Silvina es una chica rubia, no muy alta y due�a de unos
impresionantes ojos celestes.
De cuerpo es delgada, sus pechos no son muy grandes pero su
forma es deliciosa, sin dudas el fuerte que tiene es su cola, la cual siempre
luce con jeans ajustados o calzas.
Tiene 15 a�os y dada su belleza es muy popular entre los
chicos de su liceo quienes todos los d�as sue�an con tenerla.
Acostumbra salir con chicos a menudo, en realidad es raro
verla sin novio, pero estos le duran poco, quiz�s por su negativa a tener
relaciones sexuales con ellos.
Es una chica muy t�mida y nunca se ha animado a decirle lo
que siente a la �nica persona que le importar�a que le diera bola: Joaquin.
Joaquin es un chico no muy alto, aproximadamente 1,70,
morocho y de ojos profundos de color marr�n oscuro.
Como todos los d�as Silvina se apront� y sali� para el liceo,
a mitad de camino se encontr� con Joaquin, se saludaron y comenzaron a charlar.
P.- "Que masa el liceo hoy"
S.- "Si las materias son un embole"
P.- "Vamos a ratearnos"
S.- "Y a donde vamos"
P.- "Podemos ir a mi casa"
S.- "Y tus viejos"
P.- "Pap� esta de viaje, y mam� trabaja hasta las 5"
S.- "Entonces dale"
Todo decidido cambiaron el rumbo y se fueron para lo de
Joaquin.
Llegaron, dejaron los cuadernos y se tiraron en el sill�n a
ver tele, obviamente a esa hora, eran las 9 de la ma�ana, no hab�a nada para
ver.
Joaquin se par� y dijo que iba a su cuarto a sacarse el
uniforme y ponerse algo m�s c�modo.
Cuando subi� Silvina agarr� los cuadernos de su amigo y los
empez� a hojear, de repente su cara se ilumin�, en muchas hojas Joaquin hab�a
dibujado corazones que dec�an Joaco y Chiby.
Silvina estaba asombrada, �por qu� nunca se la hab�a
encarado?.
Joaquin baj� las escaleras, pero Silvina estaba tan metida
con su descubrimiento que no lo escuch� y �l la vio con los cuadernos, en
seguida se dio cuenta de que ella sab�a de sus sentimientos.
Haci�ndose el distra�do le dijo: "que haces con mis cosas",
Silvina no supo que decir y se quedo dura con un cuaderno en las manos abierto
en una hoja que dec�a "Chiby te amo".
�l la mir� y le dijo: "que te parece", Silvina le pregunt�
por qu� nunca le hab�a dicho nada, a lo que Joaquin contest� que ten�a miedo de
arruinar al amistad que ellos ten�an.
Se sent� en el sill�n y le dijo que ten�a miedo de que si
rebotaba las cosas no quedaran como antes.
Ella lo mir� y sin pensarlo le dio un apasionado beso en la
boca.
Joaquin la mir� y le dijo: "creo que no voy a rebotar" y se
fue sobre ella bes�ndola nuevamente.
El beso se prolong�, Joaquin comenz� a acariciar el pelo de
Silvina y a tocar su espalda, enseguida pas� sus manos para adelante acariciando
el abdomen de su rubia chica, continu� con las caricias y poco a poco fue
subiendo la mano hasta llegar al suti�n, all� esper� a ver si ella le dec�a
algo, pero permaneci� callada por lo que sigui� subiendo hasta envolver los
pechos con sus manos, la sensaci�n era incre�ble, mientras acariciaba las tetas
de Silvina not� como sus pezones se le endurec�an al m�ximo, era obvio, a ella
le gustaba.
Por un segundo par� de besarla se separ� de ella y comenz� a
desabotonar la camisa de la joven liceal.
Cuando termin� pudo ver un hermoso suti�n negro que envolv�an
uno de los tesoros m�s preciados para �l, la mir� y sonri� a lo que ella
respondi� con otra sonrisa, Joaquin sab�a que ten�a luz verde.
Desabroch� el sutien, se lo sac� y observ� las hermosas tetas
de Silvina, adornadas con dos pezones rozados y totalmente duros, no pudo
soportarlo y se abalanz� sobre ellos, primero beso los pezones suavemente para
luego chuparlos con demencia, d�ndole peque�os mordiscos que hac�an que Silvina
gozara cada ves m�s.
Mientras le chupaba las tetas, con sus manos acariciaba sus
piernas, usando la misma t�ctica que con los pechos subi� su mano hasta llegar a
la bombacha, nuevamente ella no dijo nada.
Joaquin comenz� a acariciar la conchita de Silvina por arriba
de la bombacha hasta que noto que se empezaba a mojar. En ese momento abandon�
los pechos y bajo hasta la entrepierna de su amada.
Silvina se tir� para atr�s recost�ndose en el respaldo del
sill�n, de esta manera, a Joaquin se le facilit� mucho la tarea de despojar a
Chiby de su mojada bombachita.
Al terminar de sacarle la bombacha remang� su pollera y se
deleito con el perfecto triangulito plagado de pendejitos rubios que ten�a
enfrente.
Se arrodillo respiro profundo oliendo la excitaci�n de
Silvina y se inclin� hasta la vagina de la joven.
Con sus dos dedos pulgares separo los labios vaginales y paso
la lengua todo a lo largo del manjar que ten�a delante, al hacerlo pudo saborear
a Silvina en su plenitud, ella se estir� para tensar sus m�sculos y gozar m�s,
en seguida Joaquin comenz� a pasar la lengua por todo el lugar, introduci�ndola,
movi�ndola en c�rculos, meti�ndola y sac�ndola r�pido.
Silvina sent�a un placer inmenso y no paraba de emitir
gemidos cortos ah ah ah ah.
Joaquin decidi� sumarle a su lengua un dedo y luego dos,
continu� hasta sentir que Silvina estallaba en un orgasmo incre�ble, continu�
chupando el empapado cl�toris hasta saborear la �ltima gota de su jugo vaginal.
Silvina hab�a sentido el goce m�s grande de su vida y sab�a
que ahora le tocaba a ella dar el placer.
Dicho y echo Joaquin se par� y se baj� los pantalones dejando
al descubierto su erecto pene. Silvina lo tom� con sus manos y le dio un beso,
luego le paso la lengua una y otra ves hasta que decidi� que era el momento y se
lo introdujo en la boca, era grande y casi no le entraba todo, pero �l se lo
merec�a por el trabajo que reci�n hab�a echo en su conchita.
Silvina le chup� una y otra ves la pija hasta que sinti� que
�l iba a acabar, quiso separarse pero �l le agarr� la nuca y no la dej�
gritando: "tom�tela toda chiquita",
ella no quer�a pero no ten�a otra opci�n, de pronto sinti�
como la pija de Joaquin descargaba en su boca un impresionante chorro de semen,
Chiby comenz� a tragarlo y se dio cuenta que le encantaba, era el sabor de
hombre, hizo lo que pudo por tragarse todo pero era mucha leche y se le sal�a
por la boca. Cuando Joaquin le sac� la pija de la boca Silvina vio que todav�a
ten�a semen y decidi� que no se quer�a perder el manjar. Se acerc� y le lami� la
cabeza de la verga hasta dejarla bien limpita.
Silvina se par� y agarr� su camisa a lo que Joaquin pregunt�
�qu� haces?, reci�n empezamos. �Si? Contest� ella sorprendida, claro dijo �l.
�l se acerc� la acost� en el sill�n, separ� sus piernas y la
masturb� hasta que los dos se calentaron de nuevo.
El joven separ� las piernas de Silvina lo m�s que pudo y
coloc� la cabeza de su pene en su entrada vaginal.
All� Silvina hizo su confesi�n:
S.- "Soy virgen"
P.- "Y bueno, decile adi�s a tu virgo"
Silvina se ri�
S.- "Adi�s virguito"
Joaquin empuj� y meti� la mitad de su pija en la concha,
Silvina dej� escapar un grito de dolor por lo que el chico sac� instintivamente
su miembro a lo que ella dijo: "No, no me saques eso de ah�".
No lo pens� dos veces y meti� de un golpe todo su pedazo en
la adolorida pepa de Silvina.
El dolor fue desapareciendo y el placer tom� su lugar,
Joaquin bombeaba con fuerza motivado al ver como rebotaban las tetas de la
desvirgada Silvina.
De pronto Joaquin se sent� dejando que Silvina se le subiera,
ella lo hizo y comenz� a subir y bajar, dejando que la pija entrara y saliera de
su empapada cuevita.
Al levantar la cabeza Chiby vio que hab�a un espejo en el
cual se ve�a cabalgando en la pija como una desesperada, la verga de su macho
era perfecta para su concha, entraba y sal�a frotando su cl�toris sin parar.
De pronto Joaquin decidi� cambiar de posici�n otra ves. Le
pidi� a Silvina que se arrodillara en el sill�n apoy�ndose con sus brazos en el
respaldo. Joaquin se par� la tom� de las caderas y la penetr� de un solo golpe,
luego se afirm� de la cinturita de su perrita y bombeo sin parar, Silvina estaba
por estallar, �l lo not� y se dio cuenta que a �l le faltaba para acabar, fue
ah� cuando lo decidi�, el quer�a el culo de Silvina, lo ten�a delante de �l, ese
hermoso agujero rozadito, sue�o de miles de chicos, estaba decidido, quer�a su
culo.
Sac� su pija de la concha, separ� las nalgas de Chiby y
coloc� su cabeza en la entrada del ano, Silvina no entend�a nada.
Joaquin empujo, y como su pija estaba llena de los liquidos
lubricantes de la vagina de Chiby, su pija entr� toda.
S.- "S�camela, me duele"
P.- "Ya te vas a acostumbrar"
S.- "Me duele mucho"
Joaquin se la dejo adentro y se qued� quieto un rato, de
pronto noto como Silvina comenzaba a moverse, hacia que su cadera se moviera en
c�rculos, era obvio que estaba gozando, Joaquin decidi� ayudarla, sac� su pija
un poco y la volvi� a meter. Silvina comenz� a gemir, �l la ten�a agarrada de
sus caderas y se la met�a y sacaba por el culo con fuerza. Silvina gritaba de
placer, pero quer�a m�s, su culo ten�a una pija que la satisfac�a, pero su
conchita no ten�a nada, eso no estaba bien, llevo sus manos hasta su entrepierna
y meti� dos dedos en su dilatada vagina, con sus dedos encontr� el cl�toris y
comenz� a jugar con �l.
Los dos gritaban
S.-"Si, si cojeme, cojeme toda"
P.-"Si, asi, goza pendeja"
S.-"Met�mela m�s, m�s"
P.-"Asi, te gusta que te rompa el culo, verdad?"
S.-"Ssssssi, rompeme toda, quiero tu leche"
Joaquin estall� adentro del culo de Silvina en el mismo
instante que ella llegaba al orgasmo.
Silvina se desplom� y sin que Joaquin sacara su pija del culo
se durmieron.
Cuando se levant� ya era tarde, se visti� y se fue a su casa
con una sonrisa de oreja a oreja.
Cuando lleg� su madre le dijo: "Que cara, te fue bien hoy"
Ella le dijo: "Si, el mejor d�a de mi vida"