Relato: Mi gran amiga (1) MI GRAN AMIGA (I)
Desde que recuerdo, siempre la hab�a visto con admiraci�n,
para mi ella era alguien superior, con ella pod�a yo tener cualquier tipo de
charla y siempre nos entend�amos, ten�amos un acuerdo secreto en el que ni ella
ni yo pod�amos reprocharle algo a la otra, no hab�a jerarqu�as, sino algo mas
all� de una simple amistad... quiz�s siempre hubo algo mas.
Daniela siempre fue una chica bella, de rasgos finos y
delicados, siempre tuvo esa dicha de ser delgada, con una figura que aun andando
en fachas se ve�a impresionante, al cumplir los 19 a�os ya contaba con algo de
experiencia en cuanto al tema del romance, hab�a tenido algunos novios, y
algunas experiencias mas... intimas. Su cara conten�a un toque de seducci�n, sus
ojos peque�os con esas pesta�as rizadas le daban un toque muy especial; su nariz
recta, indicando la belleza de sus labios delgados pero bien delineados, dando
un toque de gracia sensual a su boca, una boca de f�cil sonrisa.
Su pecho estaba surcado por dos senos de tipo mediano, pero con una firmeza
envidiable por cualquier cuarentona, los complementaban dos pezones peque�os,
aparentemente, pues cuando estos se erectaban mostraban un tama�o mas que
agradable, rodeados estos, de una peque�a aureola. Sus piernas, que sin ser
demasiado exuberantes ten�an una llamativa forma, bien torneadas, con una piel
suave y tersa, completamente depiladas; el justo complemente de estas columnas
eran esas dos semiesferas que tenia justo por debajo de la espalda, si algo en
este mundo desafiara sus senos, esto seria su redondo y levantado trasero, se
trataba de unas nalgas redondas, firmes de piel suave, con un aroma intenso de
seducci�n.
Con ese cuerpo no pod�a dudarse de que tra�a a media colonia detr�s de ella, por
eso es que dos a�os mas tarde ella se podr�a decir que era toda una experta en
el arte del amor, por lo menos en el arte de la seducci�n si lo era, como mas
tarde lo comprob�.
Quiz�s la pregunta sea, como es que conoc�a su cuerpo tan bien, bueno, en mas de
alguna ocasi�n estando en la habitaci�n de Daniela, tuve la dicha de poder
apreciar su cuerpo, ya fuera que hab�a salido del ba�o o nos prob�bamos ropa que
acab�bamos de comprar, juntas nos par�bamos frente al espejo y contempl�bamos
nuestros cuerpos, enfundados en vestidos, jeans y hasta en alguna ocasi�n, solo
con ropa interior; por supuesto, al principio todo esto me parec�a de lo mas
normal, sin embargo, con el pasar del tiempo, todo esto me atra�a cada vez mas.
Todo empez� cuando ella tendr�a 18 a�os, hab�amos vuelto de las consabidas
compras, y mientras nos cambi�bamos de una prenda a otra, yo la miraba con mayor
atenci�n a las partes que mas me interesaban; Daniela estaba inclinada tratando
de enfundarse un pantal�n s�per entallado, ella en esa ocasi�n vest�a unas
pantaletas tipo bikini, pero al ser estas de encaje trasparentaban casi todo,
as� que pod�a notar como sus labios vaginales se marcaban debajo, yo me daba
perfecta cuenta de que los tenia afeitados, al girarse me di cuenta de que solo
tenia un peque��simo triangulo de vellos por encima de su pubis, Daniela noto mi
inter�s en su entrepierna y me dijo:
-Caray Mariana, cierra la boca, las moscas se te van a meter!
Yo no sabia que decir, pens� que me ir�a a recriminar algo.
-Acaso nunca me has visto solo con ropa interior?
-Eh..., si, lo que pasa... es... que... -, solo atinaba yo a tartamudear.
-Que pasa, por que esa turbaci�n, eh? - me contesto.
-Bueno, es que... si te hab�a visto con ropa interior, pero, no sabia yo que
tenias tan poco vello - me hice la ingenua, ya que sabia perfectamente que ella
se hab�a arreglado de esa forma su vello p�bico.
-Jaajajaja, vaya contigo Mariana, que acaso piensas que no me sale vello ?,
acaso no sabes que yo me he afeitado as�? -
-Como?, acaso te has recortado los vellos?-
-Si, as� es, que cuando te pones el traje de ba�o no te arreglas tu tambi�n el
vello para que no escape del bikini?-
-Claro..., pero una cosa es cortarlos y otra que tu parece que no tienes nada.
-Pues vaya contigo!, lo que pasa es que a los chicos los enciende el saber que
una vulva esta libre de vellos, y bueno, aunque al principio es algo extra�o el
sentir la tela de las panties sobre de la piel desnuda, ya cuando te acostumbras
es bastante c�modo -
-Creo que yo nunca lo har�a, me parece algo muy... no se, quiz�s algo muy
atrevido.
-No lo creo, a mi me parece algo muy sexy. Mira, te mostrare para que puedas ver
que quiz�s es hasta algo muy normal -, y uniendo la acci�n a la palabra, paso
sus dedos por sus caderas para tomar los laterales de su pantie, justo por el
el�stico e irlos deslizando por sus caderas. Yo sent�a un creciente calor en mis
mejillas que se iba apoderando de m�.
Ah� la tenia y, justo frente a mi, con sus panties a la mitad de sus muslos, con
esos peque��simos vellos, yo a cada momento me sent�a mas acalorada, sin embargo
Daniela hacia todo esto con tanta naturaleza que poco a poco me iba yo
tranquilizando, pero no por mucho tiempo, pues aun hizo mas. De pronto abri� sus
piernas un poco y saco hacia delante sus caderas, para mostrarme su vulva libre
de vellos, se paseo los dedos por sus labios y pude apreciar por completo su
arreglada entrepierna, yo sent�a como mi boca se secaba por completo por todo lo
que ve�a; ella me miraba con un brillo desconocido por mi en su mirada.
-Que sucede Mariana, acaso nunca hab�as visto algo as�??, que nunca has visto
alguna pel�cula porno o alguna revista? -
-Pues... no, acaso tu si? -
-Pues mira, ya va siendo tiempo de que tengas m�s conocimiento en cuanto al sexo
-
Daniela se dio la vuelta y as� como estaba se arrodillo frente a mi para debajo
de su cama sacar un juego de maletas, estaban guardadas como aquellas mu�ecas
rusas, una dentro de otra, dentro de la mas peque�a se encontraban algunas
cosas, yo no pude saber que era todo lo que hab�a, ya que, desde su posici�n yo
me dedicaba a ver su trasero bien abierto, y entre sus redondas nalgas pod�a
apreciar su anito tambi�n libre de vellos, un peque�o ojito cerrado, con unos
pliegues alrededor, franqueando la entrada.
-Ahora que sucede Mariana -, me dijo cuando salio de su posici�n.
-Es que... veo que tambi�n por atr�s no tienes vellitos... -
-Ah, es eso, si tambi�n ah� me afeito, bueno, en otra ocasi�n te contare mas,
por ahora quiero que te lleves esto, obs�rvalas y otro d�a platicamos, ok? -
Daniela me dio una bolsa negra en la que dentro se sent�a que conten�an algunas
revistas.
Ya estando en la seguridad de mi habitaci�n, saque el contenido de la bolsa,
hab�an algo as� como unas cinco revistas, algunas de t�tulos muy sugerentes,
otras con t�tulos que apenas ocultaban el contenido en alguna tonta frase
sensual, les di una r�pida ojeada, pero de momento me percate de algo, mis
panties estaban mojadas por la entrepierna, me di cuenta de que me hab�a
excitado, en realidad no sabia bien cual hab�a sido la causa, en ese momento
escuche la voz de mama que me llamaba pues la cena estaba lista. Iba de una
sorpresa a la otra, si todo esto segu�a as� quiz�s mi coraz�n no lo resistiera,
con el sobresalto al escuchar la voz de mama, solo avente casi todas las
revistas debajo de mi cama, me quite mis panties y me puse unas limpias.
Durante la cena mi mente volaba de un lugar a otro, com�a autom�ticamente, todos
mis pensamientos iban del cuerpo de Daniela, de sus senos, de sus nalgas a su
entrepierna depilada. Esta vez sin darme cuenta termine de cenar m�s r�pido que
com�nmente lo hago. Me levante de la mesa y me desped�, alegando que al otro d�a
tendr�a un examen pesado y que mi intenci�n era la de estudiar un poco y luego
dormir temprano para poder hacerle frente a dicha prueba, en realidad si habr�a
una prueba pero no por parte de la escuela.
Ya dentro de mi habitaci�n fui sacando las revistas de debajo de mi cama,
observaba las portadas, una a una, por fin me decid� por cual comenzar, me sent�
frente a la mesa en donde hago mis tareas de la escuela, pens� que as� si
alguien preguntaba, yo estar�a de espaldas a la puerta "estudiando", con un
cuaderno muy cerca, con el cual tapar�a yo la revista r�pidamente.
A medida que fui revisando la revista, le�a casi todo, los anuncios de "l�neas
calientes", los anuncios de objetos sexuales, pude apreciar una gran cantidad de
juguetes, vibradores, consoladores, ropa interior provocativa y quiz�s hasta
algo pervertida, conten�a algunos anuncios clasificados, algunos en donde
ofrec�an venta de pel�culas, tanto normales como algunas mas especificas, algo
as� como mujeres con senos enormes, o con una incre�ble cantidad de vello
p�bico, mi boca esbozo una sonrisa al recordar que Daniela nunca podr�a hacer
una de aquellas pel�culas, al momento sent� como si mis pezones hubiesen
recibido una descarga, con el simple hecho de recordar a Daniela sent� mucho mas
calor que el causado por la revista; pens� que algo no estaba bien, pero no le
di tanta importancia, as� que segu� con la revista. Pronto llegue a la parte de
las modelos, hab�an algunas muy pero muy guapas, con unos senos que pinchar�an
ojos al descuido, otras con un trasero envidiable, el cual as� tuviese 60 a�os
la modelo nunca estar�a ca�do. Sin embargo hab�an tambi�n algunos estudios
fotogr�ficos de parejas, fue as� como por primera vez pude ver un pene en toda
su extensi�n, la chica en cuesti�n lo tomaba con sus dedos rode�ndolo, en otra
pose estaba el con la cara entre sus piernas, para la siguiente se les ve�a en
la cl�sica pose del 69, otra mas en donde el estaba sobre de la chica, una mas
en donde aparec�a ella sentada sobre de el, para terminar con un par de fotos en
donde ella estaba a gatas y el por detr�s con sus caderas muy hacia el frente,
la ultima se le ve�a a el con un rictus como de dolor pero aun en la misma pose
anterior.
Sin embargo fue hasta que llegue a otro relato fotogr�fico, mi excitaci�n dio un
vertiginoso aumento, ah� se encontraban dos chicas con solo ropa interior,
primero se acariciaban, luego se abrazaban pegando sus pechos la una a la otra,
mas tarde ya desnudas se frotaban sus partes, lo mejor era que en este encuentro
si se mostraban mas abiertamente los sexos de las chicas, no eran como el
anterior en donde solo se notaba que la pareja estaba haciendo como que hac�an
el amor, en este se notaban mas claros los labios, los cl�toris, todo. Sin darme
cuenta mi entrepierna estaba inundada, mis panties estaban empapad�simas, era
como si me hubiera hecho en mi ropa interior, todo esto lo sent� mucho m�s
n�tido pues mis dedos comenzaron a bajar por mi abdomen hasta llegar a mi
vientre. Mis dedos sub�an y bajaban por mis muslos, hasta que de pronto comenc�
a pasarlos por encima de la tela que me cubr�a mi entrepierna, sent�a como mi
cl�toris estaba completamente sobresaliente de mi vulva, mis vellos mojados por
mis flujos estaban como si reci�n hubiese salido del ba�o.
Mis pezones amenazaban con rasgar la tela de mi camiseta, nunca los hab�a
sentido as�, mi mano libre subi� por debajo de mi camiseta y comenc� a
acariciarlos suavemente, mis dos manos se mov�an a un mismo ritmo cada una se
encargaba de una parte de mi cuerpo. Sent�a como mi respiraci�n comenzaba a
entrecortarse.
El orgasmo era inminente, todo mi cuerpo se contoneaba a un solo ritmo, justo se
detuvo al instante en que mi orgasmo llego, muy fuerte, muy intenso, casi
salvaje, de mi garganta se me escapo un gemido. Mi cuerpo empezaba a relajarse
luego del placer vivido y mi respiraci�n tomaba su regular ritmo, fue cuando me
sobresalte de nuevo mi mama tocaba a mi puerta y me preguntaba que si todo
estaba bien, yo apenas pude contestarle que si, que solo me hab�a golpeado un
pie con la base de la cama, que no se preocupara.
Ya en este momento de completa lucidez pude notar como tenia mis dedos empapados
de mis jugos, se extend�an por el dorso de mi mano hasta casi llegar a la
mu�eca, tome un par de pa�uelos desechables y me limpie por completo, al
levantarme me di cuenta de que el asiento de la silla estaba mojad�simo, quiz�s
ahora si me hab�a orinado por la intensidad de lo gozado.
Una vez que limpie un poco todo el desorden me fui a mi cama, mis padres ya
deb�an de estar durmiendo. Aun me encontraba excitada, as� que tome una nueva
revista, me encontr� con una secci�n de cartas al editor, algunas alabando el
trabajo de la revista, pero mas tarde comenzaban con algunas confesiones y
experiencias.
Algunas se trataban de las cl�sicos deseos por hacerlo con tal o cual persona,
iban desde el cartero hasta alg�n elegante hombre de negocios visto en la calle;
algunas muy sensuales otras mas descriptivas acerca de todo lo que har�an con
esa persona. De pronto comenc� a leer una en donde se trataba de una mujer que
deseaba tener un encuentro con una chica que hab�a visto en una exposici�n, se
trataba de una edec�n, la describ�a con tanto sentimiento que se notaba que se
trataba de un amor puro por esa chica, mi entrepierna comenz� a segregar sus
flujos y al momento me decid� a seguir con otra sesi�n masturbatoria, pronto me
levante de mi cama y tome una toalla que utilizo para secarme el sudor cuando
juego tenis, la coloque justo debajo de mis caderas y continu� con el relato,
mientras mi mano izquierda sosten�a la revista mi mano derecha se zambull�a
dentro de las sabanas para llegar a mi entrepierna. Contaba la mujer como
recorrer�a todo ese cuerpo so�ado y luego lo saborear�a con su boca, pasando su
lengua por el contorno de sus formas, como la chica corresponder�a luego de
algunos orgasmos, compenetr�ndose una con la otra como si se conocieran de a�os
sus cuerpos.
Esta vez el orgasmo fue mas sensual pero con mayor duraci�n, sent� que me
secar�a por completo a causa de todos los jugos que sal�an de mi vulva, mi
cuerpo se arqueaba a cada una y otra tensi�n de mi vagina. Pronto comenc� a
relajarme y a sentir como me invad�a el sue�o.
Durante la noche solo despert� en un par de ocasiones solo para constatar que mi
cuerpo se encontraba mojado, mis senos estaban perlados por un poco de sudor,
pero mi entrepierna parec�a que no ten�a fin de acabar de mojarse.
Ya por la ma�ana al despertarme me encontraba feliz, algo alegre, todo mi cuerpo
estaba relajado, ya mi entrepierna solo estaba un poco h�meda, no as� la toalla,
estaba mojad�sima, aun estaba la revista a mi lado. Comenc� por cambiar la
sabana y arreglar mi cama, decid� esconder muy bien las revistas y me fui a
darme un ba�o, estaba toda empapada de mis anteriores masturbaciones. Dentro del
ba�o mi mente vagaba a causa de mi estado en el que me encontraba, parec�a
recordar un poco de lo que hab�a so�ado, me concentre y me vi haciendo el amor
con alguien, a medida que hilaba algunas cosas con otras, me di cuenta de que me
ve�a haciendo el amor como la protagonista del relato, lo hacia con una chica,
sin embargo esta no tenia cara, solo ve�a como nuestros cuerpos se entrelazaban
y se prodigaban un sin fin de caricias. Mis dedos comenzaron a moverse
autom�ticamente, a medida en que recordaba todo mi sue�o me llevaban cada vez
mas cerca del final, casi caigo ah� en la ba�era cuando de pronto como un
flashazo me llego la imagen que hizo que todo mi placer se desbordara, pude ver
con completa nitidez como mi boca se acercaba a la cara de mi compa�era para
fundirnos en un prolongado beso, lo mas sorprendente fue que me di cuenta de que
esa chica era ni mas ni menos que Daniela!!
Durante todo el d�a mi mente daba de vueltas y era un mar de
confusi�n, quiz�s tenia algo de reproche, pues no era normal el pensar en
chicas, menos aun en alguien tan cercano a m� como Daniela. No sabia ni que
pensar, por un lado todos los valores que me ense�aron mis padres, la escuela y
quiz�s un poco la religi�n se agolpaban en mi mente, que si esto era correcto o
incorrecto, normal o anormal, no tenia fin todas estas cavilaciones; llego un
momento en que decid� dejar todo esto para mas adelante e investigar que podr�a
ser lo mejor.
Una vez que llego la noche ya estaba un poco m�s calmada, no as� mi entrepierna,
me ped�a a gritos que nos fu�ramos a la intimidad de mi habitaci�n. Llegado el
momento me desped� a la hora acostumbrada y me encerr� en mi habitaci�n. Una vez
que obtuve el preciado tesoro me desnude por completo y comenc� con el ritual de
la noche pasada.
Ya en la comodidad de mi cama mis mano recorr�a una revista y aunque me
encontraba excitada no consegu�a sentirme lo bastante para comenzar con las
caricias, me di cuenta de que me excitaban las sesiones de fotos de hombre
mujer, pero yo buscaba algo mas. Tome la ultima revista que me faltaba, en esta
solo eran sesiones fotogr�ficas, pero para mi sorpresa en esta se mostraba todo,
absolutamente todo!.
Mi vulva al momento comenz� a separar los labios y a segregar esa tan
caracter�stica cantidad de jugos, ahora pod�a ver con mayor exactitud lo que era
hacer el amor, ahora si ve�a como la lengua de la chica recorr�a toda el "asta"
del chico, los labios besaban, tomaban los test�culos y los estiraban, para en
la siguiente toma meterse por completo el glande entre sus labios, luego era el
turno de ella, la lengua del chico recorr�a uno y otro pez�n, succion�ndolo y
apret�ndolo entre los labios, mas tarde esa lengua bajaba hasta la vulva de la
chica, lam�a y sorb�a los labios vaginales, la pasaba entre ellos y luego
trataba de meterla tan profundo como pudiera.
Yo no pod�a mas y descargue toda mi excitaci�n en un prolongado orgasmo, mis
caderas sub�an y bajaban al encuentro de mis caricias, con las yemas de mis
dedos acariciaba la protuberancia de mi cl�toris erecto, mis piernas en un
momento desfallecieron para que todo mi cuerpo cayera sobre de la cama,
estir�ndome en ella cuan larga era.
Ya recuperada un poco continu� con la revista, mi excitaci�n no bajaba y casi se
pod�a decir que aumentaba mucho m�s.
Ahora ve�a como la chica se colocaba por encima del chico y ella misma se iba
empalando en ese duro m�stil, luego lo tenia por completo dentro de ella, se le
ve�a por la espalda mientras ella estaba de frente al chico, sus nalgas abiertas
dejando lucir un ano redondo y con apenas una pelusilla de vellos alrededor.
Mis dedos ahora continuaban con el jugueteo, a medida que las fotos se suced�an
una tras de otra, cambiaban de posici�n un par de veces mas hasta que llego una
foto que era todo un poema a la lujuria, el fot�grafo deb�a de haber ganado un
premio importante, justo en el momento en que del pene sal�a un chorro de semen
espeso y caliente, algo blanquecino, justo para unirse con el que ya hab�a ca�do
anteriormente en las tetas de la modelo. Ya la �ltima foto conten�a a la chica
embadurn�ndose sus senos con toda la leche que le hab�an derramado, mientras
entre sus labios sujetaba el glande del pene ya un poco fl�ccido.
No sab�a que me sorprend�a m�s, si el contemplar un acto sexual o la excitaci�n
a la que hab�a llegado, en cualquier momento quer�a venirme, pero me imaginaba
que aun era muy pronto, quer�a disfrutar m�s tiempo el estar excitada, pensaba
que lo mejor estaba por venir y vaya que tuve raz�n.
Cre� morir cuando al dar vuelta a la p�gina me encontr� con una chica que frente
a un espejo de cuerpo entero se desnudaba, al fondo se ve�a otra chica, quiz�s
de menor edad que la primera, pero lo m�s sorprendente era el parecido f�sico
que tenia esta con Daniela.
Parec�a que esta se probaba ropa mientras que la otra chica la observaba, en un
momento dado esta se le uni� por detr�s, liberando sus pechos del peque�o
sujetador sal�an un par de senos tan sensuales como los de Daniela, los dos
pares de manos los sosten�an, quedando las manos de la otra chica sobre de la
piel de estos y las de la chica gemela de Daniela por encima de las manos de la
otra, luego le daba vuelta para probar y comprobar la dureza de los pezones
salientes.
Sin disimulo alguno se arrodillaba frente a la gemela y deslizaba el peque�o
bikini para dejar al descubierto dos macizas nalgas, el reflejo que daba el
espejo era de la lengua de la chica pasando por una cortita mata de vello sobre
del pubis, para luego con las piernas abiertas tocar la vulva libre de vellos,
justo como la de Daniela. Se notaba como la gemela disfrutaba con tan sensual
caricia y la lengua se internaba profundo dentro de los labios vulvares,
alcanzando la puntita del cl�toris ya erecto. La siguiente foto mostraba como
los dedos de la chica se met�an dentro de las nalgas de la gemela, alcanzando
ese redondo anillito, un dedo pugnaba por introducirse, mojado como estaba. La
gemela tomaba sus pezones y tiraba de ellos a la vez que parec�a gemir de gusto.
Mis dedos encontraron la abertura de mi vagina y comenzaron una lenta danza para
comenzar a meterse despacio en su interior. Mis caderas rotaban con la cadencia
que mis dedos marcaban.
En la foto se ve�a como hab�an cambiado los papeles, ahora era la otra chica
quien estando recostada sobre de la alfombra abr�a sus piernas al m�ximo, la
lengua de la gemela recorr�a toda la extensi�n de la vulva, con sus dedos
separaba los labios vaginales y lam�a interiormente, para luego darle de
lenguetazos al cl�toris de esta.
Ahora en un momento soltaba la revista para pasar mis dedos alrededor de mi
cl�toris, imagin�ndome que era la lengua de la chica la que me lo hacia a mi.
Paraba un momento para cambiar las p�ginas, ahora con su boca churreteaba el
cl�toris y lo sorb�a entre sus labios, su dedo medio se enterraba casi hasta la
tercera falange en el apretado orificio posterior. Yo no aguantaba mas,
necesitaba liberar todo mi placer, dejarlo escapar.
El momento llego cuando se complementaban en un delicioso 69, una foto a doble
pagina, con algunos acercamientos de la acci�n en los alrededores de tal
fotograf�a, as� cada uno mostraba como la lengua se mov�a sobre del cl�toris,
como los dedos se met�an profundamente en la vagina de la chica, mientras que la
gemela al estar encima de esta mostraba sus nalgas abiertas, mostrando como la
lengua de la chica trabajaba desde abajo en la vulva, y dos dedos se introduc�an
a placer en el rosado orificio. Todo mi cuerpo se tenso, mi vagina parec�a tener
vida propia, apretaba mis dedos que entraban y salen una y otra vez, los
exprim�a y los soltaba, mi cl�toris vibraba a cada estertor de mi cuerpo, mis
senos se mov�an a cada salto que daba en mi cama, solo atine a morderme un labio
para no dejar salir mis gemidos que este brutal orgasmo me produc�a, mi
entrepierna destilaba jugos como si de una llave abierta se tratase, no se
cuanto tiempo duro mi orgasmo, solo se que fue el mas intenso que tuve hasta ese
momento.
Cuando abr� mis ojos era ya de madrugada, solo atine a acomodarme en mi cama
para continuar con ese relajador sue�o, sin embargo algo hab�a en claro a la
ma�ana siguiente.
De camino a la escuela mi mente continuaba con sus cavilaciones, me hab�a
excitado mucho el ver como el chico de la revista penetraba a la chica, as� que
me gustaban los chicos, pues hab�a deseado ser yo quien disfrutaba de esa
penetraci�n, pero igual me hab�a excitado en demas�a la sesi�n de las dos
chicas, mas por ser una chica casi id�ntica a Daniela, y por lo dem�s, ahora no
tenia sentimientos de culpa, aun tenia alguna peque�a confusi�n, pues me atra�an
personas de los dos sexos; en esta ocasi�n tome la decisi�n de dejar para mas
tarde mi dilema y buscar la manera de trazar un plan, un plan que me llevar�a a
disfrutar de algo que comenzaba a nacer en mi, o de disfrutar con alguien,
Daniela.
CONTINUARA..
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Relato: Mi gran amiga (1)
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