Relato: El escuincle del metro
Soy Elsa tengo 42 a�os mido 1.74 m peso 69 kg soy blanca y rubia de ojos caf�s. Mi fetiche son los muchachitos pubertos entre 14 y 19 a�os de edad que sean vulgares, groseros, sucios y morbosos, que me demuestren sin recato alguno su apetito sexual y que me est�n diciendo todo el tiempo cosas sucias, ofensivas y morbosas. Un viernes como a las 8 de la noche iba yo en el metro de la l�nea 3 sentada en los asientos encontrados junto a la ventana, iba vestida con un traje sastre de minifalda y saco, sandalias de tac�n alto de aguja y medias transparentes. Justo frente a mi iba un muchachito como de unos 15 a�os mirando con mucha insistencia mis piernas, meti� su rodilla entre las mias para obligarme a abrir las piernas, yo las abr� y �l clav� su mirada dentro de mi falda, estaba segura que me iba viendo las pantaletas porque empez� a mover su verga que ya estaba parada debajo de su pantal�n, era muy evidente su erecci�n, se acomod� su verga c�nicamente mientras me miraba a los ojos, yo lo mir� y luego mir� el bulto en su pantal�n y le sonre�, �l como respuesta meti� m�s su rodilla entre mis piernas, yo d�cilmente las abr� m�s permitiendo que mis pantaletas quedaran a la vista. Me encant� ver como ese escuincle se hab�a calentado vi�ndome las piernas. Al aproximrnos a Hidalgo me levant� para bajar y como el vag�n iba lleno a reventar qued� s�lo a un par de pasos del asiento donde iba, el muchachito se levant� tambi�n y se acomod� atr�s de mi, sent� como recargaba su verga entre mis nalgas y como met�a su mano por debajo de mi falda y acariciaba mis piernas levant�ndome la falda hasta agarrarme mi panocha. Volte� a verlo y le sonre� y �l me susurr� al o�do �te acompa�o? yo asent� con la cabeza y el escuincle se me recarg� con m�s fuerza mientras sus manos me acariciaban con m�s ardor las piernas, al llegar a Hidalgo me apret� fuertemente contra �l para que al bajar yo me mantuviera pegada a su verga, ya en el and�n me mir� y me dijo quedamente "mamacita", yo sonri�ndole lo tom� de la mano y lo hice caminar atr�s de mi hasta llegar a la correspondencia con la l�nea 2, �sta tambi�n estaba muy llena de gente, �l muchachito se me recarg� de nuevo en el culo y me bes� el cuello por atr�s, yo me estremec� y me hice para atr�s apret�ndole su verga con mis nalgas. Lleg� el tren, entramos y quedamos pegados a la puerta de enfrente, ahi de nuevo me recarg� su verga entre mis nalgas y me volvi� a acariciar las piernas, luego me dijo al oido, "mamacita est�s bien buena, te quiero meter la verga", yo lo mir� y como respuesta me di la vuelta y le agarr� su verga, �l meti� su mano por detr�s de mi y por debajo de mi falda y me acarici� las piernas por detr�s levant�ndome la falda hasta agarrarme las nalgas, as� nos fuimos hasta 4 caminos. Al bajar me dijo �vamos? yo le pregunt� �hasta donde? y �l me dijo "al Molinito", as� que tomamos un micro hacia all�, nos sentamos juntos y �l de inmediato me puso la mano en las piernas y me las fue acariciando todo el camino. Cuando ibamos pasando frente a una presa me dijo "aqu� nos bajamos", una vez abajo me tom� de nuevo por la cintura y recarg�ndome su verga entre mis nalgas me indic� hacia donde deb�a caminar. Cruzamos un puente y llegamos a una hilera de casas hechas de l�mina y cart�n, entramos en la que estaba m�s cerca de un canal de aguas negras por la parte de atr�s. El muchachito me hizo subir una escalera labrada en el terreno y se agach� para mirar por debajo de mi falda, yo me di cuenta pero lo dej� mirar todo lo que quisiera, al llegar arriba �l abri� la puerta y entramos. Adentro todo estaba regado y sucio y ol�a muy mal, de hecho apestaba. El se apoy� en un mueble y me tom� por atr�s y me recarg� de nuevo su verga entre mis nalgas y me acarici� las piernas, luego me dio vuelta y yo le pregunt� su nombre, me dijo llamarse Jes�s, me recarg� su verga en mi vientre mientras me besaba la boca y met�a su lengua hasta mi garganta, su aliento era f�tido pero me gust� su beso, luego bes� mi cuello chupete�ndolo y lami�ndolo, adem�s sent� como met�a sus manos debajo de mi falda y acariciaba mis piernas levant�ndome la falda hasta picarme las nalgas. Se sac� su verga y con ella me acarici� las piernas. Me dijo "Que buenota est�s hembra, te voy a agarrar a vergazos bien rico". Yo estaba encantada con ese escuincle feo, grosero, sucio y morboso. Lo vi tenderse en el piso boca arriba y me pidi� me parara arriba de �l con las piernas abiertas, lo obedec� y qued� entre mis piernas y debajo de mi falda, me dijo "desde aqu� se te ven muy bien las pantaletas, el refuerzo de tus medias y tus piernas abiertas, adem�s me encanta verte con esas sandalias de tac�n alto de aguja que traes. Me acarici� y me bes� las piernas en toda su longitud desde mis pies hasta mi panocha y mis nalgas, deslizando bien rico sus manos por adelante y por atr�s, luego me quit� las sandalias de tac�n alto, las medias y las pantaletas y me volvi� a colocar en mis pies las sandalias de tac�n alto, me dijo "me calienta mucho y me mantiene la verga parada verte todo el tiempo con tu minifalda y tus sandalias de tac�n alto". Despu�s de darse gusto con mis piernas me llev� hasta su cama, esta estaba toda batida, ten�a manchas de v�mito, semen y orines, todas ellas recientes y en el piso tambi�n hab�a manchas de lo mismo. Sobre la cama hab�a una revista pornogr�fica, me ense�� una foto donde se ve�a claramente a una pareja cogiendo y como la mujer ten�a toda la verga dentro de su panocha y me dijo "as� te voy a ensartar tu pepa con mi verga". Me tendi� en la cama boca arriba y me abri� las piernas, se acomod� en medio de ellas y me ensart� con su vergota meti�ndomela toda hasta dentro, sent� como la cabeza llegaba hasta la entrada de mi matriz produci�ndome un cosquilleo delicioso. Mientras se frotaba dentro de mi me empez� a arrojar gargajos dentro de mi boca y yo me los iba tragando conforme �l me los arrojaba, no se cuantos fueron pero llen� mi boca con sus gargajos, s�lo o�a como jalaba aire con su nariz y luego metiendo su lengua en mi boca los escup�a arroj�ndolos directamente en mi garganta, me los tragu� todos. Se frot� salvajemente dentro de mi embistiendo mi panocha con mucha fuerza, la cama rechinaba amenazando con derrumbarse, yo gem�a y gritaba de placer mientras ese escuincle se regocijaba conmigo. Lleg� el momento en que se puso tenso y comenz� a arrojarme verdaderos chorros de semen, mocos blancos espesos y calientes dentro de mi panocha inund�ndola completamente. Cuando termin� de venirse me dijo "ya probaste en tu boca los mocos verdes de mi nariz, ahora vas a probar los mocos blancos de mi verga. Se puso de pie y me hizo sentarme justo frente a �l quedando mi cara frente a su verga, �l la meti� en mi boca y yo se la empec� a chupar lamiend�sela una y otra vez y frot�ndola con mi boca hasta que logr� hacerlo venirse, arroj� nuevos chorros de semen dentro de mi boca, yo me los tragaba conforme �l me los arrojaba pero era tal la cantidad que sinti�ndome ahogada saqu� su verga de mi boca y entonces �l termin� de venirse arrojando sus mocos en mi pelo, mi cara, mi cuello y mis senos. Cuando termin� todo me dijo "est�s bien buena mamacita, me encanta recargarte la verga entre tus nalgas, acariciarte las piernas, mirar por debajo de tu falda, meterte toda mi verga en tu pepa y venirme dentro de tu pepa llen�ndotela de mocos, as� es que quiero que a partir de ahora seas mi hembra, mi puta, mi perra, mi pendeja �aceptas?". Yo sin vacilar le dije que si pero la condici�n para que fuera todo eso que �l quer�a era que me cogiera en mi casa, no ahi en ese lugar, �l acept� y me condicion� a que me vistiera a su entero gusto, que mis faldas y mis vestidos siempre me dieran a medio muslo, que mis zapatos siempre fueran sandalias de tac�n alto de aguja de 10 � 12 cm sin punta y sin tal�n y que anduviera siempre sin medias, s�lo me pusiera medias cuando �l me lo pidiera y que �stas fueran transparentes de punta desnuda, todo eso era para que con s�lo verme su verga se enderezara. Y a partir de ese d�a (m�s bien esa noche) hicimos el pacto de que yo soy "la puta que abre las piernas para que �l me meta en mi pepa toda su verga parada" y �l es "el escuincle cochino, morboso y cabr�n que me abre las piernas para ensartarme bien rico mi pepa con su vergota bien parada". En mi casa acondicion� una habitaci�n que recrea la casa de Jes�s, est� muy sucia, regada, apesta y est� en penumbra. Jes�s se ba�a s�lo una vez cada dos semanas y yo me ba�o diario, as� es que �l siempre est� inmundo y apestoso y yo limpia y fresca, pero eso es lo que lo calienta mucho a �l y me calienta a mi. Yo tengo un fetiche y �l tiene a su puta.