Conoci�ndonos.
Te despiertas tumbada en una cama. Notas las suaves s�banas
de seda bajo tu piel. Abres los ojos, pero no puedes ver nada. Te das cuenta que
una venda oculta la habitaci�n a tu vista. No sabes donde est�s, lo �ltimo que
recuerdas es estar conmigo en una discoteca, disfrutando como una loca.
Vagamente vuelven las im�genes a tu memoria. Me conociste hace unas horas en ese
local donde �ltimamente vas con tus amigas. Yo hab�a entrado solo para tomar una
copa y ver el ambiente. Enseguida me fij� en ti, tan bonita y sexy con la falda
corta que llevabas y una camisa ajustada que marcaba muy bien tus senos duros y
redondos. Yo, como siempre que veo a una chica hermosa, comenc� a fantasear
contigo. Te imaginaba desnuda, en mis brazos, haci�ndote el amor. Pensaba como
ser�a el sabor de tus besos, el tacto de tu piel, tu sexo de ni�a que ahora ya
es de mujer.
Hablabas con tus colegas. Se te ve�a muy contenta y animada.
Ante mi asombro, me dedicaste una sonrisa y continuaste charlando entre risas.
Despu�s vi como te acercabas a la barra, donde yo estaba. Sent� un cosquilleo en
mi cabeza mientras te miraba fijamente a los ojos. "Hola guapo �me invitas a una
copa?" fueron tus primeras palabras. "Claro bonita �qu� quieres tomar?" te
respond�. "Un cubata de ron, por favor" me dijiste a la vez que al camarero.
"�No eres muy joven para tomar eso?". "No lo soy tanto como parece y me gusta
ponerme animada. Ya me tom� otro antes" contestaste gui��ndome un ojo. Estuvimos
hablando durante un buen rato. La conversaci�n se iba poniendo m�s caliente
cuando te diste cuenta que pod�as hablar con total libertad conmigo. Fuimos
congeniando cada vez m�s. Intimando y acerc�ndonos. Te cog� de la mano cuando me
confesaste que a�n eras virgen y que siempre hab�as so�ado con hacer el amor la
primera vez con un hombre como yo, tan abierto, dulce y con tanta experiencia.
Que te hac�as bastantes pajitas e incluso te hab�as metido en el co�o algunos
objetos como rotuladores y los mangos de lo cepillos del pelo, pensando que eran
buenas pollas de hombres maduros.
Seguimos bebiendo y hablando sin parar. Me estabas poniendo a
mil y te lo dije. Te atreviste a comprobarlo. Bajaste la mano hasta mi bragueta
y me agarraste la verga por encima del pantal�n. Te gust� lo que palpaste porque
enseguida exclamaste: "�Tienes una buena polla!, �no ser� muy grande para m�?"
Me hiciste sonre�r y te respond�: "Seguro que no nena, t� tambi�n debes tener
una buena raja entre la piernas", mientras, disimuladamente te met�a la mano por
debajo de tu falda y descorri�ndote la tanga pas� el dedo por todo tu conejo
h�medo. Despu�s nos besamos y ya tan calientes como est�bamos decidimos irnos de
all�. Me preguntaste donde te iba a llevar y te dije que confiaras en m�. "Estoy
totalmente en tus manos, quiero que sea muy especial, haz lo que quieras
conmigo, el l�mite lo pones t�" dec�as mir�ndome a los ojos mientras mont�bamos
en mi coche. "Lo ser� bonita, nunca lo olvidar�s", te promet� con un gui�o.
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Conmigo.
Ahora tratas de quitarte la venda, pero al mover tus manos te das cuenta que las
tienes atadas a los barrotes de la cabecera de la cama. Puedes mover tus brazos,
pero no llegas a tu rostro. Forcejeas con las cuerdas, no te molestan, pero no
puedes deshacer el nudo. Notas como otra soga rodea tus tobillos atados a los
pies de la cama. .
Te sientes algo nerviosa, no sabes donde estas, no sabes con quien estas... pero
la situaci�n es realmente excitante. .
De repente oyes el gozne de la puerta y el chirriar de las bisagras. Una r�faga
de viento helado recorre tu cuerpo. Ahora s� notas que estas desnuda. Notas el
fr�o aliento subir por tus muslos, rozar tu sexo y subir por tu vientre. Tus
pezones se ponen tiesos al notar el frescor. .
Alguien ha entrado, pero no sabes quien es. Solo oyes sus pasos y su
respiraci�n. Sabes que te est� observando. Que est� mirando tu cuerpo desnudo.
Estas boca arriba, con las piernas ligeramente abiertas; cierras tus muslos como
una respuesta de autodefensa. .
Hueles el perfume que emana de su cuerpo. Oyes como se acerca a los pies de la
cama y se para all�, .
Es curioso, pero te siento terriblemente excitada con esta nueva situaci�n. No
sabes quien hay ah�. No sabes si soy yo, si te han secuestrado. De hecho no
sabes si hay alguien m�s. Estas hecha un l�o, tu cerebro solo trata de averiguar
que pasa a tu alrededor...
Si no fueras tan dormilona, no te pasar�an estas cosas. Hace
unas horas, despu�s de la fiesta, te quedaste en el coche profundamente dormida.
Te llev� a mi casa y con la ayuda de mi mujer te desnudamos acostamos en nuestra
cama. Y yo, con tantas ganas de ti y mi deseo incumplido de follarte me llev� a
idear una travesura: vendarte y atarte a la cama para disfrutar
cuanto quiera de ti. Despu�s de todo, ya te conozco y s� que te gustar�.
Escuchas susurros y preguntas en vano qui�n est� ah�. Sientes
la boca seca y pides algo de beber, tambi�n tienes fr�o pero te excita sentirte
desnuda, observada por no sabes qui�n. Oyes de nuevo la puerta abrirse y
cerrarse. Otra corriente de aire acaricia tu cuerpo y hace estremecerte. Tu
pezones se endurecen todav�a m�s. En el silencio se oye el descorche de una
botella de cava. Notas como acercan una copa hasta tus labios, abres tu preciosa
boquita y bebes. El l�quido fresco y las burbujas te reconfortan y te sientes
m�s dispuesta a todo.
Ahora notas algo entre tus labios. Unos dedos introducen una
fresa en tu boca. Te la comes. Despu�s sientes otra boca en la tuya que te besa
con dulzura, t� tambi�n la besas. Tienes la boca fresca del champagne y
su sabor mezclado con el de la fresa te encanta. Me has reconocido. Conoces bien
mis besos de tantos que te di en el aparcamiento, mi lengua que tantas veces te
ha saboreado. El saber que soy yo te da m�s confianza y vuelves a relajar tus
piernas, dejando tu sexo de nuevo a mi vista y a la de todos los posibles
observadores. Piensas en lo que habr� ideado para ti. Yo quiero probar todo eso
en tus otros labios, entre tus muslos. Vuelvo a llenar la copa y derramo un
poquito sobre uno de tus pezones que al instante reacciona poni�ndose tan durito
como a m� me gusta. Te lo lamo, lo muerdo con mis labios, lo chupo. Te oigo
gemir mientras empiezas a contonearte. Observo como levantas el
pubis requiriendo alguna atenci�n. Pero te voy a hacer sufrir un poquito. Ahora
vuelvo a derramar el l�quido dorado sobre tu otro pecho que tambi�n te como
hasta no dejar rastro alguno. Mi manos que hasta entonces hab�an estado quietas
se aferran a tus pechos, tus hermosos senos que me vuelven loco, masaje�ndolos,
apret�ndote los pezones entre mis dedos. Sigo escuch�ndote gemir, cada vez m�s
fuerte. Y siento como te est� gustando.
Cojo la botella pues la copa est� vac�a. Echo m�s cava, ahora
en tu ombligo y sigo bebiendo en ti. Eres el envase m�s hermoso que jam�s he
visto. Bajo m�s, hasta tu monte de venus. Chupo tus pelitos mojados del cava que
ha escurrido desde arriba. T� sigues levantando m�s tu culo acerc�ndolo a mi
boca. Observo que estas mojada. Un liquido que lleva tu nombre te escurre por
los muslos. Est�s tan cachonda como hembra eres. Sigo acarici�ndote con una mano
tus pechos y la otra la bajo a tu trasero para ayudarte a mantenerlo levantado
sin esfuerzo. Intentas tocarme pero las vendas te lo impiden.
Cojo otra fresa y la pongo entre los carnales labios de tu
co�ito. Lo roc�o con el cava y empiezo a comer y a beber como un glot�n entre
tus piernas. Noto como te escurre todos los jugos mezclados hasta tu hoyito
trasero, lo que aprovecho para meterte un dedo mientras sigo lamiendo toda tu
rajita y mordiendo tu cl�toris que sobresale, hinchado y ardiendo de entre tus
labios. Le aplico un poquito de hielo que hace estremecerte m�s aun. Siento que
te corres... tu co�ito tembloroso en mi boca... tu gemir es ahora un grito de
placer. Tengo clavados en tu ano dos dedos completos, mi otra mano en tu pecho y
mi lengua dentro de tu cueva. Por ello puedo sentir en todo su esplendor el
�xtasis que recorre tu cuerpo, te llena y explota en m�.
Notas como mi lengua sigue jugando entre tus labios mientras tu orgasmo inunda
tu sexo con tus flujos, y no dejo de lamer y sorber todo tu placer, mmm,
maravilloso.
Ahora notas como mi lengua abandona tu sexo, para empezar a subir por tu vientre
lentamente, dejando a su paso un rastro de saliva y de tus propios fluidos.
Notas mi polla, dura y erecta, apoyarse en tu pierna, justo por encima del
tobillo y subir poco a poco a medida que notas mi lengua subir por tu vientre,
llego a tus senos y sientes como me recreo en ellos, est�s tan excitada que tus
pezones amenazan con salir disparados, y mi lengua y labios aun te ponen m�s
excitada todav�a. Notas ahora mi pene apoyarse y frotarse con tus muslos, por la
cara interior, suavemente. Y te encanta notarme tan excitado como t�.
Tras un espacio de tiempo que se te hace eterno, abandono tus pechos y mi lengua
sube por tu cuello. Sientes mi sexo m�s cerca del tuyo, notas como empieza a
acariciar tus labios vaginales justo en el momento en que mis labios besan los
tuyos. .
Tienes todos los labios abiertos y deseosos de mi. Introduzco mi lengua en tu
interior, pero no as� mi miembro; te hago derretirte de deseo, quieres sentir
toda mi virilidad dentro de ti. .
Ahora notas como mi sexo sigue el rastro que han ido dejando mis labios, lo
notas acariciar tu vientre, subir entre tus pechos, los agarro con mis fuertes
manos y me masturbo con ellos unos segundos. A continuaci�n juego con mi punta
en tus pezones, sientes todo mi calor sobre ellos, acarici�ndote. .
Mmmm, s�iiii, ahora notas como mi polla sube por tu cuello, por tu rostro,
acaricio con ella tus labios, que se abren para saborearme. Abarcas con ellos mi
glande y le das un beso lleno con toda la lujuria que puedes acumular. Abres m�s
la boca meti�ndote mi glande en su interior. Lo succionas con deseo mientras lo
lames con tu lengua deseosa de dar placer. Mmmmmmm, que gusto me das. Como me
gusta que me la chupes as�. Siento como sube desde mis test�culos mi semen hacia
ti. Me oyes gemir y continuas con m�s dedicaci�n, deseando degustar mi elixir de
hombre. No tardo en estallar en tu boca y mientras me vacio a borbotones tu
sigues lami�ndome, sabore�ndome con tu lengua sedienta. Parte de mi semen cae en
tus labios, en tu cara, el resto lo tienes en tu boca, en tu garganta y en tu
interior.
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Y con mi mujer.
Sientes como me retiro y notas una lengua que te lame la
cara, limpi�ndote los restos de mi semen que han quedado en tu piel. Despu�s te
chupan tus labios incit�ndote a abrirlos para colarse dentro de tu boca a�n
con sabor a m�. En un profundo beso, sientes una boca peque�a, delicada, de
mujer. Algo perpleja te dejas llevar y notas como la excitaci�n de lo
desconocido te humedece de nuevo tu flor rosada. No sabes que realmente est�s en
mi casa y es mi mujer la que te besa con tanta pasi�n. El excesivo alcohol te
ha hecho olvidar las ultimas horas de la noche anterior, cuando te llev� en mi
coche a mi hogar para seguir disfrut�ndote en compa��a de mi caliente esposa.
Ella se llevo una grata sorpresa cuando te vio y ahora me
toca sorprenderte a ti. Poco a poco sientes como se recuesta encima de tuyo
mientras segu�s morre�ndoos con mi sabor. Notas como su piel desnuda se pega
a tu piel. Sus pechos se clavan en los tuyos, su pubis se junta con el tuyo.
Est� caliente despu�s de habernos visto gozar. Mientras te com�a y t� me com�as
no ha dejado de acariciarse y masturbarse y ahora s�lo desea disfrutar contigo
hasta tener un orgasmo que la libere de la tensi�n que siente entre sus muslos.
Despacio, despega su boca de la tuya. Ahora te da a saborear
uno de sus pechos. Te roza con su pez�n por tus labios que se abren para recibir
m�s. Introduce la punta en tu boca y la succionas. Sientes como se va
endureciendo e hinchando su pez�n en tu lengua. Luego cambia y te da su otro
seno para que tambi�n lo excites.
Por un momento ya no la sientes. S�lo el tiempo necesario
para cambiar de postura. Ahora notas sus nalgas abiertas frot�ndose con tus
senos. Est� sentada encima de ti, d�ndote la espalda, masturb�ndose con tus
hermosos pechos. Vas sintiendo cada vez m�s fuerte su vulva en tus pezones
mientras echa su cuerpo hacia adelante y comienza a lamerte el interior de tus
muslos que se abren todo lo que te permiten tus ataduras, dejando tu precioso
sexo dispuesto para gozar de su lengua que no tardas en sentir recorrer por toda
tu rajita introduci�ndose a veces en tu cueva de amor.
Mientras te vas mojando m�s y m�s, retorci�ndote de placer,
notas el calor y el olor de su sexo muy cerca de tu rostro. Alzas un poco la
cabeza hasta alcanzarlo con tu labios y comienzas a saborear el exquisito
co�o de mi mujer. Sus calientes labios que se estremecen de deseo por ti. O
chup�is pose�das por el placer en un sesenta y nueve incre�ble.
Yo os contemplo totalmente extasiado. Tengo mi miembro erecto
ante esa magn�fica visi�n y me decido a participar. Cojo del caj�n dos
vibradores que uso a veces con mi esposa, me pongo en la cama de rodillas, junto
a vosotras, coloco mi ardiente pene entre vuestros pechos para que me deis un
masaje mientras los mov�is y comienzo a jugar con un vibrador en cada mano en
vuestros sexos...
Mmm, saboreas los labios vaginales de mi mujer, te excitas
pensando en la cantidad de veces que se habr� visto agraciada con mi sexo... te
excitas m�s y m�s.
Besas su cl�toris totalmente excitado y sus labios h�medos, piensas que seguro
que ha estado masturb�ndose mientras ambos nos satisfac�amos. Su lengua es tan
experta como la m�a, juega con tu sexo con gran sabidur�a, sus manos acarician
tus muslos, por la parte interior... est�s tan h�meda como ella.
Notas mi polla entre vuestros pechos, dura, enorme, notas como muevo las
caderas, frot�ndome entre vuestras tetas hasta que mi mujer me pide que la
penetre.
Me aparto de vosotras, sientes mis piernas a cada lado de tu cabeza, notas como
la punta de mi pene acaricia tus labios (y los labios vaginales de mi mujer), me
besas el glande, lo introduces en tu boca, me lo humedeces y me dejas libre para
que haga lo que quiera. .
Mmm, notas como la penetro, mis test�culos acarician tu rostro, tu lengua pasa
de ellos al cl�toris de mi mujer con ritmo fren�tico, al mismo ritmo que yo la
penetro. Oyes como mi vientre golpea sus nalgas, ese fant�stico sonido h�medo de
dos cuerpos excitados. Notas el movimiento en la cama, oyes los muelles del
colch�n... oyes los gemidos de mi mujer. Ha abandonado tu sexo, presa de la
pasi�n, pero no te importa, sabes que le pondr� remedio. .
Besas y succionas su cl�toris, lames mi pene entrando y saliendo de su sexo y
notas como cada vez est� m�s h�meda. Mis manos recorren vuestras tetas, juegan
indistintamente con tus pezones o con los suyos, estoy totalmente excitado y
entonces sientes como mi mujer revienta de placer, notas sus convulsiones, sus
gritos extasiados y como su orgasmo inunda mi polla y tu rostro.
Yo todav�a no me he corrido y te alegras de ello, introduzco mi duro miembro
entre tus labios, que se abren golosos al primer contacto, saboreas mi sexo y
los fluidos de mi mujer.
S� lo que quieres, mi mujer est� de nuevo lamiendo tu sexo, bes�ndolo...
tratando de recuperar el tiempo perdido mientras ella alcanzaba el orgasmo.
Me aparto de ti, pero vuelves a notar como me coloco entre tus muslos. Los alzas
todo lo que te dejan las ataduras, quieres sentirme dentro de ti... lo m�s
dentro posible. El primer hombre que te penetrar�. Notas como la punta de mi
sexo acaricia tus labios, como los labios de mi mujer sorben tu sexo... mmmmm
Te acaricio con mi glande todo tu sexo. Estoy conteni�ndome
para no estallar en tus labios. Te froto con fuerza el cl�toris aprovechando que
mi mujer ha separado su boca. Ya no puedo m�s y deseo explotar dentro de ti.
Quiero que mi mujer me vea follarte y correrme en tu co�o hambriento de mi
masculinidad. Que vea como gozas con mi duro pene entrando y saliendo de ti. As�
que, sin m�s contemplaciones, te inserto de un golpe mi miembro en tu vagina
mojada para romperte el himen de una sola vez. Ante mi asombro no siento apenas
resistencia. Se ve que con todos los juguetitos que te has metido, t� solita te
has desvirgado sin darte cuenta. Comienzo a joderte con ansia mientras mi mujer
mira relami�ndose los labios. No tardo mucho en sentir el mayor placer que me
das. Voy a inundarte ya con mi semen caliente. Tu gimes cada vez con m�s
intensidad, lo que me revela que t� tambi�n est�s a punto de volar en un �xtasis
que se va a apoderando de ti.
Miro a mi esposa y ve mi mirada pose�da de tu placer.
Acercamos nuestras bocas y mientras se funden en un apasionado beso, descargo mi
semen en ti, dentro de ti. Creo morir de gusto. No recuerdo haber echado un
polvo tan rico en la vida. Tu orgasmo y mi orgasmo coinciden y se confunden en
uno solo que nos llena por completo. Despu�s, entre jadeos vamos recuperando el
ritmo de nuestra respiraci�n. Me echo a un lado para recuperar el aliento
perdido entre vosotras, Lo que mi mujer aprovecha para meter su cabeza entre tus
muslos y chuparte el sexo, limpi�ndolo del poco semen que escurre entre
tus labios mezclado con tus arom�ticos fluidos. Y no contenta con eso, introduce
su lengua en tu cueva buscando m�s de mi elixir que tanto le gusta saborear,
mientras se va poniendo cada vez m�s cachonda.
Nos pides que te desatemos y te destapemos los ojos. Pero
queremos seguir jugando contigo. Ya sab�as lo caliente que soy y ahora sabes que
mi mujer no se queda atr�s. Accedemos a quitarte la venda de tus preciosos ojos
y mientras vas recuperando la visi�n, mi mujer te besa en la boca. Notas mi
sabor y el tuyo en su lengua y se la chupas hasta saciarte. Despu�s mi mujer
coge uno de los vibradores y, de rodillas ante ti comienza a masturbarse con �l.
Lo restriega contra su cl�toris, abre su rajita y la recorre de arriba a bajo
con su juguete. Luego lo introduce en su agujero hasta la mitad y comienza a
follarse ante tus ojos. Ves como escurren por el l�tex negro sus fluidos y te
pones cachonda. Entonces lo saca de su vagina y lo mete en tu boca. T� lo chupas
con lujuria. Tampoco eres de las que se quedan atr�s. Lo lames con tu lengua
experta y as�, mojado de tu saliva, se lo vuelve a introducir en su conejo.
Yo, ante tan morbosa visi�n, me he vuelto a empalmar. Me
coloco de nuevo entre tus piernas, cojo el otro consolador, que es de cristal
transparente y comienzo a pas�rtelo por tu almeja cachonda. No tardas en aflorar
tus fluidos que resbalan hasta tu ano. Lo que aprovecho para lubricarlo con mi
mano. Meto un dedo en tu hoyito, luego dos. Quiero prepararlo para meterte mi
miembro. Deseo que me sientas tambi�n por ah� y correrme de nuevo dentro de ti,
pero esta vez en tus entra�as. Te desato los pies y levanto tu culito mientras
empiezo a introducir el vibrador en tu vajina. Lleno todo lo que puedo de saliva
mi erecto pene, lo apoyo en tu ano y de un empuj�n te cuelo el glande haci�ndote
que se desorbiten tus ojos. Poco a poco, a base de empujar, te vas dilatando
hasta conseguir meterte todo mi miembro en tu culo. Empiezo a follarte por
detr�s mientras que ayudado por mi mano y el consolador tambi�n lo hago por
delante.
Ves como mi mujer, que no para de sacar y meter el vibrador
en su cueva comienza a temblar pose�da de un gran orgasmo sin dejar de mirarte.
Sus gritos de placer resuenan en la habitaci�n y nos excitan todav�a m�s. Cuando
ha terminado con sus espasmos y vuelve a recobrar la respiraci�n saca el aparato
de su co�o y lo mete de nuevo en tu boca de buena mamadora. Mmmmmm ya no
aguantas m�s. Est�s llena por todos tus agujeritos sensibles y estallas en otro
orgasmo interminable, que nada m�s acabar, resurge en otro a�n m�s intenso. Yo
ante tanta excitaci�n, tampoco puedo m�s y me vacio dentro de tus entra�as.
Sientes mi semen inundarte el interior de tu vientre y vuelves a correrte una y
otra vez hasta quedarte extenuada. Por mi parte, he sentido un placer
maravilloso. No es para menos, estando con mi mujer y contigo... mis dos hembras
y amantes preferidas...