El turno de mi mujer
Despu�s de haber estado casi un a�o viviendo en Sud�frica,
tuvimos que organizar la mudanza para regresar a casa. En ese ultimo mes,
hab�amos empezado a discutir bastante. Hacia rato que est�bamos afuera y Vanessa
ya extra�aba mucho a su familia y poder volver a casa. Toda esa situaci�n, la
tenia muy nerviosa y para evitar seguir pele�ndonos, le suger� que se volviera a
Buenos Aires antes. Ella lo tom� como una ofensa. Enojad�sima, ese mismo d�a,
arm� sus valijas y se march�. Mucho no pude hacer para convencerla y por encima
de todo, todav�a me faltaba un mes para terminar mi contrato, por lo que me tuve
que quedar solito.
Vane regres� furiosa a la Argentina. En su primera semana en
Baires, conoci� una persona, quien la invit� a salir. Como ella estaba muy
enojada y ofendida conmigo, acept�. Salieron un par de veces, lo cual le sirvi�
para distraerse y cambiar un poco su humor. A los 30 d�as, yo regres� a casa.
Despu�s de algunas charlas y discusiones, resolvimos arreglarnos y todo volvi� a
ser como era antes. Un poco avergonzada y arrepentida, Vane me cont� su corto
romance con lujo de detalles y me pidi� disculpas. Sin darle mucha
trascendencia, la perdon� y nuestra vida en pareja continu� como en sus mejores
momentos.
La aventura que les quer�a relatar, nos ocurri� en julio del
2002 y realmente me hizo estallar la cabeza. Ese viernes, yo me levant� muy
tempranito para ir a trabajar. Ese mismo viernes, Vane tenia marcado un turno a
las 16:00 horas con un m�dico en Barrio Norte. Cuando llegu� de regreso a casa,
me encontr� con una notita de ella, donde me ped�a que por favor la pasara a
buscar a la salida del m�dico. Justo cuando me estaba cambiando para salir, son�
el tel�fono. Atend� y era Vane para preguntarme si hab�a le�do la nota y para
avisarme que hab�a cambio de planes. Ahora me ped�a que la pasara a buscar a las
17:30 por el Museo Renault, una confiter�a que queda sobre la avenida
Libertador, donde se iba a encontrar con su amiga Karina. Le dije que no hab�a
ning�n problema e inmediatamente me fui a ba�ar y cambiar. En las 2 noches
anteriores, mientras hac�amos el amor, a tono de fantas�a, le dije que me
encantar�a si alguna vez pudi�semos traer alguna minita a nuestra cama.
Explotando de celos, Vane se enoj� pero a su vez se excit� un mont�n. Medio en
broma y medio en serio, le tir� un par de nombres de azafatas compa�eras de
ella, a las cuales me hubiera encantado coger. Ella ya rebuznaba de la bronca,
pero al seguir con la fantas�a e insinuando que ellas la iban a besar y a chupar
toda, percib� que la idea no le desagrad� mucho.
Mientras yo me segu�a ba�ando, en un momento, se me cruz� por
la mente, que mi mujer estaba ideando alg�n plan extra�o, y con las experiencias
ya vividas, definitivamente me termin� de convencer. Vane estaba trayendo una
mujer para que intent�ramos alguna relaci�n. Comenc� a volar de la excitaci�n,
me empilch� con lo mejor que tenia, me puse todo tipo de cremas, talcos,
perfumes, pintura de guerra y sal� volando para el centro a encontrarla.
Durante el viaje, intent� ir imaginando como iba a ser todo
esto, como ir�a a empezar, quien iba a tirar la primera piedra. Pero
indudablemente todo esto era idea y obra de Vane, as� que iba a confiar en ella
y dejarla comandar la situaci�n. �Que divina, la yegua de mi mujer!, armar un
tr�o para que lo disfrutemos los dos. Realmente, qu� suerte tengo en poder tener
esta confianza con mi mujer y que a ambos nos guste o excite lo mismo. Esto
ultimo, m�s la intriga de la situaci�n planteada, me ten�an muy calentito.
Llegu� a dicho lugar, estacion� el auto y al entrar vi a Vane
con Karina sentadas en un rinc�n, llam�ndome con la mano. Salud� a Karina y ped�
algo para tomar mientras ellas hablaban sin parar. Yo estaba muy a la
expectativa. Pasaron y pasaron los minutos, yo esperaba alguna se�a o algo de
Vane. Las chicas segu�an hablando, yo escuchaba, y cada vez me desilusionaba m�s
que lo que me hab�a imaginado, era realmente imaginaci�n. Se me cay� el alma al
piso. Me sent� con culpas. Que mente tan podrida que ten�a, como me iba a
imaginar eso de mi esposa. Inmediatamente reaccion�, me puse las pilas, empec� a
participar de la conversaci�n y as� estuvimos charlando amenamente por casi
media hora.
De repente entraron al local dos muchachos muy elegantes, que
se sentaron cerca de nosotros. Las chicas segu�an d�ndole a la lengua y no se
percataron de su presencia. Uno de ellos se daba vuelta constantemente para
mirar a nuestra mesa. Pens� que era porque realmente las dos son muy lindas y
atractivas, pero estaba equivocado. En un momento determinado, este muchacho se
par� y encar� hacia nuestra mesa. Vane levant� la vista, y empalideci�, su cara
se empez� a desfigurar con una sonrisa falsa, se la ve�a algo incomoda.
"�Hola Vanessa!" dijo el tipo. "Hola Sergio,
�como estas?" le respondi� Vane.
En ese momento, me transfigur�, porque me vinieron a la
memoria esos 2 meses que hab�amos estado separados con Vane. En ese �nterin,
ella conoci� a un tipo de unos 35 a�os que se llamaba Sergio con el cual sali�
un par de veces. Como Vane siempre me cuenta y me confiesa todo, hice un
esfuerzo para recordar que en esa oportunidad, ella me hab�a contado que el tipo
le hab�a gustado mucho, que le calentaba mucho el f�sico que ten�a y que se
hab�a sentido orgullosa del levante que hab�a realizado. De todas formas, me
hab�a contado que con el tipo no hab�a pasado nada; que hab�a salido al cine un
par de veces y otra vez a bailar. Un par de besos y franela, nada m�s. El tipo
se hab�a quedado calentito, la llam� una semana seguida por tel�fono, pero como
justo nos arreglamos en ese momento y Vane le hab�a cortado el rostro, se cans�
y no llam� m�s.
Bueno, �ste era el tipo que ten�a enfrente m�o y lo peor de
todo es que ten�a un lomo b�rbaro y toda la facha.
Vanessa, despu�s de mirarme muy fijo a los ojos, como
queri�ndome decir "Calma, no hagas kilombo y esper�"; nos present�; "Les
presento a Sergio", nos dijo. "Ellos son Kari y Clau", le dijo a �l. "Un
placer", nos salud� amablemente y agreg� que estaba con Pablo, a quien llam�
para que venga hasta la mesa. Todo fue muy r�pido, justo pas� el mozo y le dijo
"Por favor, s�rvanos los 2 caf�s en esta mesa que nos vamos a quedar ac�".
Al instante, estaban los 2 tipos sentados en nuestra mesa
coqueteando a las chicas y yo no entend�a lo que pasaba. Lo mismo le pasaba a
Karina, con la diferencia que Pablo le hab�a gustado y ya pon�a carita de
enamorada.
"Chicos", dirigi�ndose a Kari y a mi, "Sergio es el chico que
les cont� que sal� un par de veces en junio". Simult�neamente me pis� el pie por
debajo de la mesa, como para que me quede en el molde.
�Que hija de puta que era mi mujer!, Ahora que se hab�a
relajado, era como que estaba jugando conmigo. Era como que me estaba
devolviendo la de Sud�frica. De todas formas, a pesar de los celos, broncas y
dem�s yerbas, como estaba muy excitado, esper� un poco y aguard� para ver como
ella manejaba la situaci�n.
Karina y Pablo ya estaban a las carcajadas hablando en un
rinc�n. Se notaba que se hab�an gustado mutuamente.
Sergio, tom�ndole la mano a Vane le dijo "�Como
estas linda? No me llamaste nunca mas." Yo, ya estaba a punto de pararme para
agarrarme a trompadas, cuando Vane me volvi� a pisar el pie. Me la aguant� y
volv� a esperar.
Para calmar mis nervios y cambiar mi cara, llam� al mozo
pidi�ndole mas bebidas para todos. Ellos repitieron caf�, Kari y yo Coca Cola y
Vane pidi� un Gin Tonic. �Que reverenda yegua!, esto significaba que ya se
sent�a c�moda, sin apuro y a gusto.
Mi furia se empez� a calmar al ver a Vane trabajando. Kari ya
estaba muy melosa con Pablo. Lo que a mi me daba mas por las bolas, era que a
pesar de que yo participaba en todas las charlas, ninguno de estos dos
personajes, sabia o hab�a preguntado, �Quien era yo? �Si era un amigo de las
chicas? �O el novio de Kari? �O el marido de Vane?
Se cagaron en todo y fueron al ataque. Como Vane no aclaraba
nada, yo fumaba.
Estuvimos charlando de computaci�n, contando chistes,
ri�ndonos, en fin hablando de la vida y el canto. Sergio de tanto en tanto
intentaba tomarle la mano o pasarle el brazo por la cintura, pero Vane con mucha
calidad y soltura, lo evitaba.
En un momento de la charla, Kari dijo que ya se le hacia
tarde y que se tenia que ir. Pablo se ofreci� a llevarla, puesto que Kari estaba
a gamba. Ambos se pararon, nos saludaron y partieron inmediatamente. No se, ni
me imagino donde habr�n ido, pero huyeron.
A partir de all�, sin Karina presente, Vane era otra persona.
Mucho menos tensa, m�s desinhibida, como m�s c�moda. Ella me transmiti� esa
tranquilidad a mi, que empec� a disfrutar mucho mas de la cosa, focalizando
donde yo quer�a. Sergio a todo esto, segu�a en su conquista. Ni se imaginaba en
las redes que estaba cayendo.
Vane, haci�ndose la inocente, le pas� la mano por el pecho a
Sergio y me dijo "�Viste que lomo que sac� Sergio en el gimnasio, por qu� no
empezas a ir vos tambi�n?" Sergio se empez� a agrandar, y lo lamentable es que
ten�a con que. Seguimos charlando y pasando el rato hasta que en un momento,
despu�s de un chiste muy gracioso que cont� Sergio, Vane cari�osamente le dio un
piquito en la boca. A m�, ya me sal�a espuma por las orejas, pero me la aguant�.
Poco a poco, Vane se empez� a convertir en la anfitriona de la tarde, contaba
chistes, aventuras en vuelo, an�cdotas muy c�micas, �Tenia cada salida, que te
la com�as!
Despu�s le llego el turno a los chistes verdes, ya las malas
palabras abundaban, cada uno empez� a contar diferentes historias de sexo,
realmente fue muy divertido. El flaco segu�a intentando por alg�n medio, tocar o
agarrar a Vane, y ella, a estas alturas, ya no lo sacaba. Como quien no quiere
la cosa, en un momento que yo dije algo gracioso y Vane me dio un abrazo y me
acarici� la cara. Ahora era Sergio el que se pon�a celoso. Y as� continu� como
una lucha, para ver quien le agradaba mas, hasta que Vane dijo "�Por que no la
seguimos en otro lado?"
Eran como las 8 de la noche, cuando salimos a la playa de
estacionamiento. Vane iba caminando en el medio de los dos. Sergio estaba con su
auto y yo con el m�o. Como para darles confianza y apoyo, les dije "Vayan
ustedes en su auto que yo los sigo". Vane y Sergio aceptaron sonrientes. Yo me
quer�a cortar las pelotas, no se porque carajo dec�a estas cosas. Le estaba
facilitando el camino a este tipo. De golpe me agarraba el arrepentimiento, pero
lo hacia por mi pareja, a ambos nos estaba gustando esto. Con todo el
remordimiento del mundo, los segu�. Por un lado me mor�a de celos y por el otro
hubiera querido tener un micr�fono para escuchar de qu� hablaban en el trayecto.
Tomaron la avenida Libertador, cruzaron a la provincia y fueron para un
restaurante que se llama La Bah�a. Casualmente adonde fuimos con Vane, el d�a
que nos dimos nuestro primer beso y tambi�n casualmente donde fueron ellos solos
a cenar una vez.
En La Bah�a, cenamos magn�ficamente, nos divertimos un
mont�n, tomamos champ�n y continuamos charlando sobre experiencias sexuales.
Est�bamos pr�cticamente solos, en una mesa mirando al r�o, y Vane estaba sentada
al lado de Sergio. A la hora de los postres, Vane le dio un beso en la boca y
Sergio ya hablaba naturalmente con su brazo en la cintura de Vane. Vane segu�a
siendo la estrella de la noche, codiciada por dos hombres. Sin querer ser
ego�sta, me puse un poquito en su lugar, y no me qued� otra que entenderla y
seguir disfrutando con ella de este momento. S� que ella tambi�n lo estaba
haciendo por los dos, amen de que Sergio le gustaba. En el momento que lleg� la
cuenta, se me quemaron los papeles; Sergio muy decidido, la agarr� por la
cintura y dijo "Bueno, realmente la pasamos b�rbaro, nosotros no vamos y ojal�
nos encontremos otro d�a para seguirla". Vane se qued� muda y mi no me qued�
otra que saludar y esperar para ver como continuaba esto. �Me quer�a matar!, se
la estaba llevando�
Ellos subieron al auto de Sergio, yo al m�o y emprendimos el
regreso. Como a las 5 cuadras, se detuvieron. Me arrim� hasta su coche, Vane
abri� la ventanilla y me dijo: "Che, seguinos que los voy a llevar a un lugar
muy lindo�".
�Puff!, que salvada, respir� tranquilo. A Sergio no le hab�a
gustado mucho esta decisi�n de Vane, porque se quer�a ir solo con ella, pero no
le qued� otra alternativa que acatar, porque ella estaba controlando la
situaci�n.
Sin saber para donde rumbeaban, los segu�. Tomaron la avenida
Libertador hacia Capital, doblaron en la Avenida Gral. Paz y salieron a la
Autopista Richieri. �Definitivamente est�bamos yendo para casa! Me empec� a
asustar, porque no sab�a como �bamos a salir de esta. Durante el viaje pude
apreciar que estaban a los manotazos limpios, en el buen sentido de la palabra.
Finalmente llegamos a casa, estacionamos los autos y entramos. Sergio no sabia
ni donde estaba parado, pero tampoco pregunt�. Yo no dije ni A y Vane tampoco
toc� el tema. Nos sentamos en el living y Vane fue a la cocina para hacer caf�.
Sergio se fue como una tromba detr�s de ella. Escuch� que hablaban en vos baja y
�l le preguntaba enojado, para que me hab�a invitado a mi. Pude ver a trav�s del
pasa platos que Vane no le contest� y que a cambio, lo abraz� del cuello y le
dio un espectacular beso de lengua. La pobre se paraba en punta de pie para
llegar a la boca de este tipo. Me qued� en el living sentado, haci�ndome el
tonto. Al ratito volvieron los dos con una bandeja con el caf� servido. Sergio
se sent� y Vane fue para el Play Room. Puso una m�sica suave y volvi� con un
juego de tablero en sus manos. Era un viejo juego para parejas que ten�amos hace
un mont�n de tiempo donde los participantes se iban sacando la ropa, conforme a
sus errores. Me empec� a matar de la risa y Sergio tambi�n. Justo comenzaba un
tema lento muy bueno y gan�ndole de mano a Sergio, la agarr� a Vane y empezamos
a bailar. A ella no le qued� otra alternativa que aceptar. Sergio estaba como
loco, se le notaba en la cara, pero no le daba para atar ning�n cabo. La imagen
era realmente excitante, est�bamos a media luz, y muy agarraditos, le empec� a
morder despacito el cuello y mis manos bajaron hasta tocarle la cola y
apret�rsela como 2 manzanas. Vane, que ya ven�a juntando calentura durante toda
la noche, estaba toda mojada. Cuando le quise dar un beso en la boca, me sac� y
dijo "Ahora me toca bailar con Sergio". El se par�, yo me corr� y empezaron a
bailar. Ni bien �l la agarr�, ella le empez� a comer la boca mal. Era
impresionante ver como Vane le acariciaba sus pelos, pr�cticamente con sus pies
colgando, agarrada del cuello de Sergio. Se notaba que ella ya no pod�a m�s. Yo
ya estaba con un palo tremendo y no me imagino como estar�a �l. Sin embargo,
cuando termin� el tema, ella dijo que era hora de empezar a jugar y nos orden�
sentarnos. Nos ten�a como a dos chicos, y nosotros acept�bamos las �rdenes. Vane
cada vez crec�a mas y controlaba mejor la situaci�n. Era fant�stico ver a mi
mujer en este estado, estaba recaliente pero tambi�n estaba muy feliz porque se
le estaba cumpliendo uno de sus sue�os conmigo.
Comenzamos a jugar y todo era un relajo, perd�amos a
prop�sito. El primero en perder fue Sergio, quien se tuvo que bajar los
pantalones y mostrar el slip. Lo fue haciendo de a poquito, muy sensualmente
siguiendo la m�sica. De repente se le empezaron a ver sus abdominales muy
marcados y llenos de pelos. El tipo mov�a su cintura de a poco y mientras bajaba
su pantal�n, el slip baj� un poquito, era un Calvin Klein negro con la marca
impresa en blanco y empezaron a asomar unos pendejos por encima del el�stico.
Inmediatamente como para enfriar la cosa, se volvi� a subir el pantal�n. Vanessa
estaba petrificada y se le ca�a la baba. Tuvimos que continuar con el juego, era
mi turno. Yo tambi�n perd� a prop�sito, me leyeron la prenda que dec�a que deb�a
mostrarle a mi participante de la derecha, que era Sergio, como me tocaba y me
masturbaba durante un minuto. Yo en cambio, lo hice para ambos, as� como estaba
sentado, me empec� a bajar el pantal�n y el slip muy despacito. Estaba muy al
palo, me la empec� a tocar, la agarr� fuerte y empec� a masturbarme de a poco.
Muy despacio y sensualmente continu� paje�ndome desde los huevos hasta la punta.
Cuando la cabeza asom�, estaba llena de leche en la punta que se ve�a por el
reflejo del velador. Vane ya deliraba, quiso ven�rseme encima pero
inmediatamente me volv� a subir el pantal�n y le dije "continuemos con el
juego". Ahora era el turno de ella. Por supuesto que tambi�n perdi� a prop�sito
y me toc� a m�, leerle la prenda, la cual invent� descaradamente. Haciendo que
le�a dije "Deber�s ponerte en cuatro patas y simular como lo har�as si
estuvieras cogiendo. "�Huija!", los dos hombres festej�bamos a los gritos y Vane
se sent�a una diosa, aunque estaba un poco colorada o se estaba haciendo la
tontita. Dijo "Bueno, sino me queda mas remedio�" Se sac� los zapatos y empez�
bajarse su Jean s�per ajustado de a poquito. Bailando como una verdadera perra,
se termin� de sacar el pantal�n y volvi� a colocarse los zapatos de taco. Las
curvas de mi mujer eran impresionantes, la tanga le quedaba pintada y ten�a la
cara m�s sensual que hab�a visto en mi vida. Aunque la prenda no lo ped�a,
continu� sac�ndose la remera hasta dejar a la vista su busto perfecto (90)
dentro de un hermoso corpi�o. Se par� en la mesa ratona en el medio de nosotros
dos y bailando muy sensualmente dando vueltas, se fue sacando la tanga de a
poquito, tapando su pubis con una mano. Al terminar de sac�rsela, se la refreg�
por la cara a Sergio, que estaba muerto extasiado viendo la excitante escena de
Vane, a quien nunca hab�a visto desnuda y ahora la tenia regalada arriba de la
mesa a medio metro. Siempre con una mano tapando su pubis, Vane se fue
recostando sobre la mesa y daba vueltas mientras se tocaba y jadeaba. Se fue
incorporando como una gata y qued� en cuatro patas. Gir� su cuerpo, dejando la
cola para nuestro lado y sac� la mano que le tapaba, para chuparse unos dedos.
Lentamente empez� a deslizar una u�a por la raya de su concha. Continu�
introduciendo la puntita de un dedo dentro de su vagina y haciendo el simulacro
como que estaba cogiendo. A estas alturas, ya ambos explot�bamos de placer. Sin
dejar de mover su cuerpo, ella fue girando hasta quedar sentada enfrente a
nosotros. Abri� mucho sus piernas y ambos pudimos ver que no ten�a un solo pelo.
Vane se hab�a depilado toda, le quedaba espectacular y yo no lo sabia. Era una
sorpresa que me tenia preparada y justo me la estaba dando en estas condiciones.
Vane continu� toc�ndose, ofreci�ndonos un show inigualable. Su concha se empez�
a abrir de golpe y todo estaba muy mojado alrededor. Como sincronizados, Sergio
y yo sacamos la pija afuera y sentaditos como est�bamos nos empezamos a
masturbar. Que aluc�nate que era ver a mi mujer as�, en ese estado. Tenia todo
tan mojado y lubricado, que sus dedos solitos se introduc�an de a tres en la
concha. Sigui� meti�ndoselos cada vez mas adentro y con mas fuerza, se empez� a
desesperar, gritaba y jadeaba como una loca, no se pod�a controlar, quer�a sacar
toda la leche para afuera y hasta que no lo lograra no iba a parar. De repente
se empez� a mover cada vez m�s r�pido y a m�s velocidad hasta que acab� a los
gritos pelados pidiendo por favor que la cogi�ramos entre los dos. Verla toda
depilada y en ese estado, dici�ndonos esa frase "Argggg, por favor!! C�janme
entre los dos", me hizo despertar el indio de adentro. La agarr� violentamente,
la sacud�, la di vuelta y d�ndole un par de sopapos en la cara, se la met� toda
por el orto sin asco y con fuerza, solo lleg� a decir "en la cola, no�" e
inmediatamente estaba jadeando, serruchando y gritando a todo lo que daba. Ante
tal escena sexual de violencia, Sergio se par� y se vino hacia nosotros con su
bruto palo en la mano. A pesar de todo, Vane pudo controlarse y le pidi� que por
favor se ponga un preservativo. Mas r�pido que un bombero, Sergio meti� la mano
en uno de los bolsillos de su pantal�n y sac� uno. En ese momento, Vane se
arrepinti� y le dijo "No, espera. Antes poneme esa pija en mi boca". Se la
empez� a chupar como una tremenda puta, meti�ndose m�s de media pija en su boca.
Al ver eso, yo segu� meti�ndosela y sac�ndosela por la cola cada vez mas r�pido,
con lo cual Vane acab� al toque. Yo ten�a tanta excitaci�n que no pod�a acabar.
Vane segu�a chup�ndole la pija a Sergio, que ya la tenia de un tama�o
descomunal. Al ver que yo me mov�a cada vez m�s r�pido, le sac� el forro de la
mano a Sergio y lo empez� a abrir. Se sac� la pija de la boca y empez� a tratar
de deslizarle el forro. A ella le costaba mucho pon�rselo porque �l ten�a la
pija muy grande. Durante la lucha por pon�rselo, Vane volvi� a acabar, gritando
cuanta mala palabra existe. Sergio la ayud� a coloc�rselo, hasta que lo
lograron. Yo, ya no pod�a m�s, ten�a la poronga como anestesiada y sent� que me
empez� a venir de golpe. As� enganchados como est�bamos, arrastr� a mi mujer
hacia el sof�, y con toda mi pija dentro de su cola, me tire hacia atr�s,
dejando a Vane con toda su concha abierta y expuesta. Yo, en esa posici�n, ya no
me pod�a mover. Sent� que mi leche se venia y empec� a apretar el culo para no
acabar. Vane tambi�n lo percibi� y empez� a gritarle a Sergio que se la metiera
de una vez por todas y que acab�semos los tres juntos. Sin dudarlo, porque
tampoco pod�a m�s, Sergio se la fue metiendo de a poquito para que no le duela.
Lleg� a un punto tal, que pr�cticamente nuestras pijas se chocaban dentro del
cuerpo de Vane. All�, par�, se derrumb� arriba nuestro y empez� a moverse como
un caballo, desenfrenado. A pesar de estar medio asfixiado, yo en ese momento le
empec� a llenar la cola de leche caliente, hirviendo. Al sentirla, Vane volvi� a
acabar como una perra, con toda su piel de gallina y temblando, dej�ndole sus 10
u�as clavadas en la espalda de Sergio, quien en ese momento tambi�n acab� de
golpe.
Qued� tirado arriba nuestro como un trapo, agotado y todo
transpirado. Le pedimos por favor que se levantara porque nos pesaba mucho. Al
empezar a hacer el esfuerzo por levantarse, Sergio, se volvi� a excitar. Se le
salieron los ojos para afuera y le pidi� a Vane que por favor no dejara de
moverse porque sent�a que iba a acabar de vuelta. A pesar que ya le dol�a mucho,
Vane lo ayud� y se lo banc�. Sergio empez� a jadear como un animal. Se mov�a
como una bestia, su marcado cuerpo se arqueaba todo. Se la met�a hasta el fondo,
apretando con fuerza. Yo debajo de todos, sent�a que tambi�n me estaban cogiendo
a m�. Vane, excitad�sima, abri� su boca como un hipop�tamo y �l le meti� su
lengua hasta la garganta. Despu�s de moverse desesperadamente por unos 30
segundos, Sergio volvi� a acabar. Hab�a acabado 2 veces al hilo. Qued�
completamente destruido, se corri� hacia un costado y finalmente nos pudimos
levantar. Sergio qued� boca arriba con el forro colocado. Vane se lo quit� con
cuidado. Derram� toda la leche en su mano y se la esparci� por todo el pecho.
Toc�ndose las tetas y dando gemidos de placer, acab� por �ltima vez.
Acto seguido, se par� y fue para arriba. Escuch� que abri� el
agua y se dio una ducha. Nosotros quedamos mudos los dos, tirados en el sof�. A
los 10 minutos mi mujer baj� como nueva, envuelta en una toalla. Se sent� arriba
m�o y me empez� a besar, acariciar y a decirme cosas rom�nticas. Me jur� que
nunca hab�a sentido tanto placer como en esa noche.
Sergio, empez� a mirar desencajado y no entendiendo mucho
dijo "Pero entonces ustedes dos son pareja". Empez� a re�rse de golpe y coment�
"�Entonces, vos sos el famoso comandante! �C�mo no me di cuenta antes?" Todos
re�mos. En ese momento Vane, un poco apenada, le dio un piquito, le acarici� la
cara y le dijo: "Claudio y yo nos amamos con locura, vamos a estar juntos toda
la vida y nada o nadie nos va a lograr separar. Esto lo hicimos por puro placer
y sali� as� de pura casualidad."
A buen entendedor, pocas palabras. Vane continu� explic�ndole
como era la cosa y Sergio la entendi� perfectamente. No hizo falta repetir nada,
para eso �ramos 3 adultos. Sergio asinti� en todo y pregunt� si al menos se
pod�a quedar a dormir hasta la ma�ana siguiente porque estaba muy cansado. All�
intervine yo y le dije que no. Le ped� que por favor hiciera un �ltimo esfuerzo
y se fuera manejando. El Concord�. Se lav� un poco, se visti�, nos salud� a
ambos y parti� muy contento. El tampoco hab�a gozado tanto en una noche.
Apagamos las luces, cargue a Vane a upa y fuimos para nuestro dormitorio. Nos
acostamos y dormimos abrazados toda la noche. A la ma�ana siguiente, nos
despertamos como si nada hubiera ocurrido, con un beso.
Claudio
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FIN