Como mencione en mi relato anterior Vanesa fue alguien muy
importante en mi vida, unas semanas despu�s de aquel encuentro me anime a
llamarla y contactarla de nuevo, la primera vez no la encontr� en casa, pero dos
d�as despu�s volv� a escuchar su dulce voz, aunque no lo hab�a dicho su voz era
melodiosa.
Me contesto con mucho gusto,
-Hola Julieta, pens� que no me llamar�as nunca m�s.
-Como olvidarte si tu sabes mis secretos y compartimos
momentos inolvidables.
-�Has estado bien?
-S�,..
-Y aun sigues con tus ideas de ser chica?
-En realidad si y he de contarte que ya no puedo m�s y
quisiera que el mundo conociera a Julieta.
-No te da miedo que tus padres se enteren?
-Es lo que menos me importa...
En fin platicamos por un rato y ella termin� cit�ndome cerca
del centro de la ciudad, me digo que deb�a ir bien arreglada y que no olvidar�
llegar a tiempo.
Ten�a un poco de miedo, pero deseaba tanto poder salir de
nuevo a la calle, pero lo malo es que no ten�a la ropa adecuada, al menos no en
mi casa, as� que fui a un supermecado cercano y compre una falda no muy corta
pero arriba de la rodilla, una blusa de color rosa intenso y ropa interior
beige, un sost�n 36 A y una pantaletas talla grande, las zapatillas fueron de
color negro con un poco de tac�n. Fue muy excitante y extra�o comprar ropa de
mujer, de hecho la cajera no me quitaba la vista de encima como pregunt�ndose
"�Para que querr� este ese atuendo tan sexy?. Tem�a que la ropa no fuera de mi
talla pues no pude prob�rmela.
La cita ser�a el siguiente fin de semana y ya era jueves, en
fin ten�a casi todo listo. Ya el s�bado por la ma�ana me pare temprano para
hacer todos los preparativos y me fui vistiendo en mi cuarto, aunque algo
nerviosa pues mi madre estaba en casa. Una vez arreglada aproveche para salir
mientras se ba�aba, no olvide tomar algunos cosm�ticos y una bolsa de mano
peque�a. Creo que mi busto no lucia natural pues lo hice de un poco de algod�n,
pero bueno me ve�a bien.
Durante el trayecto al lugar de la cita varios tipos me
dijeron cosas y eso me excit� much�simo, eran como las 11: de la ma�ana cuando
por fin apareci� Vanesa en un autom�vil rojo, acompa�ada de otra mujer por
cierto muy guapa y pelirroja.
Nos saludamos y me present� a su amiga, prefiri� no decir su
nombre y me pidi� la llamar� "Cari�o". Me llevaron a un centro comercial y no
fuimos a ver algo de ropa. Jam�s pens� que eso fuera a ocurrir. Preguntaron que
si tra�a dinero, pero no estaba preparada y conteste que no. "�No te preocupes
nosotras te prestamos!, en fin fuimos a el departamento de damas en el que me
escogieron ropa muy sexy, un vestido de licra color caf� oscuro y con unos hilos
dorados, me hac�a lucir muy bien, pues me lo prob� en la tienda, tambi�n una
falda de tablitas a cuadros rojos y naranjas y varias blusas de diferentes
colores.
No alcanzaba a imaginar que tra�an entre manos, pero tambi�n
me compraron ropa interior muy sexy y de talla 36 B, yo no quer�a pues no podr�a
llenar dichas prendas, pero me dijeron que no me preocupar�, ellas se
encargar�an.
Despu�s paramos en una pornoshop, yo no las conoc�a y no
pod�a evitar poner los ojos sobre aquellas fotograf�as y sobretodo en los dildos
que exhib�an, me ense�aron una ser�a de pechos artificiales (de silic�n) y
escogimos uno con el pez�n bien definido y bien formados, se sent�an muy reales,
eran como de 350gr cada uno. De ah� me llevaron a su departamento...
Donde comimos y platicamos por un rato, yo ya estaba ansiosa
probarme mi nueva ropa y sin pensarlo dos veces saque lo que compramos,
especialmente los pechos artificiales y me los prob�, me hac�an lucir muy bien y
adem�s se mov�an al mismo tiempo que mi cuerpo, pod�a apretarlos y acariciarlos,
en verdad deseaba tener unos de verdad, pero estos me hicieron sentir un poco
m�s mujer. En fin ellas me ayudaron a vestirme. Us� el sost�n negro de encaje,
unas bragas de corte franc�s negras ajustadas por cierto, para que no se notar�
mi paquete y el vestido, obviamente luc�a mis nuevos pechos. Me maquillaron y
quede muy bien, tal vez este mal que yo lo diga, pero luc�a hermosa.
Platicamos por un rato hasta que Cari�o pregunt�:
-�En verdad te gustan los hombres? o �solo la ropa de mujer?,
estaba confundida y respond�..
-Yo me siento mujer pero nac� hombre y no puedo evitarlo,
pero desde ni�a he sido solo eso, al menos en pensamiento y ahora ya no puedo
ocultarlo m�s, adem�s cada d�a necesit� m�s tener a un hombre dentro de m�.
-�Entiendes que esto cambiar�a tu vida para siempre?
-Si, pero no puedo m�s, quiero vivir como lo que soy,
�Mujer!, �Julieta y nada mas!, �Es tan dif�cil?
-Nosotras te podr�amos ayudar, pero debes de trabajar de algo
y estar seguro de ello. Dijo Vanesa.
-Si, mira nosotras nos dedicamos a dar placer y recibimos
dinero a cambio, de esa manera podr�as lograr lo que deseas y adem�s no te
faltar�an hombres.
Todo eso resultaba muy extra�o y no sab�a que decir, lo pens�
un momento y...
-Pero, �C�mo?
-Debes empezar poco a poco, �recuerdas que yo uso el arn�s
con mis clientes? Respondi� Vanesa.
-S�...
-Bueno a muchos hombres les gusta se cogidos y coger, esta
noche tengo un cliente fantasea con estar con un transexual, si quieres te
present� y si te gusta, pues...
-No s� si est� lista.
-Claro que lo estas, si lo haces como lo hiciste conmigo,
todo estar� bien.
-Pero quisiera sentirme como una mujer y que no me tocar� mi
sexo.
-Se lo platicar�.
-Entonces, ven que debo darte unos consejos, dijo Cari�o.
-Claro. Me llev� al ba�o..
-Lo primero es estar muy limpia sino, es poco placentero.
Sac� una especie de macana de acero que tenia un tubo
conectado y me dijo que eso me limpiar�a muy bien, la conecto al lavabo y me
ense�o como surt�a un chorro de agua y adem�s que ten�a una sal�a por debajo. No
me gusto mucho la idea, pero ella insisti� y meti� su mano por debajo del
vestido buscando mi sexo y lo acarici�, "vaya desperdici�", exclam�. Sigui�
acarici�ndome hasta excitarme y subi� mi vestido, bajo mis bragas y se trago mi
falo por completo, ma�osamente fue mojando mi ano con su saliva e introdujo un
dedo, lo hizo con facilidad. "Tienes experiencias, ehhhhh". lo met�a y lo sacaba
con ritmo, luego introdujo otro, no pude m�s y me corr�. Trag� mis jugos y sin
preguntar demasiado me inserto aquel artefacto, al principio sent� algo muy
extra�o, pues el agua estaba un poco fr�a, pero despu�s me fui relajando y pude
ver salir algunos residuos de mi ano.
Ya por la tarde lleg� el amigo de Vanesa y ella me lo
present�.
-Aqu� esta la chica que te cont�, ella esta ansiosa de
conocerte....
-Es linda, ten�as raz�n, �c�mo te llamas preciosa?
-Julieta y usted.
-Ll�mame como quieras..
-Esta bien, Amor.
-Pero que bien...ocurrente y linda, creo que nos divertiremos
est� noche.
-Y mucho!, Agreg� Vanesa.
En fin platicamos un buen rato y tomamos un poco de licor, yo
no acostumbraba hacerlo, �l era todo un caballero, al anochecer pregunto a
Vanesa si pod�a pasar a la rec�mara, su bulto se ve�a grande y listo para la
acci�n, me tom� del cuello beso mi boca, metiendo su lengua c�lida y acariciando
mis pechos, pens� que se dar�a cuenta, pero estaba ebrio o ya lo sab�a. Me cargo
y me llevo a la habitaci�n en donde me sent� en la orilla de la cama y �l se
acerco poni�ndome su paquete enfrente, acaricio mi pelo y me sonri�, me acerco a
diciendo: "es tuyo disfr�talo Julieta". Lo apret� por fuera de la ropa y
comprob� lo duro que estaba, baje sus pantalones y tal como lo hab�a hecho la
primera vez, sujete sus nalgas mientras con los dientes liberaba al falo de su
prisi�n.
Al parecer eso excito mucho y simplemente dejo que lo comiera
a placer, el sabor de su mielecita era delicioso y no pod�a para de hacerlo,
algunas veces el se tomaba la tranca con la mano dejando espacio para probar sus
test�culos, tan suaves y grandes, seguramente llenos de lechita que deb�a
extraer. Me despoj� del vestido y le ped� no me quitar� el sost�n acepto y tom�
mi cintura levant�ndome hasta su cara y bajo mis bragas clavando su lengua en mi
interior, solo pod�a sentir el calor de sus labios y con mis manos acariciaba su
tranca, impaciente por llenarme, me volte� y puso la punta en la entrada de mi
ano, de un solo empuj�n me invadi� y bombeo con fuerza. Sujet� mi pelo y tir� de
el haci�ndome suya, cada cent�metro me hac�a fel�z y el choque de sus bolas en
m� culo era incre�ble, no dur� por mucho tiempo y me llen� de leche ardiente, se
recost� sobre m� sin salirse y lo tuve dentro hasta que s� empeque�eci�.
Estaba segura, era una hembra y deb�a mostrarlo al mundo.
El se durmi� y sal� de la habitaci�n a contarles todo a
Vanesa y Cari�o.
-Fue delicioso.
-Lo sabemos, pero debes irte a casa, despu�s planearemos algo
nuevo.
Me llevaron cerca de ah�, pero aun llevaba el vestido caf� y
mi bolso. Afortunadamente pude entrar a m� casa sin que nadie lo notar�, al
menos eso cre�a.
Hasta la siguiente entrega.
Julieta