Relato: EL CURA Sebasti�n era un curita rural que hab�a ejercido su ministerio en distintas comarcas. Ahora la curia le hab�a asignado destino en una peque�a parroquia de un alejado suburbio de la ciudad. �ramos amigos y sol�amos compartir alg�n que otro fin de semana tomando jerez y ejecutando m�sica.
En cierta ocasi�n en que hab�amos bebido un poco m�s que de costumbre, Sebas como yo lo llamaba, mir�ndome fijamente comenz� a decirme: �T� entiendes, Luis, que los sacerdotes, adem�s de religiosos, b�sicamente somos seres humanos�. �Eso es claro para m� respond�. �Entonces sabr�s que tenemos defectos, virtudes�. (se hizo un silencio) y tambi�n tentaciones�� �Es natural que sea as� contest�; �pero no alcanzo a ver cu�l es el punto; por qu� no eres m�s espec�fico Sebas y sin rodeos me dices lo que quieres� le dije sonriendo. �Es que, ver�s, no es tan f�cil�ocurre que hay una mujer�t� sabes�que frecuenta la parroquia y que�bueno�ha despertado mi inter�s�.como hombre�� ��Y qu� del voto de castidad que hac�is?� le pregunt� con algo de sorna. �Ese es el punto, dijo vacilante, aunque en ocasiones es algo�soslayable, pero no deja de ser un problema�de conciencia� �Mira, le respond�, como yo veo�si tienes el deseo o la necesidad de follarte a alguna mujer, pues debes hacerlo sin mayores problemas, es algo que hacemos los seres humanos�. �Es que �sabes?...es la mujer del alcalde, me dijo por lo bajo. �Joder! �exclam� sorprendido- t� s� que no pierdes el tiempo� dije al tiempo que ambos estall�bamos en risas. �Es muy maja, sigui� Sebas ya m�s animado, pero como comprender�s debo ser muy discreto dada su situaci�n y teniendo en cuenta quien es su marido�. �Pues tr�ela aqu�, le dije sin dudar, me avisas el d�a y yo desaparezco�. ��Gracias Luis! dijo agradecido, mientras me abrazaba, me solucionas un problema hermano�.
D�as despu�s Sebas me llam� al m�vil para decirme que esa noche necesitaba el �alojamiento� por un par de horas, a lo cual respond� que le dejaba las llaves en el sitio acordado previamente. Pero no me fui de la casa porque hab�a decidido ocultarme y ver a quien se tiraba Sebas; no soy un voyeur, pero sent�a curiosidad por ese encuentro�tal vez incluso lo filmara.
Me ocult� en una habitaci�n contigua que ten�a un mirador disimulado, el cual sol�a utilizar ocasionalmente para filmar mis encuentros. Desde all� pude ver cuando llegaron y qued� asombrado de lo que ve�a: la mujer (despu�s supe que se llamaba Isabela) tendr�a unos 45 a�os, bellas facciones y un culo espectacular, que cuando lo vi me produjo una erecci�n tremenda. Sebas no era agraciado, pero pude ver el motivo que enloquec�a a las mujeres: estaba armado de una semejante polla que r�pidamente puso en la boca de Isabela que comenz� a chuparla con cierta dificultad, pues sus labios no pod�an abarcar la totalidad del di�metro del glande. Despu�s escuche que le dec�a: ��Que polla monumental tienes, quiero sentirla dentro m�o, follame ya!� Entonces vi que ella se montaba sobre Sebas, pero al parecer, su vagina era poco profunda lo cual le produc�a cierta incomodidad por el tama�o de la verga. Sebas la puso en la vieja pero siempre efectiva posici�n del misionero y le fue metiendo de a poco toda la polla en el ajustado pasaje.
Isabela comenz� a gemir a medida que Sebas la fue bombeando, hasta que los gemidos se transformaron en gritos y suspiros agitados: �siii, as�, as�, m�tela m�s profundo�hasta el fondo�ay, ay, que me corro, que me corro, si, si, aargg� fue lo �ltimo que escuche y pude ver como ambos se agitaban al un�sono en una corrida simultanea que, en el caso de Sebas, fue bastante copiosa porque lo vi contraerse al menos en cuatro ocasiones, para luego quedar �desvanecido� entre las piernas bien abiertas de Isabela. Ella lo acarici� amorosamente y le pregunt�: ��Cu�nto tiempo nos queda?� �Una hora a�n� le respondi�. �Que bien, dijo ella, podremos hacerlo otra vez�. ��Quieres m�s�, le pregunt� Sebas. �Siii, respondi�, necesito m�s. Bien sabes que mi marido me tiene abandonada, desde que consigui� una amante joven. Pero le pagar� con la misma moneda a ese hijo de puta y en venganza, esta noche dormir� a su lado con toda tu leche dentro de m�. As� aprender� a ser cornudo, aunque no se percate.� Esa confesi�n pareci� excitar sobremanera a Sebas, pues al instante ten�a su enorme miembro erecto nuevamente.
Pude ver como pon�a a Isabela en cuclillas sobre la cama y lubric�ndole el magn�fico culo con restos de semen que goteaba de su co�o, fue metiendo la verga en su ajustado interior. Ella gem�a diciendo: �ah, ah, despacio, me duele�� y abr�a las nalgas con las mano para facilitar un poco la penetraci�n. Yo ve�a como Sebas empujaba con fuerza y ella le dec�a: �Ay Sebas, despacio mi amor, que la tienes muy grande, ay, ay, me estas rompiendo el culo� �que verga tienes, Dios santo!�
En la distancia lo miraba al curita como follaba con fuerza a la mujer del alcalde y ve�a como le romp�a el culo a tan respetable se�ora. Isabella se corri� un par de veces, hasta que percib� como se contra�an los gl�teos de Sebas en feroz eyaculaci�n que llen� todo el conducto anal.
Lo �ltimo que vi fue a la se�ora �alcaldesa� vestida y maquillada, partiendo rauda hacia su casa, con todo el semen de mi amigo en su interior. A dormir cansada junto a su marido�que ma�ana ser�a otro d�a en este mundo dif�cil.
Consejo: cuidaros de los ginec�logos�y de los curas.
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Relato: EL CURA
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