Relato: mi hermano me sorprende
Hola, me llamo Micaela, tengo 19 a�os y soy de argentina, la historia que pasare a contarles es totalmente real y todav�a sigue en curso.
Soy una chica baja, de tez muy blanca, pelo ondulado negro y largo, delgada y con buenos atributos, sobre todo delanteros, siempre llame la atenci�n de los hombres en todo lugar y candidatos no me faltan pero por decisi�n m�a sigo sin novio, aunque la virginidad la perd� hace tiempo.
Mi hermano, el otro protagonista de esta historia incestuosa, tiene 34 a�os de edad es un poco mas alto que yo, delgado y esbelto, de ojos claros y pelo negro. �l a su edad es soltero por elecci�n ya que decidi� entregarse a la religi�n, siempre me cuido y hasta estos momento me trato como una ni�a a la cual complac�a en todo capricho.
Si bien debo aceptar que la idea del sexo filial la tengo muy presente desde que m�s hormonas comenzaron a explotar durante los primeros a�os de mi adolescencia nunca tuve el valor de realizar alguna acci�n sobre esta situacion.
La historia comienza un d�a ccualquiera, sin ning�n tipo de se�al previa, solo sucedi� sin que yo me lo esperara.
Mi hermano como todos los dia volvio de su trabajo a las primeras horas de la ma�ana entre las 7 u 8 am, a esa hora mi madre se encuentra ya despierta por costumbre y todos los dem�s durmiendo. Yo duermo con mi madre, por una historia tonta que no viene al caso, y tengo la fama de dormir muchisimo tiempo sin que nada me despierte.
Una ma�ana calurosa de este verano me encontraba durmiendo boca abajo con mi brazo derecho tapandome la cara y sirvi�ndome de almohada cuando siento como mi hermano me besaba la espalda delicadamente, a lo cual no le doy importancia y trato de volver a dormirme, luego siento como me levanta el vestido que uso para dormir y comienza a besarme el final de la espalda cada vez mas agitado y sosteni�ndome por la pelvis, luego de muchos besos se anima a tocarme la cola,la cual estaba cubierta por una mini calza que uso debajo del vestidito, lo sigue haciendo por un rato hasta que para, en ese momento yo ya estaba at�nita pero la situaci�n me generaba tan morbosidad que nunca lo detuve ni le di se�ales para que supiera que estaba por despertarme o que ya lo estaba.
luego de un momento en que no me tocaba ni me besaba, un momento donde mi imaginaci�n comenz� a volar tratando de averiguar que era lo que estaba haciendo,la sola idea de que se estuviera tocando me pon�a a mil, sent� como cambiaba de posici�n y como sus manos comenzaban a tocar mis piernas, las cuales luego se convirtieron en el blanco de sus besos. Poco a poco fue doblando mis piernas y coloc�ndome de costado, a todo esto yo cuide que ni mi cara ni mi brazo se movieran del lugar que estaban para seguir de esa manera cubierta, una vez que logr� colocarme en una posici�n fetal empez� a meter su mano entremedio de mis piernas y a acariciarme sobre la calza, mi conchita que ya estaba totalmente h�meda, lubricada y palpitaba por la excitaci�n que me provocaba la situaci�n. prosigui� bes�ndome y mordi�ndome suavemenre las nalgas hasta que paro para apoyarme su miembro, al cual a pesar de estar cubierto por su ropa lo pod�a sentir. Con peque�os empujoncitos fue moviendo su pelvis y chocando su miembro con mi cola por un rato mientras me besaba la espalda. Luego de un peque�o momento se animo a bajar mi calsa y mi tanga para besarme la cola y tocarme mi conchita hasta introducir dos dedos dentro de mi y comenzar a moverlos, en su respiraci�n se notaba la agitaci�n y calentura que tenia, y yo cada vez me concentraba mas para que el placer no me llevara a cometer un error que delatara que estaba despierta. Agarraba mis nalgas con sus manos para separarlas y con su lengua buscaba mi orificio anal el cual masajeaba con lentos movimientos circulares los cuales hac�an que me exite aun m�s. En un momento sent� como un liquido caliente ca�a subre conchita y como con sus dedos lo desparramaba y lubricaba todo mi orificio, lo cual me hacia deducir cual seria su pr�ximo movimiento, y si, no estaba equivocada, comenc� a sentir su caliente y erecto pene recorrer desde el comienzo de mi cola hasta hubicarse en la entrada de mi concha, para ese momento lo �nico que deseaba era que me penetre y lo haga de una manera muy fuerte, no me importaba nada, comenz� a darme peque�os empujoncitos nuevamente pero no se animaba a penetrarme as� que meti� su pene entre mis piernas y comenz� a resfregarlo contra mi vagina cada vez con movimientos mas r�pidos, pod�a sentir como su pene palpitaba y se hinchaba en mi entrepierna, la cual yo apretaba para sentirlo mejor y que el disfrutara m�s. Todos sus movimientos pelvicos estaban acompa�adas con profundos y agitados suspiros en mi o�do lo cual me ponian mas cachonda. De repente freno y con r�pidos movimientos me levanto mi tanga, mi calsa y bajo mi vestidito y se retiro, alguien se aproximaba...
Este fue uno de los numerosos encuentros que despu�s contar�. Perd�n por mi poca experiencia escribiendo, esper� que con la practica vaya mejorando. Saludos!!