Esa segunda persona acarici� levemente mi rostro con la mano,
la fue bajando hasta el cuello. La otra persona se movi�, not� su aliento en mi
rostro, reconoc� el olor a frutas del licor que hab�a tomado. Unos labios me
besaron en la mejilla derecha, mientras otros besaban mi mejilla izquierda. Fue
entonces cuando me di cuenta de que hab�a dos personas conmigo; Uno era Santi,
lo ol�, lo sent� cerca, pero �Y el otro?
Se est� despertando. � Avis� Santi.
�Santi? � Pregunt� so�oliento.
Trae ese pa�uelo.
Not� como me vendaban los ojos. Yo me dej� hacer, no s� si
por sue�o o por morbosidad.
Bostec�. El invitado de mi izquierda se ech� a re�r.
Te conozco. � Afirm� y realmente hab�a escuchado esa voz
con anterioridad.
Las carcajadas cesaron. Me recost� para sentarme, me mare�
bastante.
Creo que sigues un poco borracho, Efebo. � Ri� �l. Hizo una
pausa y se dirigi� al otro � Me gusta llamarlo as�. Realmente es un nombre que
le va muy bien. Cuando lo veas desnudo lo comprobaras.
Me cogi� de una mano y tiro de m�. Yo le segu� y acab�
levantado. Me llev� a ciegas unos pasos. Abri� una puerta y tir� de m� otra vez.
Supuse que estabamos en el cuarto de estar. Me solt� la mano y me qued� all�
quieto, en medio de alguna parte, con alguien que conoc�a pero que no recordaba.
No te sueltes el pa�uelo. � Orden� Santi luego se dirigi�
al amigo � Te lo advierto no te pases o se acab� todo. � El otro dijo algo en
voz muy baja que no entend� � Siempre que no le hagas da�o lo har�. �Verdad,
Efebo?
�Verdad qu�? � Di un paso en falso hacia su voz.
Har�s lo que digamos. � No supe si era una afirmaci�n o una
pregunta, pero hab�a no dudas sobre la repuesta.
Una risita de alivio y de calentura brot� de los labios del
amigo. Empez� a sonar una m�sica lenta, pero sensual. Unas manos me cogieron de
la cintura y me llevaron unos pasos adelante. Hizo que tocara el sof�.
Estaremos aqu� sentados. He quitado la mesa. Quiero que nos
hagas un striptease.
Me puse colorado y negu� con la cabeza.
�Ahora tienes verg�enza? Vamos, hazlo. � Dud� de nuevo y me
llev� un azote en el culo por ello.
Sonre� sin poder evitarlo. Nunca lo hab�a hecho, pero siempre
hay una primera vez. Admito que no soy Joaqu�n Cort�s bailando y no intent�
serlo, solo me mov� con suavidad al son de la m�sica quit�ndome la camisa del
pijama y los pantalones. Me qued� acariciando unos boxers de extra�a tela que no
reconoc�.
Me he tomado la libertad de ponerte unos boxers naranjas
que compr�
ayer. � Explic� Santi � Est�s muy sexi.
Escuch� unos pasos cerca de m� y me gir� hacia all�. Una mano
me acarici� con suavidad el torso. Me estremec�. Sus manos dudaban, no era
Santi. Las manos de aqu�l "amigo" palpaban lentamente mi cuerpo, lo exploraba
palmo a palmo. Me gir� y sigui� a lo suyo.
Tu amigo es muy curioso � Coment�.
Not� la presencia de Santi cerca, no s� c�mo, lo juro, pero
sab�a que estaba cerca. Sus manos me acariciaron con decisi�n. Not� sus labios
cerca de los m�os, los entreabr� y le busqu� en la oscuridad y cada vez que
cre�a encontrarlo se me escapaba.
Su amigo se carcaje� de m�. Le conoc�a estaba seguro. Una
risita burlona se escap� de los labios de Santi. Me dio un fugaz besito en la
mejilla y se me escapo de nuevo. Me hart� de perseguirlo y me di la vuelta hacia
su amigo. Busqu� sus labios y no los hall�.
Vamos est� esperando tus besos � Le dijo a su amigo.
Este acerc� sus labios y se juntaron con los m�os por un
breve instante. No dur� m�s, solo unos segundos. Luego se alej� un poco y
esper�. Santi acarici� mi espalda y se apret� contra m�. Yo di un paso hacia
atr�s para notarlo, mientras mis manos buscaban al amigo. Hall� un brazo y tir�
de �l hacia m�. Esta vez fueron mis manos las que le exploraron.
No tengas miedo, no voy a comerte. � Me ech� a re�r �
B�same.
Mis labios entreabiertos se juntaron con los suyos. Eran
jugosos, de esos que da gusto besar. Nuestras bocas se despegaban y se un�an
cada poco tiempo. Mientras Santi me abrazaba por detr�s, agarr�ndome por la
cintura y besando mi cuello.
Me sent�a tan extra�o, algo as� como feliz de estar siendo
usado. Nadie me forzaba, pero yo ten�a que hacer lo que ellos quer�an. Un azote
en el trasero me hizo despertar.
No te duermas, Efebo.
El amigo de Santi volvi� a besarme, esta vez el beso dur�
m�s, lo sabore�, lo degust�. Meti� su lengua en mi boca y dio vueltas alrededor
de la m�a, mientras su cuerpo se pegaba al m�o. Ten�a dos hombres bes�ndome y
acarici�ndome. Me sent�a tan extasiado y feliz.
Santi me lami� la oreja y susurr�:
Arrod�llate, c�metela, hazle suspirar como t� solo sabes.
Y eso hice. Me arrodill� lentamente en el suelo
enmoquetado. Mis manos buscaron el bot�n de su pantal�n y baj� sus pantalones.
�l se descalz�. Cual fue mi sorpresa cuando me di cuenta de que no llevaba
ropa interior.
Palp� algo duro y dos bolas regordetas. Acerqu� mis labios a
esa parte y saqu� la lengua para saborear aquello.
Es como los ni�os, se mete todo a la boca � Coment�
socarr�n Santi que se hab�a alejado, manteni�ndose al margen.
�l reprimi� un suspiro cuando lam� una de sus bolas. Luego
lam� la otra y la met� en la boca. Cog� con una mano la verga dura y la manose�
un rato para saber c�mo era. No era muy grande, pero era bastante gruesa. Mi
lengua explor� la cabeza de ese palo duro.
Sab�a muy bien, se notaba que antes de venir se hab�a
acicalado a conciencia. �l gimi� sin poder evitarlo cuando not� c�mo me
introduc�a a lametones esa estaca a lametones en la boca. Inspeccion� con mi
lengua todos los rincones de esas partes. Met� y saqu� de mi boca su pene, que
ya rezumaba liquido preseminal y que hab�a agrandado un poco.
Yo recog� con la lengua esa delicia y apart� la cabeza
sabore�ndola.
�l respiraba agitado y al poco tiempo meti� su polla en mi
boca con lentitud pero sin pararse. Sus dedos de entrelazaron en mi pelo y gui�
mi cabeza hacia delante y hacia atr�s, mientras hacia lo mismo con su cadera.
Gem�a con fuerza susurrando un "s�" entrecortado. Esa voz...
Not� unas manos acariciando mi espalda, al parecer se hab�a
cansado de mirar. Apart� una mano y meti� un dedo humedecido en mi agujerito. Me
puse a cuatro patas para facilitarle el trabajo, mientras yo hac�a lo propio con
ese "amigo".
Santi meti� otro dedo dentro y mi hoyito, feliz de sentirlos,
se entreabri� entre palpitaciones. El hombre al que conoc�a, y no sab�a de qu�,
jade� sobresaltado, supongo que fue cuando vio donde ten�a sus dos dedos Santi.
El hombre empez� a empujar fuertemente hacia m�. Con
dificultad le saqu� de mi pobre garganta su duro m�stil.
No te corras a�n � Jade�.
Santi comenz� a dar vueltas y a mover los dedos dentro de m�,
se estaba riendo viendo como me estremec�a al notarlo.
Not� otro dedo m�s, este me doli� un poco, y empez� a
sacarlos y a meterlos. Me pase la lengua por los labios golosamente y abr� la
boca para buscar algo que "comer", paro nadie me quiso "alimentar".
Los deditos salieron, pero no volvieron a introducirse, sin
embargo no me quej� pues not� que lago h�medo ocupaba ese lugar. La lengua
juguete� conmigo un rato y luego me abandono.
Pen�trame, C�geme, hazme tuyo. � Supliqu�.
Te refieres a m� o mi amigo, Efebo. � Not� all� un doble
sentido.
Quien sea. � Afirm�, y realmente era verdad. Me daba igual
quien fuera.
En aqu�l momento y sin previo aviso, los 20
cm(aproximadamente) de Santi se metieron de una vez en m�.
Gem� de dolor y grit� desconsolado. Le llam� bestia y otras
palabras mucho m�s malsonantes que no deber�a escribir aqu�. El otro hombre
caminaba de un lado a otro, como si estuviera intranquilo.
Pronto cada envestida dej� de ser dolorosa para pasar a ser
uno de los momentos m�s excitantes de m� vida(o eso cre�a en ese momento).
Jadeaba, suspiraba y gem�a, susurrando su nombre placenteramente.
Ven aqu� � Orden� de repente Santi. Escuch� los pasos del
amigo cerca � �Quieres? � Dijo sacando su verga y dejando hu�rfano mi hoyito.
Mi novio-amante enchuf� su verga en m� boca y comenz� un
sensual movimiento. El amigo fue extremadamente cuidadoso. Lubric� muy bien mi
rajita con su lengua. Tens� todo el cuerpo. Nadie, aparte de Santi me hab�a
penetrado.
Tranquilo cari�o � Me tranquiliz� poniendo su mano en mi
nuca y roz�ndola con suavidad � No te har� da�o. Dentro de poco tendr�s dos
vergas muy especiales dentro de ti.
Tembl� de gusto ante esa visi�n pero aun as� ten�a miedo.
Doli� menos de lo que esperaba, �l iba entrando poco a poco y
parando en cada movimiento para sentirlo todo.
Me sent� lleno, completamente dichoso, era muy feliz.
Los dos me ten�an cogidos por mis dos agujeros. Estos
cogieron un ritmo casi pausado, cuando uno entraba el otro sal�a, siempre ten�a
algo dentro de m�.
No s� cuanto tiempo dur� aquello, porque para m� el tiempo se
hab�a detenido.
Sin siquiera tocarme me descargu� encima de la moqueta, con
un impresionante orgasmo.
Santi y su amigo se corrieron en mi espalda; Not� como el
semen me chorreaba por todo y como mi pelo estaba pringoso, todo ten�a un aroma
a sexo y a sudor.
El hombre sin nombre susurr� entrecortado:
�Qu� he hecho!
Otra vez me volvi� esa sensaci�n de que le conoc�a. Algo
despert� en m�, mi mente analiz� y busc� esa voz entre mis recuerdos.
Yo di un lastimero suspiro cuando supe a quien pertenec�a la
voz.
Santi qu�... � No termin�, solloc� lagrimeando ba�ado en
semen y con un sentimiento de verg�enza que me romp�a por dentro.
Despert� con un impresionante dolor de cabeza. Remolone� un
poco en la cama y cuando me levant� hall� en mis pantalones una enorme mancha de
semen. Me desnud� tranquilamente y cog� la bata de Santi.
Le encontr� adormilado en el sof�. Le puse una manta. Me
Sent� en la moqueta.
Ayer a la noche tenias un sue�o er�tico � Santi me mir� con
la cara aletargada.
Lo s�. Parec�a muy real. � Me ech� a re�r, Santi me mir�
extra�ado � Aparec�ais Dani y T�.
Santi ri�, mientras yo le contaba todo con pelos y se�ales.
Aquella misma tarde Santi me regalo unos boxers naranjas.
�_�,
Este relato est� dedicado a la persona m�s especial en mi
vida. Te quiero Santi.
Tu Efebo.