Hola me llamo Paul, y este es mi primer relato. Desde los
doce a�os sent� gran confusi�n puesto que por un lado me atra�an las mujeres
pero no pod�a apartar de mis pensamientos las im�genes de mis compa�eros de
curso desnud�ndose en los vestieres para salir a la clase de deportes. Soy alto,
de tez blanca, ojos azules, de cabello negro, sin mucho vello en el cuerpo y un
f�sico normal.
Y no pod�a evitar luego cuando descubr� los placeres de
hacerse la paja, darme una buena jalada pensando en mis amigos. El hecho es que
quien m�s me atr�a era mi mejor amigo Iv�n quien se amoldaba perfectamente a mi
ideal de belleza masculina, alto, 1.60, tez clara pero bronceada, cabello
tirando a rubio, ojos negros, lampi�o en su gran mayor�a, un buen cuerpo de
futbolista. Siempre trataba de estar junto a �l, sobre todo por lo ameno de su
trato. La primera vez que lo mir� en los vestidores, una corriente el�ctrica
recorri� mi cuerpo, ya que pose�a un paquete realmente apreciable por la
proporcionalidad de sus formas, por su miembro, en ese momento un tanto fl�cido
pero de buen tama�o para su edad. Y mas encima, Iv�n se dio cuenta de que lo
estaba mirando con mucho inter�s a lo que el me respondi� con una sonrisa, que
me hizo sonrojar al instante.
Todo qued� ah�, hasta el final de curso, pues �l hab�a
ingresado tarde a mi colegio, pero yo ya lo conoc�a de mi barrio, por ello
�ramos tan amigos. Cuando salimos de vacaciones, lo invit� a viajar conmigo a la
finca de mis padres, a lo que �l respondi� dici�ndome: "vamos a pasarla muy
bien", con una mirada maliciosa que me dej� helado. Y desde ah� comenz� todo.
Desde que subimos a nuestro transporte, comenzaron los roces, a lo que yo al
principio respond�a con cierta desconfianza, pero que en mi interior me
emocionaban much�simo. Por ejemplo, en el trayecto, se sent� a mi lado y
haciendose el que recog�a un estuche de un Cd, se apoy� con sus manos en mi
muslo, muy arriba, aprovechando que llevaba una pantaloneta, sobandome con su
mano por un buen rato, pero "disimuladamente". Yo simplemente me hice el
desentendido.
As� cuando llegamos, la primera noche mis familiares salieron
al pueblo, y nos dejaron solos en la casa. Nos pusimos a platicar cuando de
pronto salieron a flote temas sexuales, que nos pusieron realmente calientes. Yo
le propuse: "en mi pieza podemos ver una pelicula porno". Subimos a mi cuarto, y
puse la pel�cula, increiblemente, Iv�n se baj� sin ning�n pudor su slip, ya que
hab�amos decidido quedar s�lo en prendas menores, por "el calor", y su pene ya
hab�a adquirido un tama�o considerable. El me dijo:"no hay problema en que me la
jale aqu�", yo le respond� que no, y le sume a eso pregunt�ndole que si al el
tampoco, a lo que me respondi� con una sonrisa de satisfacci�n, "claro que no".
Nos sentamos al borde de la cama y yo cerr� los ojos, para poder disfrutar mejor
de aquel momento, y en un momento no se por qu�, dej� mis manos alos lados de mi
cuerpo. De repente, sent� una sensaci�n deliciosa en la cabeza de mi pene, lo
sent� caliente y h�medo a la vez. Abr� los ojos y era Iv�n quien se hab�a
acercado y me estaba dando un beso en toda la punta. �Qu� haces?, le pregunt�.
Se separ� lentamente de mi miembro y me dijo. "te acuerdas aquel d�a en los
vestidores, cuando te quedaste mir�ndome?", "si" , le dije "desde aquel d�a s�
que tengo una oportunidad contigo, ya que siempre me has gustado" Esta respuesta
me dej� fr�o, ya que siempre hab�a deseado que me dijera eso.
Luego, se acerc� m�s a m� y se volvi� a introducir mi miembro
en su boca. Yo le agarr� de la cabeza, acerc�ndole m�s a mi, y con mis manos
comenc� a recorrer lentamente su cuerpo, ese cuerpo que tanto hab�a deseado
palpar. Su torso, bajando por su abd�men, deteni�ndome antes de llegar a si
vientre, desplazando mis manos por los costados y finalmente tanteando, sus
firmes nalgas recorriendo finalmente su canal, llegando a la entrada del ano.
Mientras tanto �l daba suaves besos a mi pija, recorri�ndola lentamente,
subiendo y descendiendo hasta lamer mis huevos, haci�ndome estremecer. Yo,
inconscientementemente, comenz� a introducir mi dedo �ndice en su ano, lo que le
hizo estremecerse, y tambi�n alargando su mano para buscar mi ano. Aprovechando
que �l se separ�, lo tumb�, cayendo boca arriba, y me abalanc� a darle
lenguetadas que lo hicieron gemir de placer. Por su parte el segu�a
introduci�ndome sus dedos en mi orificio.
Finalmente, y no aguantando la excitaci�n, se incorpor�, me
tom� por los brazos y me subi� suavemente a mi cama. Sin palabras, me acost�
boca abajo, apoyando mi pelvis sobre una almohada. �l por su parte se puso
detr�s de mi y agarrando un poco de vaselina que ten�a cerca, me unt� por todo
el ano, suavemente, undiendo de vez en cuando su dedo �ndice. Se acerc� a mi
oreja y entre besos, me pregunt� �est�s listo?, a lo que asent� con la cabeza.
Como ten�a las piernas cerradas, arrodillado me las comenz� a separar, posando
sus rodillas a los lados de mi cuerpo, con los tobillos apoyados inicialmente en
mi pantorrilla.
Se acerc� a mi, y sent� como su torso se apoyaba en mi
espalda, d�ndome un abrazo, pero dejando su pelvis levantada. Yo permanec� en
silencio. Finalmente sent� como la punta de su pija comenzaba a entrar. Me quej�
por el dolor que sent� y jadeando me dijo a la oreja, descuida, te va a agradar.
Comenz� a realizar un suave pero firme mete saca, que desvaneci� poco a poco el
dolor, yo no pod�a hacer m�s que agarrar las cobijas del puro gusto que me
originaba. Cada vez, se hac�a m�s r�pido, hasta que al final, se afianz� de mi y
acab� en un explosi�n de leche, jadeando y cayendo sobre mi, que por la
estimulaci�n, ya me hab�a corrido en esa posici�n. As�, permanecimos un buen
rato, hasta que nos vestimos y nos fuimos a dormir.
Espero que les haya gustado, y a quien me quiera compartir
comentarios o experiencias como estas, le pido me escriba a
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