Relato: Servicio de Habitaciones
Servicio de Habitaciones
Cuando me fui de vacaciones a la playa, y pedi servicio en el
hotel, termine convirti�ndome en una esclava (incluye una foto mia).
Me llamo Patricia, tengo 27 a�os y una figura de campeonato.
Mis medidas son 90-60-92. mido descalza 1,78, soy rubia, con el pelo largo, y
como me gusta vestirme con ropa un tanto provocativa, por donde voy todos los
hombres se vuelven para admirar mis curvas. Estoy muy orgullosa de mis tetas,
que se sostienen sin necesidad de sujetador, por lo que raras veces lo uso,
adem�s de que me gusta al andar sentir el bamboleo de mis pechos desnudos.
Por si todo eso fuera poco, soy bastante viciosa pues no le hago ascos a nada en
lo que a sexo se refiere. Si un fin de semana no me solicita ning�n macho de los
que acuden a los garitos que yo frecuento, voy yo y busco uno o varios para
llevarme a la cama, pues para mi un fin de semana sin follar, mamar una polla o
que me abran el culo, no tiene sentido.
Ahora voy a relatar una aventura que tuve este verano pasado
y que estoy segura os va a poner a cien.
Me encontraba de vacaciones en la costa, yo sola, pues no me gusta atarme a
nadie, y ya el primer d�a de estancia en el hotel, le ech� el ojo a un camarero
que estaba como para mojar sopas. Era alto, moreno, con una planta impresionante
y con un bulto en la entrepierna que se adivinaba que deb�a de tenerla de tama�o
especial. Decid� llev�rmelo al huerto y una vez en mi habitaci�n, me puse de lo
m�s sexy: una camiseta de tirantes muy finos, que me llegaba poco m�s abajo de
las ingles y sin bragas ni sujetador, por supuesto. Con esta indumentaria me
dispuse a llamar al mozo en cuesti�n por lo que, por tel�fono, ped� me subieran
unas bebidas, pero cual no ser�a mi sorpresa cuando llamaron a la puerta una voz
de mujer, me dijo; "servicio de habitaciones".
Yo no hab�a pensado que pudiera ser que subiera otro camarero o camarera que no
fuera �l. De todas formas abr� la puerta y apareci� una jovencita camarera con
las bebidas solicitadas. Era menudita pero no le faltaba de nada. Ten�a un
cuerpo perfecto aunque era m�s baja que yo y con menos formas, pero de todas
maneras y a pesar del uniforme, se la ve�a muy apetecible. Una vez que dej� las
bebidas en la mesa, se fue hacia la puerta pensando yo que se marchaba pero ella
lo que hizo fue cerrarla por dentro y encar�ndose conmigo me dijo:
- �Qu� cre�as, so puta, que iba a dejar que te follaras a mi novio? - me qued�
de una pieza pero ella sigui�.
- Nada m�s verte esta ma�ana, cuando llegaste al hotel, vimos que ven�as
dispuesta a pasarte por la piedra a todo hombre que se te pusiera a tiro y
cuando hace un momento mi novio me ha dicho que iba a subirte unas bebidas, se
lo he impedido para hacerlo yo, y por la vestimenta que llevas estabas dispuesta
a todo. Pero no te preocupes que si quieres yo tambi�n estoy dispuesta a lo que
sea.
Diciendo esto comenz� a desnudarse aunque no hizo falta mucho pues bajo el
uniforme solo llevaba el vestido de Eva, es decir, nada. Ten�a el co�o afeitado
y unas tetas que, a pesar de ser m�s peque�as que las m�as, eran realmente
buenas. Se tendi� en la cama, tom� el tel�fono y marcando un n�mero interior,
dijo:
- Andr�s, ya puedes subir, que estamos preparadas.
Yo no sab�a que hacer pues, a pesar de mis muchas correr�as, nunca me hab�a
pasado algo tan raro, sobre todo algo que yo no estuviera planeando y
controlando. No transcurrieron ni dos minutos, cuando llamaron a la puerta y al
abrirla apareci� Andr�s.
Encar�ndose conmigo, me dijo al tiempo que me soltaba una bofetada may�scula:
- �Qu� haces que no est�s desnuda comi�ndole el co�o a mi novia? �Es que crees
que vamos a tener todo el d�a?.
Asustada, me quit� la camiseta y me acerqu� a la cama dispuesta a hacer lo que
Andr�s ordenaba. Agach�ndome, comenc� a comer el co�o a Julia, que as� me enter�
despu�s que se llamaba. En esas estaba cuando Andr�s, que se hab�a desnudado,
aprovechando que mi culo estaba hacia arriba y abierto, de un solo golpe me
meti� la polla en el ano. Da�o no me hizo ya que, como he dicho anteriormente,
estoy acostumbrada a recibir por ah�, pero la sorpresa fue may�scula pues me
encul� sin que yo me lo esperara. Entre tanto me follaba el culo, Julia se
corri� con mis lamidas dos o tres veces hasta que Andr�s se vaci� en mi recto
llen�ndome el culo de espesa leche.
Por ahora vamos bien, pero como estamos trabajando y
tenemos prisa, esta noche continuaremos contigo - dijo Andr�s visti�ndose
despu�s de haberse limpiado la polla con mi camiseta.
- Esta noche, al acabar el servicio, vamos a subir Julia y yo, y esperamos
que est�s en la habitaci�n, pues de lo contrario lo sentir�as enormemente.
Julia se puso de nuevo el uniforme y se marcharon. Despu�s de este suceso me
qued� pensando que hab�a ido por lana y me hab�an trasquilado, como suele
decirse y realmente no sab�a en que iba a consistir la sesi�n nocturna que
me hab�an anunciado.
Pas� toda la tarde en la piscina, intentando olvidarme de mi experiencia,
pero no consegu� quitarme de la cabeza a la pareja, tan original, que me
tocaba en suerte. Lleg� la noche y a eso de las diez, llamaron a la puerta,
apareciendo Andr�s y Julia. No ven�an solos, pues les acompa�aban dos
j�venes m�s, una chica y un chico. Me los presentaron como Tony, el chico, y
Bea la chica. Tony era alem�n, alto, rubio, fuerte, algo as� como un armario
ropero, y Bea era m�s normalita aunque cuando se desnud� vi que ten�a un
cuerpo fenomenal. Lo que m�s me llam� la atenci�n es que ven�an preparados
con diversos artilugios de sado. Al verlos sent� cierta preocupaci�n por lo
que pod�a pasar. A una se�al los cuatro se desnudaron. Tony ten�a una polla
realmente descomunal, larga, muy larga y enormemente gorda, y eso que estaba
en reposo.
Las chicas se lanzaron sobre m�, desnud�ndome la poca ropa que yo llevaba y
cogiendo unas correas que tra�an, me ataron a la cama de pies y manos, boca
abajo. Me pusieron una almohada bajo la tripa para que sacara el trasero y
Tony, subi�ndose encima de m�, me introdujo el cipote en el culo. Aquello no
paraba de entrar y pens� que me llegaba la polla hasta el cuello. Empez� un
mete y saca lento pero que me hac�a ver las estrellas, pues realmente nunca
me hab�an dado por el culo con una polla de esas dimensiones. Andr�s,
entonces, poni�ndose delante de mi, me meti� la polla en la boca indic�ndome
que se la fuera chupando despacio, sin prisas, pues ten�amos toda la noche
para nosotros. Mientras tanto las chicas se dedicaron a azotarme, con unos
l�tigos, la espalda. Lo hac�an con una cierta fuerza pero que, a pesar de
hacerme da�o, no era como para no aguantarlo.
De vez en cuando paraban para morrearse. Cuando Tony se cans� de darme por
el culo, se sali�, dej�ndome un vac�o en el culo que pens� que me quedaba
hueca. Andr�s tambi�n me la sac� de la boca y antes de que me diera cuenta,
me hab�an desatado y d�ndome la vuelta en la cama, me pusieron boca arriba.
Me ataron los pies y las manos en la cabecera de la cama, dej�ndome
nuevamente el culo y ahora el chocho bien a la vista. Andr�s se coloc�
debajo de m� y me introdujo la polla en el culo. Despu�s del tama�o de la de
Tony, pr�cticamente no la sent�. Tony empez� a meterme un dedo en el co�o,
despu�s dos, tres, hasta que, en un momento, introdujo el pu�o entero. Yo
pensaba que me mor�a, nunca me hab�an hecho eso, que creo que se la llama
"la marioneta"o algo as�.
Me sent�a a punto de reventar pues Andr�s no paraba de
moverse foll�ndome el culo y Tony con el pu�o dentro de m�, tampoco se estaba
quieto. Para completar la jugada las chicas, una tras otra, se turnaban para que
les comiera el co�o. Bea ten�a el co�o con una gran cantidad de pelo y seg�n
pude comprobar, hac�a ya algunos d�as que no se lo hab�a lavado, pues ol�a a
todo. Se sent� encima de m� y me oblig� a limpiarle bien el chocho mientras
Julia se dedicaba a ponerme pinzas en los pezones y d�ndome grandes tirones, me
hac�a ver las estrellas. No pod�a decir nada ni gritar, pues la boca la ten�a
completamente ocupada comi�ndole el co�o a Bea y no s� el tiempo que me hicieron
estar en esta situaci�n.
A pesar del da�o que por chocho y tetas me hac�an, yo notaba que me estaba
excitando much�simo la situaci�n, hasta el punto en que tuve un orgasmo como
nunca hab�a tenido. Al rato de estar as�, Tony sac� el pu�o de mi co�o y me
introdujo la polla en la boca, oblig�ndome a abrirla de forma exagerada debido
al tama�o de su miembro. Comenz� a moverse como si me estuviera follando la cara
y en pocos momentos se corri�, llen�ndome la boca de semen que tuve que tragar
aunque algo se me sali� por los labios. Andr�s tambi�n se corri� en mi culo con
gran cantidad de leche. Descansaron un rato los hombres, no as� las chicas, que
volvieron a la carga. Me desataron los pies de la posici�n en que los ten�a y me
los volvieron a atar dej�ndome como una equis. Entonces sacaron unas pinzas y
comenzaron a depilarme el sexo a tirones, lo que me hac�a un da�o horrible, sin
descanso.
Entre las dos, en pocos minutos, me dejaron completamente calva de chocho pero
con la piel terriblemente irritada de los tirones de pelo que me hab�an hecho.
Despu�s se subieron encima de m� y se mearon sobre mi co�o, produci�ndome un
escozor en la piel ya que, como digo, se encontraba muy irritada. Como comenc� a
gritar por el da�o, la primera que termin� de mear encima de mi, cogi� un l�tigo
y me propin� una tanda de golpes en el pecho, tripa, brazos y cara que me dej�
se�ales por todo el cuerpo. Los hombres, despu�s de descansar un poco, volvieron
a follarme por todo los sitios, corri�ndose nuevamente en mi boca, culo y
chocho. Ser�an aproximadamente las tres de la madrugada cuando se fueron,
despu�s de haberse corrido los cuatro pues ellas se hartaron de correrse en mi
boca, ya que en diferentes momentos hicieron que les comiera los co�os.
Siempre estuve atada por lo que no ten�a m�s remedio que
obedecer, sobre todo temiendo los latigazos que me daban cuando me negaba a
hacer algo. Durante los d�as que estuve en el hotel, dos semanas, fui el juguete
de los cuatro, pues en una ocasi�n, estando tomando el sol en la piscina, lleg�
Tony y sin decir palabra, me cogi� del brazo, me llev� a una caseta que hac�a
las veces de almac�n del jardinero y all�, quit�ndome el tanga, me foll� sin
pre�mbulos, cosa que al no estar demasiado excitada, me dej� el co�o bastante
dolorido. He de decir que poco a poco me fui acostumbrando a la forma de
tratarme de los cuatro e incluso comenz� a gustarme, pues los �ltimos d�as
esperaba ansiosamente la noche para que me aplicaran la sesi�n de sado que,
adem�s fueron aumentando, llegando a hacer que me bebiera su orina, la de los
cuatro, as� como el semen que un d�a dejaron los dos en un vaso y cuando se
marchaban, me "invitaron" a degustarlo.
El �ltimo d�a me pusieron un collar de perro y me hicieron ir por el pasillo del
hotel a cuatro patas durante cinco o seis minutos, cruz�ndome con otros clientes
que me miraban realmente asombrados. Recuerdo que ese d�a me corr� como una
cerda del morbo que me daba y como me marchaba ese mismo d�a del hotel y nadie
me conoc�a, ya me daba todo igual.
Ahora, en mi ciudad, me he buscado unos amigos y amigas y de vez en cuando
organizamos unas verdaderas org�as donde el sado abunda.
Aunque la verdad a mi me gusta que me dominen por completo
sea hombre o mujer, y no importa la edad, me gusta que me aten y me follen, y
por el momento estoy buscando a alguien quien quiera ser mi amo o ama, para que
solamente le sirva a esa persona y nada mas que a el.
Para que vean que no soy mala les dejo una foto mia, y espero
que me escriban porque me calientan, y si quieren puedo relatarles todas las
aventuras que he tenido, ya que esta fue la primera.

Autora: Patricia
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