Relato: LA BUENA SAMARITANA
Hola a todos, mi nombre no tiene importancia, tengo 55 a�os y estoy viuda desde hace 2 a�os. Mi marido era un hombre del campo y al contrario de lo que la gente piensa era muy inteligente, me hizo disfrutar de todo lo bonito que tiene la vida. Sexualmente y aunque no era un superdotado, me hizo disfrutar y liberarme de todos los tabues y prejuicios que en aquella epoca existian, conoci el sexo en toda su amplitud, lo disfrutamos hasta pocos dias antes de morir. Su �ltima obseci�n, sexualmente hablando, era verme follando con tres o cuatro hombres, todos bien dotados, mientras �l se masturbaba. No lo pudo hacer realidad, pero aquella ilusi�n, que yo tambi�n compartia, ha quedado grabada en mi mente hasta hace unos meses que puede hacerla realidad y que ahora cuento a todos.
Al morir mi marido deje las labores del campo en manos de mis hijos y me fui a vivir a un piso en una peque�a ciudad, para suplir mi soledad, dedique mi tiempo libre a una organizacion social para ayudar a los m�s necesitados. No lejos de mi casa y en una minuscula chabola vivian una pareja de negros, �l trabajaba en las faenas del campo y ella en casa. Les cogi mucho aprecio, sobre todo a ella, les ayudaba economicamente en lo que podia, con el tiempo se convirtio en mi confidente personal hasta el extremo de llegar a contarle mis apetencias sexuales. En otras cosas no me podian ayudar, pero en esta si. Enseguida su marido se enter� y puso manos a la obra.
Era un fin de semana de verano, como casi todos, me acerque a verlos, ella estaba sola, se habia ba�ado en un estanque que existia adosado a la chabola y que les proporcionaba agua corriente abundante, desnuda de cintura abajo, con una hojilla, trataba de afeitarse el vello pubico, sin apenas conseguirlo. Recrimine su aptitud por el instrumento que estaba utilizando y en menos de media hora me presente con un paquete de maquinillas de afeitar de usar y tirar. Con aquello enseguida termin� su obra y me coment� que a su marido le encantaba verselo asi. De nuevo se chapuzo en el agua para quitarse los pelos, hacia mucho calor y me invit� a acompa�arla. Me desnude y me met� con ella. Mi co�o era un bosque de pelos y despues de mucho insistir, accedi a que me los quitara. En un abrir y cerrar de ojos me habia afeitado hasta los pelos del culo, me dejo como una ni�a chica. Me trajo gel de ba�o y me hizo ba�ar en el estanque. Nada m�s vestirnos, apareci� su marido, ten�a una buena sorpresa para mi y debiamos irnos deprisa.
Montamos los tres en el coche y tras unos minutos por caminos de tierra llegamos a una cochambrosa casa de campo, en ella vivian los empleados de la finca donde trabajaba el marido. Todos eran negros, unos estaban sentados en la puerta de la casa y otros en una amplia mesa de madera exterior empotrada en el suelo, eran alrededor de 15 o 20, unos jovenes y otros no tanto, pero mas alla de los 40 no pasaban ninguno. Paramos unos metros antes de llegar y sin bajarnos del coche mi amiga y su marido comenzaron a intertar quitarme mi vestido, estaba paralizada, era realmente una sorpresa y me resist� a que me desnudaran. Nos bajamos, yo vestia una falda y una blusa y enfadados el matrimonio me subian la falda para que me la quitara.
- Si no te la quitas, te la van a romper ellos-
Me daba mucha verguenza pero ante la insistencia, me sobrepuse y comence a quitarme la ropa. Todos miraban boquiabiertos, en unos minutos me quede con el sujetador y braguitas. El marido enfadado ante mi parsimonia, desabrocho mi sujetador con rapidez y de un tiron rompio mis braguitas. Me quede completamente desnuda, tan solo con mis sandalias. Mido 1,72 cm y a pesar de mis a�os me conservo muy bien, estoy m�s bien entrada en kilos (80 kg.) pero de esos cerca de 10 son mis tetas, son grandiosas y me caen del peso. Mi culo tambien es grande y respingon, hay para coger, mis piernas aunque no son muy largas si son bonitas y terminan en unos buenos muslos que continuan hasta el culo, no tengo barriga y mi co�o despues del afeitado se mostraba en todo su esplendor.
A su se�al comence a andar timidamente. Mis espectadores comenzaron a hacer lo mismo que yo y antes de que llegara a la mesa ya estaban todos en pelotas. Todos tenian unas buenas trancas, pero habian algunos que flacidas, casi les llegaba a la rodilla, asustaban.
Mis acompa�antes se apartaron de mi cuando vieron que todos se lanzaban al abordaje. Dos se apoderaron de mis tetas manoseandolas y chupandolas una y otra vez, otros me sobaban el culo, mis muslo y mis piernas. Enseguida empece a ponerme cachonda y entreabri mis piernas para que llegaran bien a mi co�o. El dedo que entraba sacudia bien mi clitoris haciendo convulsionar todo mi cuerpo. Todos querian llegar a mi para savorearme. Otro habia conseguido penetrar con su dedo mi ano y lo metia y sacaba con fruidez una y otra vez.
Estaba pegando a la mesa, por lo que uno se subio en ella y agarrandome por mi cabeza introdujo su berga en mi boca y comenzo un mete y saca que casi me ahogaba con sus embestidas.
Mis acompa�antes intentando poner orden me hicieron colocar encima de la mesa a cuatro patas, mostrando todos mis secretos a plena luz del dia. Uno ya m�s mayor, planto su morro en mi co�o y comenzo a pasar la lengua y chupar como el que saborea un delisioso manjar. Mis gemidos no se dejaban oir, una y otra polla iban entrando en mi boca, me dolia del esfuerzo para abrirla al maximo, casi no cabian, pero las saboreaba con fluidez una y otra vez, mis tetas colgando las apretaban multitud de manos como si de una vaca se tratara.
De golpe me colocaron en mi co�o un tremendo mazo que de una sentada me entro hasta la bola, se produjo un frenetico mete y saca que me producia el placer mayor que jamas habia sentido. Se fueron intercambiando uno y otro, aquello no queria que se acabara nunca, despues empezaron con mi ano, menos mal que mi marido ya me habia preparado, las primeras enculadas me dolieron, pero las siguientes eran formidables.
Asi me corri en varias ocasiones. Al final el semental mas grandioso de todos se coloc� debajo mia, mi amiga ayudo a introducirme semejante cipote en mi co�o. por detras otro cipote parecido se metio en mi ano hasta las entra�as y comenzaron un frenetico mete y saca acompasado, uno la metia en mi co�o, el otro lo sacaba de mi culo y asi sucesivamente. Mi boca comenzo a recibir explosiones de semen de cada polla que entraba que con la tremenda excitacion tragaba sin resuello. Todos se vaciaron en mi, unos en mi culo, otros en mi boca, otros en mi co�o. Estaba extenuada. Me colocaron boca arriba y seguiron echando semen en mis tetas. Recibi un ba�o de esperma tremendo, por todos sitios. Unos descansaban mientras otros continuaban, asi casi dos horas. Termine destrozada.
Me dejaron duchar y marche para casa como una princesa.
Esta es mi historia que ahora repito cada vez que me apetece.Espero les guste