Sugiero la lectura de los relatos anteriores en este orden:
Gianncarlo 1 y 2, Jugando a escondidas y Bianca 4. Gracias.
Al otro d�a, dispuesta a hacer las cosas de la casa y
trabajar en la huerta mi madre me apart� y dijo:
Hija, cuando usted quiera podr� volver a hacerlo, cuando
sienta ganas estar� bien. P�dalo.
Si, madre, pero temo que vuelva a dolerme mucho.
Le aseguro que no le doler�. La he visto que se excita
bastante.
Excitar? Qu� significa?
Cuando usted respira profundo y no puede dejar de
moverse. Eso es excitarse.
Ah.
Y eso significa que le gusta y que se siente bien.
Si, todo eso me gusta mucho y tambi�n lo que viene
despu�s... me hace sentir liviana.
A eso se llama orgasmo.
Ah...tambi�n sent� como una necesidad de estar llena y
completa.
Significa que usted tiene ganas de que la penetren. Si
alcanza un orgasmo solo con caricias puede alcanzar otro mucho mejor cuando
alg�n miembro est� dentro de su vagina. La sensaci�n es sublime, una pierde
la noci�n de todo lo que hay en derredor. Le gustar�a hacer el intento esta
misma noche?
Dud� y no pude responderle. Aun sent�a temor por el dolor
causado la noche anterior y no cre�a estar preparada para sentirlo de vuelta. Mi
madre viendo mi gesto dubitativo enseguida acot�:
Solo se har� si usted lo pide. En alg�n momento tendr�
que volver a hacerlo para satisfacer a los hombres. Mientras mas lo retrase
mas miedo tendr�.
Madre...
Si, hija.
Lo har� esta noche, si usted me lo pide.
Usted misma lo pedir� llegado el momento.
La ca�da del sol lleg� rapid�simo. Mi padre hizo desvestir a
todo el mundo, incluido a Luiggi que en todas las ocasiones siempre hab�a estado
vestido. Acto seguido y completamente desnudos nos inst� a que mi madre y yo nos
acost�ramos en la cama. Mis hermanos y mi padre se acercaron y �ste empez� a
hablar.
Gianncarlo ya sabe lo que es estar dentro de una mujer
pero es necesario que el resto aprenda algunas cosas. Observen las tetas de
su madre y las de su hermana.
Los 6 ojos de mis hermanos pasaban de mis tetas a las de mi
madre en un continuo vaiv�n, y me dio la sensaci�n de que no se decid�an por
cual mirar; obviamente las de mi madre, mucho mas desarrolladas, finalmente
terminaron concentrando la mayor atenci�n.
Mi padre empez� a pasar un dedo sobre el pez�n de mi madre y
enseguida vi la punta erguirse. A continuaci�n hizo lo mismo sobre el m�o que
tuvo exactamente el mismo efecto.
Observan como se han puesto los pezones? Ello significa
que la acci�n gusta a la mujer. Pero gusta mucho mas si apretan la punta en
forma repetida y cuando est� bien dura le pasan la lengua as�:
Enseguida su boca fue a dar a mi teta. Sent� un escalofr�o
por el cuerpo y comenc� a mojarme cuando mi padre agarraba con sus dos manos una
sola de mis tetas, apretaba el pez�n con los dedos y luego lo lam�a con la punta
de la lengua.
Primero una y despu�s la otra.
Enseguida pas� a mi otra teta, gener�ndome ese efecto h�medo
que tanto me gustaba.
Ahora ustedes.
El primero en chuparme fue Gianncarlo que lam�a una y otra
teta, en un principio suavemente. Luego, cuando yo empec� a sentir una
imposibilidad de estarme quieta mi hermano se aboc� mucho mas y pas� de lamer a
succionar como si quisiera sacarme algo de adentro. Se sent�a muy rico, la
humedad estaba rodando en tropel hacia mi bombacha cuando mi padre hizo que
ahora Franco me lamiera. Gianncarlo dej� su lugar a Franco y pas� a dedicarse a
las tetas de mi madre que lo recibi� con la piernas y los brazos abiertos. Pude
escuchar enseguida la respiraci�n fuerte de ella cuando Franco comenz� a
chuparme a mi. Este era mas atolondrado, chupaba, lam�a y me rozaba con los
dientes. Sin embargo, aquellas acciones de mi hermano se sent�an igual de ricas,
segu� moj�ndome y respirando cada vez mas r�pido. Por �ltimo, mis tetas pasaron
por la boca de Luiggi que hac�a todo con el solo fin de complacer a mi padre.
Chupe, hijo, chupe.
Luiggi pareci� animarse cuando mi padre lo hostig�, se agarr�
a mis tetas, me lami� la canaleta y dej� caer el peso de su cuerpo sobre el m�o.
Enseguida pude sentir su piel sobre la m�a y mi padre habl�:
Muerda el pez�n despacio.
Sent� los dientes apenas apret�ndome los pezones y comenc� a
agitarme mucho mas; los jadeos sal�an de mi boca en el mismo momento en que
Luiggi atrapaba mi sensible piel entre sus dientes. Aquello me gustaba mas que
nada, no sent�a dolor, sino una placer indescriptible, gimote� una y otra vez a
medida que Luiggi fue apretando la punta de mis tetas.
Muerda alrededor que parece gustarle, pero no le haga
da�o.
Sigui� mordiendo por toda la extensi�n cuando mi padre le
llev� las manos hacia la punta de mis pezones; jadeaba a lo loco, me retorc�a y
arqueaba bajo su cuerpo de manera intempestiva con el solo fin de que abarcara
toda la extensi�n de mis tetas.. Era un placer sentir su boca y sus dientes
mordi�ndome, pasando la lengua junto a las manos que apretaban la punta de los
pezones, duros y llenos de tensi�n. Hab�an logrado agitarme bastante y
necesitaba un poco mas de todo eso para llegar a lo que mi mam� hab�a llamado
orgasmo. Algo alienada me escuch� decir casi a los gritos: quiero un
orgasmo!!!!, cuando vi que mi padre retiraba a Luiggi de mis tetas. Mi madre
sonri� y mi padre fue quien habl�:
Ya lo tendr�, todav�a hay cosas que debo ense�ar a sus
hermanos. Y si ellos lo aprenden bien eso le dar� muchos orgasmos, me
entiende?
No quer�a o�r ninguna explicaci�n solo quer�a que me sacaran
la ansiedad lo m�s r�pidamente posible. A pesar de ello me qued� callada.
Ha entendido hija?
Si, padre.
Enseguida mi padre tuvo dificultad en sacar a Franco de las
tetas de mi madre y lo zamarre� un poco:
Quiere recibir la hebilla del cintur�n?
No, padre.
Entonces obedezca cuando doy una orden.
Si, padre, disculpe.
Mi padre hizo que mi madre abriera las piernas y nos junt� a
todos a mirar.
Observen. Esto se llama vagina. Como ya han visto nuestro
miembro se introduce aqu� dando mucho placer a la mujer, excepto la primera
vez....
Me acerqu� a ella y pude ver la piel rosada de mi madre
completamente brillante, cargada de un algo trasparente y gelatinoso. Mi padre
pas� el dedo por all� y nos dio a oler a cada uno. Y sigui� hablando.
Cuando esto aparece, significa que la mujer est� lista
para la penetraci�n. Y para que aparezca hay que lamer, tocar y chupar todo
el cuerpo de la mujer.
Segu� observando aquella humedad, supuse que similar a la
m�a, y mi pensamiento se desvi� hacia el orgasmo, que hab�a sentido cerca y que
mi padre me hab�a negado. Pero �l sigui� hablando y explorando a mi madre.
Abriendo sus labios vaginales nos mostr� lo que el llam� el cl�toris.
Este bot�n genera mucha excitaci�n en la mujer. Lo ven?
Mi padre empez� a tocar el cl�toris de mi madre; pasaba los
dedos desde la vagina hasta el cl�toris una y otra vez hasta que mi madre empez�
a jadear. Una vez estuvo all� empez� a recorrerlo en c�rculos con sus dedos
mientras con la otra mano manten�a abiertos los labios de la vagina de mam�. As�
estuvo un rato, con mi madre respirando agitada hasta que ella comenz� a tocarse
las tetas.
Ven como est� su madre? Podr�a seguir as� y arrancarle un
orgasmo.
Un qu�? Dijo Franco aun cuando nadie le hab�a dado
permiso para hablar. Sin embargo mi padre le contest� como si la pregunta no
le hubiese molestado, al contrario.
Un orgasmo, lo mismo que siente usted cuando derrama su
l�quido blanco.
Oh.
De repente vi a mi padre en una postura est�tica, como si
algo lo hubiera sorprendido, cuando observ� la entrepierna de Luiggi. Tanto mi
padre como mis dos hermanos ten�an la verga o parada o con indicios de erecci�n.
No era el caso de Luiggi.
Y a usted que le pasa?
Nada, dijo Luiggi.
Por qu� no est� como a los dem�s?
No se.
No le gusta ver a su madre?
Se qued� en silencio y mi padre insisti�
Le hice una pregunta. No le gusta ver a su madre?
No, se�or.
No?
No.
Por alguna raz�n mi padre dio por finalizado el asunto y
sigui� sobre mi madre a quien hizo levantar las caderas. Esta vez mi padre
volvi� a mostrarnos su ano, abri�ndole las nalgas y nos dijo lo delicada que era
esa abertura, que deb�a lubricarse con saliva, el flujo de la mujer o con el
propio semen pues en los anitos v�rgenes la penetraci�n era complicada. Y
mientras dec�a esto me miraba fijamente. Me avergonc� y un escalofr�o me
recorri� mas de temor que de otra cosa. Ya hab�a experimentado el dolor cuando
me hab�a penetrado por la vagina y si mi padre estaba diciendo que el culo era
mucho mas delicado algo de dolor deber�a estar involucrado.
Enseguida mi padre se acost� sobre mi y me bes� la boca.
Sent� la lengua entrarme de a poco y la dej� hacer; sus dos manos me agarraban
la cara y entre las piernas sent� su verga endureci�ndose a medida que la lengua
me recorr�a la boca. Al tiempo sus manos fueron a mis tetas y comenz� a besarme
sobre los ojos, luego pas� la lengua por las orejas y descendi� hasta mi cuello.
All� me lami� una y otra vez, surcando los hombros y de a poco fue bajando hasta
las tetas.
Todas sus caricias y su suavidad, pod�a ser extremadamente
delicado cuando quer�a, me mojaron bastante y me relaj� por completo cuando
pasaba las manos por mis tetas y luego las lam�a con toda la extensi�n de la
lengua. Sigui� un tiempo largo as�, exacerb�ndome cada vez mas pero dej�ndome
tranquila con la suavidad de sus caricias, hasta que bes� mi est�mago y luego se
acerc� a los vellos negros que recubr�an mi pubis. Sent� estremecerme cuando los
dedos se enredaron con ellos, dando peque�os tironcitos al tiempo que los
recorr�a con la lengua. As� fue bajando casi hasta llegar a mi cl�toris y sent�
el aire faltante en el ambiente, tuve la necesidad de abrir la boca para llenar
mis pulmones y un escalofr�o me recorri� de pies a cabeza cuando mi padre
finalmente lleg� a mi bot�n que lami� despacio para luego acrecentar el ritmo
sobre �l, gener�ndome gran excitaci�n.
Empez� a meter dedos sobre mi vagina que fue agrandando con
ellos, siempre con una delicadeza desconocida hasta entonces y sent� mojarme
cuando me chupaba el cl�toris, me abr�a por dentro con sus dedos y me tocaba las
tetas con su mano que iba de una a la otra a un ritmo fren�tico. Sent� que
estaba lista, hac�a rato que me mov�a de un lado al otro, deseosa de disfrutar
de todas las caricias de mi padre que sab�a exactamente lo que hac�a. Agitada,
jadeaba inquieta cuando sent� los indicios del orgasmo. Empec� a quejarme de
necesidad, necesitaba ser penetrada, tal cual lo hab�a dicho mi madre y lo ped�
a los cuatro vientos:
Por favor, entre ahora, por favor.
Enseguida mi padre, en un movimiento muy r�pido fue entrando
mientras su lengua me penetraba al mismo tiempo la boca. Apenas sentir la cabeza
me invadi� la completitud y me abr� de piernas mucho mas para que la penetraci�n
fuera r�pida; ansiaba sentirme completamente llena. Mi padre no se hizo esperar
y me fue penetrando tranquilamente pero hasta el fondo. Ahora s� sent� mucho
placer, empec� a moverme para palpar dentro de mi cuerpo todo esa carne que me
colmaba y �l empez� a empujar. Su lengua era un l�tigo de carne que no daba
descanso a la m�a mientras el bombeo fue creciendo sin poder dejar de sentir
todo las sensaciones, que unas tras otras se suced�an. Estaba llena, completa,
muy excitada y el orgasmo se avecinaba cuando mi padre bombeaba sobre mi como
endemoniado. Puede ver mis tetas atrapadas bajo el cuerpo de mi padre cuando
sent� su leche dentro de mi vagina. Aquello, por alguna raz�n me calent� mas y
mi padre termin� completamente relajado sobre mi cuerpo. Al rato sali� de mi y
Gianncarlo tom� su lugar. Este me apret� tan fuerte las tetas que me hizo gemir
y sentir much�simo cuando me penetr� hasta el fondo.
Mi hermano ten�a el doble de fuerza de mi pap� y me daba duro
hasta hacerme saltar. Escuch� mis propios gritos y los de �l cuando me bombeaba
con una crudeza que no me dejaba pensar. Me estaba haciendo disfrutar mas que mi
padre y el orgasmo, ahora tan cerca, me inst� a empujar yo contra �l hasta que
finalmente lograra sacarme toda la ansiedad. Estaba arqueado, con una mano
apoyada sobre el catre, haciendo palanca fuertemente sobre mi vagina estrecha y
sent� no poder mas.
Lo acompa�� gritando como loca hasta que la explosi�n lleg�
sola mientras mi hermano me sigui� bombeando sin descanso. Pude sentir mis
espasmos que hac�an mover mi pubis y mi hermano se puso loco, bombe� algo mas
fuerte, si es que pod�a hacerlo, y empez� a tensarse. Lo dej� que me siguiera
traqueteando, me gustaba como lo hac�a, y lo atraje completamente hacia mi para
sentir su piel sobre mis tetas. Se dej� llevar y no mucho tiempo despu�s una
nueva cantidad de fluidos me llen� la vagina.
Continuara.