Relato: De los mejores recuerdos de mi vida... Empezare por el principio, mi nombre es Ricardo, y soy originario de Guanajuato, en Mexico, 1.80 de estatura, complexion robusta sin ser gordo, soy de piel clara.
Todo comenzo cuando la conoci en 2006, en la universidad, ella es bajita, complexion media, hermosa con unos ojos penetrantes que te atrapan y en los que puedes quedar perdido, su nombre es Lucia, y debo admitirlo, quede prendado de ella con solo verla una vez.
Pasaron unos dias, y poco a poco nos fuimos acercando el uno al otro, hasta que llegamos a ser los mejores amigos y confidentes, grave error, ya que esto evito que llegaramos a ser "algo mas", asi que cada uno siguio con su vida, asi empece a andar con una chava.
Honestamente ella era bastante atractiva, y con ella tuve mis aventuras e historias, sin embargo no le llegaba a los talones a Lucia, puedo afirmar sin temor a equivocarme que en verdad estaba enamorado de Lucia.
Un dia recibi un mensaje de Lucia, me pedia que fuera a su casa y que era urgente, que no me tardara, asi que sin dudarlo sali hacia su casa, un poco preocupado por el tono del mensaje, al llegar a su casa ella me recibio, se veia bastante mal, le pregunte que ocurria y me conto que habia terminado por ultima vez con el imbecil de su novio, que su relacion estaba muy mal desde hacia un tiempo y que ya no soportaba mas esa situacion.
Yo me acerque a consolarla, le dije lo maravillosa que era y que se merecia a alguien mejor, y le confese lo que sentia, todo, y ella solo me miraba con esos ojos que hacian temblar por dentro, de pronto rompio el silencio y me dijo que ella tambien habia sentido eso por mi en un principio, pero que por como habian sucedido las cosas la nuestra era una relacion que jamas podria cambiar, le dije que comprendia, tratando de ocultar ese sentimiento de vacio que se creo al escuchar eso que ya yo sabia, pero que al escucharlo de los labios de ella era como un golpe inevitable, todo siguio con normalidad y al pasar un par de horas nos despedimos.
Pasaron unos meses, ese vacio aun seguia dentro de mi, termine con mi novia, nada parecia importar, y poco a poco me distancie de todo y todos, hasta que un dia nos encontramos en una bar botanero y aquel fuego que sentia a su lado regreso, le dije que no podia sacarla de mi mente y que solo pensaba en ella, grande fue mi sorpresa al escuchar que ella sentia lo mismo, ahi decidimos darnos una oportunidad, salimos deprisa del botanero y nos dirigimos a su casa, llegamos y nos entregamos a la pasion, ese primer beso fue unico e irrepetible, comence a tocarle sus hombros, su espalda, besaba su cuellos, sus orejas, y comence a desnudarla, poco a poco, le quite su blusa, le baje sus pantalones, y quedo en pa�os menores, esa imagen, esa piel, esos senos increibles, ella hizo los mismo conmigo, quedando en calzones, y entonces nos entregamos a esa pasion guardada, ese fuego que queria salir e iluminar, la tome de su mano y le quite su brassier, ese par de senos, hermosos, redondos, perfectos con sus pezones grandes y rosados, los bese, hasta el cansancio, hasta que estuvieron tan sensibles, que el mas ligero roce desencadenaba oleadas de placer en ella, la tumbe en la cama, estaba excitada, fuera de si, cuando le retire sus calzones, um boxersitos que a la fecha aparecen en mis sue�os, y observe su pubis, libre de bello alguno, hermoso, abulatado, y rosado, no pude mas y empece a besarlo, tiernamente, salvaje de mil y un formas, ella gemia, gritaba, me jalaba del cabello, no supe cuantos orgasmos tuvo, la amaba, no queria que terminara ese momento, entonces ella me recosto y me desnudo, dejando mi pene al aire, duro como una piedra, palpitando de emocion, ella comenzo a masturbarme, el roce de su mano era indescriptible, me sentia en el cielo, cuando sin avisarme comenzo a chuparlo, suavemente, usando un poco sus dientes, dandome leves mordiscos en la orilla del glande, lo sacaba de su boca y soplaba un poco, causandome sensaciones unicas, sentia el cielo, gozaba como nunca, no logre contenerme y eyacule en su boca, en su rostro, sus pechos, ella lejos de enojarse se rio con esa risita inocente y a la vez traviesa de una ni�a que acaba de cometer una travesura, se comio el semen de su boca y se limpio el resto, estuvimos abrazados besandonos por un rato hasta que ella me lo pidio, me dijo que no aguantaba mas, que queria que nos entregaramos el uno al otro, comence a penetrarla suavemente, ni ella ni yo eramos virgenes, pero aquel era un momento magico, no queria que terminara, el roce de mi pene en su vagina, la humedad, el olor a sexo que nos rodeaba, era un ambiente embriagador, duramos un par de horas, follando, fornicando, cogiendo, poniendole, como quieran llamrle, yo se que fue kla primera vez que hice el amor verdaderamente, me vine dentro de ella de una forma casi exagerada, nunca habia arrojado tanto semen, la amaba, nos retorciamos de placer, entonces nuevamente comenzo a chuparmela y no pudimos mas caimos rendidos, exhaustos, desperte hasta el otro dia, no podia hilar mis pensamientos, recuerdos, sue�os, empece a creer que todo habia sido un sue�o, una alucinacion, pero al voltear ahi estaba, mirandome fijamente, y me dijo las palabras mas dulces y hermosas que alguien me ha dicho jamas, buenos dias mi amor, ahi estaba, habia pasado, era real, durante el resto del dia continuamos haciendolo de mil y un maneras, y esos recuerdos nunca los voy a olvidar, fueron los mejores dias de mi vida, tristemente todo termino abruptamente, pero aun la sigo amando
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Relato: De los mejores recuerdos de mi vida...
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