Hola, mi nombre es Marisa y despu�s de leer algunos relatos
sobre incesto me he decidido a contar mi experiencia. S� que muchas de las
publicaciones son ficticias , pero esta es 100 % real.
A mis 44 a�os, mi libido sexual estaba totalmente dormida. Mi
marido y yo apenas ten�amos relaciones, hacia infinidad de tiempo que no tenia
un orgasmo, y me centraba �nicamente en el cuidado de mis hijos, Alberto de 20
de a�os y Juan de 15 a�os.
Un d�a pille a mi hijo Alberto masturb�ndose delante de la
pantalla de su ordenador, no le dije nada para no asustarle, pero decid�
investigar. Cuando estaba en su trabajo, cotille� su maquina y encontr� algunos
sitios web como este, donde se mostraba fotos de sexo y donde se relataban
experiencias de todo tipo. Me llamaron la atenci�n especialmente los relatos
sobre incesto, y le� algunos de ellos, inevitablemente mis braguitas se mojaron,
y casi instintivamente empec� a acariciar mi sexo teniendo un orgasmo brutal,
como hacia tiempo no hab�a tenido.
Desde entonces comenzaron a rondar ideas extra�as en mi
cabeza, por un lado no pod�a dejar de pensar en el joven cuerpo de mi hijo y su
vigoroso pene, el cual hab�a visto d�as atr�s, por otro el remordimiento de
excitarme con este tipo de pensamientos, pero eran m�s fuertes mis deseos
dormidos que mi conciencia y durante esos d�as las masturbaciones fueron
frecuentes y eso me preocupaba puesto que iban a m�s.
Un d�a decid� insinuarme a mi hijo. Empec� a hacerlo muy
sutilmente, precisamente por esos remordimientos. Comenc� a ponerme m�s ligerita
de ropa ante sus ojos. A pesar de mi edad todav�a tenia un cuerpo bonito, con
unos pechos generosos y un culo que hacia volverse a m�s de un hombre cuando
paseaba y no eran pocos los piropos que recib�a cuando pasaba por alguna obra de
construcci�n o lugar semejante. Como dec�a empec� a vestir de forma m�s
provocativa delante de el, siempre y cuando estuvi�ramos solos ( algunas veces a
la hora de la comida y algunas tardes ), Me pon�a batitas cortas y excesivamente
despechugadas, y en ocasiones sal�a al sal�n en bragas y sujetador haci�ndome la
distra�da como si el no estuviera.
Al principio, no vi ninguna reacci�n pero un d�a le pille
embobado mirando mis pechos a la hora de la comida y despu�s sentados en el sof�
, viendo un poco la televisi�n, le observe como disimuladamente miraba mis
piernas, yo poco a poco le facilitaba la visi�n haci�ndome la distra�da y vi
como se formaba un bulto enorme en su bragueta, lo que hizo que me pusiera s�per
cachonda, tanto es as� que tuve que ir al ba�o y hacerme una fren�tica paja,
introduciendo en mi hambriento co�o todos los dedos que pod�a. Cuando sal� se
hab�a marchado.
Un fin de semana mi marido decidi� dar una barbacoa en casa y
con el pretexto de tener todo perfectamente organizado le ped� a Alberto que me
ayudara a poner unas bonillas en el jard�n le dije que me sujetara la escalera �
intencionadamente llevaba una bata corta , no me hab�a puesto bragas, y me hab�a
arreglado los pelos de mi conejito para que pudiera observar bien mi raja- la
visi�n debi� ser espectacular, puesto que cuando acabamos, Alberto estaba muy
sofocado, y se fue corriendo a su cuarto � Imagino que para hacerse un pajote de
campeonato.
Durante aquella fiesta todos bebimos m�s de la cuenta ,
especialmente mi marido, que se tubo que ir a dormirla. hab�a un ambiente muy
agradable y pusieron m�sica lenta, mi hijo me saco a bailar de una forma muy
caballerosa y todos hicieron comentarios y bromas del novio tan guapo que me
hab�a hechado. Entre risas, todo el mundo se fue relajando y ya no heramos el
centro de atenci�n, mi hijo y yo nos fuimos apartando hacia un lado m�s oscuro,
cada vez se pegaba m�s a mi y notaba entre mis piernas su tremenda erecci�n, yo
estaba disfrutando de lo lindo, mi entrepierna estaba encharcada, y sus manos
fueron bajando poco a poco hasta que increiblente manosearon mi culo a
conciencia , me cercione de que nadie nos mirara y le dije:
-Alberto , que soy tu madre, aunque con poco convencimiento
-Ya lo se, pero estas muy buena, me susurro al oido mientras
tiraba del el�stico de mis bragas por encima del vestido, excit�ndome aun m�s.
-No puede ser, le dije mientras me separa de el con todo el
dolor del mundo.
Alberto se lo tomo bastante mal y comenz� a beber m�s de la
cuenta diciendo muchas tonter�as, incluso pens� que iba a descubrir mis
insinuaciones y ponerme en rid�culo delante de todo el mundo. Disculp�ndome ante
mis invitados y ante esta situaci�n, di por concluida la fiesta y dando tumbos
ayude a Alberto a llegar a su habitaci�n , segu�a diciendo cosas incoherentes,
cayo en su cama y le ayude a desvestirse. Aproveche la ocasi�n para palparle el
paquete y no lo pude evitar, le quiete el calzoncillo, acaricie su vigoroso
miembro que empezaba a crecer de una forma descomunal y finalmente ca� de
rodillas entre sus piernas y le hice un mamada de campeonato comi�ndome desde
sus huevos hasta su morado glande que estallo en mi boca segundos despu�s , me
tragu� hasta la ultima gota evitando as� que manchara mi vestido.
Dejando a mi hijo dormido en su cama, me fui turbada a mi
habitaci�n, me puse el camis�n y me acost�, pero entre los ronquidos de mi
marido y mi turbaci�n no pod�a pegar ojo, as� que dos horas mas tarde me levante
sigilosamente y entre en la habitaci�n de Alberto:
-Hijo, estas dormido, pregunte, y como no contestaba fui a
tocarle. En ese momento se despert� cogiedome la mano y poni�ndomela en su pene
dijo:
-Quieres mas de esto mama
Me tiro encima de la cama dejo mis pechos al descubierto, me
arranco las bragas y mientras me com�a afanosamente las tetas , cogi� su pene y
me lo introdujo de un solo golpe , el mete saco era infernal, no duro mucho,
pero yo ya me hab�a corrido de la excitaci�n previa. Exploto como un volc�n en
mi co�o llen�ndome de leche caliente.
Me levante sin decir palabra, me puse las bragas y sal� de la
habitaci�n, pero antes de cerrar la puerta mi hijo me dijo:
-Me ha gustado mucho mama, quiero hacerlo otra vez.
Sal� turbada y me acost� , mi marido segu�a roncando, y
acaricie mi co�o hasta correrme nuevamente, pero no pod�a pegar ojo, as� que
decid� levantarme nuevamente y entrar en la habitaci�n de Alberto:
-Tenemos que hablar, le dije
-Hablaremos ma�ana, ahora te voy a dar por ese hermoso culazo
que tienes, me contesto mientras me volv�a a tirar violentamente en su cama. Me
puso a cuatro patas acaricio mi sexo h�medo y mi estrecho ano, ensalivo bien su
pene y mi orificio y comenz� la penetraci�n. Yo no me restia y estaba asustada,
aunque tambi�n mojada, despu�s de un rato de intentos comenz� a introducirme su
cabezota, el dolor era insoportable, pero el tap�ndome la boca con la mano para
que no gritara dec�a:
-Rel�jate zorra, rel�jate, que te voy a poner el culo como un
bebedero de patos
Esas groser�as me excitaban y comenc� a mover mi culo ,
facilitando la penetraci�n. Mi hijo se aferr� a mis caderas y me dio bien dada
por el culo, como nunca lo hab�an hecho antes, me corr� como una loca entre
alaridos y me lleno los intestinos, dej�ndome el ojete dolorido.
Volv� a mi habitaci�n por segunda vez, pero esta vez mas
satisfecha. Mi marido segu�a profundamente dormido. Aquella noche no pude pegar
ojo d�ndole vueltas a lo sucedido y por la ma�ana la relaci�n con mi hijo era de
lo m�s normal, pero en alg�n momento imagino que tendremos que hablar del tema
PD.: Si hay madres, que hayan vivido experiencias similares y
me pueden aconsejar no duden en enviarme sus experiencias y comentarios y fotos
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