
Hola, primero quiero presentarme, mi nombre
es Mar�a Victoria y cari�osamente me dicen Mavi; tengo 40 a�os, ya casi los
cumplo en pocos d�as, vivo en una peque�a y muy bonita ciudad, en Ecuador. Soy
Ingeniera Comercial y trabajo en una empresa que se dedica la confecci�n de
calzado. No soy muy alta, m�s bien de estatura normal, y soy viuda con un hijo
de 23 a�os, que se llama Marco. Qued� viuda cuando mi hijo ten�a 14 a�os, y
desde ese instante, le agradec� a la vida por la muerte de mi energ�meno marido.
Desde entonces no he tenido nada serio, s�lo dos o tres escapaditas con un amigo
de la escuela y tambi�n casado. �Ah, y mis habituales masturbaciones cada dos o
tres d�as!, si el tiempo y el cansancio me lo permiten, claro.
Quiz� se preguntar�n por qu� escribo esto,
pues es una locura. Recurro siempre al correo electr�nico y al Internet, para
los negocios de la empresa, y este domingo, tuve que ir a trabajar por
situaciones de laborales, y en la tarde luego de terminar de enviar correos a
los proveedores, entr� a altavista.com y escrib� incesto en su buscador, y
me envi� a esta p�gina, y al abrirla, encontr� relatos incestuosos; realmente me
puse muy contenta al saber que hab�a alguien m�s en mi situaci�n y por lo que
pude observar, existen muchas mujeres en como en mi caso, lo que ha hecho que me
quite un gran peso de encima porque me sent�a un bicho raro.
Los relatos me excitaron de una manera
tremenda, al grado que me parecieron siglos los 30 minutos que separan mi
trabajo de mi casa, y sin nada de pre�mbulos y casi sin quitarme la ropa, tuve
un rico s�per encuentro sexual con Marco, mi hijo. Esto que estoy escribiendo
nadie lo sabe, pues todos creen que somos madre e hijo, incluso �l tiene una
novia; es una chica muy bonita tiene 18 a�os y ha empezado a estudiar la misma
carrera que mi hijo, la Ingenier�a Civil. Nadie sabe nada de lo nuestro y me voy
a atrever a cont�rselos, pues el anonimato ayuda, �cierto?, y m�s que eso, la
represi�n de no poder cont�rselo a nadie, y esto es un volc�n que debe explotar
y eso estoy haciendo.
Voy a contar de c�mo empez� esta relaci�n
de madre-hijo. Empez� hace ya cuatro a�os, cuando mi Marco cumpli� 19 a�os; en
realidad inici� tiempo atr�s, cuando encontr� un calz�n m�o fuera del cesto en
que siempre pongo mi ropa interior, me llam� la atenci�n que estuviera tirado a
un lado, lo tom� y estaba h�medo, no sab�a por qu� y cuando lo ol� y pude
percibir el olor del semen, me asust� hasta la locura, sal� corriendo tras �l,
que lo hab�a encontrado en las escaleras, pero no pude alcanzarlo. No pod�a ser
otro quien hab�a depositado su carga seminal en mi ropa interior, m�s que �l;
estuve furiosa, creo que lo hubiera abofeteado para luego preguntarle.
Llor� como una tonta. Era viernes as� que
hab�a una buena dotaci�n de pantaletas y brasieres en el cesto; hurgu� en �l y
pude encontrar huellas de semen tanto en mis calzones como en mis sostenes y
medias; �no pod�a ser, mi hijo se masturbaba con mi ropa interior!... Mientras
revisaba las prendas pude sentir claramente como se mojaba mi pantaleta; sacud�
mi cabeza, �eso no pod�a estar pas�ndome, me excitaba el olor del semen de mi
hijo!... Me lo imaginaba con mis prendas interiores en sus manos, oli�ndolos y
restregando su verga en ellos hasta terminar lanzando su chorro espeso en mis
prendas. �Era la locura!, trat� de evitar esos negros pensamientos, y
desnud�ndome, entr� a darme una ducha bien fr�a, con la idea que eso me
tranquilizara, tanto mi rabia como la excitaci�n que sent�a. Pero estaba
demasiado excitada, y termin� paje�ndome como loca.
Cuando Marco regres�, casi a las once de la
noche, yo hab�a estado esper�ndolo en la sala con la sola idea de reclamarle,
pero me hab�a dormido; cuando me despert� con un beso en la frente, lo abrac� y
no le dije nada, desde ese d�a empec� a mirarlo con otros ojos. �C�mo hab�a
crecido!, sus m�sculos marcados, lo alto que estaba, su bigote peque�ito, su
pene que se adivinaba bajo sus pantalones� �era una locura, era mi hijo y lo
hab�a empezado a ver como un hombre!
Llegaba de mi oficina entre las 5 y las 6
de tarde, y ya ten�a la pantaleta toda mojada por mis fluidos y orines; me
tumbaba sobre el sof� y con la mano metida entre las pantimedias y el calz�n, me
masturbaba pensando en mi hijo, pensando en c�mo �l iba a disfrutar de mis
olores y fluidos impregnados en mi pantaleta; terminaba mi sesi�n masturbatoria
y sub�a a mi habitaci�n y me quitaba el calz�n y secaba mi h�meda vagina con mi
misma prenda para que quedara a�n m�s olorosa; la doblaba bien y la dejaba en el
cestito. Marco indudablemente la tomaba mientras yo preparaba la cena y se la
llevaba a su dormitorio. Me acostaba r�pido y me hac�a la dormida, para luego
levantarme e ir sin hacer ruido hasta la puerta de su cuarto; como duermo
solamente en camis�n me hac�a unas tremendas pajas oy�ndole gemir�
Al d�a siguiente, le daba su desayuno y
luego de que se iba, sub�a por mi premio, mi pantaleta, llena de su semen; y
lamiendo y oliendo mi prenda, me masturbaba otra vez� Contar� algo m�s de lo que
fue sucediendo, en secuencia quiero decir. Poco a poco fui compr�ndome ropa
interior m�s sexy, pues hasta ese tiempo s�lo ten�a calzones de algod�n de esos
formales que le llegan a una hasta la cintura y le cubre todo el trasero; me
compr� tanguitas y pantaletas en varios colores y brasieres que casi no cubr�an
mis abultadas tetas; mis pajas se hac�an m�s frecuentes, hasta en la oficina me
masturbaba. El trabajo se volv�a cada vez m�s pesado pues me pasaba la mayor
parte del tiempo fantaseando con mi hijo y en c�mo �l se sacaba la leche con mi
ropa interior.
Empec� a usar camisones m�s transparentes y
no usaba sost�n durante los fines de semana en que est�bamos en casa; y as�,
Marco pod�a verme a sus anchas; sus ojos se le sal�an de las �rbitas cuando
disimuladamente me alzaba el camis�n o la falda, tipo oficinista ce�ida y alta
hasta medio muslo, con el pretexto de rascarme una supuesta picaz�n. Un lunes me
atrev� a ir m�s all� y ese d�a no dej� mi ropa interior en la cesta de la ropa
sucia, sino que escond� mi ropa bajo su almohada. Mientras preparaba la cena,
o�a movimientos muy bruscos en el segundo piso en donde est�n las rec�maras,
sonre� pensando en que estar�a como loco buscando sus fetiches. Baj� a cenar
algo agitado pero no le dije nada, lo bes� en la boca como siempre, un beso
r�pido, m�s que un beso una caricia. Luego de cenar me sent� en la computadora a
realizar algunas tareas pendientes de la oficina, y ca� en cuenta que Marco me
observaba muy atento.
Mira, en casa hay un estudio que da hacia
el comedor y tiene un barandal muy fino, as� que si una persona se pone en un
lugar conveniente en el comedor, puede ver desde ah� y tranquilamente la parte
inferior del escritorio en donde est� la computadora. Una ola de fr�o me corri�
por el cuerpo y mi mente analiz� la situaci�n, siempre que estaba en el
escritorio, mi hijo se pon�a en el comedor a realizar tareas o a escribir...
�Ten�a que enterarme que tanto se ve�a!, as� que baj� al comedor y le ped� que
fuera por unos cigarrillos hasta la tienda de la esquina, se fue y me puse en la
misma posici�n de �l y claro, se ve�a la silla del escritorio�
Salt� de la alegr�a, ten�a �l una vista
perfecta de mis piernas y si las habr�a, de mis pantaletas� Tom� conciencia de
c�mo me sentaba y claro, tengo la costumbre de sentarme con las piernas
abiertas. Cuando sent� que abr�a la puerta sub� y me acomod� en la silla, dej�
los cigarrillos a mi lado y volvi� a su sitio. Encend� uno y cruc� mis piernas,
no pod�a ver lo que hac�a pues el monitor me tapaba la visi�n, y empec� a
teclear mientras abr�a mis piernas m�s de lo normal para permitirle una mejor
visi�n. �Estaba seduciendo a mi propio hijo!...
De vez en cuando me acariciaba los labios
vaginales por sobre el calz�n y tiraba de �l descubriendo mi rajita llena de
vellos ensortijados, ten�a los labios muy mojados e hinchados, deseaba una verga
dentro de m� Guard� lo que hab�a hecho, apagu� la computadora y me fui a mi
dormitorio; �l asegur� la casa y subi� r�pidamente. Desde la puerta me dio las
buenas noches y sent� el portazo de su cuarto, sin duda estaba algo encabronado.
Esper� un prudente tiempo y suponiendo que estar�a masturb�ndose como un loco,
por supuesto recordando la visi�n que le hab�a proporcionado, me fui resuelta a
su dormitorio. Cuando abr� la puerta trat� de ocultar su verga con las s�banas y
haci�ndose el sorprendido me pregunt� que quer�a, no respond� nada y me acerqu�
a su lado, le di un beso en la frente, caliente por la excitaci�n, met� mi mano
bajo su almohada y saqu� mi pantaleta, el brasier y mis medias, puse todo sobre
su pecho y le dije:
-��������� Creo que esto te hace
falta, disfr�talos-
Me mir� con unos ojos enormes por la
sorpresa, y trat� de decirme algo, coloqu� mis dedos sobre su boca y sal�
presurosa a mi cama, en donde me masturb� tres veces hasta quedar dormida. La
ma�ana siguiente, martes, mientras desayun�bamos, Marco no alzaba sus ojos de
sobre la taza de caf� mientras yo segu�a como si nada hubiera pasado, haciendo
bromas y d�ndole pataditas por debajo de la mesa. Se ve�a muy azorado y supongo
que con mucha pena, me dio el acostumbrado beso en los labios y sali� para la
Facultad. Antes que saliera de la casa lo alcanc�, lo abrac� muy fuerte y le
dije:
-��������� �Papito, no te sientas
mal, mi rey; de ahora en adelante ya no tendr�s que tomar mis prendas interiores
a hurtadillas, yo misma te las dejar� bajo tu almohada!... -, y fui m�s all� -Y
si quieres algo en especial, s�lo d�melo tesoro, as� que disfruta el momento y
no pienses que hay algo malo en lo que hacemos. Hoy me pondr� el conjunto de
ropa interior negro-, �l en silencio, se fue a la Universidad y yo, sub� a mi
habitaci�n... Llegu� muy agitada, me sent�a mal, llor� como una est�pida� Me
vest� y sal� al trabajo.
Esa noche Marco ten�a otra actitud frente a
m�. En la cena me sent� junto a �l, (siempre cen�bamos frente a frente), no
comentamos nada de lo ocurrido luego, fui a la computadora y �l se qued� donde
siempre, para mirarme. No me hab�a quitado la ropa desde que hab�a llegado del
trabajo y abr� bien mis piernotas para que pudiera deleitarse con ellas,
enfundadas en las medias y en el fondo de mi entrepierna, una tanga negra. A las
once de la noche, le dije que asegurara la casa y fui a mi cuarto. Pas� como de
costumbre a darme las buenas noches, esper� un prudente tiempo me quit�
solamente la blusa y sin ella, con el brasier puesto, me fui a su dormitorio;
cuando entr� me qued� mirando sorprendido, y le dije:
-��������� Lo prometido es deuda-,
y sin m�s me quit� el sost�n dejando mis senos al aire con los pezones bien
erguidos por la excitaci�n.
Tir� el sost�n sobre su cama, levant� mi
corta falda y fui quit�ndome las medias, agach�ndome mucho y dej�ndole
contemplar mi redondo trasero; me las quit� de los pies y se las tir� a la cara.
�l segu�a asombrado por lo que ve�a, me tocaba quitarme la tanga. Me arremangu�
la falda, mis blancos muslos quedaron ante �l, mi pubis se ve�a abultado por lo
apretado de mi tanga negra, la cual me la fui quitando despacio, pero justo
cuando ya se ve�an mis pelitos, me di la vuelta y le regal� una panor�mica de lo
nalgona que estoy. Con esa dosis de mi trasero y sin bajarme la falda que ten�a
alzada hasta la cintura, me acerqu� a �l y se la puse en la cara, obvio que su
mirada se centr� en mi afelpado tri�ngulo. Le di un beso y sal� sintiendo su
mirada clavada en mi culo, que con la falda arremangada, se mostraba muy
imp�dico y parado, por los tacones alt�simos que calzaba.
Desde la puerta le lanc� un beso y lo
�ltimo que le dije fue que dejara por la ma�ana en la cesta toda mi ropa y cerr�
la puerta. A la ma�ana siguiente, Marco entr� como a las 6:30, me despert� el
ruido de la puerta, se acerc� a m� me dio un beso, se retir� hasta la cesta de
ropa y dijo:
-��������� Voy a poner esto aqu�,
�si?-
-��������� No-, dije r�pidamente; -
tr�eme eso ac�-
-��������� Pero es que� -, no le
dej� terminar y volv� a sentenciar:
-��������� TRA�LOS AC�-
Un poco apenado se acerc� y me los estir�,
�que emoci�n! Debi� haberse hecho por lo menos una docena de chaquetas, las
medias estaban muy h�medas al igual que el resto de las prendas; las tom� y me
las llev� a la nariz:
-��������� ��Pero que haces
mam�?!-, me replic�.
-��������� Nada-, le respond�; -a
ti te gustan mis olores, pues a m� me gustan los tuyos. �Lo disfrutaste?-
-��������� �Estuvo muy bien!-, gir�
y sali� raudo de la habitaci�n.
Sent�a el aroma de macho en mis prendas
interiores. Mi vagina estaba tan lubricada que las piernas se resbalaban entre
s�. Ni siquiera pude ponerme la mano sobre el cl�toris cuando sent� la catarata
de mi orgasmo... Fue fabuloso, pero me sent�a mal, me estaba masturbando oliendo
el semen de mi hijo, y me calentaba el hecho de haberme exhibido. �Era una puta
con todas sus letras en may�sculas!
Baj�, desayunamos juntos y se fue. Esa
noche yo ten�a un trabajo enorme, pues se acercaba fin de semestre y hab�a de
presentar cuentas de la empresa, as� que llegu�, me quit� la blusa y falda del
uniforme, qued�ndome con brasier, pantaletas y medias, me puse un camis�n
encima, sandalias y me sent� a la computadora despu�s de preparar la cena. Marco
lleg�, me bes� igual que siempre y le indiqu� que la cena estaba lista. La
calent� me trajo la m�a al escritorio y fue a ubicarse en su sitio favorito.
Tanto era el trabajo que ni me acordaba que �l estaba all� y que deb�a haberme
estado observando.
Ser�an las 11:30 cuando se acerc�, me dio
un beso y me dijo que se iba a dormir, acarici� sus manos le di un beso y volv�
a lo m�o. No s� cu�nto tiempo pas� cuando escuch� su voz dici�ndome que YA SE
IBA A DORMIR; le lanc� un beso en se�al de despedida y volv� a mi trabajo, volv�
a o�r lo mismo y ah� record� mi promesa de darle yo misma mis prendas �ntimas.
Hac�a fr�o, as� que le ped� que me trajera un chal para cubrirme los hombros.
Cuando regres� terminaba yo de quitarme las pantaletas y la intercambi� por una
leve colcha que tra�a en sus manos.
-��������� Gracias papacito, hace
fr�o-
-��������� Si mam� hace mucho fr�o,
no trabajes hasta muy tarde. �Ah, y gracias!-
-��������� Si perdona, por estar
metida en esto, no me acord� de lo tuyo, seguro que estabas esperando y no me
dec�as nada-
-��������� Ay mami, me da pena-
-��������� Bueno, pero ya los
tienes en tus manos as� que ve y m�nchalos con tu rica lechita-, no me dijo nada
y segu� en el trabajo.
No hab�an pasado ni veinte minutos, cuando
se present� de golpe a mis espaldas y me entreg� mis prendas �ntimas.
-��������� Est� caliente a�n mam�,
pens� que as� lo quer�as-, me qued� muda y lo vi alejarse.
Era cierto, hasta me manch� la mano; parece
que se hab�a pajeado en la puerta pues a�n estaba caliente. Apagu� la
computadora como pude y sal� disparada a mi habitaci�n, all� me tumb� sobre la
cama y mientras lam�a la parte del dorso de mi mano que hab�a quedado impregnada
de semen, restregaba mi pantaleta con furia sobre mis labios vaginales tratando
de mancharlos con su lechita que desaparec�a absorbido por los tejidos de mis
prendas y por mi ensortijado pubis. Intu� que mi hijo estaba tras la puerta de
mi rec�mara, oyendo a la puta de su madre berrear como perra en celo, as� que
aument� de tono mis gemidos y me vine entre gritos de morbo y felicidad. Me
qued� atontada por lo intenso de mi orgasmo, despu�s de cinco minutos, me
levant� y camin� al ba�o a asearme, cuando regres� a mi cama Marco abri� la
puerta.
-��������� �Qu� tal mami?-,
tartamudeando le respond�:
-��������� Riqu�simo mi vida,
gracias ha estado muy bien-, cerr� la puerta y se fue.
El trabajo avanzaba bien pero yo pod�a
concentrarme en lo que hac�a, hasta me llamaron la atenci�n pregunt�ndome si me
sent�a enferma. Jueves, qu� jueves. La PC de la oficina se par� por un maldito
virus, menos mal que ten�a casi todo respaldado en mi casa, as� que sal� a
mediod�a a trabajar all�. Me quit� la ropa totalmente y s�lo me puse una batona
larga y con una abertura en la parte del centro, y a trabajar se ha dicho. Marco
lleg� como a las diez de la noche, muy tarde, me dijo que le hab�a ido mal en un
examen y que se pondr�a a estudiar pues ten�a otro el viernes.
-��������� Si cari�o le dije, a mi
tambi�n me fue mal-
-��������� Mam� es que... �
-��������� �Si mi vida?-
-��������� Es que no puedo
concentrarme, podr�as este�este... prestarme digo�si no es mucho pedir-
-��������� �Qu� papito?-
-��������� Tus� -
-��������� �Ah, si!... Est�n sobre
mi cama, y luego d�jalos ah� mismo para m�, �si?-
-��������� Claro mamita-, me bes� y
segu� trabajando.
Me acost� como a las tres de la ma�ana, muy
cansada que casi ni tom� en cuenta mis chorreantes prendas. Son� el despertador
como a las siete, salt� de la cama y corr� a despertar a mi hijo. Desnudo y
medio dormido se meti� a la ducha, y como me hac�a pip�, me sent� a orinar
mientras se ba�aba. �Qu� excitada me sent�a!, estaba muy c�moda meando en el
ba�o del cuarto de mi hijo mientras se ba�aba, me parec�a muy normal. Termin� y
sal� a prep�rale el desayuno. En el trabajo se complicaron m�s las cosas, los
accionistas quer�an un reporte completo y entre esto y lo otro llegu� a casa
como a las doce de la noche. Previamente le hab�a llamado a mi hijo para
avisarle y de paso preguntarle c�mo le hab�a ido en el examen, me dijo que bien
pero que hab�a sido muy largo.
Llegu� y fui directamente a su cuarto lo
encontr� dormido hab�a un plato sobre su mesita de noche, mi rey hab�a cenado
s�lo. Cuando encend� la luz, casi me caigo de espaldas, ten�a una tanguita m�a a
medio muslo, su verga estaba fl�cida pero era muy bonita, era la primera vez que
la ve�a, su mano sosten�a mi brasier. �Qu� cuadro m�s cachondo! Empec� a
chorrearme como una puta, me acerqu� m�s para poder ver mejor y hasta lo toqu�
un poquito; mis manos sudaban mi respiraci�n era entrecortada y el coraz�n
parec�a quer�rseme salir del pecho.
Levant� mi falda, me baj� las pantimedias
junto con el calz�n y me masturb� ah� mismo como loca, gimiendo duro como para
despertarlo; afortunadamente ni el grito que di al terminar lo despert�. M�s
calmada tropec� en sus pantalones y casi me caigo, vi sus ojos muy abiertos
cuando me descubri� con la falda levantada, las medias y el calz�n a media
pierna, se dio cuenta que ten�a mi tanga puesta y trat� de taparse, balbuceando
le dije:
-��������� Ven�a a verte y a
dejarte lo que te promet�-, y con toda mi puter�a, termin� de quitarme mis
prendas.
Lo bes� dej�ndolas sobre su pecho, y al
inclinarme a besarlo, me subi� un no s� qu�, tal vez el olor de vagina o del
calz�n era muy fuerte, as� que volv� a tomar mi ropa interior y �l me dijo:
-��������� �No me los vas a dejar?-
-��������� Es que... huelen muy mal
he estado todo el d�a con ellos y huelen a tigre-
-��������� Mejor mami, as� me
gustan m�s-, y se toc� la verga.
-��������� Bueno, est� bien-, le
dije. -Hasta ma�ana-
Cuando sal�a su voz me detuvo:
-��������� Espera mamita-
-��������� �Qu�?-, respond�.
-��������� Te falta el brasier-
-��������� Ah, se me olvidaba-
Me abr� la blusa para quit�rmelo y lo vi
con mi calz�n en la mano izquierda peg�ndolo a su nariz y con la derecha
haci�ndose una chaqueta rapid�sima. Mis senos oscilaron inquietos al quedar al
quedar al aire libre.
-��������� Ponlo aqu�-, me grit�
mirando su verga.
Le acerqu� mi prenda sin dejar de mirar esa
verga como hipnotizada, y en eso solt� el primer chorro de caliente y espesa
leche, parte me ba�� la mano, el siguiente cay� en la copa del brasier, as� como
el posterior chisguete� Yo parec�a aut�mata, con la falda levantada mostrando mi
peluda vagina y mis tetas con los pezones erectos y duros.
-��������� Gracias mam�-, dec�a
Marco con la voz entrecortada. Sal� del trance.
-��������� No es nada mi vida, �lo
disfrutaste?-
-��������� �Uy!...
-��������� Pues me alegro-, le
quit� el brasier para llevarme mi premio.
-��������� Espera mamita-, tom� mi
pantaleta y se limpi� la verga y me la entreg�.
Sal� cerr� la puerta y mi boca se dirigi� a
mi mano derecha que ten�a el primer chorret�n de leche, la sorb�, la lam� y me
la tragu�; nunca hab�a probado el semen y era delicioso, pues a�n estaba
caliente. Corr� a mi cuarto, me tumb� y me masturb� hasta quedarme dormida.
Al despertar estaba a�n vestida como la
noche anterior, la falda levantada y las tetas al aire; Marco estaba parado
frente a m� mir�ndome.
-��������� Hola cari�o-, trat� de
taparme pero era imposible, estaba hecha un nudo.
Opt� por levantarme y me encerr� en el
ba�o, ten�a la vejiga llena; me sent� a orinar y Marco entr� al ba�o.
-��������� �Si mi rey?, �quer�as
algo?-, le dije mir�ndolo a los ojos y a�n sentada en la taza.
-��������� Mami, lo que pasa es
que.... �
-��������� �Qu� papito?-, contest�
cuando un chorro potente de orina incontenible sal�a de mi meato y se estrellaba
contra las paredes del sanitario.
-��������� No, no es nada mami-, y
sali�.
Me met� a la ducha y cuando baj� a preparar
el desayuno, le encontr� muy atareado en la cocina, hirviendo leche y preparando
unos huevos con jam�n; hab�a pan caliente sobre la mesa y otras cosillas m�s.
-��������� �Guau, mami!... �Qu�
bien est�s!... Ven est� listo todo-, y se�al� la mesa.
Me hab�a puesto un mini vestidito color
negro que me llegaba hasta m�s arriba de medio muslo, aqu� en mi pa�s llaman a
eso CANESUU (no s� si est� bien escrito o no), es decir; es como una gran
campana en la parte de abajo del vestido y en la superior muy ce�ido. No me
hab�a puesto medias y tra�a un calz�n blanco y sin brasier. Lo bes� y girando
r�pido para levantar el vuelo del vestido me sent� frente a la taza de humeante
leche con chocolate, �Seguro, que ya, me vio las pantaletas�, pens�.
Mientras desayun�bamos re�amos de todo pero
no toc�bamos para nada los incidentes de los d�as previos. Pero me atrev� a
preguntarle.
-��������� Hijo, �qu� es lo que
quer�as preguntarme en el ba�o?-
-��������� Bueno mam�, no era
precisamente una pregunta, era que� Bueno yo� Quer�a saber si podr�as... -, y
call�.
-��������� �Qu� papito? Yo te dije
la otra vez que me pidieras cualquier cosa, lo que fuera, �o no es as�?-
-��������� Si mam� pero no s� como
ped�rtelo... �
-��������� Bueno dilo ya que me
tienes en ascuas... �
-��������� Quer�a pedirte que me
dejaras ver� -
-��������� �Que cosa mi rey?...
�Desnuda?, si casi ya me has visto as�-, le dije.
Mi alma se contra�a de la emoci�n pensando
en lo que me pedir�a, pero, �ser�a capaz de cumplirle?
-��������� Pues quer�a saber si me
dejar�as verte, es que no s� como es la vagina de una mujer... -, me solt�.
-��������� �Ah, era eso!... �No has
visto revistas o pel�culas en donde las muestren?-
-��������� Si pero no es lo mismo,
nunca he visto nada en vivo-
-��������� Est� bien hijo, pero
vamos a la sala-
Despu�s de desayunar, tom� de la mano a
Marco y caminamos; contoneaba mis nalgas como nunca; llegamos y me sent� en el
sill�n, alc� mi vestido y me quit� el calz�n que ya estaba s�per lubricado, abr�
mis piernas y mis labios hinchados se abrieron.
-��������� �Ven ac� y arrod�llate
para que puedas mirarme toda!-, le dije.
Presto y sol�cito lo hizo, mi coraz�n no
cab�a en el pecho le iba a mostrar mi vagina a mi propio hijo. Saqu� fuerzas no
s� de d�nde, me abr� los labios de mi puchita y �l abri� los ojos
desmesuradamente.
-��������� �Ves?-, le indiqu�. -Es
as�, abierta, y aqu� es donde las mujeres sentimos m�s placer-, dije mostr�ndole
el botoncito o la pepita del placer.
-��������� Mam�, �y c�mo hacen las
mujeres para masturbarse?-, pregunt�.
-��������� �Quieres que te
muestre?-
-��������� Si mamita, estoy loco
por saberlo-
-��������� Pero hay dos
condiciones� -
-��������� �Cu�les, mam�?-
-��������� Primero, que nada de
esto se sepa-
-��������� Si� -
-��������� Y segundo, que cuando
quieras saber m�s, me lo pidas sin rodeos. Quiero que aprendas antes de tener
relaciones con cualquier chica, �ok?-
-��������� Est� bien, mam�-
Empec� la tocarme el pubis pasando mis
dedos por mis vellos, fui bajando luego a mis muslos por la parte interior para
pasar luego a tocarme los labios vaginales muy suavemente. Marco no perd�a
detalle de aquello, me levant� ante su incr�dula mirada de asombro y me quit� el
vestido, qued�ndome totalmente desnuda pues no ten�a brasier. Volv� a sentarme y
continu� con mi estimulaci�n, mientras el dedo medio de mi mano derecha volaba
entre los labios de mi cuevita toc�ndome el cl�toris, mi izquierda estrujaba mis
senos. No pasaron ni dos minutos y me vine tensando mis piernas, fue un orgasmo
fenomenal. Cuando recobr� el aire y la conciencia me sent� muy mal, me sent�
avergonzada haberme masturbado delante de mi hijo, desnuda y m�s a�n, venirme
como una puta.
Cuando mi respiraci�n se normaliz� un poco,
abr� los ojos y me encontr� con la mirada de Marco, el rubor en su cara denotaba
la excitaci�n que ten�a y el bulto que se formaba en su pantal�n era digno de
una pel�cula porno.
-��������� Vamos-, le dije
anim�ndole, -yo ya me he masturbado ahora hazlo t�-
Mi intenci�n era que fuera a su cuarto a
pajearse, pero no entendi� o no s� qu�, pero baj�ndose el pantal�n hasta los
tobillos al igual que su calzoncillo dej� que su verga erecta con su cabeza
h�meda de un color rosado lind�simo, su pubis incipiente, pero lo que m�s me
llam� la atenci�n eran esos dos test�culos grandes y enormes, tal vez m�s de lo
normal. Bueno, no soy ni era experta en huevos� Empez� a mene�rsela delante de
mi cara, pues �l segu�a de pie, levant� mi mirada para sonre�rle y animarle a
continuar, ten�a los ojos cerrados y se mord�a el labio inferior; abri� los ojos
y de su boca sali� una petici�n con voz infantil:
-��������� Mamita, abre las
piernas-, baj� mi mirada a su pene y cumpl� su pedido.
Abr� mis piernas y cuando levant� la cara
para volverlo a mirar, sent� un golpe en mi barbilla, fue tan fuerte su primer
chisguete de leche que a m� me pareci� un golpe, creo que si levantaba la cara
para mirarlo, seguro me sacaba un ojo con el chorro que sali�, ja, ja, ja... El
siguiente chorro de semen caliente, espeso y de un color blanquecino, hizo
blanco en el canal de mis tetas, los siguientes en mis pezones, est�mago,
piernas, y el �ltimo, cay� entre mi pie y el cuero del zapato que lo cubr�a.
�Qu� cantidad!, me sent�a ba�ada en aquel caliente semen. Mi mano
instintivamente tom� lo que hab�a en mis muslos y los llev� a mis abultados
labios, cuando Marco iba a empezar a mene�rsela otra vez, me contuve, no estaba
nada bien.
Me levant� con af�n de escapar, pero por la
posici�n tuve que hacer mucho esfuerzo jalando mi cuerpo hacia el filo del
sill�n y bajando mi cabeza para poder ganar impulso, lo que hizo que al levantar
la cara, rozando esa verga con la nariz y restreg�ndola hasta el ment�n, a�n
estaba embarrada de semen�
-��������� �Qu� bien!-, le dije.
-Pero mi rey, mira como dejaste a mam�, toda ba�ada de leche. �Qu� cantidad!...
-, le dec�a, mientras �l bajaba su mirada como avergonzado.
Le tom� de su barbilla y levant� su cara.
-��������� No mi vida, est� bien�
Mamita goz� de tu orgasmo-, y le abrac�.
Su pecho se junt� aplastando mis tetas y su
pene a�n erecto me golpeaba el pubis.
-��������� Mi vida, ya te manch�,
vamos, vamos a darnos una ducha-, le tom� la mano y camin� delante con �l atr�s,
mis ricas nalgas vibraban cerca de su falo, y sin que me viera, me lam� el
ment�n sorbiendo algo de rica leche.
Lo met� en la ba�era.
-��������� D�chate mi rey, yo voy
hacer pip�-, la verdad es que ten�a la vejiga llena.
Cuando me iba a sentar, me tom� de los
hombros y me dijo:
-��������� �Quiero verlo!-, me dio
un vuelco el coraz�n.
Me levante y entr� con �l a la ba�era, se
arrodill� y yo me volte�, haciendo punta el culo abr� las piernas para ofrecerle
una mejor visi�n y dobl�ndome dej� salir el caliente chorro de or�n, no quise
pensar en nada m�s, mis orines me mojaron el interior de las piernas, mi
vellosidad y, obviamente, el piso. Terminando, abr� el agua caliente y nos
duchamos. Salimos del ba�o arropados con la toalla.
-��������� �Te gust�, descarado?
Espero, como te dije, que esto no lo sepa nadie, pues somos madre e hijo y la
sociedad lo ver�a muy mal, tenemos que cuidarnos y bla, bla, bla... �
-��������� Si mamita, me ha gustado
pero me gustar�a pedirte otras cosas como... �
-��������� �C�mo qu�?... Bueno, ya
hablaremos-, le dije.
Empec� a vestirme, tom� un calz�n blanco
del caj�n y me dijo:
-��������� �Puedes ponerte uno
negro?-
-��������� �Por qu�, papito?-
-��������� Es que me gusta mucho
ese color y me excita tanto-
-��������� Esta bien, �esc�gelo
t�!-
Tom� una tanga negra y un brasier del mismo
color.
-��������� �No tienes portaligas,
mam�?-
Yo s�lo hab�a visto en fotos, pero nunca me
hab�a imaginado comprarlo, pues mi marido me quitaba el calz�n, el sost�n, me
mamaba las tetas, un poco de dedo en el cl�toris y adentro se ha dicho; dos
empujadas y nadando en semen, o me la hac�a mamar, me la met�a y lo mismo� �Qu�
pendeja!...
-��������� No mi vida, no tengo, lo
compraremos, te lo prometo-
-��������� �Por qu� no vamos ahora
mismo, mamita?-
Mi mente regres� a las fotos que hab�a
visto alguna vez, esas mujeres se ve�an muy putas y me excit� la idea de verme
as�...
-��������� �Est� bien!... -, grit�;
-v�stete y vamos a comprarlo-
En la tienda, mis manos sudaban, ten�a una
verg�enza tan grande pues la dependiente pensar�a que soy una cualquiera y cosas
as�, me supon�a. Entre tartamudeos le ped� a la chica un liguero en negro, ya
que Marco me hab�a dicho el color al o�do, pas� a la estanter�a y me lo entreg�.
Yo no sab�a ni como iba, si era patas arriba o abajo; al ver mi turbaci�n, la
chica gentilmente me lo indic�, al mismo tiempo que me dec�a:
-��������� Tranquila se�ora, que no
es cosa del otro mundo; yo misma llevo uno del mismo modelo� Venga para que
vea-, me dijo.
La segu� atontada, entramos a un probador,
se levant� el vestido rojo y.... casi me caigo de espaldas, ten�a una tanga tan
diminuta que todo su vello p�bico se le sal�a por los lados, y cuando se gir�,
una peque�a tira se le met�a entre los cachetes del culo. S�lo atin� a decirle
que me llevaba el liguero; pagu� y salimos.
En casa me puse a preparar un suculento
almuerzo y Marco andaba de arriba a abajo con la bolsita que conten�a la
lencer�a er�tica comprada, y tambi�n la tanga, que la vendedora me la puso para
hacerle juego al liguero, y claro, me la cobr� sin que pudiera yo rechazarla.
-��������� Esta listo el almuerzo-,
grit�; sin darme cuenta que se encontraba a mis espaldas.
-��������� Si mam� �Sabes
mamita?... �Sabes?... �
-��������� �Qu� mi rey?-
-��������� Por fa... �Quieres
ponerte lo que acabamos de comprar?-, casi salto fuera de los zapatos, estaba
muy ansiosa de pon�rmelo, pero no pod�a yo tomar la iniciativa�
-��������� �Quieres decir, ahora?-
-��������� Claro mamita, �ahora!...
Perd�n, no quise levantar la voz-
-��������� Est� bien pero tendr�s
que ponerte como yo te diga... �
Ahora que lo recuerdo retrospectivamente,
para m� era un mundo de excitaci�n cuando ve�a a mi marido en camisa, con
calzoncillo y en calcetines, le dije que se pusiera as�, pero no creo que mi
marido haya sido quien me haya puesto ese gusto, creo que ya lo ten�a. Sali�
corriendo a su cuarto y yo al m�o.
Por la premura no hab�a comprado medias
apropiadas, as� que no me qued� otra que cortar unas pantimedias y us� las
perneras; sal� con el mismo vestido y Marco estaba en el corredor esper�ndome�
-��������� �Pero mamita, no con
vestido, sin �l te ver�as mejor!-, me dijo con una voz tal dulzona que hac�a que
me derritiese.
Entr� al cuarto y me lo quit�, me sent�a
tan puta as� en liguero, sost�n y esa tanguita que no me cubr�a nada, no me
rasuraba as� que todos los pelos del pubis se asomaban. �Bueno, as� le gusta�,
pens�. Y sal�. Mientras bajaba las escaleras sent�a la mirada de mi hijo en mis
redondas nalgas y trat� de contonearme m�s, si hab�a como.
Comimos sin decir nada solo sonriendo y
excit�ndonos de la visi�n que los dos ten�amos.
-��������� �Mam� a estado rico!-,
me dijo, -pero quiero mi postre-
-��������� �Postre?... Hay fruta� -
-��������� S�, unos melones� -
-��������� No hay� -
-��������� Si que los hay-, y ri�.
-�Puedo pedirte algo?-
-��������� Si papito, �qu�
quieres?-
-��������� Mira� Yo nunca he estado
con una chica-, me solt�, -y quiero verte toda-
-��������� Pero papi, ya me viste
esta ma�ana, �no te bast� con eso?-
-��������� Si, pero otra vez, �si?-
-��������� Est� bien, vamos� -, le
dije.
Ya en la sala...
-��������� �Qu� m�s quieres ver?-
-��������� Tus tetas-
Un litro de lubricante sali� de mi vagina,
se acerc� a m� y me di la vuelta para que me desabrochara, lo hizo con
dificultad, estaba nervioso; me quit� ese hilito que ten�a por calz�n y mi culo
apareci� grande y duro. Se puso delante de m� y empez� a examinarme como un
experto en joyer�a lo hiciera con una joya especial�
-��������� �Puedo?-, y extendi� sus
manos�
-��������� Si mi vida, t�calas
siente mis tetas; estr�jamelas-, grit�.
Empez� con sus deditos a rozarme los
pezones. Mi piel parec�a de una gallina sin plumas. Fue abarcando poco a poco
una teta y con ambas manos las amas�, frot� el pez�n con los dedos y luego pas�
a la otra. Levant� los brazos para que pudiera tocarme como quisiera y las
piernas empezaron a flaquearme. Toc� a continuaci�n mis axilas, mis costillas y
lleg� a mi vientre, un poquito abultado. Buscaba meter un dedito en mi ombligo�
Sigui� la exploraci�n por mis anchas caderas hasta que lleg� a mis tobillos,
trat� de meter sus manos entre mis pantorrillas y las separ� para ayudarle,
sigui� con su tocamiento por mis muslos internos y sent� que resbalaban sus
manos, mi lubricaci�n chorreaba muslo abajo.
Sent� sus dedos acariciar la mata de pelos
de mi co�o, y cuando abr� los ojos pude ver como su nariz se deleitaba con mis
olores.
-��������� �Te gusta papito?... �Te
gusta como huele mamita?-
-��������� Me encanta� -
-��������� Si, ya s�, te recuerda
el olor de mis pantaletas-
-��������� Si, y eso me gusta
tanto� G�rate-
Me volte� y mis nalgas quedaron a la altura
de su nariz, empez� a acariciarlas haciendo c�rculos siguiendo el contorno de mi
trasero, yo gem�a como una perra me sent�a tan puta dej�ndome acariciar por mi
hijo y mi excitaci�n iba en aumento. Separ� los cachetes de mi culo y mi ano se
mostr� por primera vez ante los ojos de un hombre, �ni su padre me lo hab�a
visto, ni siquiera YO!... Meti� su nariz en la rayita de mis nalgas, di un
brinco hacia delante, pero me volvi� a jalar hac�a s� y volvi� abrir los
cachetes de mi trasero.
-��������� �Qu� rica est�s mami,
estas bien nalgona!-
-��������� �Aghhh!... �Detente por
favor, no!� �-, y me retir�, pero las naves hab�an sido quemadas no hab�a
regreso.
Lo levant�, abr� su camisa y empec� a
acariciar su pecho lampi�o pero muy formado, �qu� t�rax!... Empec� a besar sus
tetillas, era mi primera vez, ni a su pap� lo hab�a tratado con tanta puter�a�
Me arrodill� y segu� por su ombligo, estaba loca tratando incluso de morder su
carne� De un tir�n le baj� el calzoncillo y apareci� su dur�sima verga, 15cm
(luego la med�), estaba bien parada, como a las mujeres nos encantan las vergas,
y ol�a muy rico, a jab�n de castilla, a macho, a semen� La acarici� tratando de
arrancarla y que sea fuera para m�.
Baj� por sus muslos rasp�ndolo con mis
largas u�as hasta sus tobillos cubiertos con calcetas blancas, le di la vuelta
mientras o�a sus gemidos, sus bramidos, y lam� sus redondas y firmes nalgas; las
abr� y ol� �Qu� aroma tan cachondo!... Ah� descubr� de quien hab�a heredado el
gusto por los olores. Cuando iba a meter impulsivamente mi lengua en su ano, se
gir� meneando su verga a pocos cent�metros de mi boca, sostuve su mano y...
Arrodillada como estaba la tom� entre mis
manos y dirig� mi boca hacia su verga, no sab�a como hacerlo, nunca hab�a mamado
una, a nadie, con nadie, me iba a estrenar con mi hijo� La lam� y sent� sus
l�quidos preeyaculatorios, los sabore� como si de manjar se tratara. Su verga
ten�a un color distinto al que me acordaba, era de un rojo intenso, su cabeza
era casi morada y los test�culos contra�dos y duros como dos nueces; me la met�
en la boca y la succion�, no sab�a reconocer los s�ntomas previos al orgasmo, y
cuando succion� y chup�, el espeso semen inund� mi boca, en mil�simas de segundo
decid� no sac�rmela de la boca pero algo pas� a mis pulmones que me hicieron
soltarlo y toser, me hab�a atragantado�
Los siguientes chorros cayeron en mi
espalda pues me agach� para toser, alc� luego la vista y me encontr� con su
dulce mirada, m�s dulce que otras veces y el remordimiento hab�a desaparecido,
era una hembra y �l un macho, no �ramos madre e hijo.
-��������� Ven mi vida� Dime, �qu�
te pareci�?... �Te ha gustado?-
-��������� �Mmm!... Mami, ha estado
rico, no pens� que fuera as� -
-��������� �Nunca has tenido
relaciones con nadie?-
Dentro de mi pens�: �Qu� tontos hemos sido,
�no?�
-��������� No mamita, nunca. S�lo
me he masturbado-
-��������� Claro, con mis calzones-
-��������� Es que estas muy
buenota, mam�-
-��������� Ven� �Qu� te gusta de
m�?... D�melo... �
-��������� Tu aroma me encanta, y
cuando vienes del trabajo vienen tan h�medos tan olorosos� Me da la impresi�n
que no trabajas en una oficina, si no que te imagino que trabajas de puta� -
-��������� �Aghhh, papito!... No me
digas puta porque me chorreo� �Ven!... Si mis secreciones te encantaban, �pues
mira!... Hu�leme directamente� �Ven y huele a la putona de tu madre!-
Ca� sentada en el sill�n sacando mi culo
por el filo del asiento y abri�ndome las piernas de par en par, me tocaba los
labios vaginales abri�ndomelos mucho, mi piel es blanca as� que el contraste de
las medias negras, el color mamey de mi raja que acababa de descubrir me volv�a
loca a m� misma, no se diga a Marco. Se arrodill� y trataba de ver c�mo eran los
pliegues de la vagina, gimiendo como una puta le dije:
-��������� �C�meme, l�meme no me
hagas sufrir!... �
�Ahhh, qu� rico!... Sent�a su lengua que
torpe, exploraba, lam�a y chupaba toda la extensi�n de mi raja. En un impulso le
tom� de la cabeza hundi�ndole en mi vagina mientras el orgasmo me sacud�a
violentamente, las l�grimas se escaparon de mis ojos, nunca hab�a pasado eso ni
cuando me masturbaba, tuve que apartarlo violentamente, no soportaba m�s el rico
roce de su lengua�
-��������� �Qu� pasa mamita, te
hice da�o, por qu� lloras?-, me dec�a muy asustado.
-��������� N-No es nada s�lo que me
has brindado tanto placer-, y lo abrac� d�ndole un beso apasionado y sintiendo
mi olor y mi sabor en sus labios.
Nos levantamos y lo llev� al mi cuarto que
desde ese instante ser�a tambi�n el suyo, me tumb� en la cama y volv� al limbo
del placer� Su boca recorr�a mis ojos y mi boca. Sigui� a mi cuello, se detuvo
mucho rato mam�ndome las tetas, que son supersensibles, lo que provoc� en m� un
orgasmo; sigui� su camino buscando meterse en mi ombligo. Tiraba con sus labios
los pelos de mi pubis lam�a mis muslos, los broches del portaligas saltaron al
arrancarme las medias, sigui� y sigui� hasta que lleg� a mis pies. Trat� de
incorporarme para observar mientras temblaba, su boca besaba mis pies, lam�a mis
dedos, lo que produc�a en m� un cosquilleo fuera de este mundo; me gustaba �l
hab�a descubierto otro punto sensitivo de mi cuerpo y como si supiera lo que yo
sent�a me daba placer lamiendo y chupando cada dedito, mientras me revolcaba
presa de un placer especial.
Me dio la vuelta y qued� sobre mi est�mago
chup� el tal�n de Aquiles, sigui� por mis pantorrillas muslos y se salt� mi
redondo culo, subi� por mi espalda hasta mi nuca y fue regresando lentamente
hasta mi trasero que yo levantaba buscando el contacto de su lengua. Lo bes�, lo
lami�, dio mordisquitos en mis nalgas, otro punto sensitivo, y creo que todo mi
cuerpo lo es, al igual que el de cualquier mujer cuando un hombre no es ego�sta
y sabe hacer gozar a su hembra. Abri� los cachetes de mi trasero y par� su
leng�eteo para mirar con detenimiento mi arrugado anito; supongo que lo contraje
involuntariamente por le o� decir:
-��������� �Mamita, hazlo otra
vez!-, lo hice y lo hice hasta que sent� su lengua lamerme el ano.
Nadie me lo hab�a hecho, nadie me lo hab�a
visto y peor, saboreado como mi hijo, desde ese momento, mi macho, lo hac�a. Me
volte� nuevamente y atac� mi vagina, dos lamidas y mi cuerpo se arque� presa de
otro orgasmo avasallador que sent�a. Obnubilada sent� su fierro en mi entrada,
�me iba a coger!... Mov� mis caderas busc�ndolo y sent� como resbalaba su verga
por las paredes sensibles del canal vaginal; esa verga que me ten�a hipnotizada.
Me doli� algo pero me adapt� al grosor. Se mov�a con penetraciones r�pidas,
hasta que sent� su respiraci�n agitada; me inund� de su caliente leche� Soy
sensible y pude sentir como la leche se derramaba� �No lo pod�a creer!, sent�a
el semen inundando mi vagina, ba��ndome el cuello del �tero�
Cruc� mis piernas atray�ndolo a m� y
explot� en otro orgasmo tan o m�s fuerte que el anterior. Sali� de m�
acost�ndose, me levant� para ir al ba�o, ten�a ganas de hacer pip�. Cuando me
iba sentando entr� Marco...
-��������� Mam�, quiero ver como lo
haces-
-��������� Pero si ya me viste... �
-��������� Si pero otra vez quiero,
�si?-
-��������� T� ganas papi. Ven,
entremos a la ducha-
-��������� No mami, aqu� mismo,
sentada� -
Empec� a orinar, cuando siento su mano
meti�ndose entre la tapa del inodoro y mi vagina que soltaba chorros de caliente
orina. Su mano era ba�ada por el dorado l�quido y me sent�a muy extra�a, le
gustaba mi meada y la disfrutaba, pues su pene estaba erecto y apuntando a m�.
-��������� L�vate las manos,
cari�o, est�s que chorreas-, mientras me sacaba mi rajita, �l se lavaba las
manos. �Anda, ap�rate porque me toca a m� verte-
Lo tom� en mis mano para hacerlo orinar
como cuando era peque�ito, no lograba doblarlo para apuntar al inodoro as� que
le di la vuelta y apunte su verga hacia la ducha, sent� por el tallo de su palo,
correr la orina de una manera especial que me excit�; mientras sal�a ese
precioso l�quido puse mi mano izquierda delante para sentir el golpeteo caliente
que me excit� aun m�s�
Caminamos a la cama, lo tumb� y sin
pensarlo dos veces me mont� y de un sent�n me clav� hasta que su cabeza choc�
con el cuello de mi �tero, sent� un placer enorme de poder dominar. La entrada
de su verga no me doli� en lo m�s m�nimo pues estaba muy lubricada por su semen
y mis juguitos. Sub�a y bajaba como un yoyo mientras sus manos se regodeaban en
mis tetas; levantaba su cabeza para mam�rmelas, hasta que sent� otra vez el
orgasmo y me abrac� a �l que se qued� quieto, cruc� mis piernas por encima de su
cuerpo y me di la vuelta como un trompo girando sobre su eje, la verga en este
caso. Mis nalgotas fueron manoseadas as� como mi ano tambi�n. Me mir� en el gran
espejo de mi c�moda, mis tetas botaban y se bamboleaban de lado a lado, mis
manos en sus piernas para mantener la postura, me vi la cara de puta que pon�a y
explot� en otro orgasmo.
Cuando el roce se convert�a en algo
insoportable, sent� que mi hijo se convulsionaba, salt� con agilidad propia de
mejor causa, y me met� su verga en la boca recibiendo el espeso semen,
trag�ndomelo como si de un plato exquisito se tratara; sent� que me empujaba
haci�ndome soltar su verga.
-��������� �Detente por favor, ya
no aguanto m�s!-, dec�a con voz ronca.
Me acost� a su lado, nos tapamos con una
colcha y nos quedamos dormidos. Ser�an las dos la ma�ana cuando sent� su pene
tratando de entrar en mi vagina, estaba de espaldas a �l, hice punta el culo y
su verga resbal� Empez� un vaiv�n delicioso y explotamos juntos, volvimos a
dormirnos sin que Marco sacara su verga de m�.
Las 10 de la ma�ana�
-��������� �Marco, mi vida,
lev�ntate, debes ir a la Universidad!... �
-��������� �Mami, hoy es
domingo!... �
Tomamos conciencia est�bamos desnudos, lo
bes� y nos arrastramos hasta el ba�o. En la tina record� su afici�n por verme
orinando y lo acost�, en ese reducido espacio. Abr� mis piernas y me acuclill� y
solt� un potente chorro de orina sobre su verga, mientras �l me miraba
extasiado; termin� y�
-��������� �Te toca a ti, papito-
Claro, me acost� y cuando empez� a orinar
pas� algo gracioso y original, el semen se hab�a secado en su meato formando un
tap�n central, as� que parte de sus orinas iban hacia abajo a mi pubis y
est�mago y la otra parte salt� sobre mi cara; cerr� mis ojos y mientras re�amos,
�l terminaba de orinarme... Luego me enter� que a eso le llamaban LLUVIA DORADA
y realmente es bonito... Nos ba�amos, mi pubis ten�a su semen reseco al igual
que mi entrepierna, nos dimos placer con el jab�n sobre nuestros cuerpos
mientras nos bes�bamos como dos adolescentes. Hab�a recuperado mi vida, mi
sexualidad, estaba feliz.
Despu�s de vestirnos muy elegantes salimos
al centro y buscamos un restaurante chino para comer, regresando y me convert�
en su postre. Me mam� la vagina como por media hora regal�ndome tres orgasmos
maravillosos; al besarme sent� un olor peculiar en su boca, era el semen que
hab�a adquirido un aroma especial por haber dormido con tanta leche en mi
vagina. Cualquier mujer sabe a que me refiero� A Marco tambi�n le hab�a gustado,
como me confes� luego. Volvi� a cogerme, pero esta vez yo en el filo de la cama
a cuatro patas y �l parado aferrado de mis caderas. Me bombeaba duro hasta que
me llen� de semen, era como si no se drenara; como dije, tiene unos huevotes
enormes, debe ser eso la causa para que tenga tanta lechita.
Cuando regres� el lunes a casa, despu�s de
trabaja, se abalanz� sobre m� y empez� a quererme desvestir mientras sus manos
manoseaban mi cuerpo; al llegar a mi entrepierna, salt� como un resorte...
-��������� �Qu� pas� mamita?-
-��������� Primero deja de llamarme
mamita, de ahora en adelante cuando estemos solos me dir�s� mi vida, mi
reina� Mavi, Victoria, o como t� quieras, menos mam�. Pues soy tu puta, �no?-
-��������� Si� Pero, �qu� pas�?-
-��������� Nada, lo normal� De
tantas veces que me cogiste, me destapaste, estoy menstruando-, le dije.
-��������� Pero� Yo pens� que t�
nada ya de nada� -
-��������� �Qu� te piensas, �qu�
soy una vieja menop�usica?!... No vidita, todav�a puedo concebir y tener otro
hijo, y ojal� no salga tan cogel�n como t�-, y me re�.
Me baj� la falda las medias encontrando las
manchas de sangre en ellas y qued� mirando la toalla sanitaria que ten�a entre
las piernas.
-��������� �Puedo verte Mavi?-
-��������� No mi rey, me daba
verg�enza-, creo que a cualquier mujer debe pasarle lo mismo, pero para nosotros
era diferente.
Mi hijo era fetichista y tambi�n le gustaba
aquello.
-��������� Por favor� -, me
suplic�.
-��������� Est� bien, pero no vayas
a hacer una escena si no te gusta, �ok?-
-��������� Ok-
Me baj� la pantaleta y las mir� toda
ensangrentada, as� como la toalla toda manchada; luego dirigi� sus manos a mi
vagina y la abri�.
-��������� �Qu� bien hueles!-, me
dijo y lanz� su lengua.
Trat� de detenerlo pero ya la incrust�
entre mis labios roz�ndome el cl�toris�
-��������� �No mi vida, no es nada
normal!-, se levant� me tom� de la mano llevando a la sala me quit� el calz�n y
s�lo sacando su verga por entre el cierre me la meti�.
No pasaron ni dos minutos de embates cuando
explotamos juntos, cuando me la sac� de la vagina, su pene estaba todo embarrado
de sangre menstrual y de su semen y su pantal�n muy manchado; nos re�mos pero
realmente esa asquerosidad nos hab�a puesto muy a tono principalmente a m�. Sin
quitarle el pantal�n me sub� sobre �l y me clav� su verga hasta el fondo, me
estaba gustando montar, y m�s al saber que me lo iba a coger mientras
menstruaba. Normalmente las mujeres no lo hacen cuando est�n reglando, pero
nosotros no perdemos oportunidad y actualmente nos gusta hacerlo esos d�as, hay
menos peligro y me encanta el color a tierra tostada que toma la sangre sobre su
cuerpo y tambi�n sobre el m�o; cuando me doy una restregadita de vagina por su
cuerpo y en especial en sus nalgas sobre las que simulo el coito, Marco se la
chaquetea.
Bueno, �en d�nde estaba?� �Ah, ya!... Trat�
de ponerme en cuclillas para que la penetraci�n fuera m�s profunda y al no
aguantar las piernas, me fui hacia adelante cayendo arrodillada sobre sus
b�ceps, �l aprovech� para sujetarme de los pies, �qu� postura m�s deliciosa!...
Yo casi hecha un ovillo con mis rodillas en sus brazos mis pies sujetos por sus
manos a la altura de mis talones, todo mi trasero expuesto en el espejo para que
mirara su verga profundamente clavada hasta el cuello del �tero, mis tetas
colgando y golosamente chupadas y mis manos jugando y acariciando su pecho y
test�culos. Explot� porque era m�s que insoportable seguir recibiendo embates de
su verga, pues se apoder� de m� una sensaci�n de como cuando le ponen
electricidad en el cuerpo y la van subiendo m�s y m�s�
Como no me soltaba los pies tuve que
levantarme hasta quedar parada sobre �l, las piernas no me respond�an y cuando
mi respiraci�n se normaliz� abr� mis ojos y me encontr� con su tierna mirada,
m�s tierna si cabe la palabra; sent� algo caliente correr por la parte interna
de mis muslos; al inicio pens� que era su lechita pero despu�s pude comprobar
que era mi sangre que chorreaba pierna abajo, y formaba un charquito sobre su
camisa; me asust� pens� que me hab�a hecho da�o por dentro, como un desgarro
interno, no sab�a y asustada corr� al ba�o y trat� de secarme con una toalla, la
que por cierto se ech� a perder, al quedar manchada. Buscaba la manera de
lavarme como fuera y me tranquilic� al ver que la sangre ya no manaba; sal� y lo
encontr� preocupado por recoger la colcha que hab�amos manchado y buscaba
quitarse la ropa que estaba hecha un desastre.
Lo llam� y lo met� a la ducha, me desnud�
en un rato y nos metimos a ba�arnos, sab�a que Marco estaba muy caliente su pene
parec�a un m�stil de lo duro y parado que estaba, su cabeza morada y las venas
parec�an que iban a estallar de un momento a otro; luego de lavarlo me arrodill�
y empec� a meterme su verga lo m�s profundo que pod�a en la boca, creo que me
llegaba hasta la garganta por las n�useas que tuve. Saqu� su verga para
recuperarme y sent� un chorro de leche directamente en los ojos, trat� de
cerrarlos pero era tarde algo me entr� y sabes, arde mucho; el segundo me cruz�
la cara terminando en mi oreja izquierda, los siguientes fueron menos fuertes y
cayeron en mi nariz, frente, labios y nada qued� sin leche, pues con su mano me
daba masajitos para que nada de mi cara qued