completo levant� su cobija con cuidado
dej�ndole su torso descubierto.
�l vio que ella no tenia blusa y que en su pecho apenas
empezaban a destacarse dos peque�os senos coronados por un grueso pez�n, que
sobresal�a sobre su delicado pecho de ni�a adolescente. El se alegr�
inmensamente y empez� a masturbarse emocionado al contemplar tanta belleza, pero
se ilusionaba lleno de placer al sentir su aroma a pureza y delicadeza inocente
mientras frotaba su miembro que empezaba a ponerse erecto al sentir tan tierno
manjar a toda su disposici�n.
Pero en un momento en el cual ella hizo un leve movimiento �l
suspendi� su pajazo para que ella no lo sintiera y siguiera durmiendo. Luego de
un momento en el cual se convenci� de que ella estaba profundamente dormida fue
levantando con delicadeza el resto de su cobija dej�ndole a �l la dicha infinita
de contemplarla en todo su esplendor: sus senos de ni�a eran de suave textura al
tacto y le fascinaba a �l cuando sus pezones se elevaban para recibir la suave y
ansiosa caricia, su vientre plano era un mar de contenido placer a reventar, sus
muslos eran carnosos y largos, suaves, delicados y bien torneados con una piel
bella y bien cuidada, y sobresal�a por entre sus panties un bultito bello,
carnoso, provocativo y sin ser explorado que esperaba por �l para ser
conquistado y avasallado sin piedad y sin negarle placer alguno al ser devorado
por su ansiosa boca y por su hambriento miembro que estaba que explotaba ante la
perspectiva de tanto grado de placer contenido.
As� que se propuso a quitarle su ropita interior y rasg�ndolo
con sumo cuidado la dej� expuesta a su libre observaci�n: su vulva era un
mont�culo de carne hermosa de color blanco a pesar de lo trigue�a de su piel sin
vello p�bico y de delicada e inocente forma sobresaliendo un par de labios
vaginales puros y que exhalaba el m�s inc�lume y placentero olor a virginidad
que �l hubiera sentido en su vida y se destacaba la abertura a su sagrado
interior bien cerrada y sin ser mancillada seg�n se ve�a a simple vista.
Cuando July sinti� su desnudez despert� sobresaltada y casi
se muere al ver a su lado a Carlos, desnudo y manose�ndola sin ning�n reparo.
Cuando ella trat� de levantarse la retuvo y le dijo que le colaborara que todo
iba a ser f�cil si ella no opon�a resistencia y dejaba que �l se encargara de
todo, pues de nada le servir�a gritar u oponerse pues ella iba a ser suya a las
buenas o a las malas.
Al sentirse inmovilizada ella se qued� quieta y empez� a
llorar. �l le dijo que si se dejaba hacer lo que le iba a proponer la liberar�a
y le perdonar�a su virginidad.
July, si usted deja que yo le baje a lamerle su chochita
y me deje besarla y acariciarla por all� no la penetro, s�lo le hago eso y
nom�s, s� � no?-. le dijo.
Pero usted me v� a pichar y yo soy virgen todav�a.- le
dijo ella suplic�ndole.
Tranquila mami que as� compruebo de que usted no hace el
amor todav�a y yo le hago algo que v� a ver que le va a gustar si se deja,
yo le prometo que no le hago nada malo.
Despu�s de un largo rato de llorar y suplicar por su
castidad, ella accedi� temerosa y le dijo:
Bueno, pero ya sabe que no me v� a pichar.- le dijo July
temerosa.
As� que Carlos le baj� hasta separarle las piernas a ella,
que a pesar de su temor se dej� abrir su pasaje sagrado para que �l mirara
deseoso su vulva que pon�a la tierna ni�a a su entera disposici�n mientras
lloraba resignada y asustada la profanaci�n por primera vez de lo m�s sagrado de
su cuerpo.
As� que �l con su boca ansiosa recorri� el interior de sus
muslos suaves y firmes, llen�ndose de dicha al acariciar y tocar sus suaves
carnes que eran tocadas por primera vez tan profundamente. Luego fue ascendiendo
muy lentamente con su lengua babosa y ferviente de deseo hasta llegar al
mont�culo sagrado de su vulva impotente ante la embestida de su gran lengua
�vida de lamer y besar su tierno y valioso tesoro que s�lo se conserva y se
pierde una vez, agradeciendo su ilimitada fortuna.
Con sus ansiosos labios recorri� despaciosamente para
disfrutar la suavidad del pliegue de su vulva inmaculada. Ella temblaba del
miedo al sentir la tosca caricia de su lengua h�meda recorriendo la entrada,
luego de pasar furtivamente por su vientre juvenil y lleno de ternura y vida.
Cuando se dio cuenta que separ� con sus dedos los delicados
labios vaginales y que el hombre ansioso penetraba su lengua entre ellos sinti�
un tierno sondeo que la fastidiaba y que la hacia sentirse la m�s sucia de las
mujeres. Lloraba al percibir en su interior su boca deseosa de besar y chupar el
delicado pliegue de sus labios internos y que buscaba con desesperaci�n febril
su cl�toris sin desarrollar aun y como su peque�a carnosidad era cruelmente
mancillada por una torpe caricia de su vil boca ansiosa, deleit�ndolo a �l en
sumo extremo, dej�ndose llevar por oleadas de placer que le arrebataban sus
ansias y todo su cuerpo que estaba dedicado cien por ciento a consumar el acto
oral y a disfrutarlo sin limites, al ser el pionero en la traves�a de descubrir
su cuerpo virgen y asustado ante la inminencia del artero ataque a su intimidad
y su pudor.
July sinti� que poco a poco su cuerpo fr�gil de ni�a de
escasos nueve a�itos se despertaba buscando ser desfogada en lascivas caricias
que despertaban su instinto de mujer, lo que la hac�a respirar fuerte y pausado,
y cerrando con fuerza sus ojos y apretando en feroz mordida su ansiosa boca,
dejaba exhalar quedamente un tierno y leve gemido de placer al sentir su boca
ansiosa que acariciaba su cl�toris, que al abrirse dej� prever a Carlos con su
experiencia la presencia de un himen que respaldaba su concepto de inocente
pureza, lo que lo hizo sentir el mas afortunado y dichoso hombre sobre la
tierra.
Los jugos interiores se desprend�an poco a poco dejando un
delicioso sabor a salado en la boca de Carlos, y exped�a de su interior un
penetrante y delicado olor a doncellez y pureza virginal, que junto a su olor de
ni�a hermosa e inocente llenaban su interior del mayor placer carnal que un
var�n puede sentir.
July notaba que a pesar de su resistencia al ataque oral de
sus partes intimas su organismo se abr�a y le recib�a con un poco de placer
org�smico en su vientre que se calentaba en su parte baja, dejando en su ser un
cierto aire de placer pero a la vez de culpabilidad por dejarse llevar por el
placer que su padrastro le daba, lo que sent�a �l y que ya en el extremo de su
placer sexual sent�a que se iba a desprender de s� su alma, al percibir en la
punta de su pene a estallar la sensaci�n de una gota de su semen que apuraba por
salir en placentero caudal.
Cuando �l sinti� que no pod�a aguantar mas se levant� y
mont�ndose sobre su juvenil pecho se vino en un orgasmo infinito de placer de
largu�simo estertor regando sobre la cara de July su eyaculaci�n feroz que la
ba�� en un chorro caliente y espeso que se regaba por su pecho, su cara y su
vientre, mientras �l se agitaba y se libera con la energ�a de un fuerte gemido
de tanto placer retenido hasta que rendido se dej� caer sobre su asustado
cuerpo, que le miraba como �l se portaba como un loco dejado a la r�faga de
sexual placer que le arrastraba, raz�n por la cual cuando se desmont� de su
cuerpo fue a lavarse bajo la supervisi�n del macho, que no la dejaba ir todav�a,
para poder seg�n �l, hablarle y mostrarle su "arrepentimiento".
Fin de la primera parte.
Amigos, les contar� la segunda parte de esta historia en mi
siguiente carta, pues viene lo mejor: la iniciaci�n de July en el sexo oral y su
desfloraci�n por su padrastro negro.
Hasta la pr�xima y no se olviden de escribir su correo a
POR CUESTIONES DE PRIVACIDAD ESTE EMAIL FUE REMOVIDO que estoy esperando
sus comentarios y les sabr� contestar sus inquietudes.