La Amistad
Yo siempre lo he dicho, en esta vida no hay nada como la
amistad entre t�os. No creo que nadie que tenga un amigo de verdad ponga en tela
de juicio esta afirmaci�n. Para aquellos que no tengan la buena fortuna de tener
un amigo, les puedo dar el proverbial bot�n de muestra.
Puri y yo llev�bamos 10 a�os de casados, ella trabajaba en
una agencia de viajes y yo en un banco. No tenemos hijos porque hemos decidido
que nos gusta la independencia, viajar a menudo y disfrutar de un mejor nivel de
vida al no tener los gastos que dan los hijos. Puri es mas bien alta, 1,75, pelo
moreno claro, grandes ojos marr�n claro casi verde, cara dulce y atractiva,
grandes y firmes pechos, estrecha cintura, grandes caderas y nalgas, piernas
quiz�s un poquito gruesas pero largas y bien torneadas. Nos casamos muy j�venes,
a los 18 y 20, as� que ella tenia 28 y yo 30 a�os cuando sucedieron los
acontecimientos que relato. Nos llev�bamos bien, pero al cabo de diez a�os de
casados nuestras actividades sexuales, que nunca hab�an sido nada del otro
mundo, se hicieron aun mas rutinarias e infrecuentes. En el mas puro estilo del
misionero, yo me pon�a encima de ella, hacia mi ejercicio, me corr�a y a dormir.
Este excitante acontecimiento tenia lugar, como m�ximo, una vez por semana. Yo,
con delicadeza (al menos eso pensaba yo), una vez suger� a Puri que quiz�s
pod�amos hacer algo para poner alg�n picante que estimulara nuestra vida sexual.
Cuando ella me pregunt� cu�l seria el picante yo suger� que quiz�s pod�amos
probar alg�n intercambio de parejas. Puri contesto muy enfadada y ofendida que
ella nunca har�a eso y que solamente degenerados pod�an hacer cosas as�, que me
hab�a cre�do, �era esa la opini�n que yo tenia de ella? �Yo pensaba que mi mujer
era una puta?... Evidentemente, no era buena idea continuar la conversaci�n,
acepte mi derrota y... hasta la pr�xima.
Una de mis aficiones es jugar al f�tbol-sala. Suelo jugar
todos los Mi�rcoles y S�bados. Puri muchas veces viene a verme jugar y despu�s
del partido solemos ir a alguna pizeria y cenar all�. Un d�a, uno de los
jugadores trajo a un amigo suyo para ocupar la vacante de otro que se hab�a
mudado a otra ciudad. Luis, as� se llamaba el nuevo jugador, resulto muy
simp�tico, era corredor de bolsa y como yo en el banco me ocupo de valores,
ten�amos bastantes cosas en com�n. �l era alto, casi 1,90 de estatura, de unos
34 a�os, de pelo y ojos oscuros, bien parecido, fuertes y anchos hombros,
estrecha cintura que adem�s del f�tbol-sala hacia pesas dos veces por semana y
se le notaba en su f�sico. Al cabo de un par de semanas, un s�bado, le invite a
que viniera a la pizeria con nosotros. Resulto encantador, con buen humor, buena
conversaci�n, pirope�, de forma muy discreta y elegante, a Puri, hablamos de mil
cosas y nos lo pasamos muy bien. Quedamos en que la pr�xima semana nos ten�amos
que reunir otra vez. �l dijo que la pr�xima semana traer�a a su mujer, Carmen.
Cuando llegamos a casa, Puri comento que qu� buena idea m�a
hab�a sido invitar a Luis y que esperaba impaciente al pr�ximo s�bado, porque si
su mujer era tan agradable como Luis nos podr�amos hacer muy amigos.
Efectivamente, la semana siguiente vino Carmen. Resulto
tambi�n muy simp�tica, pero de una forma distinta que Luis. Tanto en apariencia
f�sica como en comportamiento Luis era refinado y distinguido; Carmen, sin ser
basta, era mas bien tosca de apariencia y maneras. Mas baja que Puri, no era tan
guapa, pero estaba muy buena: sin estar gorda, tenia buenas carnes. Pelo largo,
obviamente te�ido, rubio platino, ojos y labios muy pintados, gran escote,
grandes tetas, shorts tan ajustados como cortos, muslos un poco ajamonados y
sandalias de alto y fino tac�n que no pegaban ni con los shorts ni con la blusa,
ni con los jamonazos. Se re�a con ruidosas carcajadas, se daba palmadas en sus
muslazos y mientras el coqueteo de Luis con Puri hab�a sido discreto y hasta
elegante, Carmen no dudaba en frotar sus tetas contra mi, darme palmadas en mis
muslos, y pellizcar y sobar mi culo con la mayor desfachatez. Lo curioso del
caso es que hacia todo esto con tal naturalidad que era dif�cil decidir si eran
gestos de amistad y confianza o escarceos sexuales. Fuera cual fuese su
intenci�n, a m� sus tetas y sus toqueteos me pon�an cachondo. De cualquier
manera, los cuatro nos lo pasamos muy bien y quedamos en reunirnos otra vez la
semana siguiente. Carmen aprovech� la despedida para espachurrar sus tetazas
contra mi pecho, besarme en la boca con sus labios abiertos y estrujarme el culo
con ambas manos.
Cuando llegamos a casa Puri dijo que se hab�a divertido y que
Carmen, aunque "distinta", le hab�a ca�do bien. Se hab�a hecho tarde y nos
fuimos directamente a la cama. Como Carmen me hab�a calentado bastante, sin
mucho pre�mbulo echamos (o ech�) un palito. A pesar de mi entusiasmo, como ya
iba siendo habitual, Puri estuvo bastante pasiva. Cuando termine, insin�e que
quiz�s pod�amos pensar en hacer un intercambio de parejas. Puri salto como un
resorte:
-�Que cerdo eres tu y todos los hombres! T� lo que quieres es
follarte a Carmen. �Ya he visto como con cualquier excusa te restregabas contra
ella! Pues mientras est�s casado conmigo no te tolero que folles con nadie, me
entiendes �con nadie!
Yo cape� el temporal lo mejor que pude, asegur�ndole que no
era cierto, que era Carmen la que se restregaba contra m� y que la encontraba
demasiado tosca para mi gusto. Hice hincapi� en que yo ya hab�a propuesto lo de
los intercambios antes de conocer a Carmen y que qu� injusta era Puri con esas
acusaciones. Se acabo la discusi�n, nos tapamos, se apago la luz y yo me puse a
pensar en� las enormes tetas y los muslazos de Carmen. Un poco tosca si, pero�
�qu� buena que estaba la t�a!.
Pasaron un par de meses y se desarrollo una rutina. Nos
sol�amos reunir con Luis y Carmen una o dos veces por mes. Luis galanteaba y
piropeaba a Puri, Carmen se restregaba contra m�, yo volv�a a casa caliente,
follaba a Puri que demostraba el mismo entusiasmo en mi follaje como un juez
escuchando el discurso de un abogado tartamudo y� hasta la pr�xima. As� segu�an
las cosas cuando un s�bado por la noche despu�s de que Carmen me calentara y
Puri me "enfriara" otra vez volv� a mencionar el intercambio. Para mi sorpresa,
Puri no chill�, se quedo pensativa unos segundos y dijo:
- �Que pesado eres David! ya te he dicho que yo no puedo
tolerar que tu te folles a otra. Si estas buscando excitaci�n lo �nico que puedo
hacer por ti es, si tu quieres, dejar que delante de ti, se me folle un t�o.
Me quede de piedra, Puri a la que el sexo aburr�a, de repente
estaba dispuesta a follar con otro. Sin que pudiera explicar porque, la idea de
Puri siendo follada delante de m� me excitaba mucho. Trate de hacerme el
sacrificado:
- Bueno, para que veas que no soy ego�sta, si quieres follar
con otro t�o yo lo acepto. Puri no estaba dispuesta a "comprar" el favor que
yo vend�a.
- De eso nada David, yo no soy la que pide follar con otro.
T� eres el que esta buscando cambio, variedad y excitaci�n. Si la idea de ver
como un t�o se me folla, te gusta y te excita, por ti lo hago. Pero que conste
que no soy yo quien lo pide.
Parec�a que hacerme el sacrificado no iba a conducir a ning�n
lado, pero la idea de ver a Puri follando con otro me segu�a intrigando.
� Bueno Puri, como tu digas, a m� me apetece probar la idea.
- La condici�n David, es que sea Luis quien se me folle y
�nicamente Luis.
- Ah, as� que tu dices que no quieres follar con otro, pero
ya sabes quien quieres que te folle. Me parec�a que la hab�a cogido en un
renuncio. Ahora no tenia defensa.
- �Caray David no seas memo! Yo no quiero que se me folle
nadie, pero para darte gusto a ti voy a hacerlo. El t�o con el que menos asco me
dar� es Luis. Pero repito no es que yo quiera, es que estoy dispuesta a
complacerte. Y si quieres que lo haga, tu te encargas de hablar con Luis y hacer
los arreglos.
�Joder con Puri! Tenia respuestas para todo. Yo murmure un
bueno, bueno, ya veremos e hice como que me dorm�a. Los siguientes d�as me los
pase obsesionado con im�genes de Luis y Puri jodiendo. La verdad es que Puri
estaba buenisima tenia unas tetas preciosas y un culazo y muslos de ensue�o y la
idea de compartirla me deber�a repugnar; pero por otro lado la imagen de ella y
Luis follando me excitaba. As� pase dos d�as obsesionado con la idea y sin saber
como preguntarle a Luis sin parecer un cornudo gilipollas. El mi�rcoles
siguiente, despu�s de nuestro partido, Luis y yo fuimos al bar del polideportivo
a tomar una cerveza como hac�amos a menudo. Mientras charl�bamos en la barra,
paso una chica con min�scula falda de tenis que se agacho a atar sus zapatillas
justo delante de nosotros y nos brindo una vista inmejorable de su delicioso
trasero. Cuando la chica se alejo, yo dije:
- �Que culito tan rico! Luis dijo:
- �La cabrona! Que culo tan bueno que tiene y seguro que lo
ha hecho adrede para provocarnos. Me he tenido que contener para no sacar la
picha y darle por el culo aqu� mismo.
- Co�o Luis, no sabia que fueras tan salido. Adem�s para que
te vas a follar a esa ni�ata, teniendo como tienes a Carmen que, con todo el
respeto es mas guapa y esta mejor que la ni�ata.
- Mira David, Carmen esta muy bien, tiene un cuerpazo
fabuloso y lo sabe usar que no veas, pero �sabes? el caviar esta buenisimo y
pesar de eso, me cansar�a de comerlo todos los d�as. Adem�s mira quien fue a
hablar, Puri si que es una verdadera belleza y bien atractiva.
Yo vi que se me abr�an las puertas de mi fantas�a.
� �De verdad te parece Puri tan atractiva?
- Toma, a mi y a cualquiera, es una de las mujeres mas guapas
que jamas he conocido.
�Adelante David, ahora o nunca! - Pues mira Luis� all�
le explique todo. Le cont� como yo quer�a cambiar parejas, que Puri se opon�a,
como Puri hab�a dicho que lo m�ximo que estaba dispuesta a hacer era dejar que
se la follara un t�o delante de m� y que follaria �nicamente con Luis. Yo le
invite a que lo hiciera. Mientras yo hablaba Luis puso cara de asombro hasta que
al final acabo con una sonrisa.
- Mira David, por mi encantado. Ya te he dicho lo atractiva
que considero a Puri. As� que para mi� fenomenal. Pero �estas seguro de que no
te va a importar? Esto de ver a tu mujer follando con otro t�o no es para todo
el mundo. Me molestar�a mucho que perdi�ramos la amistad, que tanto aprecio, por
hacer algo que no hemos pensado bien.
Yo le di las gracias por su consideraci�n, le asegure que lo
tenia bien pensado, que la idea me excitaba mucho y que no pod�a pensar en nadie
mejor que el con quien compartir mi mujer. �l me pregunto que cuando quer�a
hacerlo y yo le dije que por mi ese era el d�a. �l dijo que le parec�a muy bien
y estaba dispuesto. Yo dije que tendr�a que llamar a Puri para estar seguro que
ella estaba de acuerdo. Cuando fui al tel�fono tenia la boca seca y me notaba el
coraz�n a mas de cien por hora. Medio tartamudeando le dije a Puri que hab�a
hablado con Luis y �l estaba dispuesto a ir esa noche. Yo esperaba que Puri
protestara, que dijera que ten�amos que hablarlo mas, que tenia que darle tiempo
para preparase, que� pero para mi sorpresa Puri se limito a decir:
- Bien, venir.
Colg� el tel�fono y me dejo con la palabra en la boca y la
confusi�n en la cabeza. Por el tono de voz y la cortedad de su respuesta no
parec�a que estuviera encantada. Quiz�s todo iba a ser un desastre. Volv� con
Luis y le dije que pod�amos ir. �l me dijo que me ve�a un poco p�lido y me
sugiri� que tomara un co�ac. As� lo hice y despu�s de veinte minutos, un poco
mas calmado, nos fuimos. Mientras �bamos a nuestros coches Luis me aviso que �l
era bastante lanzado sexualmente y que la idea de estar con Puri le excitaba
mucho y pregunt� si yo quer�a poner alg�n limite a sus actividades. Yo le dije
que no, el �nico limite seria lo que dijera Puri. Si ella dec�a que no a algo �l
tenia que aceptar el no de Puri. �l dijo que muy bien. Entr� en su coche y dijo
que me seguir�a a mi. Tardamos como unos veinte minutos. Aparcamos y mientras
�bamos hacia el portal Luis dijo otra vez:
- �Estas seguro David?
Si, co�o Luis, estoy seguro.
La verdad es que estaba nervioso e inseguro, pero al mismo
tiempo excitado e impaciente. Subimos al piso abr� la puerta y pasamos al sal�n.
Le dije a Luis que se sentara y cuando iba a buscar a Puri ella entro en el
sal�n. Me dejo con la boca abierta. Llevaba una blusa de seda, bien ajustada de
un rojo intenso, sin mangas con generoso escote y con varios botones sin
abrochar. La blusa no solo llamaba la atenci�n sobre sus generosos pechos, si no
que mostraba el valle de las delicias y la mayor�a de los pechazos porque el
min�sculo sujetador de transparente encaje rojo que llevaba, a duras penas
tapaba los pezones pero ni siquiera cubr�a toda la areola. Una falda muy
ajustada, negra, enmarcaba su culo resping�n y aunque llegaba hasta por encima
de las rodillas, tenia una abertura a un lado que mostraba su muslo hasta casi
la cadera. Unas medias de rojo encaje y zapatos negros de alt�simo tac�n
completaban su atuendo. Se hab�a maquillado mas de lo habitual pero nada
excesivo. La verdad es que estaba buenisima y de lo m�s incitante. Tambi�n es
cierto que yo nunca le hab�a visto nada de lo que llevaba puesto pero de donde
quiera que sac� el conjunto, le daba un aire de puta cara, de puta de lujo, muy
excitante. Cuando le iba a preguntar de donde hab�a sacado aquel atuendo, ella
se adelanto y con toda naturalidad dijo:
Hola Luis. Me alegro mucho que hayas venido.
Mientras as� dec�a, con un exagerado bamboleo de culo y tetas
se acerco al sof� sobre el que estaba sentado Luis, e inclin�ndose le beso en
ambas mejillas. Estoy seguro que, mientras ella se inclinaba a besarle, Luis
tuvo una magnifica perspectiva de sus tetas imperiales.
� Espero que David te haya explicado todo bien. Yo soy
nueva en todo esto, pero a m� me encanta la idea �y a ti?
Luis la miro de arriba a abajo y con una peque�a sonrisa
dijo:
- M�s de lo que te puedes imaginar.
Puri se volvi� hacia m� y entre preguntando y ordenando dijo:
- �No nos vas a ofrecer nada de beber?
Yo como un bobo, pregunte a Luis que quer�a, �l dijo que una
ginebra con t�nica y cuando yo me dirig�a hacia la cocina a prepararla Puri
dijo:
Y otra para mi por favor.
Estaba visto que las sorpresas no iban a acabar aquella
noche. Puri no beb�a nunca y nunca la hab�a visto comportarse con la desfachatez
con que se estaba comportando. Puri dijo que me ayudaba a preparar las bebidas y
vino conmigo a la cocina. Cuando estabamos preparando las bebidas yo le dije que
estaba muy guapa y atractiva. Ella me mir� y dijo:
- T� esta noche a callar. Yo voy a hacer lo que tu me has
pedido, pero mientras lo hago tu callado y mas vale que no interfieras y hagas
todo lo que yo diga.
Volvimos con las bebidas al sal�n. Puri se sent� delante de
Luis, lentamente cruzo sus piernas y despu�s de ofrecer a Luis una visi�n
frontal, giro un poco para dejar el lado donde se abr�a la falda a la vista
directa de Luis. Despu�s de brindar a nuestras respectivas saludes se hizo un
momento de silencio roto por Luis al preguntar:
- Como empezamos.
- Podemos jugar a las prendas con una botella de t�nica,
suger� yo.
�Como se juega, pregunto Puri.
Explique que nos ten�amos que disponer formando un tri�ngulo,
que se pon�a la botella horizontal sobre la mesita de caf� y se la hacia girar.
La persona a la que quedaba apuntando la boca de la botella se tenia que quitar
una prenda y despu�s esa persona estaba a cargo de girar la botella otra vez.
Luis y Puri estuvieron de acuerdo, decidimos lo que se pod�an
considerar prendas y yo di la primera vuelta a la botella. Luis y yo perdimos
las tres primeras veces, despu�s Puri perdi� y se quito los zapatos. La pr�xima
vez que ella perdi� dud� unos momentos Luis dijo:
O te quitas tu algo o te lo quito yo.
Puri dijo:
T� eliges.
Luis le quito la blusa dejando sus exuberantes pechos casi
desnudos, �nicamente cubiertos por el minisujetador de encaje transparente. Luis
se qued� mir�ndolos, casi hipnotizado. El ambiente se empezaba a caldear.
Despu�s perdimos Luis y yo de forma continua, hasta quedarnos los dos desnudos.
Luis tenia m�sculos bien desarrollados y una verga de respeto de la que Puri no
separaba sus castos ojos. Tras unos momentos de silencio Luis pregunto:
- �Y ahora que?
Puri muy tranquila se puso de pie, los brazos en jarras y
dijo:
- �Porque no os altern�is en quitarme prendas?
� Empieza tu David, dijo Luis.
Yo le quite la falda dejando al descubierto su magnifico
culazo al que una tanga roja malamente alcanzaba a cubrir el glorioso valle
entre sus cachetes. Luis le quito el sujetador dejando sus tetas al aire,
enhiestas, desafiantes.
�Hostia!
Dijo Luis y dejo sus manos en los estupendos globos. La
verga de Luis estaba prestando atenci�n. Yo le quite las braguitas a Puri y
vi que la muy puta, en menos de una hora, se hab�a afeitado el chocho por
completo. Estaba incre�ble, con un liguero rojo sujetando las medias de
encaje y sus pechos, el culo y el magnifico y barbilampi�o co�o, al aire.
Luis no se pudo contener y como en un suspiro dijo:
- �Dios que hembra! Por favor, vamos a dejarle las medias y
el liguero. Puri estas guapisima, que co�o estas, Puri eres guapisima. Te
aseguro que tus pechos son de concurso, y este trasero, �tan redondo! �tan duro!
no puedo esperar �Qui�n empieza?
Yo no sabia como me tomar�a el ver como alguien se follaba a
mi mujer as� que dije:
- Yo primero.
No sabia como reaccionaria Puri, me acerque y con precauci�n
la bese. Ella abri� la boca y meti� su lengua hasta mis am�gdalas. Sin ninguna
ceremonia cogi� mi nabo y empez� a tocar zambomba. Yo no me pod�a creer que Puri
iba a actuar as�. Acaricie sus pechazos y ella los sacaba hacia delante como
invitando. Me agache para chuparle y uno y vi que Luis de alguna manera se hab�a
sentado en el suelo, entre las piernas de Puri, y con gran entusiasmo le estaba
chupando la reci�n afeitada almeja. Puri separ� sus piernas para facilitar el
chupeteo y le animaba:
- Si Luis, si. En la pipa ch�pame la pipa. Ay que bueno, que
bueno, mete la lengua, metela bien.
Yo no pod�a creerlo. La fr�gida Puri respondiendo a mis besos
y jaleando a Luis. Con cuidado la tumbe en suelo mientras segu�a chupando su
teta. Luis tranquilamente se meti� la otra teta en su boca, al cabo de un
momento dijo:
- Qu� suerte tienes David. Puri tiene unas tetas duras,
prietas, maravillosas. Son un verdadero regalo del cielo.
Sin mas comentarios, se sigui� aplicando a la teta, mientras
con una mano acariciaba la ingle de Puri que sin dudar abri� bien las piernas
ofreci�ndole su sexo con total desfachatez. Me sorprendio, Puri estaba mas
relajada y tranquila que yo. Aquello deb�a ser un buen cuadro. Puri tendida en
el suelo, despatarrada con liguero y medias rojas. Dos t�os chupando sus
magnificas tetas, Luis acariciando su co�o y ella tocando zambomba a dos manos
con nuestros rabos. Yo no me pude contener, me puse entre las piernas de Puri y
empec� con mi mete y saca como un loco. Puri me acomodaba bien y con toda calma
dijo:
- Ven aqu� Luis, ven aqu� que te la chupe.
Luis no se hizo de rogar se puso a horcajadas sobre su cabeza
y ella se meti� su enorme tranca en la boca. Luis empez� a bombear y m�s que
Puri chupar, parec�a que Luis la follaba en la boca. �Hay que joderse! Para que
Puri me la chupara a mi una vez al a�o, tenia que rogar y casi echar una
instancia por escrito y ahora se estaba dejando follar la boca por aquel tranc�n
y hasta lo hab�a pedido ella. Aquello era demasiado para m�, me excito tanto ver
la tranca de Luis entrando y saliendo de aquella forma de la boca de Puri que no
me pude contener y me corr� dentro de Puri. Me hice a un lado y me tumbe junto a
Puri. Luis aprovecho para tumbarse al otro lado de Puri, besarla en la boca y
acariciar sus pechos. Puri respond�a sin problemas y le abrazaba, acariciaba y
devolv�a sus besos con gran intensidad. Yo me sent� en el sof� y decid� hacer
realidad mi fantas�a "dirigir el follaje de Puri por otro t�o"
- Luis, m�tesela, m�tesela hasta el corvej�n.
Luis no necesito m�s. Se puso entre las piernas de Puri, las
levanto hasta ponerlas en sus hombros y con suavidad, en un largo y lento
movimiento, le meti� aquel tranc�n a Puri hasta lo mas profundo. Yo pensaba que
Puri se quejar�a o protestar�a, pero lo �nico que dec�a muy bajito era:
- Si Luis, si guapo, as�, as� hasta dentro.
- Sin miramientos Luis, sin miramientos, dale bien dado.
Luis empez� el mete y saca con gran entusiasmo. Le dije a
Luis que a Puri le gustaba que la besaran en la boca mientras se la follaban. El
quit� sus piernas de los hombros e inclin�ndose sobre Puri, la besaba mientras
sobaba y estrujaba sus pechos y segu�a moviendo su falo dentro de la calva
panocha. Puri respond�a con intensidad no solo al beso sino tambi�n a la
tremenda tranca que la estaba invadiendo. El acompasado ritmo de sus caderas no
dejaba lugar a dudas, le gustaba y estaba disfrutando. Dejando de besar gritaba:
- Dame Luis, dame bien dado, meteme esa joya de tranca que
tienes hasta dentro. R�mpeme el co�o con ese poll�n para que se entere este
cabr�n de lo que es joder. Dame, dame.
Se notaba que Luis hacia pesas, tenia brazos y piernas muy
musculares y le estaba dando con una energ�a y br�o a Puri que daba gloria
verlo. De repente sin decir nada, Luis se levanto y de un tir�n levanto a Puri,
la llevo al sof� la doblo sobre el respaldo y la dejo con el culo en pompa,
poniendo un poco de saliva en la punta de su capullo lo apret� contra el ojete
de Puri y clavo su verg�n en el delicioso y virginal culo de mi mujer. Lo hizo
con tal energ�a que si Puri no hubiera tenido un agujero en el culo estoy seguro
que aquel r�gido tranc�n le hubiera hecho uno. Todo esto lo hizo de forma tan
r�pida que ni Puri ni yo tuvimos tiempo de reaccionar. Luis dijo chillando:
- Toma cachonda, toma, goza de una verga de verdad, goza
mientras te hago una mujer.
As� diciendo, estiro sus manos, le agarro los pechos y empez�
a meter y sacar aquel cipotazo del culo de Puri. Puri dio unos gritos ahogados y
se mordi� un pu�o, pero ni dijo nada, ni pidi� que se la sacara. Yo me acerque a
ella y sent�ndome en el sof� cog� su cara. Grandes lagrimones le corr�an por
ambas mejillas. Yo le bese las lagrimas y pregunte.
- �Quieres que te la saque?, �Le digo que lo deje?
Puri espero como un minuto sin decir nada, mordiendo su pu�o,
por fin dio un gran suspiro, se limpio las lagrimas con una mano, sorbi� los
mocos de su nariz y dijo:
- Calla cabr�n, que eso es lo que eres un cabr�n que lo
consiente. Mira y jodete, mira y aprende mientras desvirgan y rompen el culo de
tu mujer. Anda Luis �m�tela hasta dentro! jodeme el culo, r�mpelo jodio, m�teme
esa tranca gloriosa que Dios te ha dado; Ay, ay, as�, as� jodeme el culo amante,
follame este culo que hasta hoy era virgen. �Empalame! Soy tuya cabr�n, toda
tuya; jodeme a lo bestia, r�mpeme en dos, ens��ale a este cabr�n de mierda como
jode un macho de verdad.
Luis solt� una de las tetas y con la mano empez� a
acariciarle el cl�toris. Puri lo agradeci� moviendo las caderas con una
magnifica cadencia, disfrutando de la enculada. Luis continuo d�ndole a lo
bestia de verdad, macer�ndole el culo, haci�ndoselo jalea, de vez en cuando le
daba unos azotes que parec�an excitar aun m�s a Puri. Luis chillaba alabando el
culazo, las duras tetas, los firmes muslos, lo prieto del culo, se le ve�a que
sabia gozar y apreciaba todos los encantos y virtudes de Puri mientras embest�a
como un poseso. Puri no solo aguantaba aquellas embestidas si no que se
acomodaba al ritmo y ayudaba a que el verg�n de Luis entrara hasta la
empu�adura. Luis, cogio a Puri por la cintura y la puso en suelo a cuatro patas
como una perra y empez� a follarla como un poseso alternando el culo y el co�o.
La sacaba de un agujero y la met�a en el otro, follaba un rato en un agujero y a
toda velocidad cambiaba al otro. Puri pon�a los ojos en blanco y dec�a con voz
apagada:
- Ay, ay, socorro, socorro, me corro me corro, ah� que gusto,
sigue, sigue, no pares cabr�n, por el amor de Dios no pares ahora, dame, dame
bien dado con esa tranca de gloria, �Ay madre mia! Me estas volviendo loca. Ya
no s� por donde me gusta m�s. As�, as� hasta dentro, por tus muertos no pares,
no pares jodio, sigue, sigue. Si Luis, si. Eres un maestro, cabr�n, un verdadero
maestro.
Parec�a volverse loca, mov�a la cabeza, las colgantes tetazas
bailoteaban al ritmo de la jodienda y ella contestaba a las embestidas de Luis
con un culear que hacia que la verga se clavara aun m�s dentro. Nada mas dejaba
de culear cuando los orgasmos le daban espasmos por todo el cuerpo. Nunca hab�a
visto a Puri as� de enloquecida. �Qu� co�o Puri! Nunca hab�a visto yo a una
mujer as� de entregada y excitada. Yo empec� a pensar que estabamos creando un
monstruo. Luis no solo alababa las carnazas de Puri, tambi�n chillaba d�ndome
las gracias a m� por mi generosidad dej�ndole gozar de ellas. Se ve que �hasta
follando! era cortes el hombre.
Por fin Luis dijo:
- David que me corro, �me puedo correr dentro de Puri?
Antes de que yo pudiera decir nada Puri grito:
- �Y que mas da lo que diga este cabr�n de mierda? Dame toda
tu leche Luis, d�mela toda que bien lo he trabajado, me la merezco.
Con un aullido de lobo Luis se la meti� en el culo hasta el
corvej�n, se abrazo a Puri, le estrujo las tetorras, le mordisqueaba la nuca y
as� se corri� con estertores de placer. Por fin, derrengado se tumbo en el sof�
diciendo:
- Gracias Puri, gracias, esto si que ha sido un buen polvo.
�Qu� suerte tienes David, qu� suerte! Tener una mujer tan guapa como Puri, con
tan buenas carnes y encima tan fogosa.
- Las gracias a ti Luis, dijo Puri � Me lo he pasado
muy bien y he aprendido muchas cosas, nunca, pero nunca me hab�an dado tanto
gusto.
Puri sin decir mas, se levanto fue al cuarto de ba�o y volvi�
con una toallita h�meda. Con mucho cuidado limpio la picha de David, mientras
ronroneaba como una ni�a:
- A esta verga tan buena y hermosa hay que tenerla bien
limpia, �verdad que si? Porque nos da mucho gustito, �verdad?
Sin ning�n pre�mbulo, cuando vio que la polla estaba limpia,
se la meti� en la boca y empez� a mamarla. �Parec�a que la t�a aun no hab�a
tenido bastante!
- Mira David, mira que bonita que es �verdad? Y adem�s sabe
tan bien. Ven aqu� y pru�bala.
- �Estas loca? Yo que co�o voy a chupar pollas. A ver si te
crees que soy maric�n.
- Pedazo cabr�n dejas que tu amigo no solo se me folle si no
que me desvirge el culo a lo bestia y �ahora que yo te pido algo no lo vas a
hacer?
Luis como un maestro de diplomacia resolvi� el problema de la
forma m�s elegante y natural.
- Mira David, no tengas tantos prejuicios, dijo � mira para
que veas.
Sin mas ceremonia Luis se puso de rodillas delante de m� y
empez� a chup�rmela. La verdad es que no se si ser� marica o no pero no note
ninguna diferencia entre que me la chupara Luis o que me la chupara una t�a. De
hecho una vez me repuse de mi sorpresa de que un t�o tan macho y muscular como
Luis, que se acababa de follar a mi mujer por todos los lados y la hab�a vuelto
loca de placer haciendo que se corriera tres o cuatro veces, ahora me la
estuviera mamando a m�. Hasta me pareci� que lo hacia muy bien y me dio mucho
gusto. Tanto gusto que me empalme bien empalmado mientras me la chupaba y se me
puso mas dura que la pu�eta. Luis muy tranquilamente le dijo a Puri:
- Ponte a cuatro patas guapa.
Puri sin rechistar, como embobada y dominada por Luis se puso
como una perra y Luis le empez� a chupar el culo. Yo los miraba asombrado, el
ver a Puri tan de puta, ronroneado de placer, levantando y exhibiendo su culo
como una perra en celo, me excitaba a mas no poder. Empec� a mene�rmela mientras
Puri dec�a:
- Si Luis, cabrito, que gusto me das, anda meteme la lengua
bien metida.
Luis si ning�n tapujo le meti� la lengua dentro del culo y
ella lo agradec�a ronroneando. Con la misma naturalidad con que me la chup� a m�
y le chupaba el culo a Puri, Luis se hizo a un lado y con cortes�a digna de
Versalles, dijo:
- Toda tuya David, disfruta de esta maravilla de culo.
Yo sin creer mi suerte, enfile el glorioso trasero de Puri,
que nunca hab�a probado, y clav� mi picha. �Qu� gusto! Qu� peque�o tenia el
ojete, �c�mo me apretaba la picha! Yo empec� mi mete y saca con gran entusiasmo
antes de que Puri empezara a protestar. Para mi sorpresa, Puri no protesto, lo
�nico que dijo fue:
- Anda cabr�n que �c�mo te lo estas pasando esta noche!
M�tela bien metida, emp�lame joder, dame hasta que duela, r�mpeme en dos cabr�n.
Y tu Luis capullo, ven aqu� que te chupe ese verg�n glorioso, que bien os lo
mereceis tu y tu verga. Que cabrones sois los hombres, entre los dos me est�is
emputeciendo y voy a hacer de todo.
Mientras as� dec�a culeaba contra m� meti�ndo mi polla hasta
los huevos. Luis no se hizo de rogar, se puso de rodillas delante de ella y Puri
se la mamaba como la fogosa experta en que se hab�a convertido. Yo maravillado
del espect�culo, segu�a fornic�ndo su culo glorioso con el entusiasmo y energ�a
de un chaval de quince a�os. Que gustazo ver y azotar aquellos cachetes duros y
s�lidos, ver los muslazos parcialmente enfundados en las medias rojas y mi picha
entrando y saliendo de aquella cueva angosta que apretaba y daba gusto. Quiz�s
lo que m�s gusto daba era ver como Puri no solo se dejaba hacer, sino que
tambi�n gozaba y se mov�a. Lo �nico que yo pod�a decir era:
- Gracias Puri, gracias, que buena estas, �Qu� culazo! �Qu�
patas! Me estas dando gusto como nunca. �C�mo me gustas so putorra! Gracias por
tu culo tan bueno.
De pronto Puri grito:
- No os corr�is cabrones no os corr�is, cuando os vay�is a
correr decirlo. Y sin perder comba sigui� mam�ndosela a Luis y metiendo y
sacando mi verga de su culo. Lo hacia tan bien que yo ni me tenia que mover. Era
ella la que con regocijo mov�a sus recias corvas empalandose en mi lanza una y
otra vez. A los pocos minutos de follar aquel culo maravilloso yo note que me
corr�a y se lo dije a Puri. Ella, con un solo movimiento se sac� mi picha del
culo, se tumbo en el suelo boca arriba y dijo:
- Ahora menearosla cabrones, darle bien a las pollas
capullos, quiero que os corr�is encima de m�, quiero la leche de los dos en mi
cara, en mis tetas, en mi tripa, por todos lados.
La verdad es que verla transformada en aquella fiera era todo
lo que me hacia falta; me corr� encima de ella cubri�ndole ambos pechos con mi
lefa. Luis casi inmediatamente tambi�n se corri� sobre su cara y tetas.
Exhaustos, ca�mos derrengados en el suelo, mientras Puri, voluptuosamente, con
ambas manos se frotaba nuestra leche por todo el cuerpo mientras como una gata
satisfecha ronroneaba:
- No estuvo mal� no estuvo mal.
Cuando nos recuperamos, fuimos al cuarto de ba�o para
limpiarnos un poco. Puri, para mi infinita sorpresa, sin ning�n tapujo, delante
de nosotros se sent� en la taza y se puso a orinar. Yo le chill�:
- Co�o Puri, que guarra eres, �no te pod�as esperar un poco?
- Leche David, pareces tonto. Has tra�do a un amigo para que
se folle a tu mujer. Me hab�is chupado cada cent�metro de mi piel, me hab�is
metido dedos, lenguas y pollas por donde hab�is querido, cuanto hab�is querido,
y como hab�is querido, hab�is desvirgado mi culo y ahora que me estaba muriendo
de ganas de mear �tengo que esperar a que no me ve�is?
Raz�n no le faltaba as� que me calle. Luis, siempre
diplom�tico, sin ning�n comentario tambi�n me�. Despu�s de vestirnos le
ofrecimos otra ginebra con t�nica a Luis, que acepto encantado pues dec�a que se
hab�a quedado seco. Charlamos un poco, acabamos las bebidas y Luis se levanto y
muy cortes se despidi�:
- Gracias a los dos, me lo he pasado pero muy bien. Puri, ya
sabia que eras guapisima, encantadora y buena conversadora, pero he aprendido
que tambi�n eres estupenda, tengo cierta experiencia y te aseguro que eres la
mejor que he tenido jamas. Entre la maravilla de cuerpo que tienes, tus carnes
prietas y duras, tus pechos, y lo bien que te mueves� Si en cualquier momento te
apetece, con el permiso de David, me puedes llamar cuando quieras.
La cachonda de Puri, le puso la mano en la ingle agarr�ndole
el aparato, le dio un beso en los labios y dijo:
- Caray, encima de todo galante. Creo que si guapo, creo que
te vamos a llamar con frecuencia, adem�s quiero ver como David te la chupa y tu
le haces un hombre al cabr�n de David delante de m�.
- Cuando quer�is y donde quer�is, y si alguna vez os podemos
devolver el favor� Carmen y yo estaremos encantados.
Lo ven, eso es un amigo y lo dem�s son leches. Con la mayor
elegancia y cortes�a, primero me dom� a la fr�gida de mi mujer, luego me la
emputecio y me la convirti� en una maquina de follar y no contento con eso,
encima me ofreci� a la cachonda de su mujer en bandeja. Por eso es por lo que yo
siempre digo que como la amistad no hay nada. Bueno, nada, nada� quiz�s un
cubano entre las tetorras de Carmen�