Querido amigo Raymond: Te escribo
este e-mail para expresarte lo que lamentablemente no pudimos (ni podemos,
por ahora) hablar personalmente. Los días siguientes a que me botaste
de tu casa, me sirvieron para pensar y poner todos mis sentimientos en
claro.
Creo que debo comenzar por algún
sitio (no sé muy bien como) y recordar lo que hemos pasado y vivido
juntos desde pequeños. Cuando nos alistamos en el ejército
por la pelazón que teníamos, y las borracheras que disfrutábamos
juntos con los otros panas. Conoces más de mi familia y yo de la
tuya que cualquier otro amigo tuyo o mío. Siempre compartimos lo
poco que teníamos hasta el año pasado. Poco a poco te alejaste
y cuando me llamaste para ir a "tu nueva casa" a instalar el
quemador, pero al ver cómo y con quién vivías, quedé
tan sorprendido que casi rayaba en la rabia.
No es que no supiera que eras gay
porque realmente no me importaba, pero que vivieras con dos al mismo tiempo
fue lo que me sorprendió. No sé si fue envidia o celos, pero
me afectó mucho que fueras tú y no yo quien disfrutara la
buena posición económica y a dos personas que estuvieran
a la vez, siempre pendientes de ti, además de la compenetración
que tienen los tres. Lo de la parte sexual, lo comprendí luego y
hasta te admiro por haberte dado cuenta primero que yo cuál era
tu camino. Por eso, cuando comenzamos a besarnos, algo dentro de mí
despertó y se rompió al mismo tiempo. Estaba tan, pero tan
caliente y sorprendido que algo así me sucediera ya que nunca antes
había sentido esto, que me importó un bledo que fueras mi
mejor amigo, mi pana de toda la vida, solo quería penetrarte y satisfacer
mi instinto animal. Tu culo, al tenerlo en mi boca me supo a sexo y fue
entonces cuando supe que no tendría regreso. Y aunque te traté
como una puta mientras tirábamos por primera vez, era mi ultima
barrera para evitar lo inevitable. Mientras te cogía y apretabas
mi güevo con tu culo entregándote a mí, me di cuenta
todo el tiempo que había perdido, lo cual juré en ese momento
dentro de la excitación que no volvería a pasarme. Después
de acabar ya estaba dispuesto a hacerlo de nuevo contigo y fue cuando tus
amigos nos encontraron. Te fuiste a tirar con ellos sintiéndote
culpable sin importarte yo para nada. Eras de ellos y jamás serías
para mí.
Fue tan excitante ver tu cara de
dolor y de entrega con Héctor y Domingo, a pesar que ambos parecían
castigarte por haber tirado conmigo. Cuando te colocaron las pinzas en
tus pezones y te dieron nalgadas hasta dejarte el culo rosado, en lugar
de sufrir lo disfrutaste porque creo habías comprendido que los
irrespetaste. El mirar como te cogían y mamabas a la vez, fue lo
que me hizo pensar que quería estar en tu lugar. Además si
pensé en algún momento que conmigo habías tenido buen
sexo, ese pensamiento se me borró al verte con tus amantes.
Fue cuando Héctor me invitó
a participar, que empecé a tratar de sacarte del juego. Mientras
te cogí por segunda vez, lo único que quería era separarte
de ellos, mas cuando sentí la verga de tu amante dentro de mí
ya tu no me importabas sexualmente sino el semental que me cogía
con fuerza, si seguía penetrándote era sinceramente por la
excitación de tener a Héctor dentro de mí.
Luego, mis tiradas a solas con Héctor
y Domingo (y también por separado) donde me cogieron una y otra
vez y acababa solamente pensando que ya no era virgen y que podían
utilizarme cuando y como quisieran. En verdad lamento haber actuado como
lo hice. Pero lo que trato de explicarte es que fue una reacción
completamente animal, la cual fue para mi incontrolable pero que ahora
puedo poner en perspectiva. De todas maneras no hubiera podido lograr nada
porque la relación de ustedes tres está por encima de toda
intriga de cualquier otra persona. Además, al enamorarme de uno
de ellos (Héctor), ponía fin a cualquier posible relación
de trío con los dos.
Cuando me botaste de tu casa, yo
ya sabía que estaba todo perdido por eso ni siquiera busqué
el apoyo de tus amantes. Pero te aseguro que todo está superado
de parte mía.
Si algún día pueden
perdonarme, y en especial tú, búscame que ahora extraño
al Raymond amigo.
Tu pana Andrew
PD: Mi tía Juana cumple años
el sábado, sería ideal si fueras y nos reunimos a tomar cerveza
como antes.
Tower