Mi prima me miraba de una forma tan neutra que no sab�a si
estaba triste, enfadada, asustada... y yo estaba totalmente desconcertado. Si
B�rbara me hab�a visto follando con su madre, era una estupidez intentar
negarlo. Eso era lo �nico que ten�a claro. Pero, �qu� pod�a hacer?. Me resultaba
imposible soltarle de buenas a primeras algo as� como "si, B�rbara, me estoy
tirando a tu madre, la hermana de mi padre, mi t�a. Y es incre�ble follar con
ella".
Recuerdo que me incorpor� sin terminar de atarme las
zapatillas. Y como uno de esos tipos duros de las pelis respond� fr�amente, sin
saber de donde sal�a el valor para hacerlo:
-Si. Es cierto. No he quedado con nadie. Iba a tu casa �pero
mi prima no se achicaba f�cilmente. Volvi� a ponerme contra las cuerdas.
-�Por qu� te est�s tirando a mi madre? �me encog� de hombros.
-No lo s�. Supongo que porque estoy enamorado de ella. Me
gusta mucho �fue ella entonces la que se encogi� de hombros. Pero no dijo nada.
Entonces yo, en mi papel de primo mayor, me incorpor� y me acerqu� a ella.
-Escucha B�rbara. S� que te tiene que parecer muy raro. Por
lo de que seamos familia y todo eso. Pero tu madre y yo somos muy felices cuando
estamos juntos �pens� en ese momento que ojala nunca tuviese que explicar a
nadie que me estaba tirando a mi propia madre.
-Vale, vale. Si yo no digo nada. Por mi pod�is seguir
haciendo lo que os de la gana. Pero tener m�s cuidado.
M�s o menos aquello fue todo lo que habl� con mi prima. Luego
se fue y yo me sent� mal, con remordimientos. Llam� a mi t�a y la dije que no
pod�a ir a verla esa tarde. Desde entonces, las visitas a casa de mi t�a se
fueron haciendo menos habituales y todo porque B�rbara, no se sab�a porque,
procuraba estar siempre en casa a las horas a las que pod�a verme con mi t�a.
Empezamos a vernos en moteles un poco asquerosos en los que ech�bamos un polvo
r�pido y nos �bamos.
Iban a llegar las navidades y una tarde de s�bado, mi padre y
mi hermana salieron a hacer algunas compras. Yo me qued� en casa con mi madre.
Recuerdo que los despedimos en la puerta y cuando ella la cerr�, se volvi� hacia
mi. No nos dijimos nada. S�lo sonre�mos y nos besamos apoyados contra la puerta
de la calle, luego fuimos al sal�n y follamos durante toda la tarde. Fue
maravilloso, aquella tarde hubo mucho amor entre mi madre y yo y aunque s�lo
tuve dos orgasmos, la verdad es que fue muy bonito poder besar su cuerpo desnudo
durante largos y largos ratos, tranquilamente, sin las prisas que sol�an
caracterizar la mayor�a de nuestros polvos.
En uno de los descansos que nos tomamos mi madre me pregunt�
que tal me iba con mi t�a Raquel. Entonces le cont� lo de B�rbara, que lo sab�a
y que desde entonces nos lo estaba poniendo muy dif�cil para vernos a pesar de
que afirmaba que le daba igual. Entonces mi madre, muy tranquilamente, me dijo.
-Est� claro que tu prima quiere follar contigo �yo me qued�
un poco parado pero mi madre me explic� una compleja teor�a que ven�a a decir
que las hijas no soportan que sus madres, m�s viejas evidentemente, tengan
amantes con los que follen apasionadamente y menos si esos amantes son de la
misma edad que la hija. Y en este caso estaba claro que mi prima B�rbara ten�a
celos de que hubiese elegido a su madre y no a ella para cometer incesto y que
deseaba acostarse conmigo para desquitarse.
Me pareci� una explicaci�n bastante l�gica a pesar de que en
el momento me negu� en rotundo a esa posibilidad. Y siendo esto bastante
importante, no fue lo m�s decisivo de aquella charla.
Aquella misma noche, cuando sal� con mis amigos, me encontr�
con mi prima. Era bastante habitual porque sal�amos por la misma zona. Pero
nunca pas�bamos de saludarnos e intercambiar un par de frases.
Sin embargo, aquella noche, mi prima iba con el puntillo y
estaba muy simp�tica as� que estuvimos hablando m�s de una hora en un bar. Muy
juntos. En todo ese rato, no pude ignorar lo que mi madre me hab�a contado y me
preguntaba si en ese momento, mi prima estar�a pensando en follar conmigo, en
besarme delante de todos nuestros amigos que sab�an el parentesco que nos un�a.
Esta posibilidad hizo que me empezase a empalmar. Adem�s, como sab�is, yo ya
hab�a fantaseado con aquella posibilidad en verano, cuando estuve de vacaciones
con ella y la sobaba en el agua. El resultado fue un tremendo calent�n que no
ve�a forma de calmar.
Y en un momento muy concreto en que nuestros respectivos
grupos de amigos nos dejaron solos, mi prima se acerc� mucho m�s a m� y me dijo:
-�Sabes una cosa? �negu� con la cabeza y entonces B�rbara me
plant� los morros en la boca. Nos dimos un morreo impresionante, impropio de una
ni�a de 17 a�os y mucho menos de una prima. Cuando se separ� de mi, me susurr�:
-Voy a decir que me estoy poniendo mala y t� me vas a
acompa�ar a casa �era una orden y as� se cumpli�. Salimos del bar sin que nadie
sospechase nada despu�s de despedirnos y nos metimos en el �ltimo metro. Nos
pusimos en un rinc�n y all� volvimos a besarnos apasionadamente. Dentro de lo
poco discreto que pod�a resultar procuramos no ser muy expl�citos pero lo cierto
es que los dos llev�bamos un calent�n tremendo. "Estoy muy caliente" me susurr�
al o�do B�rbara.
Nos bajamos del metro y caminamos hasta el portal de mi prima
disimulando. Hab�amos entrado en terreno peligroso. Pero en vez de ir hacia su
portal, nos desviamos ligeramente y nos fuimos a un solitario y abandonado
parque a cien metros de la casa de mi prima. Nos sentamos en un banco, mejor
dicho, me sent� en un banco y mi prima sobre mi, a horcajadas. Nos empezamos a
morrear y a magrear. Yo sob� su culo y logr� meter una mano dentro de las bragas
y deslizar un dedo por su rabadilla. Nos dec�amos todas las guarradas que se nos
ocurr�an animados por el alcohol y el calent�n mientras yo frotaba mi dedo por
su raja del culo. Segu� anim�ndome por la poca resistencia que mi prima ofrec�a
al magreo y met� la mano por debajo de su gordo jersey hasta alcanzar sus tetas
por encima de una fina camiseta de invierno.
-Que buena est�s, hija de puta �le solt� al o�do.
-�Lo de hija de puta lo dices por mi madre?. �Por qu� piensas
que es una puta? �su comentario me dej� noqueado. Mi prima sonri�, me bes� en la
boca y luego, con un r�pido movimiento me sac� la polla del pantal�n que estaba
como un m�stil y empez� a hacerme una paja mientras me besaba nuevamente
impidiendo que pronunciase palabra. Yo estaba a mil y me iba a correr poniendo
perdidas todas nuestras ropas.
-B�rbara, B�rbara, me corro, diooooos, me voy a correr �le
advert� imaginando que ella tampoco quer�a que aquello sucediese y nos metiese a
los dos en un apuro. Pero mi prima parec�a tenerlo todo pensado. Sin dejar de
casc�rmela, se quit� la bufanda, la enroll� en torno a su mano y mi polla y
continu� masturb�ndome. Yo flipaba... y me corr�... dentro de la bufanda. Cuando
mi prima B�rbara retir� la bufanda, todo el semen que hab�a salido de mi polla
unos segundos antes, estaba all� pegado. Mi prima tir� la bufanda.
-Era una mierda. Dir� que la he perdido �y volvi� a besarme.
En la boca. Meti�ndome la lengua bastante adentro, separando mis enc�as y
frotando sus labios con los m�os. Uno de los mejores besos que me hab�an dado.
Yo estaba muy cachondo. A pesar de la paja. A pesar de los
dos polvos con mi madre unas horas antes. Deseaba joderme a mi prima. Met�rsela
por el culo y por el co�o. Comerme sus pezones adolescentes. Y aunque todo eso
no lo iba a poder hacer esa noche en aquel parque, si quer�a por lo menos
met�rsela. Y as� se lo hice saber.
-�Quieres follar de verdad, primita?.
-Claro, claro que si �yo sonre� pensando que lo hab�a
conseguido. Pero cuando ella sonri� ya sab�a que eso no era as�.
-Pero hoy no �dijo incorpor�ndose. Se coloc� la ropa bien y
me tendi� la mano para ayudarme a levantarme. Yo estaba un poco mosca. Mi prima
se hab�a portado como una aut�ntica calientapollas. Sin embargo, intent�
contenerme.
-Pero B�rbara... �por qu� te vas ahora?.
-No quiero que pienses que soy tan f�cil como mi madre.
Seguro que ella el primer d�a ya dej� que te la follaras a base de bien �hab�a
que ser delicado porque en ese momento, lo �nico que no quer�a era perder la
posibilidad de tirarme a mi prima. Aunque fuese a costa de mentir. En esos
momentos me parec�a la adolescente m�s morbosa y apetecible del mundo y la sola
idea de joder con ella, un fin que justificaba cualquier medio.
-Escucha �la dije agarr�ndola del brazo, oblig�ndola a
detenerse �lo de tu madre fue distinto. Est�bamos solos en tu casa, surgi� y...
no nos quisimos detener.
-Me parece genial. Pero conmigo tendr�s que curr�rtelo m�s
�como esto es un relato sobre sexo y no sobre psicolog�a ni para contar un
follet�n, intentar� resumir al m�ximo lo que sucedi� desde ese punto.
Mi prima se subi� a casa y yo me fui a la m�a bastante
cachondo y cabreado por otro lado. Simplemente, me jod�a que una ni�a de 17
a�os, me hubiese chuleado de esa forma. Recuerdo que me met� en la cama y dorm�
hasta bien entrado el domingo, hasta las doce o as�. Cuando me levant�, mi
hermana dorm�a y al llegar a la cocina, descubr� que mi padre acababa de bajar a
comprar el peri�dico. Mi madre guisaba y me salud� con un pico al verme entrar.
Yo segu�a muy cachondo y tambi�n muy cabreado as� que le met� la lengua a mi
madre en la boca atray�ndola hacia mi bruscamente. Sujet�ndola de la nuca.
-�Pero est�s tonto? �me dijo al separarme �que se puede
levantar tu hermana.
-Me da igual mam�, estoy hasta la polla de ocultarme �mi
madre me mir� boquiabierta. Yo la cog� la mano y la met� dentro de mi pantal�n.
-Mira, mira como estoy. Mira como me pones �mi polla esta
dur�sima. Mi madre estaba flipando �y seguro que t� est�s igual �dije
plant�ndole bruscamente la mano en el co�o, por encima del camis�n. Mi madre
flipaba pero estaba tambi�n muy caliente y lo not� en que sus bragas se
humedecieron cuando retir� el camis�n y en que no sacaba la mano de mi pantal�n.
No soltaba mi polla. Nos quedamos mirando en silencio unos segundos.
-Ven aqu� �dije yo finalmente, tomando la iniciativa. La hice
darse la vuelta, nuevamente con brusquedad y la empuj� pr�cticamente para que se
quedase apoyada contra la encimera. Yo me coloqu� justo detr�s.
-�Qu� haces, Jose? �me dijo como resisti�ndose pero sin
cre�rselo ni ella. En realidad estaba deseando que la jodiese. O eso me parec�a
a m�. Y eso fue lo que hice. La sub� el camis�n, la baj� las bragas y le met� la
polla a mi madre por detr�s. En el culo. Que gran culo ten�a. La empec� a follar
violentamente. Descargando toda la frustraci�n de la noche anterior. En aquel
a�o, no era la primera vez que mi madre y yo foll�bamos de esa manera tan
salvaje as� que aquello no iba a afectar para nada a nuestra relaci�n.
Me corr� dentro de su culo unos segundos antes de que mi
padre llamase al telefonillo, entre gemidos, jadeos y palabras sucias como "�Te
ha gustado puta, te ha gustado que te joda as�?". "Si, cabr�n, si, me tienes
encamada". Nos dimos un morreo de cuidado mientras mi padre sub�a en el
ascensor.
Cuento este polvo con mi madre porque fue consecuencia
directa de lo sucedido la noche anterior y porque ser� muy importante en un
hecho futuro que a�n no corresponde narrar.
En cuanto a mi prima B�rbara, se convirti� en mi obsesi�n.
Segu� vi�ndome con su madre, mi t�a Raquel (guardo un especial recuerdo de un
polvo que echamos en los lavabos del instituto donde mi t�a trabajaba y donde yo
hab�a estudiado varios a�os) y tambi�n follaba en cuanto pod�a con mi madre.
Pero lo �nico que deseaba ya era joderme a mi prima, aunque fuese una vez.
Y ella jugaba conmigo. Me calentaba y luego me dejaba a
medias. Por aquel entonces yo me encontraba atrapado entre dos estados de �nimo.
Por un lado odiaba a mi prima por calentarme y no dejar que me la follase a
pesar de que lo deseaba y por otro sab�a que s�lo siendo paciente lo
conseguir�a. M�s o menos eso fue lo que pas�, y ahora, con la perspectiva de los
a�os, debo decir que mi prima consigui� con su actitud, intencionada o no, uno
de los polvos m�s morbosos que he echado (�a estas alturas hab�a alguien que
pensase que no me hab�a conseguido tirar a mi prima?). Para que aquel polvo
fuese tan especial tuvieron que juntarse varios factores que hacen que un simple
polvo no se olvide jam�s. Primero, mi prima llevaba puesto su traje de
colegiala. No he conocido a�n un solo t�o al que no le pongan estos uniformes.
La ni�a m�s vulgar se convierte en un objeto deseo inmejorable s�lo con
colocarse uno de esos uniformes de faldita y blusa. El segundo factor: riesgo.
Que nuestra familia no deb�a enterarse bajo ning�n concepto de que hab�amos
follado, era algo evidente. Por eso, follar con toda la familia (padres, t�os,
hermanos, primos... hasta mi abuela) en casa, fue incre�blemente excitante.
Tercero: deseo. Aunque mi prima hubiese estado retrasando el momento, ella
tambi�n lo deseaba y cuando por fin accedi� creo que ninguno de los dos pod�a
haber deseado m�s al otro. El cuarto y �ltimo factor fue consecuencia directa de
este. Al tener tanto deseo acumulado, el sexo siempre suele mejor, est�s m�s
entregado. Aquel d�a mi prima y yo nos hicimos de todo, como podr�is comprobar y
por eso lo disfrutamos tanto.
Todo esto sucedi� la tarde del 6 de enero. Como todos los
a�os, hicimos una multitudinaria reuni�n familiar en nuestro chalet de la
sierra. Est�bamos todos. Mi padre, mi madre-amante, mi hermana, mi hermano, su
mujer y su hija. Mi t�a-amante Raquel, mi primo David, mi prima B�rbara
(inevitable). Mi abuela, la madre de mi padre y de Raquel y mi t�o Chechu, el
hermano peque�o de Raquel y de mi padre. Todo un clan.
Llegamos all� por la ma�ana y estuvimos hasta �ltima hora de
la tarde. Antes de comer, mi prima y yo ya aprovechamos para echarnos miraditas
de complicidad e incluso achucharnos en alg�n rinc�n donde nadie nos viera.
Recuerdo que bajamos al garaje a recoger unas botellas de vino. Nos metimos en
un cuartito peque�o y nos dimos un buen morreo y un buen sobeteo.
-Que guapa est�s hoy �le dije acariciando suavemente sus
tetas por encima del jersey. Llevaba el uniforme de colegiala y me hab�a puesto
a mil desde que la hab�a visto aparecer � por qu� levas esta ropa si hoy no
tienes clase �ella s�lo sonri�. Estaba claro que se la hab�a puesto �nicamente
para provocarme. Sab�a lo mucho que me iba ese rollo.
Comimos y a todos nos dio un poco de sue�o pero a media tarde
nos empezamos a espabilar. Deb�an ser las seis de la tarde m�s o menos. Ya
estaba casi oscuro del todo. Mi padre y su hermano preparaban el chocolate de la
merienda. Mi madre y mi t�a hablaban con mi hermano. Mi cu�ada intentaba
controlar a su hija y mi abuela y mi primo ve�an una peli. Yo estaba en la
cocina con mi padre y mi t�o cuando apareci� mi prima que hab�a estado viendo la
peli.
-Jose, ven �me dijo desde la puerta.
-�Qu� pasa? �pregunt� sin moverme.
-Ven �me dijo tendi�ndome la mano. Yo fui hacia ella, me
agarr� de la mano, salimos al pasillo y subimos al piso de arriba que estaba
vac�o. Luego entramos en el dormitorio de mis padres donde los abrigos de toda
la familia se amontonaban encima de la cama. B�rbara cerr� la puerta echando el
pestillo y se volvi� hacia mi sonriente. Yo estaba un poco descolocado porque no
pod�a imaginarme que mi prima quisiera enrollarse conmigo con TODA nuestra
familia en el piso de abajo. Pero eso era justo lo que iba a pasar. B�rbara se
acerc� a mi y me plant� los morros en la boca. Nos dimos lengua apasionadamente
durante medio minuto. Luego nos separamos.
-�A qu� viene esto? �dije yo extra�ado pero feliz. Ella no
dijo nada. S�lo volvi� a besarme. Despu�s me empuj� suavemente sobre la cama.
Ella pas� una de sus piernas por encima de las m�as y se sent� a horcajadas
sobre mi. Volvi� a besarme. Yo estaba un poco alucinado porque ve�a a mi prima
muy cachonda pero no pod�a admitir la idea de que hubiese elegido ESE momento
precisamente para darme lo que tanto tiempo llevaba deseando. Y as� se lo hice
saber.
-No estar�s pensando... �ella asinti� con una sonrisa p�cara.
-En eso mismo es en lo que estoy pensando �luego, acerc�ndome
su boquita a mi o�do me susurr�: "...en hacerlo aqu�. Ahora mismo". Yo pens�
unas d�cimas de segundo en evitar aquella locura, el tiempo que tard� mi prima
en convencerme, meti�ndome la lengua en la boca. Nos besamos con pasi�n, hasta
caer los dos tumbados sobre la cama, ella encima m�a, yo con los pies colgando.
En mitad del magreo, llev� mis manos a su culo y remangu� su
falda de colegiala hasta acariciar sus nalgas desnudas por debajo de la fina
tela de su uniforme.
-�Y tus bragas? �pregunt� sorprendido porque no llevase nada
debajo. Mi prima sonri�.
-Me las he quitado. Antes de ir a buscarte �volvimos a
besarnos. Lugo ella se incorpor�. Ya se hab�a quitado el jersey antes de ir a
buscarme y ahora se desabrochaba lentamente los botones de la blusa. Yo hice un
gesto como de ir a ayudarla pero ella me retir� las manos suavemente y sigui�.
Lo hac�a muy despacio y mi polla se empez� a poner dur�sima. Finalmente se
deshizo de la blusa. Tampoco llevaba el sujetador. Curiosamente, aunque se las
hubiese sobado, era la primera vez que le ve�a las tetas a B�rbara.
-Dios, que buena est�s �era verdad. Sus tetas, no muy
grandes, eran perfectamente redondas y con unos pezones oscuros deliciosos que
pellizqu�.
-�Te gusto, primo, te gusto? �me vas a follar ahora mismo?
�yo sonre� y me aup� para besarla en la boca. Nos morreamos mientras mi mano
volv�a a juguetear debajo de su falda, buscando su ano.
-Te voy a reventar, te voy a joder bien jodida �yo estaba
salid�simo y tirarme a mi prima era una obsesi�n que estaba a punto de
satisfacer. Por eso me deslic� de debajo de ella y r�pidamente me coloqu� tras
su espalda. Mi prima sab�a lo que iba a pasar y se dej� hacer. Yo remangu�
despacito su falda de colegiala hasta tener ante mi su culo desnudo.
-Vaya culo que tienes, primita. Es precioso.
-Pues j�demelo, cabr�n, j�demelo ya... o me muero �dijo
empezando a masturbarse con su mano derecha. Enterr� la cara en la cama y se
frot� ahogando sus gemidos. Yo me inclin� sobre su trasero. Le bes� en las
nalgas, las lam� y luego enterr� mi lengua en su ojete. Lo humedec� aprovechando
los jugos que manaban del chochito caliente de mi prima. Despu�s, r�pidamente,
me di un poco de saliva en la polla y proced� a ensartar a mi prima por el culo.
Estaba claro que con toda nuestra familia en la planta de
abajo, pudiendo aparecer en cualquier momento, mi prima y yo deb�amos hacer el
menor ruido posible. A�n as�, una especie de gru�idos salieron de mi boca cuando
mi polla empez� a deslizarse dentro del culo estrecho y virginal de B�rbara.
-Mmmmmmmmmh, uuffffffffffffff �fue lo que se me escap�. Ten�a
bien sujeta a mi prima por las caderas mientras mi rabo sal� y entraba en aquel
estrecho pasadizo. B�rbara segu�a frot�ndose con la mano derecha el co�o y con
la cara mordiendo literalmente la almohada.
Entonces sent� que me iba a correr, por eso me retir�. Con un
leve gesto de las manos sobre las piernas de mi prima, la hice ver que quer�a
que se diera la vuelta quedando tumbada boca arriba. B�rbara actu� velozmente y
unos segundos despu�s estaba totalmente espatarrada, con sus pies apoyados en
mis hombros pr�cticamente la faldita tap�ndola �nicamente el vientre a punto de
recibir mi polla en su co�o por primera vez.
Me la sujet� con la mano y fui entrando despacito dentro de
mi prima que no pudo ahogar un gritito de placer.
-Ooooooh �los dos nos quedamos muy parados, pensando que se
hab�a o�do en todo el barrio. Tras unos segundos de nerviosismo y de no pasar
nada, mi prima reaccion�. Cogi� mis gayumbos, los hizo un burru�o y se los meti�
en la boca. En ese momento me di cuenta que la cara de mi prima estaba
desencajada por a lujuria, estaba totalmente transformada y emanaba una lascivia
y un deseo de sexo como pocas veces he visto en una mujer. Me ped�a con los ojos
que la follase, que la reventase a pollazos, que la hiciese gozar a base de
empujones, que la llenase con mi verga todo su vientre, que me derramase en un
orgasmo eterno.
Empec� a follarla con ansias, pose�do por la lujuria igual
que ella. La arranqu� los gayumbos de la boca y me ech� sobre ella
introduci�ndole la lengua hasta la garganta. Nos besamos mordi�ndonos los
labios.
-Diooooooooos, cabr�n, me est�s matando, ooooooh, me est�s
matando de gusto, si, no pares, primo, no pares de joderme �me susurr� al o�do
mientras yo mordisqueaba su cuello y aceleraba el ritmo de mis empujones sobre
su chochito casi p�ber. As� el orgasmo era inminente.
-B�rbara, me corro, me corrooooo, donde te lo echo que me
corroooooo �gem� cuando sent� el orgasmo llegarme.
-No, primo, no te corras dentroooooo �fue lo �nico que le dio
tiempo a decir. Yo reaccion� a tiempo, saqu� la polla justo en el momento en el
que un enorme lecharazo sacudi� mi verga y se derram� sobre el vientre y la
falda de mi prima. Agotado me hice a un lado con la polla a�n tiesa y pringosa.
Como pudimos limpiamos los restos de semen de su ropa y luego
ideamos un plan para justificar su cambio de ropa sin levantar sospechas. Yo me
limpi� apresuradamente y baj� al piso de abajo donde nadie parec�a habernos
echado de menos. Sub� con una taza de chocolate y mi prima y yo extendimos el
chocolate cuidadosamente justo por encima de los cercos que mi leche hab�a
dejado en su falda. Luego lo retiramos con una servilleta y qued� perfecto.
Nadie sospechar�a que bajo aquellos pegotes de chocolate, mi prima llevaba los
restos de una corrida brutal de su propio primo.
M�s tranquilos una vez solucionados el problema, nos
encerramos en mi habitaci�n y nos morreamos y nos magreamos un rato para
completar el magn�fico polvo que acab�bamos de echar. Quedamos en repetirlo
cuando surgiese y en que mi t�a quedaba al margen de todo eso. Yo pod�a seguir
tir�ndomela sin que eso supusiese un problema para nadie. Por supuesto mi t�a no
deb�a saber que su hija y yo tambi�n nos lo mont�bamos.
En unos meses hab�a conseguido dos amantes que unidas a mi
madre me colmaban totalmente mis necesidades sexuales. Y las tres eran familia.
Esta situaci�n tard� poco en cambiar y os prometo que no vais
a creer lo que pas�. Eso si, habr� que esperar porque esa noche, cuando mi
familia empezaba a marcharse, mi madre se acerc� a mi, me llev� a un rinc�n de
la casa aprovechando la confusi�n y despu�s de besarme con pasi�n, me dio una
gran noticia: "�qu� te parece si nos quedamos t� y yo solos esta noche aqu�?, ya
he hablado con pap� y con Montse y ellos se vuelven a Madrid. Les he dicho que
nos quedamos a limpiar y a buscar unas cajas que necesito para... el trabajo".
Yo sonre� incre�blemente feliz ante la perspectiva que se abr�a ante mi. Despu�s
de un a�o y poco de relaciones incestuosas con mi madre, ten�a la oportunidad de
pasar por primera vez toda una noche con ella.
Continuar�...
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