Relato: Obediencia Absoluta (3)





Relato: Obediencia Absoluta (3)

Obediencia Absoluta (Tercera Parte)


por Hypnoman


Incre�blemente, Mar�a logra escapar del control. Pero a
veces no es conveniente buscar la verdad....




El tiempo ha pasado. �D�as? �Semanas? Mar�a no puede
precisarlo. Despert� en una grande y lujosa cama. Recostado, al lado de ella,
y aun durmiendo, estaba su Amo. A�n cuando se encontraba dormido, un aura de
poder lo rodeaba. El s�lo mirarlo hac�a sentir a Mar�a d�cil y humilde. Antes,
Mar�a vagaba por la vida sin rumbo, totalmente desprevenida de lo que podr�a
sucederle. Pero ahora, todo marchaba sobre seguro, definitivamente. Mar�a ya
no ten�a que preocuparse por nada. Absolutamente por nada.


Mar�a sali� de la cama, moviendose suave y silenciosamente.
Por nada del mundo quer�a interrumpir el sue�o de su Amo. Ella deseaba que su
Amo se calentase como ella se calentaba con �l. Deseaba que �l se la quisiese
cojer por un largo rato. Pero su Amo le hab�a dado una orden, �l no quer�a ser
molestado por la ma�ana y Mar�a no deb�a desobedecer.


Despaciosamente, Mar�a atraves� el hall hacia uno de los
otros ba�os de la gran casa. Tom� una ducha r�pida y se prepar� para su Amo.
Generosamente su Amo le hab�a dado gran cantidad de ropa interior y lencer�a
para que ella use. No necesitaba otro tipo de ropa ya que nunca dejaba la
casa. Mar�a se tom� un tiempo considerado para elegir que ponerse. Le costaba
mucho, por esos d�as, tomar alg�n tipo de decisi�n. Hubiese sido mucho m�s
f�cil si su Amo le hubiese ordenado que ponerse, pero su Amo no se ocupaba de
esos detalles menores.


Despu�s de un rato, Maria encontr� un camis�n blanco de
seda. Era muy ajustado y le apretaba en algunos lugares pero la hac�a sentir
muy sexy. Despu�s de maquillarse y arreglar su cabello se qued� un buen rato
mir�ndose al espejo. �No pod�a creer que suave y femenina era! Su Amo estar�a
muy complacido. Ella quer�a cojer con �l para asegurarse.


Volvi� a la habitaci�n de su Amo. Se tendi� a los pies de
la cama y pacientemente espero que su Amo se despertara. Desde chica, Mar�a
hab�a sido muy inquieta y nunca hab�a podido quedarse en un mismo lugar m�s de
cinco minutos. Pero ahora se dio cuenta que pod�a sentarse all�, observando a
su Amo, con la mente completamente en blanco, para siempre si fuese necesario.


Su Amo abri� los ojos.


- Buenos d�as, Amo -dijo Mar�a.


Con un toque de lujuria en sus ojos, lentamente se arrastr�
por la cama hacia su Amo, asegur�ndose que �l tuviese una magn�fica vista de
sus tetas. Se meti� bajo las s�banas con �l, lo abraz� con ternura y le di� un
beso tan grande como h�medo. Mar�a apenas pod�a contener su excitaci�n. Su Amo
pareci� responder al beso pero al cabo de unos instantes, lo interrumpi� y le
dijo:


- Ve a hacerme el desayuno


Una vez m�s Mar�a confirm� que su Amo no quer�a hacerle el
amor, y una vez m�s, nuevamente no pudo desobedecer. Sin terminar de registrar
la orden, ya hab�a salido de la cama y se dirig�a r�pidamente a la cocina. Era
como si un im�n la estuviese atrayendo desde all�.


Lleg� a la cocina, se coloc� el delantal y comenz� a
prepararle a su amo el desayuno. Desde las escaleras pudo escuchar a su Amo en
la ducha. �C�mo deseaba estar en la ducha con �l!


Cuando finalmente su Amo entr� en la cocina, Mar�a estaba
parada all�, con una bandeja de alimentos en su mano.


- Tu desayuno est� listo, Amo -dijo humildemente.


�l se sent� y Mar�a coloc� la bandeja a su lado.


- �D�nde est� mi diario? -�l pregunt�


�Su diario! �C�mo pod�a haberlo olvidado!


- Lo siento, Amo -dijo y corri� hacia la puerta del frente
para traer el diario que seguramente estar�a tirado al lado de la puerta.


Volvi� casi al instante, se lo alcanz� y le dijo:


- Tu diario, Amo


Sonri� de oreja a oreja. Cada peque�a cosa pod�a ser tan
gratificante. Para Mar�a, obedecer era la gloria.


Mientras su Amo desayunaba y le�a el diario, Mar�a se qued�
parada a unos pocos pies, perfectamente erguida, con sus manos descansando
sobre sus muslos. Nuevamente se dio cuenta que pod�a quedarse mir�ndolo por
horas sin pensar en nada.


Finalmente, la paciencia de Mar�a fue recompensada. Cuando
su Amo termin� el caf�, cerr� el diario y le dijo:


- Ven aqu� y arrod�llate


Mar�a dej� escapar un chillido anticip�ndose a lo que
estaba por suceder. Fue r�pidamente hacia los pies de su Amo, mir�ndolo con
ojos hambrientos. Sab�a que no pod�a tomar la iniciativa pero tampoco quer�a.
Quer�a que su Amo le dijera lo que ten�a que hacer.


- Abre mi bata -le dijo. Mar�a obedeci� y el miembro de su
Amo, a�n flaccido, apareci� ante ella.


- B�salo -�l continu�. Cuando Mar�a coloc� sus labios sobre
�l, sinti� que comenzaba a estremecerse.


- T�malo con tus manos y masajealo -le orden�. Mar�a
encerr� con sus manos el miembro de su Amo y not� como empezaba a endurecerse.


- L�melo -le dijo. Con largos y amables golpecitos, Mar�a
pas� su lengua por toda la longitud de su pija.


Esto continu� por alg�n tiempo, con su Amo dando �rdenes y
Mar�a obedeciendo. Algunas veces el Amo tomaba la cabeza de Mar�a con sus
manos y la guiaba. El Amo ten�a completamente el control y Mar�a era nada
menos que su mascota.


El fin se estaba aproximando. El Amo no le hab�a dado
ninguna orden a Mar�a y en esos momentos no estaba dici�ndole mucho pero eso
no importaba. Mar�a ten�a la pija de su Amo en la boca. Ella ya hab�a repetido
esas mamadas muchas veces y todo se hab�a vuelto casi autom�tico. Mar�a era
una m�quina, su mente estaba completamente al margen de la situaci�n.


Mar�a tuvo un orgasmo, a�n antes que su Amo acabase.




Despu�s del mediod�a, el Amo estaba hablando por tel�fono,
sentado en su sill�n reclinable. Traviesamente, Mar�a se par� detr�s y comenz�
a pasar los dedos por el cabello de �l. Su Amo le prestaba poca atenci�n.
Imposible de resistirlo, Mar�a se inclin� y le dio un suave beso en el cuello.


Su Amo baj� el tubo del tel�fono, se dio vuelta y le dijo:


- �No te das cuenta que estoy hablando por tel�fono?


Inmediatamente Mar�a detuvo lo que estaba haciendo y se
arrodill� a los pies de su Amo


- Lo siento Amo -dijo humildemente. Su Amo tom� el tel�fono
nuevamente y sigui� hablando sin parecer escuchar sus disculpas.


�Mar�a estaba aturdida! �Hab�a hecho enojar a su Amo! �C�mo
pudo haber sido tan est�pida! Mar�a sinti� como sus ojos se llenaban de
l�grimas. Respir� profundamente varias veces y trat� de calmarse. Minutos
despu�s se sent�a un poco mejor. Se arrodill� all�, a los pies de su Amo, con
las manos sobre su falda. Sigui� observ�ndolo y trat� de no pensar en nada.


Pero ahora Mar�a not� que le era dificultoso pensar en
nada. Los pensamientos se desplegaron en cabeza. Not� que su Amo estaba
hablando por el tel�fono celular. De pronto se dio cuenta que no hab�a ning�n
otro tel�fono en la casa, s�lo el telef�no celular de su Amo. Por alguna
raz�n, eso la inquiet�. No entend�a por qu�, no necesitaba pensar en esas
cosas. En realidad no deber�a pensar en nada.


Mar�a se incorpor�. C�mo le resultaba muy dif�cil pensar en
nada decidi� que deber�a hacer las tareas del hogar. Eso la ayudar�a a poner
la cabeza en otras cosas. Ella amaba hacer las tareas de la casa para su Amo.


Mar�a tom� un trapo de limpiar y comenz� a limpiar el
living. Mon�tonamente repas� cada cent�metro cuadrado de la habitaci�n,
concentrada completamente en la tarea. Ten�a que ser capaz de quitar de su
cabeza esos pensamientos que la estaban aturdiendo.


Un rato despu�s Mar�a hab�a terminado de limpiar el living
y se encontraba limpiando el recibidor. Mientras trabajaba, se daba vuelta a
cada rato y observaba la puerta de calle. Cuando observaba la puerta una
extra�a sensaci�n la invad�a, la misma clase de sensaci�n que sent�a cuando
ve�a a su Amo hablar por tel�fono.


Finalmente, Mar�a termin� de limpiar y se acerc� a la
puerta. Lentamente pero como si algo en su mente la empujase hacia all�. Trat�
de abrir la puerta pero estaba cerrada. Una sensaci�n de terror la cubri�.
R�pidamente Mar�a corri� hacia la cocina y trat� de abrir la puerta de atr�s.
Tambi�n estaba cerrada.


Las extra�as sensaciones que Mar�a hab�a estado sintiendo
de pronto tuvieron significado. Ella estaba encerrada en la casa y no hab�a
ning�n otro tel�fono para que ella no pudiese usarlo. Ella estaba prisionera.
Se sinti� atemorizada y encerrada como un animal enjaulado.


Mar�a not� que, de pronto, se ilumin� su memoria. Record�
todo: Haber sido drogada en el restaurant, haber perdido su trabajo, haber
traicionado a su mejor amiga. Era demasiado para ella. Las l�grimas comenzaron
a rodar por sus mejillas. Se volvi� contra la puerta, desesperada.


En ese momento Roberto entr� a la cocina:


- �Est�s bien, Mar�a? -pregunt�- Pienso que necesitas algo
para beber


- Eso no funcionar� esta vez -dijo Mar�a- Lo recuerdo todo.
Esta vez no podr�s salirte con la tuya.


Roberto r�o, como con l�stima


- Yo ya me he salido con la m�a.


- �Qu� quieres decir?


- �Qu� vas a hacer para detenerme? �A qui�n vas a poder
convencer?


- Si yo le explico todo a Diane, ella me entender�


Roberto r�o nuevamente.


- Yo pienso que Diane est� un poco m�s ocupada en salvar lo
poco que le queda de su negocio. Pero adem�s ella ya se enter� de los pasajes
de avi�n a Brasil que fueron pagados con su tarjeta de cr�dito. Ella piensa
que t� los compraste. Y si vas con Diane, ella te mandar� arrestar por
divulgar secretos industriales. O sea, eso es lo tambi�n te suceder� si
decides ir con la polic�a. Y a�n si consigues zafar de la carcel, �que har�as?
Toda la vida has pensado solamente en tu carrera. No has podido conservar
ninguna relaci�n. Siempre has usado a todos tus amigos y amantes para lograr
�xito profesional. Vaya si lo sabr� yo que fui otro de los usados. Ahora tu
carrera se pulveriz� y no te ha quedado nada. La �nica chance que tienes de
ser feliz es terminar lo que has comenzado y someterte a m� completamente.


- Vete a la mierda -grit� Mar�a y comenz� a patear la
puerta con desesperaci�n.


- �Quieres salir? Pues, adelante.-le dijo mientras abr�a la
puerta con su llave- Yo tengo tu cartera, las llaves de tu coche y las de tu
casa. No tienes adonde ir y lo �nico con lo que puedes vestirte es con tu ropa
interior.


Roberto se alej� de la puerta con un gesto presumid y
arrogante en su rostro. Mar�a, con un odio inconmensurable en su mirada, le
di� una terrible patada en los test�culos. Roberto cay� al piso y comenz� a
retorcerse de dolor.


R�pidamente Mar�a sali� de la cocina y fue hacia el garage,
donde su coche estaba estacionado. Abri� las puertas del garage. Busc� en una
de las esquinas y encontr� una peque�a caja magn�tica que conten�a las llaves
del auto. Entr� al mismo y se march�.


La mente de Mar�a vacilaba. �Qu� iba a hacer? No pod�a
regresar a su casa porque no ten�a la llave. Le costaba mucho pensar ya que
a�n no estaba completamente recuperada del poder que Roberto hab�a ejercido
sobre ella. Mar�a s�lo conduc�a a la deriva, sin un destino fijo. �D�nde
podr�a ir?


Su mente volvi� a pensar en Diane. Era su mejor amiga. Si
Mar�a iba con Diane y le contaba toda la verdad, tendr�a que creerle. �O no
era as�? No, ser�a una locura. Todo fue tan bien planeado. Si ella se aparec�a
en el trabajo, en ropa interior, contando una historia de drogas y lavado de
cerebro, la gente pensar�a que ella estaba loca.


Un minuto. �Qu� pasar�a si ella pod�a demostrar que fue
drogada? Diane tendr�a que creerle. Si pod�a mostrarle algo de la droga que le
hab�an dado, entonces podr�a demostrar que no estaba mintiendo.


Ahora Mar�a sab�a lo que ten�a que hacer. Regresar�a al
primer lugar donde la drogaron, volver�a al restaurant donde Roberto la llev�.


Mar�a atraves� la ciudad y lleg� al restaurant. A esa hora
de la ma�ana no hab�a clientes pero hab�a casi una docena de "escasamente
vestidas" meseras dando vueltas por el lugar. Algunas observaron a Maria pero
la ignoraron y continuaron haciendo su trabajo. Era el �nico lugar donde
Mar�a, usando una escasa pieza de lencer�a, no llamaba la atenci�n.


Fue atr�s de la barra y busc� alguna muestra del l�quido
con el que la hab�an drogado. No pudo encontrar nada. No hab�a m�s que las
normales botellas de licor que se encuentran en un bar. Sab�a que ten�a que
encontrar algo all�. Pod�a oler el repugnante aroma de la bebida impregnado en
el aire. El aroma era desagradable. En alg�n lado ten�a que estar.


Con su olfato, intent� llegar hasta la bebida. Aha, el
aroma ven�a desde la cocina. Casi cuando estaba a punto de entrar a la cocina,
una de las meseras que antes la hab�a ignorado, de pront� aferr� a Mar�a


- T� no puedes entrar all� -le dijo la mesera.


- �Ah, s�? -contest� Mar�a- �Trata de detenerme!


- No entiendes -dijo la mesera con gesto de inter�s en sus
ojos- No puedes ir all�, es......


Mar�a se la quit� de encima y entr� a la cocina. Salvo que
no era la cocina. La habitaci�n entera estaba repleta de flores, la misma
clase de orqu�dea que Roberto le regalaba. En una esquina de la habitaci�n
hab�a un extra�o artefacto con muchos tubos que entraban y sal�an de �l. Era
una destiler�a. El lugar estaba brillantemente iluminado y el aire estaba
impregnado del olor de las orquideas, el mismo olor de la droga que a ella le
hab�an dado.


El aroma era asfixiante, al punto que Mar�a no pod�a
pensar. Todo era tan confuso. Sinti� mucho sue�o pero deb�a tratar de
mantenerse despierta. El olor.... era tan poderoso. No pod�a mantenerse
despierta. Necesitaba calma, paz. La habitaci�n comenz� a girar, sus m�sculos
comenzaron a debilitarse.


Y se dej� llevar.......




- Mar�a, abre los ojos -le dijo una voz familiar. Mar�a los
abri� y vio a Roberto frente a ella. Estaba en la habitaci�n de atr�s del
restaurant, recostada en el mismo sof� en el que ya hab�a estado la primera
vez. El sof� era tan blando y confortable.


Mar�a intent� pararse. Los movimientos se le hac�an
dificultosos. Su mente estaba a�n muy confundida


- Tus piernas y brazos est�n completamente inm�viles -dijo
Roberto- No puedes moverte


Tan pronto como Roberto dijo eso, los brazos de Mar�a
cayeron a ambos lados y su cuerpo se desplom� sobre el confortable sof�. Trat�
de moverlos nuevamente pero no pudo. Entonces Roberto, dijo:


- Mar�a, �puedes hablar? -pregunt� Roberto


- S� -Mar�a intent� decir


- �Qui�n soy?


- Eres Roberto


- Me conoces por un nombre diferente tambi�n, �no es
cierto?


Mar�a pens� por un momento


- Tu eres mi Amo -dijo


- De ahora en adelante, s�lamente me conocer�s como "Amo".
Te olvidar�s de la existencia del nombre Roberto.


La mente de Mar�a era una neblina, pero las palabras
cortaban la neblina como un rayo y se grababan a fuego en su cerebro.
Permanentemente.


Su Amo le pregunt� nuevamente:


- �Qui�n soy?


- Eres mi Amo -respondi� inmedi�tamente


- �Y qui�n es Roberto?


- Uhmmm -Mar�a pens� un momento- No..No se.


A su Amo pareci� agradarle su respuesta.


Su Amo se retir� un instante. Cuando volvi�, estaba
sosteniendo algo en sus manos. Mar�a no pod�a distinguir que era, ya que su
mente estaba a�n muy confundida, hasta que finalmente vio que eran un par de
tijeras. Su Amo se arrodill� al lado del sof� y comenz� a cortar la lencer�a
que Mar�a ten�a puesta. Ella no pod�a hacer nada porque no pod�a moverse.
Cuando el �ltimo corte fue hecho, Mar�a qued� completamente desnuda.


- �Te sientes relajada ahora?


- S�, muy relajada


- �Te sientes sumisa?


- Muy sumisa -murmur�


- Mar�a, todav�a no te encuentras completamente sometida a
tu Amo. A�n existe una parte tuya que trata de resistirse


- NO, no es verdad


- Si tu te miras profundamente por dentro, encontrar�s la
parte de t� que a�n se resiste. �La ves?


Mar�a busc� en sus sentimientos y encontr� que su Amo ten�a
raz�n. Hab�a a�n una peque�a parte de Mar�a que se resist�a a entregar el
control.


- S�, Amo -le dijo


- Maria, entregar el �ltimo pedacito de resistencia es lo
m�s dif�cil de todo, pero debes hacerlo si deseas someterte a tu Amo
completamente.


Ella intent� llegar hasta lo m�s profundo de sus deseos,
pero no lo logr�


- Yo....yo no puedo


- Debes respirar profundamente,
inhalar.....exhalar.....Debes relajarte completamente. Todo lo que puedas.
Cu�nto m�s relajada est�s ser� m�s f�cil vencer la resistencia. Rel�jate,
rel�jate, m�s y m�s profundamente.


Mar�a cre�a que no podr�a relajarse m�s pero la voz de su
Amo era suave y calma. Una vez m�s, las palabras de su Amo se grababan a fuego
en su cerebro y entonces se sint� m�s relajada de lo que nunca se hab�a
sentido.


Mar�a ya no est� m�s recostada en el sof�. Mar�a est�
flotando en el tiempo y el espacio. Mar�a est� en un estado de absoluta paz,
de absoluta contenci�n, de absoluta sumisi�n.


Maria tuvo un orgasmo.




Mar�a de pronto volvi� a la realidad del sof�. Sus brazos y
piernas a�n estaban inm�viles. Su Amo estaba parado frente a ella,
completamente desnudo, como ella.


Su Amo se inclin� sobre ella y la bes�. Lentamente recorri�
su suave piel. Ella pod�a hacer muy poco, s�lo estremecerse en el sof�. �l
interrumpi� el beso y le dijo:


- Obedecer�s a tu Amo


Delicadamente roz� con sus dedos los pezones de Mar�a,
provoc�ndole un escalofr�o de placer por todo su cuerpo.


- Dilo -le orden�


- Obedecer� a mi Amo -ella repiti�


Su Amo le abri� las piernas y se coloc� frente a ellas.
Bes� su cuello y lo recorri� con su lengua hasta bajar a sus pechos


- Obedecer� a mi Amo -dijo Mar�a en voz m�s alta


Su Amo la penetr� con su verga ya muy erecta


- Obedecer� a mi Amo -grit� Mar�a


�l embisti� su miembro con intensidad


- �OBEDECER� A MI AMO!


Embestida


- �OBEDECER�!


Embestida


- �OBEDECER�!


Embestida


- �OBEDECER�!


Embestida


- �OBEDECER�!


Embestida


- �OBEDECER�!


Embestida. -�OBEDECER�!- Embestida. -�OBEDECER�!-
Embestida. -�OBEDECER�!- Embestida. -�OBEDECER�!- Embestida. -�OBEDECER�!-


Embestida. -�OBEDECER!- Embestida. -�OBEDECER!- Embestida.
-�OBEDECER!- Embestida. -�OBEDECER!- Embestida. -�OBEDECER!


- �OBEDECER! �OBEDECER! �OBEDECER! �OBEDECER! �OBEDECER!
�OBEDECER! �OBEDECER!�OBEDECER! �OBEDECER! �OBEDECER!


- �OBEDECER! �OBEDECER! �OBEDECER! �OBEDECER! �OBEDECER!
�OBEDECER! �OBEDECER! �OBEDECER! �OBEDECER! �OBEDECER!


- �Acaba ahora! -�l orden�


Mar�a obedeci�.




Estaban en el coche de su Amo, regresando a su casa. Mar�a,
sentada en el asiento del acompa�ante, con su mente totalmente en blanco,
observaba fijamente como su Amo conduc�a.


El coche se detuvo en un sem�foro. Su Amo la mir� y le
dijo:


- Acaba ahora


Mar�a obedeci�.


FIN


Por favor vota el relato. Su autor estara encantado de recibir tu voto .


Número de votos: 0
Media de votos: 0


Si te gusta la web pulsa +1 y me gusta






Relato: Obediencia Absoluta (3)
Leida: 704veces
Tiempo de lectura: 13minuto/s





Participa en la web
Envia tu relato







Contacto
Categorias
- Amor filial
- Autosatisfacci�n
- Bisexuales
- Confesiones
- Control Mental
- Dominaci�n
- Entrevistas / Info
- Erotismo y Amor
- Fantas�as Er�ticas
- Fetichismo
- Gays
- Grandes Relatos
- Grandes Series
- Hetero: General
- Hetero: Infidelidad
- Hetero: Primera vez
- Intercambios
- Interracial
- L�sbicos
- MicroRelatos
- No Consentido
- Org�as
- Parodias
- Poes�a Er�tica
- Sadomaso
- Sexo Anal
- Sexo con maduras
- Sexo con maduros
- Sexo Oral
- Sexo Virtual
- Textos de risa
- Transexuales
- Trios
- Voyerismo
- Zoofilia


Encuestas

Afiliados



























relato porno yerno dotadorelato porno d amor filialpelicula de zoofiliarelatos xxx mecoji a mi esposaRelatos porno amor filial papa soltero bdlol.rurelatos follada por plomero dona chela porno relatosrelatos eroticos mi madre y mi amigoRelatos eroticos entre compadresRelatos er�ticos mis peque�as hijitasrelato abuelo padre hijo gayrelatos follada en la fiesta de su bodaRelatos porno colegialas con papaRelato porno la visita de mi sobrina postisahistorias de vecinos cachondosporno relatos ninas y madurosrelato meter verga caliente humedo ahhh siimi sobrino me dejo preñada relatosrelatos cortos de pasivos gaysIncesto con la abuela relatadosRelato Pornos De Dominacion A Chicos TodoRelatoRelatos eroticos largos ninas aprendiendo a cojercon mamaRelatos porno amor filial bdlol.ruRelatos de prostitutas contando su primera vez Amor filialrelatos follando con la vecinitaporno eyaculacionesfollando clasemelones pornoxzzbabosasrelatos sobrinitoIncesto con la abuela relatadosRelato Pornos De Dominacion A Chicos TodoRelatopornoincesto relatos sexosintabuedrelatos de me cojo a mi mama y mi paparelatos pornos de pendejos putitosporno bien duroincesto le rompi el culo a mi sobrina relatosrelatos eroticoscon mi mamaporno relatos casadas m gustan los penes grandesfontanero pornoRelato Pornos De Dominacion A Chicos TodoRelatomadres desnudas gratismi hijita de 6 añitos bien putita y rica su colita xxx relatos incestorelatos eroticos fresas violadasrelatos pornos tio y sobrinasporno madurarhistorias eroticas de nenas de 10 gratisrelato erotico gay desquintorelatos erotico gratismaduros españoles gayme follo un acuerpado relato eróticoRelatos gays el expertoRelatos eroticos entre compadresrelatos follando al patronrelatos eróticos con madrastraRelato porno descubri que mi sobrino hacias pajas pensanndo en mirelatos de incesto realesRelato Pornos De Dominacion A Chicos TodoRelatomi hijita relatosrelatos eroticos me folle a mi abuela tetonami hijita de 9 añitos relatoIncesto con la abuela relatadosRelatos porno amor filial mis memorias (7) bdlol.ru/relato24386_Grabando-a-mi-hija.htmlrelato porno duro con nenapinche puto me sacaste toda la lecherelato porno cojiendo con mi sobrinita de 8 añitoskarina travestiDe tanto coger embraze a mi amiga relatos xxCogida en hilo dental porque el mejor amigo de m� hijo relatos de sexorelatos con mi papa follandoMisrelatosporno.com/violacionRelato Pornos De Dominacion A Chicos TodoRelatoRelatos eroticos anal a mi papami hijita de 9 añitos relatomasajes porno.comrelatos cuentos porno bdlol.ru fincarelatos eroticos con perrosRelatos eroticos violacion analA los 6 tomaba la leche de mi tio gay relatos/img/style.cssrelatos eroticos de zoofiliabañando a mi sobrinito relato eeotico gaurelatos de sexo entre madre e hijo realesRelatos eroticos con mi tia y mi madrerelatos eroticos salida al cine con la familia insesto relatos xxxhijoRelatos porno high school of fuckersrelatoa porno ciegaRelato Pornos De Dominacion A Chicos TodoRelatofollando con ml madre relatosrelatos eroticos mi sobrina 8