Antes de leer este relato, les recomiendo leer
.
�
El s�bado por la ma�ana me levant� temprano, ya que ten�a que
ir a jugar un partido de b�squetbol a otra ciudad. Me met� al ba�o y mientras me
duchaba recordaba lo que hab�a visto la noche anterior. Me parec�a incre�ble
como �se chico pod�a gozar con una verga en su culo. Intrigado llev� mis manos a
mi trasero y me puse a acariciarme las nalgas, tratando de averiguar que es lo
que se sent�a. Mi pene respondi� de inmediato, poco a poco mis manos fueron
acerc�ndose a mi entrada y uno de mis dedos comenz� a redondear el hueco. La
excitaci�n iba en aumento e inclin� m�s mi cuerpo para intentar introducir el
dedo. En eso estaba cuando la puerta del ba�o se abri�, ya que no le pongo
seguro, poni�ndome derecho de un brinco trate de disimular ya que la mampara del
ba�o es casi transparente.
Quien hab�a abierto la puerta era Lipe, que descarg� su
vejiga y sali� dejando la puerta abierta. Termin� de ba�arme y cerr� la puerta
para cambiarme. Tom� la maleta sin voltear a verle y sal� pitando, estaba seguro
que hab�a visto lo que hac�a y durante todo el camino a la escuela en el auto de
mam� solo pod�a pensar que al regresar le contar�a todo lo sucedido.
En el autob�s escolar la algarab�a era impresionante, sin
embargo yo no participaba de ella, mis pensamientos estaban en lo que, seg�n yo,
estaba pasando en casa.
� �Qu� te pasa enano? �era Carlos, el capit�n del equipo y
responsable de que yo jugara� no me digas que est�s enfermo. �Qui�n va a tirar
de lejos si nos fallas?
� O sea que mi salud te importa un carajo �le dije en broma�
solo importa si juego o no.
� No seas payaso, solo estoy tratando de darte �nimos, te ves
algo preocupado.
� No es nada, ni�er�as como siempre.
� O. K. pues entonces quita esa cara y �nete a la pachanga
Mat�as, que esto no hay todos los d�as.
As� era Carlos, siempre preocup�ndose por todos los miembros
del equipo, era casi como el pap� de todos. Fue �l quien hizo que los dem�s me
aceptaran en el equipo, ya que algunos de ellos eran los que m�s me molestaban
llam�ndome puto. Sin embargo, cuando Carlos me vio tirar de tres, me invit� a
jugar; por supuesto que nadie se opuso, su palabra para todos estaba por encima
incluso que la del entrenador. Debido a mi buen juego me hab�a ido ganando el
respeto de todos llegando incluso a retar a golpes a quienes me molestaban. "Con
los del equipo nadie se mete" era el lema.
En medio del alboroto logre disipar mi preocupaci�n, y al
ganar el partido a los campeones, con una bomba de tiempo m�a (anot� de 3
faltando 2 segundos para el final), me olvid� por completo de todo. Cuando un
grupo de chicos que antes te despreciaba te carga en hombros despu�s de un
partido, se te puede olvidar hasta el nombre de tu madre.
� Hey, Roberto, no te vayas a acostumbrar a que te carguen en
hombros he �coment� Carlos� ese lugar me pertenece, solo te lo prest� por hoy.
�intent� decirlo serio, pero el brillo de sus ojos delat� la broma.
Al llegar a H. (mi ciudad natal) la sonrisa se borr� de mi
rostro. Lipe se encontraba esper�ndome recargado en su Jeep. Fue como un balde
de agua helada. Tendr�a que enfrent�rmele. El destino, sin embargo, no me volvi�
la espalda del todo. La mam� de Carlos no se ve�a por ning�n lado, as� que le
arrastr� hacia el Jeep.
� �C�mo les fue en el partido chicos?
� �Genial! �contest� Carlos� Roberto se destap� con un triple
al final que nos dio el gane 96 a 95. Le di el pase estando en la zona en que no
falla de 2, pero dio un paso atr�s y en lugar de irnos a tiempo extra ganamos el
partido. Si seguimos jugando as�, ganaremos f�cilmente el campeonato. �sus
mejillas estaban sonrosadas y en su cara se le�a la emoci�n de presumir mis
haza�as.
� �As� que vas a quitarle el puesto a Jordan? �dijo Lipe
sonriendo.
� Tanto como eso no �atajo Carlos� eso me toca a m�. Si
fu�ramos los Toros yo ser�a Jordan y Rober ser�a Pipen.
� Si, pero no tan feos �dijo mi hermanastro.
La mirada que le lanz� a Carlos al decir eso estaba llena de
lujuria. Mi amigo lo not� y se puso algo tenso. Pero el que se puso de piedra
fui yo, al ver al chico de la noche del viernes parado esperando el autob�s.
Lipe detuvo el auto y, luego de que Carlos se paso atr�s, subi�.
� �Que tal Felipe!.
� �C�mo est�s Flavio?
� Un poco desvelado, no pude dormir bien anoche.
Seguro, pens�, se la ha de ver pasado pensando como le abr�as
el culo. Me hice el dormido en el trayecto a la casa de Carlos, ya que no pod�a
ni hablar. Llegamos por fin a casa y me dirig� de inmediato a la cama,
acost�ndome con todo y tenis, me encontraba agotado f�sica y emocionalmente.
� Qu�tate por lo menos los zapatos no.
� No molestes Felipe, d�jame dormir, estoy cansado.
� Entonces te los quito yo.
Se sent� sobre mi espalda, pues estaba boca abajo, y sac�
ambos tenis. Al sacar los calcetines sus manos acariciaron mis tobillos. Mi pene
se levant� a marchas forzadas. Deseaba detenerle, pero mi boca se negaba a
hablar. La caricia, que pretend�a ser masaje, fue subiendo palmo a palmo por mis
piernas llegando a la parte inferior de mis shorts. Se par� al lado de la cama
para luego meter sus manos por los lados de mi camiseta, haci�ndome cosquillas.
Retiro la camiseta y concentr� su atenci�n a mis hombros y cuello.
Date la vuelta �orden�.
Obedec� de inmediato, dejando al alcance de su vista la
tienda de campa�a en la que se hab�a transformado mis shorts. Los tom� del
el�stico y tiro de ellos hacia abajo. Termin� de sacarlos y sin simular ya nada
se acost� sobre m�. Sus rodillas separaron mis piernas, quedando en la posici�n
del misionero siendo yo la mujer. Su cadera inici� un movimiento r�tmico, cual
si me cogiera.
� Te vi esta ma�ana, as� que si no quieres que tu amiguito se
entere que eres un putito vas a tener que darme esas ricas nalguitas.
Continuaba su movimiento p�lvico. Una de sus manos, ya que
con la otra se apoyaba, recorri� desde mi hombro, hasta la cintura llegando por
fin a mi nalguita la cual estrujo haci�ndome gemir. Sus dedos se introdujeron
por la pernera y llegaron a mi anillo. Despu�s de acariciarme por unos minutos,
intent� introducir uno de sus dedos caus�ndome un fuerte dolor. Emit� un sonido
que m�s parec�a la voz de una chica.
� Ni te esfuerces en gritar, tu mamita y mi pap� est�n oyendo
m�sica en su cuarto. Probablemente mami e hija est�n ahora en la misma posici�n
con su macho encima.
El hecho de que me cambiase de sexo fue el detonante de mi
excitaci�n. Yo no era el chavito de la tarde, que gan� un partido de b�squet,
sino la hembrita de Lipe. Se levant� y se dirigi� al tocador. Yo permanec�
quieta, con las piernas abiertas esper�ndole. Regres� con un bote de crema, y me
hizo ponerme boca abajo, con una almohada en el bajo vientre, ofreciendo mi
culito, que estaba a punto de dejar de ser virgen. Engras� a conciencia mi culo
y luego introdujo uno a uno sus dedos, haci�ndolos girar y en crem�ndome el
interior. Luego aumento la cuota a dos, caus�ndome un poco de dolor. Hacia un
movimiento de mete y saca que logro dilatarme.
� Ya estas lista. Ahora te vas a convertir en mujer.
Se coloc� sobre m�, recargando su pecho en mi espalda para
tener libres sus manos. Con una de ellas separ� mas una de mis piernas, haciendo
que elevara m�s el culo. La otra la uso para guiar su instrumento de dolor a mi
tierno agujero. Al sentir ese cilindro enorme y caliente me estremec�. Introdujo
la puntita y sent� que ya no aguantaba m�s.
� Hayyyyy... Lipe, me duele, s�camela. Hago lo que quieras
pero s�camela.
Esta bien, pero tienes que mamarmela.
Lo que tu digas... pero por favor s�camela.
Me la saco y se acost� de espaldas a un lado. Me daba un
enorme asco mamarsela, pero lo prefer�a al enorme dolor que me hab�a causado en
el culo. No sab�a que hacer, as� que simplemente me la met� en la boca y empec�
a succionar. Recib� un zape en la nuca.
� �Qu� haces baboso? �Quieres dej�rmela lila?. Deja de
succionar y m�tela hasta donde aguantes, luego subes y bajas acarici�ndomela con
la lengua.
Obedec� y la recib� hasta que toc� la campanilla
produci�ndome ganas de vomitar. Luego segu� sus instrucciones para mamarle el
miembro a placer. Sus manos tiraban de mi cabello hasta que pude recibirla toda,
no sin varios amagues de vomito. Fue aumentando el ritmo hasta que ya mi boca no
sent�a nada. Sus palabras sin embargo me ten�an con la verga tiesa.
� Sigue tragando mariconcita. Te voy a llenar la boquita de
leche. Desde que te vi por primera vez supe que eras una zorrita.
Sus envestidas en mi boca empezaron a tomar un ritmo
espasm�dico al tiempo que un liquido espeso y caliente traspasaba mi garganta.
� Ah� tienes mi leche putita. Hoy us� tu boca y otro d�a te
lleno de leche tu rico culitoooohhh.
Afirm�ndome del cabello me mantuvo pegado a su verga hasta
que �sta perdi� su erecci�n. Al soltarme me dirig� al ba�o para escupir su
semen, pero lo impidi�.
� Alto all�, no desperdicies mi leche. B�bela, que es buen
alimento.
Trague pues su leche.
� Veo que a�n estas caliente �dijo se�alando mi verga parada�
�Te gust� mamarmela no?
Quer�a morirme, le hab�a chupado la verga a otro hombre y me
hab�a gustado. Despu�s de todo si era maric�n como me lo dec�an. Trat� de salir
del ba�o, pero me hizo inclinarme sobre el lavabo.
� Ya que me la mamaste tan bien te voy a dar tu premio.
Dos dedos entraron s�bitamente en mi irritado culito, y su
mano derecha se apodero de mi verga, la cual masturb� unos cuantos segundos,
para despu�s soltarla.
� La cremita ya hizo su trabajo. Ahora si te va a entrar m�s
f�cil.
� No, por favor, no me la metas. Te la vuelvo a mamar.
� Olv�dalo, desde el d�a que vi por primera vez �stas
nalguitas les tengo ganas.
Para evitar que gritara tap� mi boca con su mano derecha y
con la izquierda tir� hacia atr�s de mi cadera. Estuvo un ratito restreg�ndome
su pene por entre mis nalgas, pasando luego a penetrarme. El dolor era
desgarrador, e intent� zafarme pero su fuerza era muy superior; total que a
pesar de mis intentos desesperados de escapar a su rigor, termine sintiendo sus
huevos chocar contra los m�os. Al sentir mis temblores y mi sudor se compadeci�
un poco, sac�ndome poco m�s de la mitad.
Ya esta. No te preocupes, ahora se te pasar� el dolor.
Mantuvo la posici�n unos minutos y luego volvi� a
enterr�rmela hasta el fondo. �sta vez sent� menos dolor y se dio cuenta.
� Lo ves. Ya te duele menos. En un ratito m�s vas a estar
goz�ndola. Te voy a soltar, pero no te muevas, por que si te la sacas de golpe
te va a doler m�s.
Su mano ascendi� de mi cadera, estruj�ndome la cintura y
haci�ndome sentir suya. Subi� hasta el pez�n pellizc�ndomelo. Hizo el recorrido
inverso llegando hasta la rodilla y luego de nuevo hacia arriba. Mientras tanto,
me la sacaba un poco para volver a pon�rmela hasta el fondo.
� �Si te destapo la boca prometes no gritar?.
Asent�, y su mano paso de mi boca a jalarme el cabello hacia
atr�s para hacer palanca y poder met�rmela hasta las pelotas. El �nico sonido
que sal�a de mi boca eran leves quejidos.
�Te gusta verdad?
T-todav�a... me... me d-duele.
Pero ya esta pas�ndote el dolor. Ya hasta se te paro tu
delicadito cl�toris.
Era verdad, mi pene ya hab�a reaccionado despu�s que con el
dolor se hab�a achicado como nunca.
� Eres una hembrita deliciosa. Naciste para darles placer a
los machos, tu culo esta hecho para ser usado en vez de la vagina que te falt�.
�...
�De ahora en adelante vas a ser mi hembra. Te voy a coger
todas las noches para que tu culito se ponga m�s apetecible. �Sabias que entre
m�s verga recibas m�s se te va a parar el culo?
��E-en serio...?
�Si, y conmigo vas a terminar con un culo espectacular. Todos
van a querer cogerte.
Paulatinamente fue aumentando el ritmo y la cantidad de verga
que me sacaba. Adem�s sus palabras fueron haciendo que aceptara mi papel de
hembra para �l. Mis nalgas comenzaron a acompa�ar sus idas y venidas, terminando
en un delicioso ritmo de mete y saca. Tom� mi pierna izquierda por detr�s de la
rodilla haciendo que la elevara para quedar con ella en forma casi horizontal.
Sus embestidas se fueron haciendo m�s y m�s fuertes, hasta sentir que se ven�a
por segunda vez en mi cuerpo.
Se mantuvo quieto sobre m� y su mano derecha dejo de jalarme
el cabello para jalarme la verga, haciendo que me viniera en tres jalones. Baj�
mi pierna y jal� mi torso hac�a �l para sac�rmela.
�Eres una buena perrita. De hoy en adelante te vas a venir
as� todos los d�as, con un macho cule�ndote, ya no vas a tener que dedearte en
el ba�o.
Me quede all� frente al espejo un buen rato, vi�ndome la cara
con una enorme verg�enza. �C�mo podr�a vivir ahora? �C�mo ver�a a los dem�s,
sobre todo a mi madre, a Carlos, sin sentir que era un ser despreciable? �Qu�
pensar�a de m� mi padre, si estuviera vivo? Adem�s de todo, sab�a que para
Felipe era solo un hoyo donde meter su verga. Ni siquiera hab�a sido tierno
conmigo. Me hab�a usado para desahogarse y ya. Y lo peor de todo, lo seguir�a
haciendo, por que sab�a que no tendr�a fuerza de voluntad para decirle que no la
pr�xima vez, era su putita y me entregar�a a mi macho cada vez que �l quisiera.
�
No se pierdan el pr�ximo cap�tulo.