UN ENCUENTRO CASUAL
Hola, antes que nada d�jenme presentarme, soy una chica
travest� de closet, mi nombre como chico, por obvias razones no lo doy, aunque
mi nombre de chica es Ver�nika Melina, tengo 30 a�os y soy bisexual, lo que
quiere decir que tanto me gusta tener relaciones intimas con chicas, tambi�n me
encanta estar con chicos que me traten como una dama, ya que eso si, nunca he
estado con un chico estando yo como tal, mas que en mi faceta de chica y aunque
mi atracci�n por sentirme una chica inicio aproximadamente cuando tenia 12 a�os,
y mi primera ves que tuve relaciones fue teniendo 15 con un primo de una novia
que tuve, mi plenitud como chica se da hasta hace aproximadamente unos 5 a�os
que fue cuando viv�a con una chica que era bisexual al igual que yo y que empez�
ella misma a hacer crecer en mi el deseo por los hombres, aunque actualmente ya
no nos vemos, bueno despu�s de esto les paso a relatar mi historia.
Recientemente por cuestiones de trabajo estuve en la ciudad
de Jalapa, Ver. Lugar en donde hay cierto consentimiento hacia chicas travestis
y transexuales y chicas gen�ticas que se dedican a ejercer la prostituci�n, una
noche en que estaba en el hotel donde me hospedaba se me ocurri� la idea de
salir a dar un paseo por alg�n antro gay y asist� a uno que se encuentra en una
zona muy c�ntrica y que aunque es un lugar muy peque�o, es agradable el ambiente
y puede estar una sin problemas, (ojo, asist� vestido de chico), pues bien,
resulta que al estar ah�, empec� a entablar conversaci�n con un hombre de unos
45 a�os, alto, muy bien vestido y arreglado, estuvimos platicando por espacio de
unas tres horas, en las que no hubo ninguna insinuaci�n por parte de ninguno de
los dos hacia el otro, solo como dos buenos amigos, hasta la hora de salir, le
dije lo siguiente.
-Bueno Juan me tengo que retirar (Juan era su nombre).
-Yo tambi�n ya me voy, si gustas te doy un avent�n a tu
hotel.
-No gracias, no es necesario.
-Esta bien, nos vemos en otra ocasi�n.
-Perfecto, hasta luego.
Ah� qued� toda la conversaci�n y me retir� a mi hotel, que
quedaba cercano al lugar en donde fui.
Al d�a siguiente que era s�bado, decid� asistir nuevamente,
despu�s de ba�arme y arreglarme (otra ves de chico), al llegar me llev� la
agradable sorpresa de encontrar otra ves ah� a Juan, y acerc�ndome despu�s de
haber ordenado una cerveza para mi, lo salud� y el me invito a compartir con el
su mesa.
Ya ten�amos aproximadamente una hora de platica cuando me di
cuenta que estaba mirando con mucha atenci�n a una chica travesti muy guapa,
morena, delgada aproximadamente de 1.70 mts. de estatura y arreglada de una
forma muy elegante aunque juvenil, ya que dicha chica no tendr�a mas de 22 a�os,
pero muy guapa y bien formada, haci�ndome comentarios que empezaron a hacerme
sentir con una excitaci�n y un palpitar de mi coraz�n cada ves mayor y mas
acelerado.
-Ya viste que bien se ve, esta bien rica, solo de imaginar el
cuerpo que se le ve tambi�n y todos sus encantos que oculta. Esto lo dec�a
mientras sonre�a de forma por dem�s lujuriante.
Cabe hacer el comentario que desde que iniciamos nuestra
platica el d�a anterior, en ning�n momento dio muestras de evidente
homosexualismo o bisexualismo, aunque en ese momento no dej� lugar a dudas de
que adem�s de ser tolerante, tambi�n practicaba o sent�a atracci�n por este
estilo de vida.
La velada continu� con pl�ticas acerca de su atracci�n por
las chicas travestis, y experiencias sexuales que ya hab�a vivido hasta ese d�a,
pero aun as� sin ning�n tipo de insinuaci�n ni nada por el estilo, por parte de
ninguno de los dos, dieron las 2:30 hrs. Y decid� que era hora de marcharme, ya
que ten�a compromisos al d�a siguiente, por lo que le comunique a Juan mi
decisi�n y el nuevamente se ofreci� a llevarme a mi hotel, aceptando yo esta
ves.
Llegamos al hotel y yo me sent�a toda ganosa aunque algo
intimidada, por lo que al llegar solo nos despedimos cort�smente e
intercambiamos n�meros de tel�fono por si de repente a alguno se le ocurr�a
llamar al otro.
Paso una semana y no hubo ni llamadas del uno al otro ni
asist� al lugar, lo que si en las noches cuando llegaba al hotel y me travest�a,
me dedicaba a pasearme ya a altas horas de la noche por el hotel de forma
furtiva, imaginando que iba Juan a mi lado, siempre cuidando de no encontrarme
con nadie en los pasillos, bajaba por escaleras, sub�a uno o dos pisos por el
ascensor y me paseaba por el hotel hasta regresar a mi habitaci�n despu�s de una
hora de pasearme, pensando en ese hombre.
El siguiente viernes nuevamente aparec� por el local en donde
conoc� a Juan cerca de las 22:00 hrs. y me ubiqu� en una mesa cercana a la pista
pidiendo una cerveza, no hab�a pasado ni media hora cuando lleg� Juan, e igual
que siempre muy bien arreglado y se ve�a muy guapo, con su voz ronca y profunda
me saludo por mi nombre de var�n, y empezamos a platicar de cosas superficiales
que nos hab�an pasado a lo largo de la semana, hasta que lleg� nuevamente la
chica del s�bado anterior y se desvi� la conversaci�n hacia ella.
-Mira que bonita esta esa ni�a.
Esta ocasi�n vest�a un pantal�n blanco entallado y una blusa
roja que se amarraba al frente y con mangas como abombadas en los hombros y
cuello con solapas altas, as� mismo calzaba unas zapatillas rojas de tac�n bajo
muy sensuales.
-Pues si se ve muy bien, tienes raz�n. �Por qu� no le invitas
algo o le haces la pl�tica, si gustas me puedo retirar de aqu� para que te
sientas c�modo?
-�No como crees? Esta muy linda, pero la verdad es que me
siento muy intimidado para invitar a una chica y mostrarme abiertamente como
bisexual, me encanta poder estar con una chica travesti, y mas si es bonita,
pero ella se ve muy ni�a, a decir verdad me voy mas por chicas travestis que se
vean ya un poco mayores que ella, adem�s gusto de verlas vestidas de manera un
tanto mas formales y con ese toque de encanto que les da la edad a las mujeres
mayores a esa edad.
-Pues en eso tienes raz�n, siempre como que el que te llegue
a ver alguien conocido en alg�n lugar as� como que da cierto temor y m�s si te
ven con una chica flirteando, a decir verdad yo tambi�n prefiero lo discreto.
-Bueno, pero tambi�n como te digo, me encanta el tipo de
travesti que gusta de usar medias, ligueros, tanguitas, zapatillas, chicas que
cuidan as� como su aspecto en cuanto a su maquillaje y ropa, tambi�n los
detalles de coqueter�a.
Dios m�o que acababa de escuchar, justo lo que a mi como
chica mas me agrada el cuidar, por lo que se hab�a alimentado tanto mi esp�ritu
fetichista y mi gusto por lo femenino.
Seguimos platicando por espacio de una hora mas hasta que
decid� que era hora de retirarme, ya que la verdad me daba mucha verg�enza el
abrirme completamente y declararme travesti frente a Juan.
-Bien, pues yo me retiro, nos vemos luego.
-Espera, pago y te acompa�o hasta tu hotel, no traigo carro
hoy y me queda de paso el acompa�arte.
-Bueno si gustas ahora te llevo yo a tu casa, yo si traje
auto hoy, por que me qued� en otro hotel y esta un poco mas retirado en el que
estoy hospedado hoy.
-Perfecto, gracias.
Salimos del local y abordamos la camioneta que tra�a, una
tipo voyager, de esas que traen dos asientos independientes adelante y dos
hileras mas de asientos en medio y hasta atr�s. Misma que ten�a los cristales
oscurecidos de f�brica, detalle que no pas� desapercibido para Juan.
-�Que tan buenas son estas camionetas?
-Pues como todos los veh�culos, cuid�ndolos no dan lata.
-Tienes raz�n, y �t� le mandaste oscurecer los vidrios o ya
los tra�a as�?
-Ya los traen as�, y resultan muy pr�cticos, sobretodo para
cuando no quieres que vean hacia adentro ( y le lanc� una sonrisa c�mplice).
-Muy cierto, l�stima que hoy no hay nada que no queramos que
no se vea.
-�Y como sabes. Que tal si encuentras una chica travesti como
a ti te agradan? �A poco no le har�as nada?
-�Uy! Pues va a estar medio en chino encontrar algo as�.
-�Qui�n sabe? Tal ves esta mas cerca de ti de lo que te
imaginas.
Entonces volteo Juan y se quedo mir�ndome a los ojos.
-De verdad �eres travesti o te estas burlando de mi?
-Dime �Qu� har�as si es que en verdad lo fuera?
-No s� tendr�as que averiguarlo tu misma.
Cuando me dijo eso� "tu misma", eso fue lo que accion� el
bot�n para decidirme a entregarme de una ves por todas a Juan.
-Muy bien, pero ser�a un poco incomodo en la camioneta �no
crees?
-Mira, �Te parece si te cambias aqu� y vemos si vamos a alg�n
lugar?
-Esta bien, acepto la propuesta.
Juan me dirigi� a un estacionamiento p�blico que estaba vac�o
y en el que no se ve�a ni un alma, la verdad me dio un poco de miedo pero esa
misma sensaci�n de peligro hizo que mi excitaci�n aumentara y puse mano a la
obra en mi arreglo, que a decir verdad ya ten�a planeado, pues ya desde que me
ba�e en el hotel, me rasur� las partes que se ven sexys sin vellos y tra�a
conmigo mi equipo para mi transformaci�n. Mientras Juan hacia las veces de
vig�a.
Pas� a la parte posterior de mi camioneta y me desnud�
dej�ndome solamente el corset con liguero, las medias negras y mi tanga de hilo
dental que vest�a debajo de mi ropa de chico, proced� a colocarme mi blusa
blanca de seda y una falda azul que me llegaba arriba de mi rodilla por poco y
que se ajustaba a mi cuerpo haciendo que lucieran mas mis nalgas.
Proced� con el maquillaje, aplicando la base en un tono
bronceado, apliqu� sombra para ojos en tonos azules, me enchin� mis pesta�as y
me aplique rimel, perfil� mis labios con un tono caf� oscuro y rellen� el
interior con un tono cobrizo.
Para terminar, pein� mi cabello que tengo un poco largo
d�ndole volumen y finalmente me calc� mis zapatillas negras. Y fue cuando abr�
la puerta deslizable trasera y apareci� Ver�nica Melina frente a Rafael.
-�Vaya que te ves rica! Y ya que preguntaste que te har�a de
ser travesti es momento de que te lo demuestre.
Se acerco a mi, me abraz� y poco a poco fue acercando sus
labios a los m�os, a lo que yo me dispuse a jugar un poco a fin de enardecerlo y
que me deseara mas, ya que al estar a escasos mil�metros de que me besara, me
voltee en otra direcci�n, haciendo que se siguiera de frente, volvi� a intentar
acerc�rseme y nuevamente reaccione de la forma anterior, hasta que dijo
desanimado.
-Pens� que ibas a ser un poco menos dif�cil.
-Hijole que dif�cil soy �verdad?
-Si ya me desanim�.
-�Uy! Que f�cil te rindes.
Me acerque r�pidamente, lo abrac� y le entregue uno de los
besos mas apasionados y llenos de deseo que he dado en mi vida, primero con
fruici�n, chupe su lengua y poco a poco mord�a sus labios suavemente sin
da�arlo, pero haci�ndolo que se encendiera y empezara a emitir bufidos de deseo,
mientras me abrazaba.
Poco a poco fui sintiendo como iba creciendo su bulto entre
sus piernas en la medida en que lo besaba y el me acariciaba por completo mi
cuerpo, ah� en medio del estacionamiento, junto a la camioneta, poco a poco fui
acariciando su rico pene por sobre su pantal�n, y sent�a su calor trasmitirse a
trav�s de la tela, lo sent�a vibrar en mi mano mientras le hac�a una
masturbaci�n sobre su falo con su ropa de por medio, estaba el recargado sobre
un costado del veh�culo y me detuvo haci�ndome un paso hacia atr�s para
desabrocharse su pantal�n y su boxer, dejando expuesto al aire libre toda su
masculinidad para que despu�s de admirarla con detenimiento me acercara poco a
poco para empezar a acariciarlo suavemente, despacio, disfrutando cada mil�metro
de su fibrosidad expuesta.
Era un gozo indecible el que experimentaba al sentirme
excitada por la situaci�n presente que viv�a, estar al aire libre acarici�ndome
con un hombre tan varonil y tan guapo en plena calle, acariciando su pene tan
lleno de vitalidad.
Mientras nos bes�bamos yo acariciaba su miembro erecto y el
poco a poco empez� a acariciarme trepando por mis piernas hasta llegar al borde
de mis medias a medio muslo y el al darse cuenta de dicha prenda, se encendi�
mas de lo que ya estaba hasta ese momento, subi� todav�a un poco m�s hasta
adentrarse en mi tanga donde haci�ndola a un costado sac� mi pene ya tambi�n
erecto y empez� a sopesarlo con su calida mano, me subi� un poco la falda,
dejando libre mi pene y nos abrazamos dejando nuestros penes acarici�ndose uno
con el otro, sintiendo el calor mutuo que emanaban, mezcl�ndose los jugos que
hac�an obvia nuestra excitaci�n.
Despu�s de un lapso que se me antojo eterno por el placer que
experiment�bamos, empec� a sentir la necesidad de sentir su c�lido miembro
dentro de mi boca, me hinque en el piso del estacionamiento, haci�ndolo que se
sentara en el borde interior de la camioneta y comenc� a prodigarle caricias con
mis labios, primero de modo exploratorio unos peque�os besitos, luego recorr�
con fiereza todo lo largo de su tronco con mi lengua, desde sus test�culos,
hasta llegar a la cabecita que ten�a descubierta por tener su circuncisi�n, esta
operaci�n la ejecut� repetidas ocasiones, arranc�ndole suspiros de placer a
Juan, despu�s, al tenerlo ya bien lubricado con mi saliva, decid� emprender una
acci�n m�s efectiva, acerque mi boca a su cabecita y lo engull�, poco a poco sus
bien puestos 20 cms. seg�n calcul� al medirlo con mi mano que aunque no es muy
grande si alcanza estando extendida la medida de una cuarta (20 cms.), teniendo
un di�metro aproximado de 4 cms.
Lo succionaba a veces r�pido, a veces despacio, alternaba mis
mamadas, con chupeteos por los costados de su tronco, en realidad no se cuanto
tiempo estuvimos as�, pero habr� sido cosa de unos 20 minutos, cuando
repentinamente empec� a sentir que su respiraci�n se hac�a mas y mas agitada y
su pene comenz� a hincharse por lo que me aparte un poco y comenc� a manipularlo
con mi mano, mientras �nicamente acariciaba su cabecita con mis labios y comenz�
a eructar borbotones de rico semen, uno y otro, y otro m�s en total emiti� unos
6 o 7 trallazos de semen muy abundante y espeso, cayendo este en mi boca, cara,
cuello, y cabello, dej�ndome toda pringada de este, haci�ndome sentir muy
caliente, se acerco a mi y me dio un beso de lengua muy rico y en el que
compartimos sus restos de semen que hab�a depositado en mi boca.
-Ahora es tu turno mi reina�
Me subi� a la camioneta y cerro la puerta, me sent� en uno de
los asientos y el se acerc� para besarme nuevamente, me acariciaba estando yo
con las piernas abiertas y el hincado frente a mi con su pene algo fl�cido en la
entrada de mi cavidad anal, acariciaba mi pene con sus manos, y yo hac�a por
alcanzar el de el para estimularlo y hacerlo erectarse nuevamente, pero al ver
que de momento no se consegu�a el prop�sito, tom� la iniciativa de bajar su
cabeza a la altura de mi entrepierna en donde se dedic� a acariciar mi ano, pene
y test�culos alternadamente. Primero me acariciaba con la lengua en mi estrecho
ano, haciendo por introducirla en �l, de ah� pasaba a acariciar mis test�culos y
se brincaba hasta mi pene succion�ndolo y a la vez presionando con sus labios a
lo largo del tronco, seguidamente me dio a chupar uno de sus dedos y empez� a
acariciarme alrededor de mi ano hasta que poco a poco lo fue penetrando
arranc�ndome quejidos por el doble gozo que experimentaba, primero al sentir
como me succionaba y el sentir la penetraci�n de su dedo. Estaba aumentando el
calor por la excitaci�n en los dos y nuevamente se erecto su pene, mismo que
acerc� a mi cuevita hirviente de deseo e inicio penetr�ndome en la misma
posici�n en la que se encontraba, el hincado entre mis piernas y yo sentada,
posici�n que mantuvimos por un lapso de unos cinco minutos en que estaba gozando
al m�ximo, posteriormente, se salio de mi interior y fue a sentarse a otro de
los asientos posteriores, en donde yo llegu� y me sent� sobre su falo haci�ndome
doler un poco, pero soport�ndolo ya que ese dolor en muy poco tiempo se
convirti� en un disfrute como pocos, as�, mientras el me penetraba estando yo
cabalg�ndolo, el masturbaba mi erecto miembro que ya emit�a algo de liquido
transparente que anunciaba mi pr�ximo orgasmo.
Me levant� de la posici�n que ten�a y me recost� en la
alfombra del veh�culo y el levantando mis piernas y coloc�ndolas sobre sus
hombros volvi� a penetrarme, se acercaba hasta besarme y segu�a manipulando mi
miembro, ya hab�a pasado cerca de 45 minutos en que iniciamos dentro de la
camioneta y el calor estaba al m�ximo, en una concupiscencia completa de pasi�n,
me penetraba haciendo circulo dentro de mi trabajado culo, entraba y sal�a una y
otra ves, sent�a las gotas del sudor de �l cayendo sobre mi cuerpo y esto me
enardec�a, me besaba y me dec�a palabras dulces que lo �nico que hac�an era
aumentar mi excitaci�n y deseo, me hac�a sentir completamente una chica.
Repentinamente sent� que aceleraba sus movimientos y su pene
se acercaba nuevamente al momento del cl�max m�ximo, me sac� su verga de mi ano
y se retir� el cond�n y mientras yo tomaba el miembro de �l para manipularlo, el
hac�a lo mismo con el m�o, fue entonces que empec� yo a derramar mi semen en sus
manos y sobre mi abdomen, gozando como una loca, mientras el empezaba tambi�n a
echar su rico n�ctar sobre mi pene ya de por si pringado con el m�o propio, se
agacho y me succiono mi pene recogiendo todo el n�ctar de los dos haci�ndome
gritar de lo exquisito que fue el sentir esta sorpresiva pero muy agradable
caricia llena de morbo. Subi� hasta mi boca y lo dej� caer en ella mientras yo
ansiosa la abr�a para recibirlo y terminando bes�ndome, los dos, llenos de gozo,
sudando por cada poro de nuestros cuerpo y muy cansados.
Despu�s de unos minutos de descansar, nos acomodamos la ropa
dentro de lo que se pudo, y nos dirigimos a una gasolinera que se encuentra ya
en las afueras de Jalapa con direcci�n a Veracruz, que ya en altas horas de la
noche esta casi vac�a.
El entr� al ba�o de hombres mientras yo me dirig� al de
se�oritas con una maleta en donde cargaba algo de ropita para cambiarme, entre y
cerr� desde adentro poniendo el seguro, y proced�a a desnudarme, echando toda mi
ropa sucia en una bolsa para enviarla despu�s a lavar. Proced� a lavarme la cara
y retirar todos los rastros de semen que ya se hab�an secado formando una
especie de c�scara, como a penas era la 1:00 de la ma�ana decidimos que a�n
hab�a tiempo para ir a dar una vuelta juntos por ah� por lo que me arregl�
nuevamente.
Me coloqu� otras pantaletas tipo tanga, de encaje y su
brasier a juego, pantimedias transparentes en color ala de mosca, una falda gris
que me queda muy entallada y una blusa lila y unas zapatillas de tac�n alto que
tienen cubierta la punta y con tiritas que dejan al descubierto el tal�n, me
maquill� esta ves en tonos grises, nuevamente me apliqu� rimel y mascara en mis
pesta�as, delinee nuevamente mis labios y apliqu� un tono lila nacarado a mis
labios y otra ves como nueva, sal� del ba�o y ya se encontraba Juan esperando
por m�, abordamos el veh�culo yendo manejando �l y se dirigi� nuevamente a
Jalapa, llegamos al centro y aparc� la camioneta, descendimos de ella y
empezamos a caminar juntos sin direcci�n fija, a veces abrazados, otras mas
tomados de las manos.
Disfrut� como no tienen idea del caminar a su lado, el roce
del viento sobre mis piernas enfundadas en las pantimedias y escuchar el taconeo
de mis zapatillas contra el concreto de la banqueta, me sent�a protegida al lado
de Juan que sin ser un hombre fornido, causaba respeto su imagen, caminamos por
espacio de una media hora y llegamos a la zona de los lagos y en un �rea aislada
junto al lago, nos recargamos en una baranda y empezamos de nuevo con nuestro
jugueteo, de besarnos y acariciarnos nuevamente. Dada la oscuridad existente,
nos recostamos en un prado con pasto mullido entre matorrales que impidieran la
mirada a cualquiera que pasara por ah�.
Nuevamente saqu� su pene de su aprisionamiento y comenc� a
chap�rselo, y en menos de lo que les digo, ya estaba listo otra ves para la
acci�n, momento en que el me recost�, subi� mi falda hasta la cintura y
descubri� que tra�a pantimedias.
-Y ahora �Que hago?
-Pues qu�tamelas.
-No, me encanta como se te ven, adem�s de su suave textura,
tengo una mejor idea.
Acerc� su cara a mi entrepierna y con los dientes halo el
puente de mis pantimedias, habiendo una rasgadura lo suficientemente grande como
para hacer a un lado mis pantaletas y darle salida a mi ya excitado pene, se
recost� en el pasto y yo opt� por ponerme sobre �l para as� realizar el
infaltable 69, succion�ndonos mutuamente uno al otro, mientras yo acariciaba su
falo con mi boca y manos, el a mi tambi�n y a la ves penetraba con un dedo en mi
ano y luego otro y otro m�s, hasta que ya sent�a como penetraba el aire fresco
por mi culo, me encontraba de lo mas excitada, de solo pensar que aunque era una
noche con algo de niebla y oscura, alguien que pasara cerca nos pod�a descubrir
por nuestros gemidos y fue cuando ya no me pudo contener y empec� a vaciarme,
momento que capto Juan y me succi�n con mas fuerza haciendo que saliera de mi
hasta la ultima gota y el recibi�ndola en su calida boca y bebi�ndola toda.
Me levant� y estaba acomod�ndome para cabalgarlo cuando veo
entre los matorrales a alguien observ�ndonos y aunque no dije nada, pude
descubrir que estaba masturb�ndose con nuestra imagen mientras nos entreg�bamos
haciendo el amor, era un chico de no mas de 20 a�os, que nos miraba con lujuria
y deseo y ve�a como su verga erecta sal�a de su pantal�n y la manipulaba con
rapidez.
Poco a poco empez� a invadirme Juan con su miembro, sent�a
como iba penetrando hasta dentro de mi orto y su calor me invad�a, ya una ves
acomodado en mi interior, empec� a moverme ahora yo en c�rculos y haciendo una
serie de presiones con mi esf�nter sobre su verga dura, caliente y h�meda,
mientras tanto nuestro espectador se dio cuenta de que ya lo hab�a visto,
entonces me agachaba, besaba a mi hombre en los labios y as� fue como le comente
que est�bamos dando espect�culo y que lo esta gozando mucho, cosa que enardecido
a Juan y as� mientras me mec�a sobre su duro falo, le aventaba a nuestro fisg�n
miradas de deseo y le enviaba besos para darle confianza y se acercara, pero
fueron en vano todos esos gestos, pues nunca se acerco, ya hab�an trascurrido
cerca de 10 minutos cuando empec� a sentir como Juan se derramaba en mi
interior, sent�a los trallazos disparados de su verga hasta lo mas profundo de
mis intestinos, sent�a como lo caliente de su leche me hac�a sentir algo nunca
antes sentido pues era la primera ves que alguien me vert�a todo su semen en mi
interior sin uso de cond�n, era una sensaci�n rara que se mezclaba con mi
excitaci�n, toda la viscosidad de su semen invadir mi interior y como poco a
poco iba escurriendo hasta empezar a gotear a trav�s de mi ya no tan apretado
ojete y mientras gem�amos por causa de los estertores del orgasmo, ve�a como
nuestro fisg�n se derramaba entre los arbustos a no mas de 10 metros de
nosotros, se guardaba su miembro y se retiraba de la escena.
Juan y yo quedamos en la posici�n en que est�bamos realizando
nuestro acto de lujuria y deseo, yo acuclillada sobre el y el recostado sobre el
pasto, nos bes�bamos con ternura y todav�a con algo de deseo, hasta pasados unos
5 minutos reparamos en que ya eran cerca de las 4 de la madrugada y en menos de
dos horas amanecer�a, por lo que r�pidamente nos levantamos nos acomodamos la
ropa, yo me retoque r�pidamente el maquillaje y enfilamos hacia una calle
cercana, en donde abordamos un taxi que nos llev� hasta donde dejamos la
camioneta, ya en ella, me cambie de ropa y me d� cuenta de cuanta leche sal�a de
mi ano, esa leche que deposito Juan en mi interior y que tanto disfrut� al
recibirla, nos besamos una ves m�s y me cambie de ropa.
Una ves cambiada me dirig� a dejar a Juan a su casa y
quedamos en vernos en la noche, llegu� al hotel y me puse a recordar todo lo
vivido por la noche y para no olvidar alg�n detalle, lo escribo aqu�, hoy en la
noche ver� a Juan nuevamente, por cierto, en el camino a su casa, platicamos de
la posibilidad de que el contactara a un amigo que al igual que el, le atraen
las chicas travestis como yo, para ver que podemos hacer juntos los tres, a ver
que pasa, ya les contar� si es que es algo interesante, si alguien tiene alg�n
comentario o desea que nos conozcamos, escr�banme a (veronikamelina),
podemos pasar momentos de muy rico gozo mutuo, lo �nico que pido es que sean
gente de muy amplio criterio, sin inhibiciones, abiertos a todas las variantes
de este tipo de relaciones, y eso s�, que sean completamente sanos y que no
hagan uso de ning�n tipo de droga, besos�
Ver�nica Melina.

Esta fotograf�a me la tome el d�a que sal� con Juan, antes de
irme al antro.