El presente relato es la primer parte de la historia de
Ricardo; quien tambien tiene una "madre puta".
Esta historia es totalmente real, ocurri� de verdad y ver�s
que es parecida a la tuya. Como ya te dije, yo tambi�n descubr� que mi madre era
una gran puta.
Mi madre se llama Maria Teresa, aunque todos la llaman Tere o
Teresa. Es rubia, con el pelo corto, ojos marrones, mide 1�65, pesa 62 o 63
kilos y gasta una talla 42. Pronto cumplir� cincuenta y tres a�os aunque parece
m�s joven. Siempre ha sido guapa de cara aunque de tipo no estaba tan bien.
Siempre ha sido bastante delgada y culibaja, aunque tiene un buen par de tetas,
de grandes pezones. Algunas veces ha practicado el top-less en las playas y me
he dado cuenta de que los hombres se le quedaban mirando las tetas, cosa que a
ella parec�a gustarle, pues es muy presumida y un poco exhibicionista. Le gusta
mucho tomar el sol ense�ando las tetas y en tanga o a veces totalmente desnuda y
hasta ha ido a alguna playa nudista alguna vez.
Adem�s, pesar de no tener tan buen tipo, siempre ha sabido
arreglarse muy bien y m�s de una vez me he fijado en que los hombres la miraban.
Hace poco pas� una enfermedad grave que la tuvo baja de forma pero en cuanto la
ha pas� empez� a engordar un poco, se le redondearon las carnes y el culo y hoy
d�a mantiene un cuerpo de formas m�s plenas, que vuelven a atraer la mirada de
los hombres a�n m�s que antes. Adem�s, de cara aparenta menos a�os de los que
tiene, parece una cuarentona en vez de una cincuentona. Si ahorro dinero puede
que dentro de un tiempo me compre un esc�ner y entonces, si te interesa, te
enviar� una foto suya. Si la vieras, tiene cara de no haber roto nunca un plato,
parece un ama de casa normal y muy decente, nadie sospechar�a que en realidad es
una puta pero as� es.
De todas maneras yo nunca hab�a sospechado que mi madre
pusiera ser una puta hasta hace unos catorce a�os, a finales del 86, cuando yo
ten�a diecis�is a�os y mi madre cuarenta, y aunque ha pasado bastante tiempo lo
recuerdo perfectamente.
Como ya he dicho, es una mujer presumida, a la que le gusta
arreglarse bien, y es de gustos caros, generalmente por encima de las
posibilidades econ�micas de mi padre. Siempre hemos sido de clase media pero mi
madre siempre ha aspirado a m�s y continuamente le reprochaba a mi padre el no
ser m�s ambicioso y agresivo en su trabajo.
En la �poca de que te hablo, mi padre trabajaba para una
conocida firma de lavadoras y electrodom�sticos, en un puesto importante, que le
hac�a viajar mucho. El puesto estaba bien remunerado pero, al parecer, segu�a
sin ser suficiente para mi madre, que siempre ha deseado poder comprarse
caprichitos que estaban fuera de su alcance. Para colmo, ese mismo a�o 86
despidieron a mi padre de la empresa y, aunque no tardo en encontrar otro
trabajo en otro sitio pas� a ganar bastante dinero menos del que ganaba.
Una ma�ana, al necesitar dinero suelto para el autob�s, le
abr� el bolso y encontr� un sobre blanco lleno de billetes. No dije nada, pero
en d�as sucesivos encontr� otros sobres similares en sus cajones.
Como no sab�a de d�nde pod�a venir aquel dinero decid�
espiarla. Muchas ma�anas, hac�a como que me iba al instituto pero me quedaba
vigilando oculto en las escaleras del rellano de nuestro piso, para ver si mi
madre sal�a a alguna parte. Yo, tonto de m�, pensaba que deb�a ganar el dinero
jugando al bingo o a algo similar.
Pero un d�a vi como el ex-jefe de mi padre, nada menos que el
jefe de la firma de la que hab�a sido despedido, llamaba a la puerta de mi casa
y mi madre lo hac�a entrar.
Esper� un rato y entr� por la puerta tratando de no hacer
ruido. La tele estaba encendida y a todo volumen pero a�n as� mi madre debi� o�r
algo porque o� como preguntaba "�Qu� ha sido eso? �No has o�do?" pero el jefe de
mi padre le contest�: "No, no he o�do nada. Vamos puta, t� sigue con lo tuyo..."
Avanc� poco a poco por el pasillo. La puerta de nuestro
comedor era acristalada pero daba igual porque estaba abierta de par en par, Me
eche tumbado en el suelo y asome con mucho cuidado la cabeza a ras de suelo.
Aunque ya me lo esperaba, lo que vi me dej� helado. Sent� como si me hubieran
dado un pu�etazo en pleno est�mago y me quedase sin respiraci�n.
El jefe de mi padre estaba sentado en el sof� frente a m�,
con los pantalones y los calzoncillos bajados y mi madre, desnuda y arrodillada
entre sus piernas le estaba haciendo una linda mamadita. Yo ve�a como su cabeza
sub�a y bajaba al tragarse la pija y el tipo pon�a cara de estar en el s�ptimo
cielo. Yo jam�s hubiera pensado que mi madre fuera capaz de chupar un pija, pero
lo era y, al parecer, lo hac�a muy bien.
Yo no sab�a que hacer, en mi interior mi primer impulso fue
el de entrar a voz en grito e interrumpirles y echar a aquel bastardo, pero
estaba como en estado de shock. �Aquel era el bastardo que hab�a despedido a mi
padre y mi madre le estaba chupando la pija!
A cada poco rato mi madre se sacaba la pija de la boca y
mirando al hombre le dec�a: "�Te gusta como te la estoy chupando? �Te la chupo
bien?". Y el t�o le contestaba: "S� muy bien, mamona, pero no pares, vuelve a
met�rtela en la boca, anda. Calla y chupa, puta". Y el t�o le agarraba la cabeza
con las manos y la bajaba sobre su polla oblig�ndola a trag�rsela entera.
Entonces, al cabo de un rato, el hombre le sac� la pija de la
boca y le dijo "Ya basta, ahora ya sabes lo que te toca..."
"S�, ya lo s�" dijo mi madre sonriendo. Se incorpor� y vi que
cog�a algo del suelo. Era una botella de aceite Johnson�s. Vi que vert�a un poco
sobre su mano y luego se introduc�a los dedos en el culo varias veces. Entonces
se sent� a horcajadas sobre �l, pero en vez de dirigir la pija hacia su concha,
coloc� la cabeza de su choto en la entrada de su culo y empez� a sentarse poco a
poco meti�ndose la pija en el culo hasta que la tuvo toda dentro. Se removi� un
poco, buscando el perfecto encaje de la pija en su culo y entonces aquel hombre
la agarr� por las nalgas y le dijo: "Venga, empieza".
Mi madre empez� a moverse arriba y abajo meti�ndose la pija
en el culo, primero lentamente y luego cogiendo ritmo.
Al poco su cuerpo botaba sobre la pija como si estuviera
cabalgando al trote sobre un caballo, a la vez que gritaba de gusto. No paraba
de gritar cosas como: "�S�! �S�! �S�! aaahhh... aaahhhh... oooghhh... s�... �Ay
qu� gusto, mi vida! �Qu� gusto mi amor! �Vamos, dame por culo, mi vida, dame por
el culo!". No s� si sus gritos eran fingidos o de verdad pero a m� me sonaban
bastante reales y para m� que estaba gozando como una loca con aquella pija
metida en el culo Al oir sus gritos supe por qu� ten�a la televisi�n tan alta.
De esa manera los vecinos no se enteraban de lo que estaba pasando en casa.
El hombre estaba con la cara toda colorada y sudaba, la
agarraba fuertemente por el culo y tambi�n le agarraba las tetas y entonces mi
madre se inclinaba hacia delante para que pudiera chup�rselas sin parar de botar
sobre su pija cada vez m�s r�pido encaj�ndose toda aquella pija dentro de su
culo sin parar de culear y gemir.
Para mi verg�enza, not� que, sin poderlo evitar, me estaba
excitando y mi propia pija se me pon�a dura. Yo tampoco hab�a tenido nunca
pensamientos impuros con mi propia madre, de hecho, m�s de una vez le hab�a
visto las tetas y el culo en la playa y no hab�a sentido nada. Pero aquello era
muy distinto, una cosa era verla de normal y otra verla cogiendo como una gran
puta. Era casi como aquellas pel�culas porno que hab�a empezado a ver hac�a poco
en casa de un compa�ero del instituto, pero en vivo.
El t�o la agarraba del culo con tanta fuerza que le estaba
dejando los dedos marcados y adem�s no paraba de pegarle cachetes en las nalgas,
dej�ndoselas todas coloradas. "�Sigue, sigue!" le dec�a "�vamos, no pares so
puta!"
Al rato, el hombre detuvo los brincos de mi madre y la
mantuvo inmovilizada sobre su polla mientras �l temblaba y gem�a. Se estaba
corriendo, y bien a gusto, dentro del culo de mi madre, ech�ndole toda su leche
dentro.
Cuando �l hubo terminado de correrse, mi madre se incorpor� y
se sac� la pija del culo y volvi� a meterse la pija en la boca para limpiarle
todos los restos de su guasca. "�Te ha gustado? �le pregunt� mi madre- �te ha
gustado como te lo he hecho hoy?". El jefe de mi padre le dijo que s� y se subi�
los calzoncillos y los pantalones y entonces me retir� en silencio a mi cuarto,
que quedaba justo al lado de la puerta principal. Me saqu� mi pija, que estaba
dura como un ladrillo y casi sin toc�rmela me vino una corrida descomunal que
ech� sobre la alfombra. Entonces mi madre y el jefe de mi padre se aproximaron a
la puerta. Mir� por una rendija. Mi madre se hab�a puesto una ligera bata por
encima. Despu�s vi como el jefe de mi padre sacaba un sobre blanco y se lo daba
a mi madre. Despu�s se fue.
Yo me qued� en el cuarto unos veinte minutos esperando y
despu�s sal� silenciosamente, abr� la puerta principal y la cerr� de un portazo
como si acabara de entrar. Mi madre sali� muy natural y me pregunt� qu� tal me
hab�a ido el d�a. Al verla nadie dir�a que hac�a tan s�lo un rato estaba
gritando como una guarra mientras la chingaban por el culo.
As� descubr� yo que mi madre era una puta. No me cost� mucho
adivinar el por qu�: a mi madre le gustaba que la chingasen y hab�a decidido
aprovecharlo para ganar un poco de dinero puesto que el antiguo jefe de mi padre
era muy rico. Seguramente se hab�an conocido en alguna cena de negocios con mi
padre y mi madre hab�a aprovechado la oportunidad para lig�rselo y ahora era su
amante a cambio de algo de dinero con el que poderse comprar cosas caras gracias
a su habilidad con el culo. Y no es que mi madre fuera una mujer muy guapa, pero
no estaba mal y, como hab�a visto, sab�a chingar muy bien.
El ex-jefe de mi padre sol�a visitarla en casa una o dos
veces por semana y alguna de esas veces tambi�n estuve yo y pude comprobar como,
a cambio de unos billetes, mi madre se dejaba hacer de todo por aquel viejo
vicioso, aunque lo que m�s le gustaba era chingarla por el culo. Tambi�n hubo
alguna otra vez que el viejo acudi� acompa�ado de otras personas que tambi�n se
la chingaban, pero eso ya te lo contar�.
Yo no le dije nada a mi padre porque no quer�a que se llevara
un disgusto. Adem�s yo hab�a disfrutado mucho mirando y quer�a volver a mi madre
desnuda y chingando.
A partir de entonces me dediqu� a espiarla y a seguirla a
todas partes y as�, con el tiempo me entr� de muchas cosas. Al parecer llevaba
ya bastante tiempo poni�ndole los cuernos a mi padre no s�lo con su ex-jefe sino
tambi�n con otros hombres, cosa nada dif�cil porque mi padre, por su trabajo,
viajaba mucho. Tambi�n me enter� de que mi padre hac�a mucho tiempo que no la
chingaba porque hace ya varios a�os que es impotente y como adem�s viajaba
mucho, estaba sola durante largos periodos y la necesidad de chingar la hab�an
llevado a ser tan puta porque as� pod�a encontrar amantes que le diesen la
cantidad de pija que mi padre ya no le daba. Pero no siempre lo hac�a por dinero
sino que las m�s de las veces lo hac�a por gusto.
En fin, as� descubr� yo lo puta que era mi madre. A partir de
aquel momento la espi� muchas veces pues me excitaba verla coger con otros
hombres y me pajeaba vi�ndola. Mi madre pas� a convertirse en un fetiche sexual
para mi y pasaba los d�as en una calentura constante.
Te sigo contando como continu� lo de mi madre. Como te dije,
una vez que descubr� que mi madre era una gran puta ya no pude descansar m�s
pues el saber lo que era me excitaba una barbaridad y me pasaba todos los d�as
paje�ndome recordando lo que hab�a visto. Me dediqu� a espiarla y as� descubr�
que mi madre se citaba con aquel viejo cabr�n por lo general dos veces a la
semana, que normalmente eran los martes y los jueves, pero a veces hab�a alg�n
cambio y entonces el viejo la llamaba por tel�fono. Yo pronto aprend� a
reconocer sus llamadas por la forma que ten�a mi madre de disimular cuando
contestaba al tel�fono y cuando recib�a una de ellas yo ya sabr�a que al d�a
siguiente habr�a "tomate".
Claro que no siempre pod�a yo escaparme del instituto para
espiarla y entonces pasaba las horas en clase pensando en qu� estar�a mi madre
haciendo y como estar�a chingando. A veces ten�a que ir al lavabo para pajearme
s�lo de lo que me excitaba pensarlo.
Otras veces s� que pod�a escaparme del instituto y entonces
hac�a como que me iba pero al cerrar la puerta de casa me quedaba dentro y me
volv�a a meter en mi cuarto y all� esperaba escondido hasta que viniese el viejo
verde a chingarse a mi madre.
Lo que te voy a contar ahora es una de esas ocasiones en que
s� me pude quedar a espiarla. Ocurri� unos cuantos meses despu�s que la anterior
que te cont� y, en concreto, esta ocasi�n me result� m�s excitante que las otras
porque fue la primera vez que vi a mi madre chingada por dos hombres a la vez.
Te cuento como fue.
Todo empez� con una llamada del viejo por la noche y cuando
mi madre contest� yo ya sab�a que al d�a siguiente iba a recibir visita, lo cual
me alegr� porque pod�a quedarme en casa.
As� que al d�a siguiente hice lo de siempre. Me desped�,
cerr� la puerta de casa fuerte... y me escond� en mi cuarto. Poco tiempo despu�s
llamaron a la puerta. Mi madre sali� a abrir yendo completamente desnuda, pues
el viejo la obligaba a que en su presencia fuera siempre desnuda, lista para
chingar desde el primer momento. As� que mi madre abri� y entr� el viejo...
seguido de otro hombre. Imag�nate que sorpresa me llev� yo. Mi madre tampoco se
lo esperaba porque se qued� un poco sorprendida al verse all� tan repentinamente
expuesta ante los ojos de un desconocido. Pero se repuso enseguida y les hizo
pasar al comedor.
Yo les segu� poco despu�s. All� el viejo le present� a mi
madre al otro hombre. Le dijo que era un directivo de una compa��a con la que
estaban en negocios muy importantes y que esperaba que le diese un "trato
especial". Mi madre lo entendi� enseguida y no opuso ning�n tipo de obst�culo.
Ya te dije que a ella le encantan las pijas sin importar de quien sean.
Entonces mi madre se dirigi� hacia el tipo aquel. Era un
hombre de cuarenta y tantos a�os, un poco gordo y al que le empezaba a faltar el
cabello por la coronilla. Mi madre se arrodill� delante de �l y sin m�s
pre�mbulos le abri� la bragueta y le sac� la pija fuera. El hombre ya la ten�a a
medio trempar y observ� que su pija era de buen tama�o. Seguro que mi madre iba
a gozar. Y as� fue.
Para empezar mi madre se meti� la pija en la boca y le hizo
una buena mamada. Se notaba que estaba dispuesta a hacer un buen trabajo de
boca, no s�lo para que el viejo, que la observaba con atenci�n, quedara
complacido sino tambi�n porque a mi madre le encanta mamar pijas. Chupaba la
pija arriba y abajo a la vez que emit�a frecuentes sonidos de gusto para mostrar
que le gustaba comerse aquella pija. Pero al poco de est�rsela chupando fue el
hombre quien agarr� de la cabeza a mi madre y sujet�ndosela empez� a mover sus
caderas meti�ndole y sac�ndole la pija de la boca. Era como si se chingase a mi
madre por la boca y ella no se resist�a sino que parec�a que le gustase, a pesar
de tener que abrir la boca al m�ximo para aguantar todo aquel pedazo de pija
dentro de su boca.
"�Eso es! �eso es! �le dec�a aquel hombre- �Traga pija,
guarra! �Traga pija!" y ya lo creo que tragaba. Yo estaba como hipnotizado
viendo todo aquello por la puerta entornada y me hab�a empezado a cariciar mi
pija por encima de los pantalones. Siempre me ha puesto de lo m�s cachondo ver
como mi madre se come una buena chorra.
Al poco el hombre empez� a gritar y le hecho toda la guasca
dentro de la boca y por la cara.
Mi madre se fue a incorporar pero el hombre la mantuvo sujeta
y le dijo: "�Qu� haces? Vuelve a pon�rmela dura, puta, que a�n no he terminado".
El viejo que estaba sentado en el sill�n se re�a y le dec�a al hombre. "S�, s�,
aprov�chate, hazle lo que quieras que es toda tuya".
Mi madre sigui� chup�ndole la pija hasta que aquel tipo la
volvi� a tener toda dura y entonces vi como se dispon�an a salir de la
habitaci�n. Me retir� r�pidamente pues casi me pillan. No tuve tiempo de meterme
en mi habitaci�n y tuve que meterme en la cocina. O� como mi madre encend�a el
televisor y lo pon�a bien alto y despu�s sal�an del comedor y se dirig�an hacia
el dormitorio de mis padres. Aquello era a�n mejor para m�, pues el dormitorio
de mis padres ten�a forma de L estando la puerta en el brazo peque�o de la L y
la cama en el brazo largo, que era la habitaci�n propiamente dicha. As� que yo
me situ� en aquel peque�o recodo que era la entrada a su dormitorio y con ayuda
de un peque�o espejo que agarr� en el ba�o pod�a verlo todo.
El hombre aquel hab�a tirado a mi madre encima de la cama y
estaba encima suyo ching�ndosela con fuerza. Mi madre gritaba fuerte. Se notaba
que estaba disfrutando con aquella pija dentro. El hombre no paraba de culearla
y mi madre se agarraba a el con las piernas como si quisiera que le encajara la
pija a�n m�s adentro. Levant� un poco m�s el espejo y pude ver como mientras no
paraba de hundirla la pija en la concha le agarraba las tetas y se las chupaba,
amorr�ndose a los pezones.
La cama de mis padres temblaba por las embestidas que le
estaba propinando aquel tipo a la puta de mi madre pero para ella era mejor as�
pues, por lo que he podido ver, siempre le ha gustado que la chinguen duro, con
fuerza. Sus gritos as� lo demostraban. "�Oh, s�! �Oh, s�! �gritaba- �M�temela!
�M�temela toda dentro! �Hasta el fondo!�M�teme toda tu pija!". Y el hombre la
complac�a taladr�ndole la concha sin parar. Suerte que la televisi�n estaba
puesta muy alta.
Entonces cuando llevaba un buen rato cule�ndola as�, el
hombre le sac� la pija de la concha y agarrando a mi madre la hizo voltearse y
ponerse a cuatro patas sobre la cama.
"Ahora puta, te voy a dar por el culo, que me han dicho que
tambi�n te gusta" le dijo. Y el viejo que estaba a un lado se ri� y dijo: "Oh
s�, ya lo creo que le gusta. M�tesela en el culo, m�tesela vamos, ya ver�s como
disfruta".
El tipo aquel le abri� los cachetes del culo a mi madre, se
chup� dos dedos y empez� a met�rselos dentro mientras mi madre gem�a y se
remov�a. Despu�s se escupi� sobre la mano varias veces y se la frot� sobre la
pija. Entonces agarr� a mi madre por las caderas y empez� a meterle la pija a mi
madre en el culo. Mi madre se quej� un poco pues aquella pija era bastante m�s
grande que la del viejo y le estaban metiendo esa pija en el culo a lo vivo casi
sin lubricaci�n pero el t�o no hizo caso de sus quejidos y sigui� meti�ndosela
poco a poco. Entonces, cuando tuvo toda la pija metida dentro del culo de mi
madre empez� a chingarle el culo cada vez m�s r�pido, con m�s fuerza. Mi madre
no tard� en pasar de los quejidos a los gemidos de gusto.
El tipo, al ver que mi madre respond�a de aquella forma
sigui� ching�ndole el culo a�n con m�s fuerza. El viejo, que estaba a un lado
haci�ndose una paja le dijo: "�Lo ve? Ya le dije que a la muy puta le gustaba
por el culo". El tipo al ver que el viejo se la estaba pelando le dijo: "Pero no
se quede ah�, venga y m�tasela usted tambi�n. Dele usted tambi�n, dele". Y
entonces el viejo se situ� delante de mi madre y le meti� su pija en la boca,
que mi madre acept� sin rechistar.
No me lo pod�a creer �Qu� cuadro! Mi madre estaba siendo
chingada a la vez por delante y por detr�s, por la boca y por el culo. Tuve que
hacer un esfuerzo para no correrme all� mismo de puro excitado que estaba.
El viejo aguant� poco y se corri� pronto ech�ndole toda su
guasca dentro de la boca. Era la segunda raci�n de lechada que se tragaba mi
madre en el mismo d�a pero no le import� y se la trag� toda con el mismo agrado
con que se trag� la primera.
Entonces el viejo se retir� a un lado a observar como el otro
tipo segu�a d�ndole por el culo a mi madre. Mi madre, ahora que ten�a la boca
libre de pija volvi� a gritar como una loca. Gritaba cosas como "�S�! �S�! �S�!"
y "�M�s! �M�s! �M�s!" y �Sigue, sigue amor m�o! �No pares! �No pares! "
mezcladas entre gritos y gemidos. Estaba como ida de lo mucho que gozaba.
El tipo aquel sigui� ching�ndole el culo un rato m�s con
mucha fuerza y entonces se par� y peg� un grito. Se estaba corriendo dentro del
culo de mi madre. Se estuvo un rato a�n con la pija all� metida y entonces se la
sac�. Dej� el espejo y me asom� un poco con mucho cuidado. Fue s�lo un segundo
pero pude ver que mi madre ten�a el agujero del culo todo abierto y rezumando
leche.
R�pidamente me retir� a mi cuarto. Los dos hombres a�n
tardaron un rato en irse, tiempo que yo aprovech� en hacerme un par de pajas
pues estaba excitad�simo. Aquella fue la primera vez que vi a mi madre chingar
con dos hombres. La muy puta goz� como una loca. Aquel hombre volvi� a visitarla
algunas veces m�s pero s�lo, sin el acompa�amiento del viejo. No ven�a muy
frecuentemente porque era de otra ciudad pero cuando ven�a a nuestra ciudad por
negocios aprovechaba para hacerle un visita a mi madre y echarle unos cuantos
polvos y ella no le cobraba nada., se ve que le gustaba como la chingaba ya que
ten�a una buena pija.
Aquella no fue la �nica vez que el viejo apareci� acompa�ado.
Siempre que el muy cabr�n deb�a estar a punto de ultimar alg�n negocio y ten�a
alg�n cliente al que quisiera complacer se lo tra�a a casa para que se chingara
a mi madre y ella deb�a dejarse meter la pija por quien quiera que fuese. Si he
de decir la verdad, jam�s tuvo ning�n reparo en hacerlo.
Claro que no siempre eran tipos bien dotados, la mayor�a de
las veces que pude ver yo casi siempre eran viejos verdes de la edad del ex-jefe
de mi padre o m�s viejos a�n, pues los due�os de grandes empresas no suelen ser
j�venes. A m� me encantaba verla chingada por aquellos viejos caducos porque
sol�an ser muy viciosos y con ganas de joda y le met�an la pija por todas
partes, por la boca, por la concha, por el culo y tambi�n por entre las tetas.
Con todo aquello, una gran cantidad de hombres se chingaron a
mi madre espaldas de mi padre. Mientras �l andaba trabajando o de viaje ella se
estaba de joda con todos aquellos hombres y nadie sospech� nunca nada pues mi
padre estaba mucho fuera y mis hermanos eran a�n relativamente peque�os as� que
mi madre no ten�a problemas en seguir vi�ndose con el viejo o con otros hombres.
S� s� que corrieron rumores por el edificio donde viv�amos e incluso s� que
algunas vecinas apodaban en secreto a mi madre "la mamona", apodo que en mi
opini�n le encaja perfectamente, pero ninguno de aquellos rumores lleg� jam�s a
oidos de mi padre y yo tampoco dije nada as� que pude seguir espi�ndola sin
ning�n problema y as� ha seguido siendo hasta hoy.
Si les interesa saber m�s de la historia de Ricardo, o que
intercambiemos relatos similares, mandenme un e-mail.