Aquella tarde de invierno hab�a quedado con unos amigos para
ir de marcha, pero no sab�a que al acabar la noche mi depresi�n se convertir�a
en amor.
Como ten�a previsto hab�amos ido a cenar y despu�s fuimos a
tomar unas copas. La verdad es que iba un poco pasada de alcohol y esa noche me
declar� a mi chico actual, y aunque yo pensaba que �l no sent�a lo mismo por mi
me equivocaba.
Mis padres hab�an salido de la ciudad para ir al apartamento
de la costa. M� hasta entonces amigo especial y yo aprovechamos la ocasi�n y nos
quedamos a dormir en mi casa. Ese era nuestro prop�sito en un principio aunque
la verdad es que algo en mi me dec�a que finalmente no ser�a as�.
Llegamos a la casa de mis padres y estuvimos charlando un
rato y bebiendo, luego decidimos ir a dormir por que al d�a siguiente nos
ten�amos que levantar bastante temprano.
Le acompa�� a nuestra habitaci�n y yo me fui al servicio.
Cuando regres� estaba completamente desnudo y con la luz apagada, la verdad es
que parec�a un angelito. Su cuerpo formaba una poes�a con el ambiente tan
armonioso que se respiraba.
Me puse el pijama, me estir� junto a �l y le dije "buenas
noches mi amor, que tengas dulces sue�os" y me dispon�a a dormir cuando not� que
una de sus manos me acariciaba todo el cuerpo lentamente. Me gir� y vi como una
sonrisa se dibujaba en su cara y con tiernas palabras me dijo "si te molesta no
te lo hago m�s", me lo qued� mirando un segundo y le contest� "no te preocupes
por nada y haz lo que te apetezca".
Prosigui� por su camino y esa mano inocente empez� a
calentarse cada vez m�s hasta tal punto que empez� a quitarme la ropa, primero
fue la camiseta, despu�s los pantalones y por �ltimo las bragas.
Sigui� acariciando mi cuerpo, esta vez desnudo y lentamente
empez� a besarme por todas partes, luego se incorpor� y se puso sobre m�. Su
piel, suave como la de un beb� empec� a besarla y poco a poco sus manos
empezaron a estimular mi cl�toris como nadie lo hab�a hecho nunca hasta el
momento.
Empec� a notar cosas inimaginables y a ponerme muy caliente
hasta tal punto que me corr� mucho una y otra vez. No hab�a tenido nunca una
sensaci�n tan agradable y no paraba de pedirle que continuara cada vez m�s.
Acto seguido me puse sobre �l y empec� a tocarle y a
estimularle con suavidad. Empec� bes�ndole poco a poco todo el cuerpo hasta
llegar a la zona prohibida y entonces se la cog� con la mano y met� su polla
dentro de mi boca lentamente y me mov� una y otra vez para estimularlo y ponerlo
caliente, muy caliente.
Despu�s me sent� encima de su cuerpo de tal forma que su
polla entrara dentro de mi cuerpo y me mov� una y otra vez de arriba abajo
lentamente hasta que me dijo que me saliera por que estaba a punto de estallar.
Poco despu�s se incorpor� y se puso encima de m� y cogi�ndole
su miembro con mis manos hice que por fin se corriera como nunca hasta el
momento encima de mi cuerpo desnudo.
Hasta ahora no he olvidado esa fant�stica experiencia, y algo
que comenz� como una amistad hoy en d�a es todav�a un gran amor.