Con mi amigo carlos nos vamos al sur de Chile. Como la lluvia no nos dejaba salir, buscamos entretenci�n y encontramos a una madurita, que nos salv� la noche. ( relato ilustrado )
En los relatos anteriores le narre la experiencia con dos hermanas, quiero finalizar esta zaga cont�ndoles c�mo llegue a tener entre mis brazos a la madre de las chicas.
Dora, con 56 a�os, de cabellos rizados rojizos (el tinte de moda entre las �veteranas�), un metro sesenta y cinco de estatura y un f�sico bastante alejado a los mencionados en esta secci�n (nada de esculturas), con grandes pechos vencidos por los a�os, unas caderas bastante amplias, camina continuamente por las galer�as de la escuela paseando un escobill�n y escuchando todas las conversaciones a su alcance.