Hola ,soy de nuevo Amalia , como os dec�a en mi ultimo relato
, mi marido Miguel me escucho la conversaci�n con mi jefe, y empez� a sollozar,
me ped�a que me quedara con el, que me quer�a, que har�a lo que fuera para estar
conmigo y que soportar�a cualquier humillaci�n.
Esto me puso a mil, nunca pense que una mujer pudiera tener
esas dos caras ,la de sumisa que se presta a cualquier cosa por la polla que
ama, y la de perversa, que se siente segura y dominante de una situaci�n y que
goza viendo a quien quiere suplicando.
Cuando se calmo Miguel, ya que le dije que no pensaba dejarle
pero tampoco a Sandro, me miro y me pidi� que le contara como era y que hacia.
Siempre me ha parecido una vulgaridad contar esas cosas al
marido, pero cuando vi la cara de perrito vicioso y el bulto de su pijama me
sent� fuerte y dominante.
Le detalle lo que me hacia, como era su polla, como me la
com�a, como me met�a los dedos en el culo, como me cargaba siempre, como me
follaba totalmente espatarrada, como me hacia com�rsela,� en fin le cont� todo,
y el perro de Miguel se corri� sin tocarse como loco, le dije que me daba pena,
me descojone y me dorm� satisfecha.
Al lunes siguiente, fui a la oficina vestida como una
ejecutiva, traje de chaqueta, blusa rosa y tacones de pulsera en el tobillo , al
pasar por el despacho de Sandro me derret�, pero no quise mirar, me vio y me
llamo, me hizo cerrar la puerta y al acercarme a su sitio empez� a aspirar el
aire,olio mi aroma y se descojono, no me hab�a lavado ya que Sandro no me
dejaba, y ol�a un poco a hembra , en realidad me parec�a agradable , me acerque
a su mesa y me toco la nariz cari�osamente mientras me dec�a, as� me gusta mi
nena, cre�a que me derret�a, subi� su mano por debajo de mi falda y corriendo el
hilo de mi tanga me meti� un dedo en el culo , la situaci�n me pod�a, y me abr�
de piernas, Sandro me met�a todo el dedo y lo mov�a dentro, era una locura, un
macho de 1.90 ensartando con el dedo a una mujercita que no pasa de 1,60 , casi
me levantaba en vilo , saco el dedo y lo olio profundamente, y me lo dio a
chupar, yo lo lam� como si fuera la mejor golosina, me tenia totalmente enervada
y dominada.
Sandro me dijo que me fuera a trabajar y que al medio d�a en
su casa , y que le esperara abajo.
Cuando llego como siempre y al subir en el ascensor me cogio
de las nalgas y me comi� la boca, me tenia suspendida en el aire y me mor�a de
gusto, su boca sabia a sexo y su aliento herv�a.
Nada mas entrar me llevo al sal�n y me sent� en sus rodillas,
me quito la blusa y levant�ndome el brazo miro mi axila, sonri� y me dijo que se
notaba que iba saliendo pelo, que le encantaba, y empez� a chuparme y a lamerlo,
yo le amasaba la cabezota y le besaba mimosa en su nuca, era mi hombre y deb�a
de demostr�rselo..
Me beso en la boca y me pregunto por Miguel, le conteste que
lo sabia desde la llamada y que mientras le contaba lo nuestro con detalles, se
hab�a empalmado y corrido. Sandro se descojono y me dijo que le llamara, que le
dijera donde estaba y que se quedara escuchando lo que �bamos a hacer , le dije
que no que me parec�a muy grosero, Sandro me miro con una cara que daba p�nico y
me cogio la cara con mucha fuerza, me hacia da�o, y me dijo que le llamara de
una puta vez o lo har�a el , se resaltaban las lagrimas de dolor, le dije que si
a Sandro y me puse s�per mimosa con el arrum�ndome en su pecho y haci�ndole
cucamonas tontas para que sonriera , amaba a ese macho dominante.
Coji el manos libres de Sandro y llame a mi marido, me
pregunto que donde estaba y le dije que con mi hombre , y con el macho de mi
vida , se puso mal y me dijo que para que le llamaba , en esto me Sandro tomo la
palabra y le dijo: Mira maricon, estoy con tu mujer y me voy a follar hasta
reventarla, y tu pedazo de cornudo vas a estar escuch�ndolo todo y volvi�ndote
loco de celos y de morbo, �entiendes hijo de puta!.
Mi marido se callo por un momento y luego dijo: Si Sandro, lo
que tu digas, pero por favor no la lastimes. , sandro le contesto: eres un
carnudo y si yo fuera tu con esta preciosidad de mujer vendr�a aqu� a matarme,
pero tu vas a estar escuchando, con tu pollita en la mano y mene�ndotela
mientras tu nena me lame el culo y me suplica polla.
Miguel escucho y dijo algo que me dejo pasmada: si Sandro
f�llatela bien, hazla gritar, revi�ntala y luego deja que venga a su casa.
Sandro se descojono y le dijo: ahora calladito y a escuchar,
que empieza la fiestita.
Me mor�a de pena por Miguel, pero el deseo por Sandro era
superior a todo , le miraba el bulto del pantal�n hipnotizada, y deseaba poder
comerle entero.
Sandro me vio mir�ndole al paquete y me dijo: �Que quieres
puerquita, tu biber�n de leche? , �S�camela!.
Me lance pose�da de un deseo irracional, le baje la bragueta
y le busque el pollon , lo saque fl�cido pero grande y pesado, oliendo a macho y
con una cabeza grande y oscura.
Durante un ratito , me dedique a bajarle el pellejo y a
subirlo, me encantaba ver como aparec�a el cabez�n y como se tapaba con la piel,
es tremendamente excitante descapullar y capullar a Sandro y ver como reacciona
esa polla.
Me hab�a dejado las u�as largas y pintadas de color cereza ,
y contrastaban con la piel de la polla de mi amante.
Sandro me cogio de la nuca y haci�ndome da�o me la ensarto en
la boca, me empujo de la nuca y la meti� hasta el fondo, tenia la boca
desencajada y sandro empujaba y empujaba, con lo que la tenia hasta el estomago,
empec� a dar arcadas y Sandro me la saco muerto de risa, yo babeaba y respiraba
ansiosa, estaba loca de deseo y deseaba otra raci�n de rabo de toro.
Sandro me cogio de los sobacos, y me alzo hacia el, me sent�
encima enfrentados y me clavo su tranca en el co�o, yo re�a, lloraba, le daba
las gracias , gritaba, y mientras mi jefe sin soltarme los sobacos me alzaba y
me dejaba caer en su palo , mil veces, pose�do, me estaba follando un animal, un
toro desbocado, un hombre enloquecido al que tem�a y que me daba el mayor placer
del mundo .
La sensaci�n de miedo y de placer es la mas lujuriosa que se
pueda tener, estaba acojonada por que ese hombret�n no quisiera partirme en dos
, estaba fuera de si y era incontrolable, pero a la vez amaba a ese hijo de puta
que me partia y que me trataba como a una perra y como a una princesa otras
veces.
En esas me cogio del culazo,(le encanta decirme lo grande y
tocable que es, me lo amasa y lo soba como loco) , y se levanto, conmigo
ensartada colgando de su cuello y apoyada en su hombro como una nena peque�a.
Empez� a decirme que era su princesita, y que me quer�a dar
mi raci�n de polla en privado, �yo me hab�a olvidado de mi marido! Pero sandro
no, as� que dijo, : Continuas ah� carnudo de mierda, o� a Miguel decir que si,
que no nos fu�ramos que quer�a seguir escuchando, a lo que Sandro le contesto
que me llevaba a su cama y que por hoy ya hab�a escuchado bastante , se acerco
al tel�fono con migo encima y colg�.
Me llevo a su habitaci�n, me tumbo en la cama y me cogio de
los tobillos , me abri� las piernas a tope y sigui� meti�ndome tranca, despacio,
hasta el fondo, haci�ndome gritar y sac�ndome mil y un orgasmos, este macho era
incansable, me follaba y me abr�a de manera brutal, despu�s de media hora de
culeo, la saco y acerc�ndomela a las manitas me dijo:�ord��ala!.
Casi desmallada la agarre y le pajee con fuerza, no la
abarcaba con una mano, estaba caliente y h�meda de mis flujos, de pronto se
tenso mas, y ah� supe lo que era un hombre de verdad, un macho un verdadero
semental , Sandro empez� a gritar, y a lanzar chorros de leche, a gritar como un
pose�do y a correrse.
Me empapo de leche, ol�a todo a sexo, a semen, a mujer, era
un ambiente afrodis�aco.
Sandro me abrazo y empez� a besarme, ahora que me hab�a
corrido mil veces y que me hab�a relajado me repugnaba ese hombre, le ve�a
baboso y cargante, me com�a la boca de manera h�meda y me dec�a que quien era su
zorrita, pensaba en Miguel y en lo que estar�a sufriendo, me odiaba por estar en
brazos de mi jefe, un tipo que hacia de mi lo que quer�a y que me trataba como a
una perra.
Quer�a irme , pero me mor�a de miedo, se me encog�a el
estomago cuando miraba a Sandro, era enorme, peludo, barrig�n, y le colgaba esa
polla monstruosa, ahora en descanso que me repugnaba hasta que me volv�a loca.
Se levanto y me dijo : �al ba�o peque! , sabia lo que venia,
y ahora ya no estaba excitada, me arme de valor y le dije que no me apetec�a
verle mear, que me respetara al menos un poco.
Me cogio de la cintura, me alzo en el aire y me puso tumbada
boca abajo en sus rodillas, me arreo un azotazo en el culo, y me dijo, tu eres
mi nena durante dos horas, si yo meo tu meas, si yo follo tu te abres, si quiero
comer tu me atiendes, y si quiero co�o, te lo como. Me solt� otro azote y empez�
a hurgarme en el culo, toc�ndolo por el ano suavecito. Iba del ano al chocho,
del chocho al ano, yo lloraba en silencio y le maldec�a, estaba indefensa ante
esa mole,continuo sobandome el culo y empez� a meterme el dedo, lo sacaba ,lo
ol�a y me lo acercaba a la boca, me dijo, : que quiere hacer mi nena , y me
solt� otro azote , le conteste entre temerosa y un poco excitada (era incre�ble
como me hacia pasar del asco al deseo) , que quer�a chupar su dedo, y ayudarle a
mear.
Me dio la vuelta me cogio en brazos y con un dedo en mi boca
como un chupete se fue al ba�o. Me bajo y me dijo que estaba esperando , yo
levante las tapas, coji su pollaza y empez� a mear, al acabar me dijo que le
diera un besito a su mu�equito, yo me agache y la bese, me sent� en la taza y
empec� a mear ahora yo, cuando acabe, se arrodillo y de un solo lenguetazo me
seco el co�o.
Me dijo que me fuera y que sal�a de viaje por cinco d�as, que
cuando volviera, quer�a verme y que a lo mejor nos invitaba a mi marido y a mi
de fin de semana a la sierra, que no me depilara ni los sobacos, ni el culo ,
que quer�a el chocho peladito y sin pelos, y que nada de follar con mi marido
pero si con otros.
Estaba excitad�sima de nuevo, quer�a otra raci�n de polla,
pero Sandro tenia claro que por hoy ya tenia bastante.
Me fui loca de deseo y anhelante por que pasaran pronto los
seis d�as que estar�a sin mi hombre.
Un beso a todos y todas, y os seguir� contando.
Chau.