Perro de Alquiler III
Acostado boca arriba sobre la cama, la cara llena de semen
sec�ndose, el culo aun abierto, y un negro gigantesco visti�ndose frente a el,
estaba despertando. Mi cuerpo espesamente velludo estaba cubierto de sudor y
fluidos corporales. El negro me miraba y me sonre�a, estaba bien servido. Me
dijo algo en criollo, dej�ndome un grueso fajo de billetes sobre la cama. Y no
se fue sin antes darme un beso en la verga fl�cida del que hab�a sido su puto.
Me qued� observando el techo, acostado sobre la cama con las
piernas abiertas y la paloma descansando sobre mi vientre. Me relam�a el semen
que el ejecutivo caribe�o me hab�a dejado en la cara, entre el bigote y la
barba. "Otra vez� otra vez" me dec�a. Ya hab�an pasado 4 meses desde que empec�
de prostituto, desde aquella vez que me entregu� a Bertrand Ochrier, y no
hallaba la forma de salirme. Un amigo m�o me dijo que ya mero me consegu�a un
puesto, pero nada, nada todav�a. Y no lo pod�a culpar, el era muy bueno y hac�a
lo que pod�a por mi, pero apenas si pod�a conservar el suyo, la empresa en que
laboraba estaba con problemas financieros. A estas alturas del partido mi �nico
consuelo era haber salvado la casa y haberle mandado ya bastante dinero a mi
familia en Cob�n.
Puse de pi� mis 180 cm. de estatura, se sob� el ano, me ard�a
un poco. "�Negro cerote!" me dije, recordando la verga de 18 cm. que mi culito
se hab�a tenido que tragar, negr�sima y gruesa como un brazo, y que despu�s
hab�a expulsado copiosas cantidades de semen que recib� en la boca, arrodillado
a los pies del negro. En solo 4 meses en la profesi�n m�s vieja del mundo ya
ten�a una buena reputaci�n dentro del c�rculo de empresarios extranjeros que
llegaban al pa�s temporalmente para trabajar. Era un gremio exigente, hombres de
trajes caros y gustos ex�ticos, o bien sucios. Yo no trabajaba con empresarios
locales pues estos pod�an conocerme. Y solo utilizaba mi primer nombre, nunca
daba apellidos.
Entr� a la ducha de la habitaci�n y abr� la llave, dej� que
el agua recorriera mi cuerpo desnudo, moj�ndome entero. Me limpi� la cara de
semen� no sin antes tragar un poco, je, je, je. Me avergonzaba gustar tanto de
su sabor, "�c�mo es posible?" me dec�a. Tom� el jab�n y me lo esparc� por mi
musculoso cuerpo. Como me met� al gimnasio, siguiendo el consejo de Ochrier,
ahora mi f�sico era impresionante.
Al pasar el jab�n por mi pene, record� lo caliente que aun
estaba y empec� a menearlo, pronto se me puso duro otra vez, el negro no me
hab�a dado la oportunidad de acabar. Poco a poco el gozo fue creciendo. Me
acost� sobre el suelo de azulejo sin dejar de frotar vigorosamente mi m�stil.
Poco a poco fui elevando mis caderas hasta que, luego que un ronco gru�ido
saliera de mi garganta, largos chorros de esperma salieron disparados de mi
sexo, acompa�ados de espasmos en mi vientre y genitales que me elevaban al
�xtasis. Recib� mi propia leche con la boca, era un m�todo muy curioso de
masturbarme que Ochrier me ense�� para poder verme y calentarse m�s, me volv�
aficionado a este. Qued� tendido sobre la regadera mirando el techo� me sent�a
tan mal por sentirme tan bien�
Regres� a mi casa y me fui directamente a la cama, pero antes
revis� mi celular. "�Tres mensajes por la gran puta!" dije. Sab�a de qu� se
trataban, eran clientes interesados en alquilar mi cuerpo para pasar un buen
rato. Eran 2 conocidos y uno nuevo, dos el viernes y uno el s�bado, el domingo
lo quer�a para descansar, para mi solo. Por la noche habl� con mi familia, los
llam� a casa de mis padres.
Despert� al siguiente d�a y me fui a "trabajar". El primero
me llev� a desayunar a un club de la Antigua, era un ejecutivo costarricense
para el que ya hab�a trabajado antes, que gustaba de recibir largas y profundas
mamadas. Me tra�a buena cuenta pues antes de disponer de mi culito, el tico me
dejaba unas 2 o 3 buenas lechadas en la boca, que se cobraban aparte. Adem�s era
el t�pico rom�ntico, nunca me tomaba por la fuerza, si no hasta que consideraba
que ya me hab�a seducido lo suficiente. Terminamos en un motel donde me puse en
4 como por 15 minutos, dejando que el tico se desfogara arrebatadamente conmigo.
Por la noche me encontr� con el cliente nuevo. Result� ser un
gordo abusivo que temblaba de la emoci�n al ver a ese portento de hombre (yo)
frente a el, con su pene de 18 gruesos cm. parado, mirando al cielo. Hizo que le
chupara la verga, y luego que lo cabalgara. Como la habitaci�n ten�a espejos por
todos lados, pod�a verme mientras rebotaba una y otra vez sobre el vientre del
gordo. Debo decir que era un espect�culo verme haciendo sentadillas sobre el
miembro de 12 cm de ese hombre, que gozaba como un loco. Mi abdomen plano se
miraba incre�ble, marcando a la perfecci�n mis fuertes abdominales y mis
inmensos pectorales cada vez que ca�a sobre el gordo. Solo de verme me calent� y
llegu� (sin quererlo) al orgasmo que derram� sobre la panza del tipo, que se
enoj� mucho. Le tuve que regalar una mamada para quedar bien con el.
En la tarde del s�bado me toc� salir con un muchacho
salvadore�o, �ngel Poma, uno de mis clientes regulares, cada vez que visitaba el
pa�s solicitaba mis servicios. Me llev� a comer a un car�simo restaurante de la
zona 10, una de las pocas ventajas de mi trabajo, y despu�s a coger a su casa de
la Antigua.
Bueno Arturito, mire que en 3 semanas no he tenido nada de
nada, as� que me voy a tener que desquitar con usted� je, je, je�
Pues s�rvase �ngel, aqu� estamos para servirle.
�Qu�, buffet de carne de hombre?
Pues si quiere� por usted hasta me sirvo condimentado, ja,
ja, ja, ja�
�Je, je, je, je, je! � me gustaba bromear con el, me ca�a
muy bien el patojo.
Inmediatamente me arrodill� y le baj� el pantal�n y el
calzoncillo. Salt� r�pidamente un hermoso pene rosado de unos 17 cm, bien durito
y apunt�ndome directamente a la cara, obviamente no lo hice esperar y me lo met�
en la boca, me puse a chuparlo como si fuera el �ltimo pene del planeta.
No llevaba demasiado tiempo como puto, pero ya hab�a logrado
cierta t�cnica que ir�a mejorando con el tiempo. Me lo met�a completo hasta el
fondo, y lo iba sacando poco a poco, pegando fuertes succiones a medida que
sal�a. Luego lo agarraba a lametones, desde la base hasta la punta, pasando
sobre sus bolas. Me gustaba mucho su sabor, y el de sus test�culos, los que lam�
extasiado. Y el respiraba muy aceleradamente, estaba caliente y disfrutaba mucho
de mis atenciones. Y a mi me encantaba atenderlo porque aparte de ser muy guapo,
era sumamente agradable.
El muchacho era muy atl�tico y con una resistencia de los mil
demonios. Puso a su encantado puto en todas las posiciones que se le dio la
gana, en 4, de costado, puso mis piernas sobre sus hombres y se echo sobre mi,
por lo que las puntas de mi pies casi tocaban mi almohada. Me penetr� como un
salvaje mientras estaba abierto de piernas, sobre la mesa, el suelo, la mesa de
noche, etc. Pero siempre penetr�ndome violentamente como yo mismo le ped�a, para
rematar al final con una mamada en donde se derram� sobre mi pecho. Yo me llev�
a la boca bastante de su semen para saborearlo. Luego se qued� profundamente
dormido abrazado a mi. Despertamos como a las 3 horas, yo apenas dorm�.
Buenos d�as Arturo.
Buenos d�as �ngel.
Su dinero est� sobre la mesa del comedor� es lo de siempre
m�s una propina.
No se moleste con las propinas� yo solo vengo a hacer mi
trabajo�
No, no, una buena labor merece siempre una felicitaci�n.
Considere eso como una gran felicitaci�n.
Gracias �ngel.
Gracias a usted, como siempre, hoy estuvo muy bueno� muy
pocos me aguantan al "Angelito", je, je, je�
Llegu� como a las 10 p.m. a mi casa. Me dirig� directo a la
cama y no supe de mi hasta el otro d�a. Despert� con una gran costra de semen en
el pecho. "�Mierda!" exclam�, c�mo odiaba amanecer pegosteado. Me met� a ba�ar,
luego prepar� algo para desayunar y luego me qued� asesinando el tiempo frente a
la Tv. Hab�a planeado pasar un d�a completamente in�til, lamentando amargamente
mi suerte tan horrible.
Sal� a traer el pan como a eso de las 4, y cuando regres�, el
celular son�. Estaba dispuesto a mandar a la mierda a quien fuera que me llamara
a esas horas, pero se trataba de mi hijo, Arturito. Platicamos un gran rato, me
cont� de su nuevo colegio, de sus nuevos amigos, que Lucy, su hermanita se hab�a
cortado con una espina de un rosal y que su mami estaba trabajando en la posada
de mis padres. Luego me pas� a mi mam�, su abuela, y platiqu� otro gran rato con
ella. Me cont� que todo estaba bien y que me extra�aba, que deber�a irlos a ver
m�s seguido.
Ya s� que ten�s que trabajar, pero no descuid�s tanto a tu
familia amor. � me dijo.
Me desped� y me qued� tirado sobre la cama, pensativo. Esa
llamada me deprimi� mucho, mucho. Yo no deber�a estar all�, cogiendo como un
loco con el primer hijo de puta que me ofreciera dinero. No, deber�a estar con
ellos en Cob�n� no, m�s bien, ellos deber�an estar aqu� conmigo, y todo esto,
jam�s debi� pasar.
Me recost� sobre la almohada y me qued� profundamente
dormido. Ya nada era igual, nada. Pero ignoraba lo mucho que las cosas dejar�an
de ser como antes�
Continuar�
Garganta de Cuero.
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