"El Despertar de Rosita (V)"
La carita de la ni�a segu�a avanzando inexorablemente a su
objetivo, la h�meda protuberancia estaba ah� cada vez m�s cerca, esper�ndola! De
repente se detuvo, el hombre dej� de tirar de su cabello a s�lo unos mil�metros
de su instrumento. La raz�n era simple, el mec�nico adivinaba sin equivocarse
que la nena jam�s hab�a estado ni remotamente cerca de un hombre y menos en
tales circunstancias, por lo que ese breve espacio entre su verga y el angelical
rostro era lo �nico que le restaba a su inocencia la cu�l �l iba a tomar sin
miramientos, por lo que quiso guardar en su memoria aquella imagen como una foto
instant�nea de su cerebro, a manera de un recuerdo imperecedero de tan
maravilloso momento!
Rosita no sab�a que hacer, estaba desconcertada y no se
atrev�a a mirar a la cara al tipo. Su coraz�n lat�a como nunca antes mientras
sus ojos nuevamente se dejaban hipnotizar por el objeto que parec�a reclamarla
con cada nuevo movimiento, como una serpiente antes de lanzar el mordisco. El
instante se prolong� interminable para la ni�a, quien de repente se percat� de
algo m�s: El aroma que de esa cosa emanaba.
A sus fosas nasales entraba ahora sin pedir permiso un hedor
fuerte, rancio, resultado de la mezcla de sudor, orines y l�quido seminal del
macho. Sin embargo y para su sorpresa no le desagrad� para nada! Cerr� los ojos
y aspir� profundamente de aquella esencia que la erotisaba como ninguna otra
cosa hasta entonces, en parte quiz� por que la naturaleza ya la hab�a preparado
para regocijarse de tales cosas que antes le parecieron repulsivas y asquerosas.
Ante los at�nitos ojos del hombre la peque�a naricita se hinch� degustando
nuevamente de ese perfume sexual tan intenso con la mirada perdida dentro de sus
p�rpados infantiles; esa era la se�al triunfante de que �l, en ese instante,
hab�a despertado el instinto sexual de la chiquilla!
Eso era todo, ahora como un pose�do jal� sin recato alguno de
las colitas para estrellar la carita de lleno contra su verga a�n cubierta por
la tela. Con movimientos de arriba a bajo y de derecha a izquierda mancillaba
enloquecido la cara de Rosita, quien a�n con los ojos cerrados y con los labios
fuertemente apretados se dejaba hacer cual mu�equita de trapo mientras que el
transparente l�quido mezcla de fluidos iba dejando su huella h�meda y pestilente
en cada regi�n que iba contaminando: En las mejillas, en la nariz, en los
labios, sobre los ojos y la frente de Rosita!
Al cabo de algunos instantes de frenes� el sujeto volvi� a
jalar de las colitas infantiles retirando el rostro de su verga pues quer�a
observar su obra, as� que con la mano derecha levant� la barbilla de Rosita de
manera que pudieran verse mutuamente a la cara. Ella abri� los ojos a medias
extasiada a�n por la experiencia y con los delgados labiecitos cerrados cual
ostra. Que fabulosa se ve�a con la carita h�meda de su porquer�a de macho! El
mec�nico acerc� su cara a la de ella y la olfate� percibiendo el rancio hedor
con el que la hab�a mojado quedando feliz por el resultado. Parec�a un perro
revisando que su territorio hubiera sido debidamente marcado! Ahora ya estaba
"bautizada" para el sexo!
Acto seguido mir� sobre la c�moda de donde minutos antes la
ni�a hab�a tomado el marcador, descubriendo el peque�o y colorido estuche
escolar marca "Barbie" repleto de l�pices, plumas, marcadores y otros utensilios
de trabajo y sin dejar de sujetar con su mano izquierda la colita derecha de la
nena introdujo la mano, encontr� unas tijeras y las extrajo de su recipiente
mientras ella con los ojos ahora ya bien abiertos y la respiraci�n agitada
segu�a con la mirada sus movimientos. Introdujo las tijeras cuidadosamente en el
costado derecho de su abierto overall, buscando el extremo posterior de la tela
del calz�n para cortarlo a la altura de su pierna derecha. Le cost� algo de
trabajo pero finalmente corto el trozo y la tela sali� disparada como liga sobre
el costado opuesto debido a la presi�n que causaba su miembro.
Como si fuera una viga flexible apestosa pinga se agit� libre
frente a la at�nita Rosita, quien ahora abr�a m�s no solo sus ojos sino la
boquita que hasta ese momento hab�a permanecido firmemente cerrada. No era
posible� frente a s� ten�a una verga de verdad!
CONTINUARA� ;-)