LA VERDAD DE LA LIGA SEXUAL DE LA JUSTICIA
Un hermoso sol sal�a por el poniente de la tierra mientras
desde la base orbital de la liga de la justicia los poderosos h�roes de la liga
estaban esperando que el mal levantara la cabeza y se enfrentara al nuevo
villano pero nada suced�a todo era una rutina larga y agotadora los h�roes en
diversas sesiones hac�an sus deberes y pasa tiempos mientras esto segu�a la
Mujer Halc�n (Shayera Hol) y Diana paliaban acaloradamente en el cuarto de
entrenamiento trat�ndose secretamente quien de las dos era la verdadera amazona
del equipo de los h�roes.
Los golpes estremec�an la base espacial tanto que en mas e
una ocasi�n los dem�s h�roes pensaban que los sellos se partir�an y explotar�a
la base pero soportaba , la batalla concluya como siempre en empate , ambas
amazonas se miraban a los ojos extenuadas y entonces se estrecharon la manos y
fueron hacia los ba�os y mientras caminaban a las duchas las pesadas prendas de
batalla se ca�an al suelo paso a paso dejando las vistosas curvas y los suaves
pliegues de su piel y sus bellamente torneados cuerpos griegos y con las gracias
de las aves.
Mientras la dulce Diana habr�a los grifos de la ducha y el
agua caliente comenzaba a caer sobre sus sudorosos cuerpos la Mujer Halc�n
observo un gran moret�n en el hombro izquierdo de la amazona. Con su timidez
femenina que nadie pensar�a al ver su valent�a en el campo de batallas miro a
Diana desde sus redondos gl�teos y subiendo por su espalda a una ancha espalda
un enorme moret�n que resaltaba en esa piel de alabastro Y con sus manos de
forma casi inconsciente bajo las finas gotas de agua caliente comenz� a masajear
sus hombros.
Diana por un breve segundo se sinti� sorprendida pero comenz�
a sentir la refrescante sensaci�n y como llevada por un estupor que es una dulce
sensaci�n de saciedad lo permiti�, de pronto a los pocos segundo sinti� una voz
que nunca hubiera intuido ni menos hab�a imaginado que la Mujer Halc�n pudiera
poseer, acaso te lastime Diana no era mi intenci�n.
Ven a mi habitaci�n despu�s de que termines de ba�arte Diana
te ayudare a que se te pasen esas lesiones, la dulce princesa Diana fue al
cuarto pero lo que hay contemplo hubiera dejado sorprendido hasta el mas
perspicaz de los observadores La mujer Halc�n Estaba sentada sobre una fina
silla de cristal mientras alimentaba a una extra�a ave y su cuerpo desprovisto
de las alas de batallas no era mas que la expresi�n mas estilizada de una paloma
que pose�a garras de halc�n, su cuerpo desprovisto de verg�enza humana solo
estaba cubierto solo por una bata de fina seda totalmente traslucida que no
dejaba nada a la imaginaci�n ya que era unas curvas realmente impresionantes
unos senos redondos peque�os y muy firmes pero de pezones anchos y un cuerpo
musculazo pero que no perd�a su feminidad , Diana camino hacia ella con una bata
romana de seda blanca con un lazo de oro en la cintura que solo permit�an ver su
dulce rostro y su cuello adem�s de sus brazos y se sent� en una silla que
Shayera Hol (Nombre de la Mujer Halc�n) le extend�a amistosamente.
Con movimientos finos y sutiles le ofreci� beber algo dulce y
azul de una jarra de un cristal exquisitamente cortado y luego de beberlo
comenz� a cantar con una voz que ning�n ave podr�a igualar en la tierra o en
Temisira, la Mujer Maravilla estaba extasiada por la voz que para ella parec�a
que inundaba todos sus sentidos, su embelezo la hizo volar por las nubes y
acariciar el mar al mismo tiempo el sue�o era esplendido si con esa palabra se
llegaba a demostrar lo que sent�a. Al acabar la melod�a Shayera Hol se levanto
la tomo delicadamente de la mano y le pidi� que la acompa�ara Diana embelezada
por la pieza la acompa�o casi hipnotizada a su recamara donde una c�mara muy
amplia con un cama muebles decoraban la habitaci�n de una forma muy austera pero
muy �til , se perdi� en los ojos incre�blemente negros que estaban fijos en ella
y de pronto las nubes desaparecieron cuando los finos y calientes labios de
Shayera se posaron en los suyos y sinti� como la abrasaba apret�ndola contra su
propio cuerpo aun cuando la gruesa bata abultaba su cuerpo pudo sentir el
ardiente cuerpo que le habr�a un mar de emociones desconocidas para ella y antes
de poder reaccionar sinti� como la lengua de ella comenzaba a mezclarse con la
suya propia.
Luego de unos segundos de estupor inicial se retiro
r�pidamente y se toco la boca como si ella se hubiera quedado con la mujer que
le acababa de demostrar su amor su pasi�n y su deseo mas amplio de excitaci�n y
la situaci�n, ella estaba mir�ndola fijamente y o�a los latidos de su propio
coraz�n cuando la fina ropa de seda de la Mujer Halc�n callo al suelo y camino
as�a Diana y comenz� sutilmente a quitarle sus ropajes y desatar su fino
cintur�n. Diana por un segundo trato de articular alguna palabra pero fue
sellada con el beso mas apasionado que en su vida hubiera sentido y luego ambas
rodaron por la cama sintiendo sus cuerpos con absoluta libertad la Mujer Halc�n
sobaba y apretaba los senos de ella o bien los lam�a y la besaba Diana estaba
extasiada y no tardo mas que unos segundos en dejarse venir con un fuerte
orgasmo , luego la Mujer Halc�n comenz� a lamer la vulva de ella sutilmente y
terminando en una doble cogida mutua dejando a ambas agotadas y extasiadas ella
la beso nuevamente y la abraso por la espalda y se durmi� a su lado y durmi�
toda la noche mientras que Diana no pego los ojos pensando que hab�a ocurrido en
ese momento y en ese lugar.
Fin capitulo Primero