R. CARMEN VALENCIA PAREDES
Llegas me amas y te vas,
Sin decir si volver�s,
Porque sabes que te quiero,
Que me muero sino estas
Sabes que no hay nadie m�s
Que te pueda desplazar
Sabes que siempre te espero
Hasta que quieras llegar
Y aunque pase mucho tiempo
Sin que te vuelva a besar
Siempre t� estar�s primero,
S� decides regresar.
As� era ella, misteriosa,
un acertijo dif�cil de descifrar.
Pero aun as� la am� con
todo mi ser, por ella fui, soy y ser� un esclavo
atado siempre a lo que
perd� al dejar a una mujer como ella.
LA PRIMERA VEZ
Estaba en segundo a�o de preparatoria, corr�a el mes de abril, estaba solo
caminando por el patio de la escuela, sin rumbo fijo, cuando en el centro del
patio, ah� estaba una mujer, mirando el piso, sonriendo, nunca supe el porque,
pero me quede para ver a esa chica tan feliz que poco a poco levantaba la
vista, y entonces la vi...
Una
chica de rostro dulce, amable, que al ver que no le quitaba la vista de
encima, hizo lo mismo y nos quedamos mir�ndonos un instante, su mirada era tan
penetrante, tan segura, rematada con una imagen inspiradora, que a su vez me
retaba, como dici�ndome: - A que hora me vas a dirigir la palabra? O que tanto
me miras?
Que
se yo, solo se que por mas que intentaba articular sonido alguno, no pod�a.
As�
que solo la mire y sin desviar mis ojos de los suyos, me retire de ah�,
consternado, no sabia que hab�a pasado.
Aquel fue en esencia mi primer encuentro con ella.
�
Era incre�ble que una mujer as�, me hubiera cautivado tanto, ella era mas o
menos de mi estatura, despu�s supe que era mucho mayor que yo en edad, Carmen
era de piel blanca, delgada, siempre sonriendo, tratando amigablemente a todo
aquel que quisiera hablar con ella, como ya he dicho una mirada incre�ble,
debido a sus ojos tan expresivos, una nariz peque�a, ya mencione su sonrisa,
as� era Carmen, solo que en su rostro hab�an unas manchas, que nunca supe o no
quise saber que eran, pero esas manchitas de color negro, estaban en los
lugares ideales, pues se le ve�an maravillosos, uno lo tenia en una mejilla y
daba el aspecto de ser complemento de su sonrisa, otro lo tenia cerca del
cuello y el mas sexy situado en su peque�a nariz, no es mentira, pero se le
ve�an muy bien, esas manchas de color negro, como ya he dicho no supe si eran
lunares, o simplemente manchas o quemaduras o algo as�, pero toda ella era un
monumento a la belleza. �
LA SEGUNDA VEZ
Dir�a que fue cuando entre al tercer a�o de la prepa, pero en s� la segunda
vez que la vi as� tan detenidamente, fue en una clase de computaci�n. Ella
siempre o casi siempre usaba vestidos, (que mujer) que le quedaban muy
bien, debido a su buena figura.
Mas
o menos un mes despu�s del inicio de las clases que paso esto...
En
la clase de computaci�n y al haber pocas maquinas, nos tocaba sentarnos por
parejas, para trabajar en cada maquina, mi maquina estaba situada hasta atr�s,
pero de frente al pizarron, a los lados hab�an mas mesas, es decir, a la
derecha y la izquierda de donde est�bamos, Papaqui era mi pareja, bien, en la
esquina del lado derecho, estaba la mesa de Carmen, que compart�a mesa con
(No me acuerdo) pero despu�s se quedo sola, pues no supe que le paso a su
pareja.
Aquella era la primer clase del mi�rcoles, soportando 2 horas a veces
aburridas. Pero a mediados de septiembre ocurri� algo que yo no pude evitar y
que para mi fortuna me acerco mas a Carmen.
Me
encontraba en clase de computaci�n, tratando de poner atenci�n a el maestro,
cuando de repente:
-
Mira, mira wey (Dec�a Alberto mientras me golpeaba los costados)
-
Que pasa?
Y
se�alando con su �ndice a Carmen, que estaba muy inclinada y con su vestido
escotado, lo que dio por consecuencia que parte de sus pechos emanaran de su
escote, lo que daba una buena panor�mica de ellos. Pero yo por mas esfuerzo
que hacia, no ve�a nada de lo que Papaqui tan emocionado me se�alaba (sus
pechos), lo �nico que consegu� o mejor dicho consigui� Alberto con su voz
impetuosa, fue llamar la atenci�n de Carmen, � Que a�n no se si dio cuenta de
que la mir�bamos o no � Pero parece que no se dio cuenta de la situaci�n que
provocaba su escotado vestido.
Y
simplemente esbozo una hermosa sonrisa al descubrir que yo la observaba con
insistencia, mientras que Alberto fingi� demencia y como que no se dio cuenta
de nada. Yo mientras tanto le correspond�a con una sonrisa amigable, despu�s
nuestras miradas se centraron en la materia. Pero por otro lado yo me sent�a
algo mal, pues trate de mirarle los pechos, as� que busque reparar mi error.
Alberto simplemente re�a, por la situaci�n.
Me
pare de mi asiento y me dirig� al lugar donde se encontraba Carmen y...
- Hola como
estas.
- Bien y tu?
- Tambi�n.
- Que haces?
- Nada y tu?
- Igual?
- Que tal la
clase?
- Aburrida.
No?
- Mucho...
- Como te
llamas?
- Jos� Luis y
tu?
- Carmen.
- Mucho gusto
- Igualmente
As�
fue como inicio nuestra amistad, debo decir que permanec� con ella el resto de
la clase, en tanto que Alberto a lo lejos se carcajeaba de m�, por que el
sabia el motivo real por el cual me hab�a acercado a ella, � Por
remordimiento. A la mala acci�n que pretend�a hacer al mirarle sus senos �
Y
poco a poco la amistad con ella fue creciendo mas y m�s, hasta el punto en que
ella me abrazaba tan efusivamente, a veces tiernamente y yo por mi parte
tambi�n hacia lo propio. Hubo momentos (La mayor�a) en que al
saludarnos o abrazarnos o tomarnos de la mano, Carmen siempre sonriendo:
FELIZ! Siempre con una amplia sonrisa que me alegraba la tarde.
As�
era ella, siempre tan radiante, feliz, era raro en ella que no sonriera al
estar o hablar con alguien.
MI PRIMER RECHAZO Y MI PRIMER DESPECHO
Debo
decir que era incre�ble estar con Carmen, expresaba mucha seguridad al hablar,
y siempre tan ingeniosa. Ella tenia amigos pero por alg�n motivo se alejaban
de ella y la dejaban sola por momentos, pero la mayor�a de las veces al salir
de clases se iban juntos, yo por mi parte con mis amigos.
� En
esta etapa, entra Rosa Linda (The Rosa Linda�story) que ya conocen, y
mas o menos iba as�: la quer�a conquistar por una apuesta y Meny me daba
consejos, tenia mas o menos 3 o 4 d�as de conocerla, cuando le ped� que fuera
mi novia por medio de un agenda electr�nica y una carta que nunca recibi�,
pues me iba de borracho esa tarde y era mas importante que ella. Pues bien,
llego el martes e iba a esperar su respuesta, la cual se presento a la hora
del receso: UN ROTUNDO NO, por el hecho de que no me conoc�a tan bien para
darme el s�. �
Despechado como me encontraba, a pesar de que ya esperaba su rechazo. Nos
separamos y ella se fue a su sal�n y yo hice lo propio, al llegar, grande fue
mi sorpresa al encontrar....
Solo
en el sal�n a Carmen, solita, sus amigos quien sabe donde estaban. Despu�s de
las preguntas: que haces aqu�? Por que tan sola? Etc. Conversamos de otras
cosas, pero llego un momento en que...
�
Recuerdo que ella estaba sentada en una banca, y mientras habl�bamos llego un
instante en que Carmen se levanto para tirar la basura (Creo) �
Y
despu�s de hacerlo se acerco y me abrazo, mientras habl�bamos, pero no se
porque? Pero lo hice. Le di un beso el cual ella trato de evadir, pero
hubo un momento en que tambi�n me besaba, y hubiera continuando bes�ndola, de
no ser porque entro una persona al sal�n, �el maestro� que alcanzo a ver un
poco la escena y no me quedo mas remedio que separar mis labios de Carmen.
Nadie en los casi 15 minutos que estuve con ella, entro al sal�n para
interrumpirnos, creo que fue suerte o el destino que as� lo quiso.
Y en
esencia eso me paso ese d�a, bese a otra mujer despu�s de que otra me hab�a
dicho que no quer�a ser mi novia. M�s por el hecho de haber sido rechazado y
de necesitar reafirmar mi autoestima, que hice lo que le hice a mi Carmen. Sin
embargo, al probar esos labios tan dulces, examine mis expectativas y ahora en
este instante Carmen estaba por encima de Rosa Linda, no porque no me haya
rechazado, sino porque ella me hacia sentir algo diferente.
No
se si se debiera al hecho, de que ella una mujer 4 a�os mayor que yo y me
encantaba esa posible madurez o experiencia que se suele adquirir con
los a�os. O al motivo de que Carmen era siempre tan alegre, tan feliz, tan
llena de vida, tan radiante, que me hacia olvidar muchas cosas.
**********
Despu�s de besarla no volv� a cruzar palabras con ella,
por el resto de las clases.
ME DIO EL S�
Al
d�a siguiente (Martes 13 de octubre de 1997) todo parec�a normal entre Carmen
y yo, convers�bamos como de costumbre, solo que despu�s de las 5:30 nos
suspendieron las clases y ella se ir�a con sus amigos, pero..
La
alcance y le dije que me permitiera un momento a solas, sus amigos se
retiraron y nos dejaron solos en la entrada de la escuela. No sab�amos a donde
ir, as� que simplemente caminamos por la calle opuesta por donde normalmente
transit�bamos para irnos.
Al
estar caminando y por la hora que era, hab�a mucho sol y no permit�a que
camin�ramos demasiado, as� que nos detuvimos al encontrar un �rbol que nos
diera sombra. Y ah� la abrace y mir�ndola a los ojos, percib� en ella, por vez
primera, un rastro de inseguridad, era rar�simo ver en ella alg�n s�ntoma de
temor, nerviosa, insegura al hablar, pero solamente platicamos, hasta que
llego un punto en que me era inevitable tratar de remembrar lo ocurrido la
tarde de ayer...
Y
s�, la volv� a besar, y como al principio, opon�a resistencia, pero segundos
despu�s, compart�a la emoci�n de besarnos mutuamente, pero solo me besaba sin
abrir la boca, (Para mi no era necesario que lo hiciera) pues la
sensaci�n de hacerlo de esa manera, era muy lindo y rom�ntico.
Pudieron haber sido 5, 10, 15, 20 minutos, (El tiempo no importaba) que
permanecimos bes�ndonos, hasta que llego la hora, en que cre� que era el mejor
momento para hacerlo. Le ped� que fuera mi novia. � No fue por obligaci�n o
que me sintiera atado a propon�rselo, sino porque yo quer�a, a pesar de que
tuviera remordimientos, por lo ocurrido con Rosa Linda, le hab�a dicho si
quer�a ser mi novia y me rechazo y busque consuelo en Carmen. De alg�n modo me
sent�a bien, feliz al estar con ella, al besarla, al abrazarla, o el simple
hecho de estar a su lado era un buen motivo para hacerla mi novia. No estoy
seguro si la amaba en ese instante, o si la ame despu�s, mi �nico pensamiento
se centraba en el s�. Que me dijera que quer�a ser mi novia. �
Pero
dudaba mucho y tardo en darme una respuesta. Mientras pasaba el tiempo, me
impacientaba m�s y m�s, debo decir que no la presione, solo espere su
respuesta. La cual llego:
-
S�, acepto.
Me
sent� emocionado por o�rla pronunciar esas palabras. Estuvimos ah�
resguardados por ese arbolito del sol, am�ndonos, hasta que cerca de las 7:15
ella se marcho a su casa. Yo por mi parte feliz, regrese a la escuela buscando
a alguien con quien comentarlo, pero todos mis amigos ya se hab�an ido. Todos
menos uno...
Ubicada afuera de su sal�n de clases, junto a las escaleras, ah� estaba, sola,
esperando a su maestra, impaciente, as� la vi, y directamente fui a su
encuentro:
- Hola, que
haces?
- Esperando a
la maestra, y tu?
- Ya me iba,
pero te vi y quise saludarte.
- Gracias,
sabes Luis hoy es mi cumplea�os.
-
Felicidades.
- Gracias.
- Te gustar�a
salir de aqu� conmigo?
- Para que?
- Pues para
comprarte tu regalo.
- No es
necesario.
- Como no, si
es tu cumplea�os, me lo hubieras dicho antes.
- No importa
de veras, no me compres nada.
- Vamos Meny (Se me olvido decir que ella)
- Esta bien,
V�monos (No muy segura pero acepto)
Y
nos marchamos de la escuela, nunca supimos si la maestra llego o no, pero no
nos importo. Debido a que era el cumplea�os de Meny y para no arruinarlo no le
comente nada de ya tenia novia y no era Rosa Linda. Solo me dedique a
consentir a mi mejor amiga, hice una parada en una tienda y le compre una
tarjeta y unos chocolates. Mientras nos dirig�amos a su casa, no le pregunte
si sus padres le iban a hacer alguna fiesta, o algo parecido, pues sabia la
respuesta: - No, no me van a hacer nada. O algo peor, no, no se acordaron de
mi cumplea�os.
Para
no lastimarla, opte por no hacer preguntas y simplemente pasar un rato como
amigos celebrando su cumplea�os numero 16 (sus padres le falsificaron un
acta de nacimiento, para que fuera un a�o mayor de lo que en realidad es,
porque? Que mas da ahora hablar de algo tan penoso y est�pido.)
�
Como es posible que existan padres tan mediocres, que no quisieran a una hija
como Meny, tan amigable, tan sociable con todo el mundo, tan buena, tan
sencilla, humilde, tan pero tan linda en todos los sentidos, pero eso s�, a su
primog�nito, por ser hombrecito, era el consentido, a pesar de ser un vago, lo
quer�an much�simo m�s que a Meny, es mas, a la hija mas peque�a la quer�an m�s
que a Meny, porque? No lo se? Pero as� es la vida, a veces las personas
buenas, son las que m�s sufren, aun sin merecerlo, que culpa tiene alguien de
tener unos padres as�? �
Dir�
que esa noche, tanto Meny como yo la pasamos muy bien, no exist�a nadie mas,
solo ella y yo, platicando en un parque cerca de su casa, hasta casi las 10 de
la noche, que feliz estaba ella, y que hermoso era estar a su lado,
conversando de todo un poco, hasta que ella se marcho a su casa. Nunca le
pregunte lo que ocurri� esa noche al llegar a su casa.
EN LA CABA�A
Ahora que ya tenia novia y muy linda, pero las cosas no fueron tan bellas como
debieron haber sido, porque? Porque para Carmen yo era su novio, pero me
trataba como si no lo fuera, para empezar, el mi�rcoles estuve con ella, pero
no como novios, sino me trato como su amigo, es m�s, me cambio por sus amigos.
A la hora de la salida, ella me corto y prefiri� irse con sus amigos, as� nada
mas, sin un disc�lpame, o alg�n motivo razonable.
El
jueves no fue la excepci�n. Solo que esta vez a la hora de la salida, ella y
nos fuimos a la biblioteca, pero solo porque all� la estaban esperando sus
amigos, una vez dentro, me dijo que si ya me quer�a ir que me fuera, pues
ellos iban a hacer un trabajo e iban a salir mas tarde. Harto como estaba, fui
sincero con ella y le dije, que era mi novia, pero no lo parec�a, que, qu�
pasaba con ella? En todo caso porque me hab�a dicho que si quer�a ser mi novia
y se comportaba como si no lo fuera, me evitaba, o que se yo? Pero Carmen no
quer�a responder, y simplemente no dijo nada, y se quedo ah� con sus amigos,
ignor�ndome.
Sal�
de la biblioteca mas confundido que molesto, por su actitud hacia m�, no la
entend�a, o es que quiz�s de nuevo mi mejor amiga Meny, estaba ocasionando
(sin querer) un nuevo conflicto, en el cual Carmen se sent�a desplazada
por ella. Sea lo que hubiera sido, no era motivo para la actitud de Carmen
hacia m�.
Aquel viernes no hubo clases, pero nosotros ten�amos una fiesta organizada en
la caba�a del tribi (Cesar) cerca del estadio de f�tbol. Fue la mitad
del sal�n, Carmen, curiosamente tambi�n asistir�a a la caba�a, pues sus amigos
iban a ir tambi�n.
Una
vez en la caba�a, la cual tenia 2 pisos, muy rustica, con pieles de animales,
unos cuernos de no se que animal, y alguno que otro animal disecado, eso en el
primer piso, ya arriba solo hab�a una cama grande, algunas sillas y una
terraza que daba una imagen bella del lugar.
Comimos y tomamos mucha cerveza y licor, despu�s realizamos algunos juegos, y
as� transcurr�a la tarde. A Carmen no le hab�a dirigido la palabra, pues
estaba muy aislada con sus amigos, cerca de las 6 de la tarde, algunas chicas
se retiraron y algunos hombres igual, y ya solo qued�bamos como 14 personas
entre ellas Carmen. Minutos despu�s el alcohol se hab�a acabado y un grupo fue
por m�s, otros salimos de la caba�a a ver el paisaje y a ir al ba�o, o a
despedir a los dem�s que ya se iban.
Despu�s, ya no aguant�ndome, me dirig� al ba�o, pero estaba ocupado y hab�a un
grupo esperando turno, Carmen ya se iba a ir, (con sus amigos) mientras
yo esperando turno, cuando escuche que alguien me preguntaba:
- Todav�a no
te vas?
- No, me voy
a quedar otro rato.
- No pues yo
si ya me voy a mi casa
- Que bien, (fue entonces cuando levante la vista y vi a la persona que me hablaba, era
Carmen)
Se
ve�a incre�blemente hermosa, con ese vestido azul, que le llegaba a las
rodillas. Carmen se sent� a mi lado y se le subi� un poco el vestido, que
lindas piernas, bien torneadas, y sensuales. Platicamos un momento, y le
comente lo decepcionado que me sent�a de ella, por su actitud hacia conmigo,
no era algo que normalmente hacen los novios no, eso de ignorarse. Ella me
respondi� que se sent�a insegura, que era raro eso de ser la novia de su
amigo, o algo as�, pero que intentar�a cambiar de actitud y tratar de ser como
antes, como cuando �ramos amigos, de abrazarnos con confianza y de hablar
siempre con la verdad.
Como
ya se iba a ir, la platica no duro mucho, pero la despedida s�. Nos pusimos de
pie, y entonces nos besamos, pero este beso fue diferente, esta vez Carmen me
ofreci� su boca sin reservas, abri� sus labios y me entrego su dulce n�ctar,
que a mi me pareci� divino. Porque simplemente fue un beso, un beso de amor,
entre dos personas que se aman, fue maravilloso sentir la dulzura de sus
labios, en ese beso que fue tan rom�ntico.
Despu�s se retiro y no la ver�a hasta el lunes...
Porque el fin de semana, fui a dos XV a�os, el primero el s�bado, por los 15
a�os de mi amiga de erika, la cual hab�a invitado a todo el sal�n, pero solo
fuimos 2 personas Jorge y yo, fue muy buena fiesta, pues ella al ver que solo
asistimos nosotros, nos saco a bailar y nos dio una botella para nosotros,
tambi�n el hermano de Jorge fue, y a eso de las 2:30 de la ma�ana nos
retiramos, y nos fuimos a la casa de Jorge en la cual estuvimos jugando naipes
y bebiendo hasta las 6 am. Despu�s me fui a mi casa, el domingo la otra
fiesta, esta vez no conoc�a a la festejada, pero aun as� fue mas gente que a
la de erika, el sal�n donde fue el evento era eso me pareci� a mi, un
tabledance, por la forma en que estaba dise�ado, e igual que el d�a s�bado
bebimos y bebimos y a la festejada ignoramos, despu�s cada quien a su casa.
*********
MI VISITA A LA CARCEL
Por
fin llego el lunes, esperaba ansioso ese d�a, pues volver�a a ver a Carmen y
en efecto, as� ocurri�, pero esta vez ella se porto de manera diferente
conmigo, fue amable, no me rechazo, me prefiri� a m� que a sus amigos. Y ahora
si parec�amos una pareja de novios.
En
la noche se fue conmigo y todo lindo, ahora ella era tan igual como siempre,
eso a mi me encanto, verla tal cual yo la hab�a conocido, tan radiante, etc...
El
martes le primera clase con el Dar�o, laboratorio de biolog�a, aburrida, mas
por el maestro que por otra cosa, as� que un grupo de amigos y yo decidimos
salir de la escuela e ir a beber un poco. A Carmen y como sol�a hacerlo cuando
ten�amos laboratorio, me acerque a ella y convivimos como dos grandes
enamorados, por espacio de 10 minutos, porque despu�s me sal� de la escuela,
no sin antes decirle que volver�a mas al rato, para seguir vener�ndola.
Una
vez a fuera, encontramos a un cuate de segundo a�o, al cual tambi�n lo
llevamos a beber, plane�bamos regresar en el receso, as� que nos detuvimos en
una tienda, pedimos como dos cartones de cerveza de un litro, la se�ora de la
tienda nos pidi� que dej�ramos las mochilas en garant�a, cosa que hicimos. As�
que tontamente nos pusimos a beber en la calle frente a una casa que nos
sirvi� de refugio contra el sol, pero no cont�bamos con que la polic�a
aparecer�a, minutos antes de la llegada de esta, la familia de la casa donde
est�bamos, sal�a r�pidamente en su coche, todos lo vimos normal, de repente
como 5 minutos despu�s, vimos una patrulla deambulando por la calle, nos
pareci� sospechoso, despu�s dio vuelta y comprendimos lo que pasaba, esa
familia hab�a hablado a la polic�a para informarle que est�bamos bebiendo en
frente de su casa y por ese motivo salieron a toda prisa.
De
repente aparecieron dos camionetas, que nos cerraron el paso y la reacci�n de
todos fue de correr a cualquier parte, pero para desgracia nuestra, un
compa�ero pasado de peso impidi� que pudi�ramos correr a toda prisa, pues el
que intentara rebasarlo lo deten�a el hijo de puta. Poco a poco �bamos cayendo
en brazos de la ley, siendo mas o menos las 4:30 de la tarde. Hasta que por
culpa del obeso nos detuvieron a los que pensamos ya librados de la ley,
�amablemente� nos detuvieron, con la orden de al suelo cabr�n, despu�s
lev�ntate, abre las patas desgraciado, y una que otra �caricia� en total 7
detenidos entre ellos en chavo de segundo que decidi� ir con nosotros.
Algo
que me alegro fue la �madrina� que le pusieron al gordo, ya que en cierta
forma, por �l nos agarraron, y para mayor benepl�cito, lloro el tonto y como
no, si uno de los polis le meti� un madrazo en el pecho que lo puso a llorar
como magdalena.
Una
vez en los separos y despu�s de firmar nuestras actas de detenci�n, mas o
menos a las 5:10 pm. Nos condujeron a la celda, no sin antes quitarnos todo lo
de valor. Como �ramos muchos, nos metieron a todos en una sola celda, fr�a,
hecha de cemento, muy dura. Esperamos cerca de una hora cuando llego el turno
de las llamadas, seleccionamos a dos compa�eros para que realizaran las
llamadas, entre ellos el gordo que le quer�a hablar a su hermanos para que lo
sacara de ah�, (el muy cobarde ya estaba muy siscado por los golpes de la
polic�a) y otro amigo realizo la llamada a su amigo y para alertar a los
dem�s de que es lo que deb�an decir en caso de que les preguntaran en la
escuela por nosotros.
A
las 7 o 7:30 llego el hermano del gordo y lo saco, pagando una multa de algo
as� como $ 800. una hora despu�s y sorpresivamente, llego �nuestro abogado�
que no era sino el conserje de la escuela, que ya hab�a hablado con el juez y
que nos visito en la celda, solo para decirnos que ma�ana nos dejar�an libres.
En
la otra celda, desconozco cuantas personas hab�a all� tambi�n, pues se
escuchaban muchas voces diciendo algo as� como:
- ya c�llense
desgraciados, dejen dormir !
- C�llense
hijos de la chingada, queremos dormir.
O
cosas as�, el motivo? F�cil...
Una
vez que ya no ten�amos mucho de que platicar, y siendo algo as� como las 10 de
la noche, nos pusimos a cantar, para entrar en calor, pues el fri� estaba
cabr�n y calaba los huesos, as� que buscando algo para calentarnos recurrimos
a casi todo, junt�ndonos todos para ver si nos transmit�amos calor, intentamos
dormir, pero sea lo que sea que hac�amos no resultaba, solo nos resulto el
cantar. Algunas del tri, otras de Vicente Fern�ndez, otras tantas. Fue un
concierto de tres horas, y por ese motivo los otros reclusos ya estaban hasta
la madre de nosotros, implorando que alg�n guardia llegara para callarnos,
pero el guardia nunca llego.
No
se cuantas veces nos amenazaron los de la otra celda, pero si fueron
demasiadas. Despu�s de la 1:30 am. Ya con el fri� a mas no poder, ceso nuestro
alboroto y tratamos de dormir un poco, cosa imposible. Las 2, las 3, las 4,
las 5, las 6, las 7, y el primer guardia apareci�:
- Durmieron
bien cabrones? Prep�rense porque a las 7:30 har�n ejercicio.
No
mames, respondimos, cada uno de nosotros tenia entumecido todo el cuerpo, y no
se de donde sacar�amos energ�a para hacer ejercicio. A las 7:40 apareci� el
guardia:
- Hijos de la
chingada ! de pie, empiecen a dar vueltas alrededor de la celda, r�pido,
mu�vanse.
Le
dimos como 40 vueltas, despu�s hicimos sentadillas, lagartijas, brincamos y
corrimos por la celda.
- Saldr�n a
las 9:30
Eso
ya era un alivio, solo permanecer�amos una hora mas recluidos, pero...
Y
nuestro amigos que escaparon de la c�rcel? Porque no ven�an a vernos? Que
pasaba con ellos?
� La
respuestas las conocimos hasta despu�s y una vez reunidos todos en la escuela.
Supuestamente un grupo hab�a planeado ir a vernos, partir�an a eso de la 11:30
de la escuela rumbo a los separos donde est�bamos confinados, pero que por
alg�n motivo no fueron. Dec�an que nos llevar�an comida y unas cobijas. Que
malditos, las cobijas las necesit�bamos en la noche, por el maldito fri�. Pero
aun as�, intentaron ir, pero como ya una vez libre, y en mi casa le hable a
Papaqui, dici�ndole que ya est�bamos a fuera, no se si yo o alg�n otro que
sali� aquella ma�ana, le hablo a alguien y por eso la visita se cancelo.
Volviendo a lo m�o.. �
Faltando unos minutos para la libertad, llego el guardia y dijo:
- No se van a
ir de aqu� hasta que limpien su celda, y aseen el corredor y la entrada, asi
que rapido.
Mientras dec�a esto, seleccionaba a cada uno de nosotros:
- T� (Yo)
a barrer la celda.
- Ustedes dos
a trapear.
- T� ve por
la cubeta.
- T� asea los
inodoros, este y el de la oficina.
- T� tambi�n
barre, pero el corredor y
- T� ayuda a
este (Yo) a barrer la celda.
No
esta por dem�s decir que las labores de aseo mas higi�nicas eran las de
barrer, o en su caso tambi�n el trapear y acarrear agua, pero la peor de todas
le correspondi� a mi amigo �el anfibio� o mejor dicho a Andr�s, s� el ex-novio
de Rosa Linda, a el le asignaron la labor de limpiar los excusados de la celda
y de los guardias, que mala suerte tuvo, pero al menos nos libro a los dem�s
de hacerlo. Todo el proceso de aseo nos llevo mas de media hora.
Una
vez terminado el aseo, y despu�s de firmar nuestra salida, cada quien sali�
rumbo a su respectivo hogar, todos menos 3 personas, Humberto, el chavo de
segundo y yo, que con un hambre perra, nos encaminamos rumbo a la casa de uno
de los amigos del chavo de segundo para ver si nos daba algo de comer.
Atravesamos la calle, y a lo lejos vi a Eloisa que descend�a de su cami�n,
pues el mi�rcoles su grupo tenia clases de educaci�n f�sica. Me vio y por un
momento me saludo, y despu�s se marcho a su casa. Por nuestra parte, al llegar
a casa de su amigo, nadie respondi�, permanecimos ah� como un minuto, hasta
que alguien abri�. Tomamos un poco de caf� y despu�s Humberto y yo nos
retiramos, pues quer�amos recoger nuestras mochilas en la tienda.
Caminamos como media horas hasta que llegamos a la tienda, pero la se�ora no
quer�a darnos las mochilas, pues quer�a que estuvi�ramos todos para
recogerlas. As� que despu�s de despedirnos, Humberto parti� rumbo a su casa y
yo hacia la m�a...
NUNCA ME VUELVAS A DIRIGIR LA PALABRA
Una
vez en mi casa, mis padres me rega�aron, pues Alberto les hab�a dicho que
estaba preso, por beber en la calle. Me dijeron que quer�an ir a verme, pero
mi amigo los convenci� que no era necesario. Y s� me reprendieron bastante. Y
esa visita a la c�rcel me cambio para siempre, en el sentido de que trate de
darle un nuevo giro a mi vida, porque en ese momento, tenia ya casi un mes
bebiendo todos los d�as, fumando como loco y faltando a la escuela por lo
menos dos veces a la semana. Aquel me ayudo a madurar mucho.
Casi
como cuando Carmen y yo hablamos ese viernes en la caba�a, porque hablamos
desde el fondo de nuestro ser, platicando sinceramente, sin tapujos, sin
reservas, diciendo todo lo que ten�amos que decirnos.
Tanto ese d�a, como la platica que tuve con Carmen, me ayudaron a madurar
mucho. Y una semana despu�s del incidente deje el cigarro y hasta la facha
sigo sin sumar. Pero volviendo al mi�rcoles, y despu�s de que mis padres me
rega�aran, com�, me ba�e y me fui a la escuela.
A mi
clase de computaci�n, cerca de la mujer que amo, al llegar (y por cierto, por
primera vez temprano a la escuela) la escuela se ve�a vac�a, sin gente, yo
solo llevando un libro de filosof�a, la primera persona que vieron mis ojos,
fue a ella a mi Carmen, ah� de pie, platicando con una de sus amigas, yo por
mi parte trate de darle su espacio y solo la salude y le encargue mi libro y
la deje ah� platicando con su amiga. Mientras me dirig�a al sanitario, pero al
darme cuenta de las dem�s personas que hab�a en la escuela, la vi, ah� sola,
esperando como siempre a su maestro:
Meny, sentada enfrente de su sal�n, en unas escaleras, que no eran mas que una
de las entradas del auditorio.
Me
acerque, la salude y nos pusimos a platicar. Le relate de mi aventura y se nos
paso el tiempo y su maestro sin llegar, al ver la hora: 2:25 pm. Me desped� de
ella y parti rumbo al laboratorio de computo, una vez ah�, me sent� en mi
sitio junto a Alberto:
- Ten tu
libro me lo dio Carmen.
Segundos despu�s o� la voz de Carmen que me llamaba. R�pidamente me reun� con
ella, y lo que a continuaci�n aconteci�, yo no me lo esperaba:
Ella
estaba terminando conmigo... dici�ndome cosas sosas como nunca te quise, te di
el s� por que te tenia lastima, y cosas as�, pero entonces ella dijo algo que
nunca cre� escuchar:
- Nunca me
vuelvas a dirigir la palabra. Entendiste?
S�,
te entend�, Carmen y me aleje de ella, m�s confundido que decepcionado. Como
era posible que hubiera terminado as� conmigo, de esa manera no, pero que
pod�a hacer sino resignarme y empezar de nuevo, solo, sin ella.
Los
d�as posteriores a este rompimiento, no fueron tan malos, pues de todos modos
tenia que ver a Carmen en clases, solo que ella ahora ya no se sentaba con
nosotros, pero de vez en cuando notaba que me miraba y yo le sonre�a como
siempre, al d�a siguiente ocurri� lo mismo, solo que ahora ella me respond�a
la sonrisa, eso para mi era suficiente, pues nunca he roto una promesa, por
m�s dolorosa que esta sea, y con Carmen por mucho que la adorara no la
romper�a. Como estaba contando ella me respond�a la sonrisa y yo dije hasta
ah�, pues estaba bien que solo nos emiti�ramos una sonrisa de amigos y nada
m�s, pues como ella lo hab�a dicho, nunca me vuelvas a dirigir la palabra y
como nuca falto a mis promesas, cumpl� mi parte, pero no contaba con el hecho
de que ella se retractara u olvidara lo que me hab�a dicho d�as antes.
Y el
viernes durante el receso, el cual yo estaba solo en el sal�n y recordando que
fue en ese mismo lugar y en esa hora que le robe el primer beso, mientras
recordaba son� la campana y la primera persona en entrar fue ella, que sin mas
ni mas me empez� a hablar:
- Que haces?
Porque tan solito?
Que
osad�a, que ofensa, no se como a ella le pudo parecer tan f�cil, o restarle
importancia a sus palabras: Ya no quiero verte, no quiero que me vuelvas a
hablar, etc, etc. Como era posible que olvidara todo eso y me hablara como
siempre, como si nunca hubiera dicho todo aquello la tarde el mi�rcoles.
Estaba muy indignado, pues ni siquiera se hab�a disculpado por humillarme de
esa manera, as� que la mire a los ojos y con todo el dolor de mi alma le dije:
- No que
nunca me ibas a volver a hablar, pues cumple tu promesa, que yo estoy haciendo
mi parte. No?
Me
miro a los ojos, y su sonrisa desapareci� y en un tono muy serio me dijo:
- Esta bien,
disc�lpame...
Y se
retiro.
En
ese momento comprend� mi error, y por primera vez note, que el que dijo
aquellas palabras tan hirientes, no fui yo, fue mi orgullo el que hablo, por
primera vez en mi vida me di cuenta, que poseo esta cualidad, o
caracter�stica, que puede ser buena, pero como lo comprob� ese d�a, tambi�n
puede ser la mayor desgracia de todas, pues te hace hacer y decir cosas sin
pensar, sin razonar, sin importar que tanto da�o le puedes a una persona, si
tu orgullo es mas fuerte que tu y te hace actuar como un imbecil, y da�ar a un
ser amado.
Pero
ya era tarde, pues al terminar la clase quise reparar mi error y me acerque a
su lugar y trate de hablar con ella, pero me ignoro y no dijo nada,
simplemente se marcho.
Y
as� fue, nunca volvimos a hablarnos durante el resto de ese a�o, y solo
conversamos, fr�amente en una ocasi�n, mientras jug�bamos b�squetbol en el
polideportivo de CU. Ella estaba en mi equipo y solo cruzamos una que otra
palabra, sobre nosotros, el juego ni nos importaba. Me alegre mucho ese d�a,
pues tontamente pens� que talvez hubiera alguna posibilidad de volver a ser
amigos. Pero nunca ocurri�.
Despu�s termino la escuela y nunca tuve la oportunidad de decirle...
MI DESEO INALCANZABLE
�
Tantas y tantas cosas que aun llevo guardadas en mi mente, y que de alguna
manera al expresarlas en papel me servir�n de consuelo, tratando de encontrar
el motivo por el cual, a la mujer que mas deseaba, para compartir mi vida a su
lado, por la que hubiera dado todo sin pedir nada a cambio, y que ahora solo
me queda su eterno recuerdo, de lo que pudo haber sido y que por asares del
destino, no pod�a ser... �
Te
amo, CARMEN y te seguir� amando, como la �nica mujer, con la que realmente
quer�a envejecer, vivir y morir a su lado, y renacer am�ndola m�s, sin ti, mi
mundo se convierte en pesadilla, y a veces pienso en lo que pudo haber sido,
lo maravilloso que seria la vida ahora con ella a mi lado, siempre sonriendo,
alegr�ndome el d�a con su sonrisa, como a veces lo sol�a hacer mi madre.
Debo
decir que a Carmen solo la he visto un par de veces mas, la primera, como un
a�o despu�s de terminar la escuela, solo que ella me evito a toda costa y tomo
un camino diferente al m�o.
La
segunda vez, fue apenas en mayo de este a�o, ahora tiene como 27 o 28 a�os, y
ya es toda una dama, sigue conservando esa belleza juvenil de la prepa, solo
que mas madura y esta vez no percib� su sonrisa, al verme simplemente me
ignoro, como sino me reconociera, caray! Con esta cicatriz en mi
frente, que me hace diferente de todos los dem�s, y que fingiera no conocerme.
Al
parecer iba a su trabajo, con su cl�sico vestido color crema (o algo as�, soy
malo para los colores) un malet�n negro, zapatos negros, un paraguas y una
gabardina negra, y un rostro maravilloso de mujer en plenitud, solo que no
distingu� si sus manchitas en la cara aun segu�an ah�, o se las hab�a
maquillado muy bien. Eso me recuerda que a veces trataba de ocultar sus
manchas y se untaba demasiado maquillaje, pero esto ocasionaba que su rostro
se viera muy gracioso, claro solo si estabas tan, tan cerquita de ella pod�as
notarlo, o mejor aun, si intentabas tocar su rostro, te quedaba la mano
repleta de make-up.
Que
raz�n tenia Meny, cuando me dijo una noche de mayo, en la sala de su casa, un
viernes 31 de mayo de 1998, por cierto esa noche dio fin mi novela:
�Hombres� no se cuantos la hayan visto, pero fue muy buena novela,
hecha por supuesto para hombres.
As�,
Meny me dijo lo siguiente, despu�s de hablar de lo nuestro y de lo cerca que
estuve de decirle que la quer�a y que por ella hubiera dejado a Rosa Linda,
mientras le daba un beso, afuera de su sal�n de clases, pero un:
- Me
lastimas, su�ltame. Me hizo desistir.
Al
concluir de hablar, acerca de nuestras penas ella me dijo:
- Por algo pasan las
cosas.
S�,
por algo pasan las cosas...
Pasan, porque uno no se arriesga, ni pelea por lo que desea, por muy dif�cil
que sea, por imposible que parezca de realizar la haza�a, por todos los
obst�culos que se presenten en el camino, si uno simplemente los deja pasar,
nunca podr� decir:
-
Me arriesgue y falle, pero ahora se que soy de capaz de muchas cosas.
O
decir.
-
Me arriesgue y triunfe, ahora se que si realmente deseo algo y lucho por
conseguirlo, el esfuerzo en s�, valdr� la pena, tanto y hasta un poco mas que
las recompensas.
Yo
me arriesgue, cuando mi orgullo hablo y perd� a la mujer con la que quer�a
pasar el resto de mis d�as, triunfe al tomar esa decisi�n, porque ahora se,
que puedo vivir y puedo volver a amar a alguien que no seas t�, por m�s
que te extra�e, por mas que me arrepienta de no haber actuado antes, y decirte
lo que siento y de dejarte ir de mi vida.
Siempre estar�s en mi coraz�n, como la mujer que debi� haber sido mi esposa y
madre de mis hijos, a solo ser la mujer de la cual me enamore y que quer�a que
fuera mi esposa y madre de mis hijos.
En
esencia ese es el sentimiento que aun me embarga al pensar en R. Carmen
Valencia P.
Atte. JLHS