Relato: Gustavo, la profesora de ingles, yo... y los otros GUSTAVO, LA PROFESORA DE INGLES, YO.... Y LOS OTROS
Este relato deber�a llamarse LA TRASFORMACION DE GUSTAVO, pero como a �l lo
conoc� despu�s que a su mujer prefiero titularlo de otra forma.
Hace unos siete u ocho a�os apraeci� por el liceo una nueva profesora de ingl�s,
llamada Rebeca.
Era una mujer de unos 35 o 38 a�os, rubia pero con el cabello a rayas entre
pajizo, dorado y ceniza, su cuerpo era espectacular, alta, tal vez m�s alta que
yo, con los tacos altos que siempre llevaba medir�a 1.75, amplias caderas y
busto muy prominente, nos empezamos a ver al comienzo del ciclo liceal en las
sala de profesores...
Algunas veces le dije en broma algo sobre su culo tan parado o alguna cosa as�.
Nunca se enoj� siempre se hac�a la remilgona y a veces segu�a la corriente de
mis bromas dici�ndome:
-Yo tengo el culo grande y si vos ten�s la verga grande!! que fabuloso equipo
har�amos!!! Otro d�a le dije en broma:
-Que espect�culo tu culo!!! Como rima la frase!!! Ella me respondi�:
-Es todo para tu verga!!! Y no contenta con eso me agarr� de la bragueta y
apret� mi verga con su mano y dijo:
-Es de buen tama�o!! Quiero probarla!!! Broma va, broma viene me cit� para el
otro d�a para ir a su casa en la tarde porque no ten�amos que dar clases en ese
horario y porque su marido a esa hora estaba trabajando por el interior del pa�s
repartiendo los productos del cual era distribuidor.
Llegu� a su departamento a la hora convenida, ella me abri� la puerta cubieta
solamente con un deshabill� negro con unas flores bordadas en blanco.
-Pas�, te estaba esperando... muy ansiosamente....
No termin� la frase porque sus labios buscaron los m�os y as� con los labios
unidos entr� a su living.
All� sobre un sof� mi mano fue recorriendo todo su escote hasta que encontr� sus
generosos pechos los cuales saqu� para afuera de la prisi�n de encaje que los
conten�a y me puse a chupar muy apresuradamente ante los gemidos de Rebeca, que
iban aumentando en agitados ayes de deseperaci�n y placer al mismo tiempo que su
mano buscaba apoderarse de mi verga la cual sac� para afuera y se puso a pajear
hasta que logr� sacar mi boca de sus rosados pezones y se puso a mamar como una
loca.
Su lengua iba y ven�a a lo largo de mi verga mientras con una mano se pajeaba el
cl�toris furiosamente y expertamente.
Unos minutos despu�s se agit� un poco m�s y se desplom� con un orgasmo incre�ble
y r�pido.
No me dio tiempo a nada ni a visitar esa gruta con mis dedos y lengua, ella sola
tuvo el primer orgasmo de nuestra relaci�n.
Yo la mir�, estaba exhausta a mi lado sin moverse, y ese impasse me dio tiempo a
pensar:
"Que clase de marido tendr�, porque esta mujer est� desesperada por sexo, me
daba la pauta de que era una mujer insatisfecha sexualmente, dada la voracidad
con que hab�a tragado mi pija y se hab�a pajeado!! Cuando se recuper�, not� que
mi verga segu�a firme y en posici�n de ataque, se disculp� por su brusco
proceder y me dijo que realmente necesitaba ese desahogo.
Se sent� sobre mis piernas, se acomod� mi verga en la entrada de su concha y se
puso a cabalgarme mientras yo la besaba y le magreaba las tetas.
Y que buenas que las ten�a!! Bien duritas, terminadas en unos pezones largos y
rosados.
Nuestra relaci�n dur� unos tres meses, en las cuales practicamos de todo hasta
la sodomic� cosa que le fascin� y que dijo que su marido nunca lo hab�a hecho.
En el liceo nos ve�amos por las noches en la sala de profesores y all� me daba
cita para que fuese a su casa el d�a que su marido iba al interior con sus
repartos.
Una tarde concurr� a su casa porque su marido se hab�a ido a trabajar a la
Ciudad de Florida, hicimos un gran 69 en el cual no faltaron las lamidas de culo
que nos d�mos al un�sono, porque ella me lo hab�a probado un d�a con su lengua y
se excit� tanto que lo quiso repetir.
Estimul� su esf�nter con mi lengua hasta que se fue dilatando y empec� a
penetrarlo con mis dedos de esa forma tan placentera de meter y sacar haciendo
c�rculos, ella estaba en la gloria y me ped�a m�s y m�s.
-Dale, met�mela ya, no aguanto m��������sss!!! La puse en cuatro patas y yo de
rodillas tras ella se la fui mandando por ese orto maravilloso hasta que mis
bolas tocaron con su cuerpo.
Est�bamos en lo mejor, mi pija iba y ven�a muy lentamente mientras mis manos
acariciaban su cl�toris y sus gemidos se iban intensificando.
En eso sent�mos que se abr�a la puerta de su dormitorio y miramos hacia ese
lugar. All� de pie vimos a un hombre con una cara de espanto y un desconcierto
terrible.
Ella fr�amente le dijo:
-Andate, despu�s que terminemos voy a hablar contigo.
El tipo cerr� la puerta y ella me dijo con la misma frialdad que lo trat� a �l.
-No te preocupes, es mi marido, segu� que estoy disfrutando mucho con tu pija
clavada en mi culo.
Ella estaba como si no hubiese sucedido nada, pero yo me puse muy nervioso y la
verga se me baj� totalmente y no pude seguir cogi�ndola.
Ella se enoj�, diciendo que ese est�pido de Gustavo vino a interrumpir justo
cuando ella estaba a punto de gozar.
Me vest� y me dispuse a irme, sin saber como iba a hacer para pasar al lado del
tipo y sin saber si me esperar�a con algun arma del otro lado de esa puerta?.
Sal� del dormitorio y en el living no hab�a nadie, lo atraves� y me fui muy
apurado y nervioso a tomar el ascensor para salir a la calle a tomar aire.
La escena que tuvo lugar despu�s que yo sal� la puedo reconstruir por las
narraciones que ella me hizo esa noche en el liceo y por lo que me cont� Gustavo
despu�s.
La versi�n de Gustavo mas o menos fue as�:
Ocurre que comenc� a sospechar que mi mujer me era infiel. Para averiguar si
eran s�lo sospechas, le tend� una trampa. Te�ricamente para ella me fui de viaje
una ma�ana (suelo hacerlo por mi trabajo) y le coment� que regresar�a por la
noche (es lo habitual cuando viajo). Lo cierto es que ca� de sorpresa poco
despu�s de las 3 de la tarde... sigilosamente (como los ladrones)... y no bien
cerr� la puerta de entrada de nuestro departamento, ya supe que mis sospechas no
eran infundadas. Los sonidos inconfundibles de una relaci�n �ntima proven�an de
nuestra habitaci�n.
Me acerqu� sin hacer ruido... y me encontr� a mi mujer en la posici�n del
perrito... y detr�s de ella estaba un joven morocho y de buen cuerpo que le
estaba haciendo el culo. Te digo que a m� nunca me lo hab�a dado. No quiero
aburrirte con mi relato ya que eras t� el joven a quien yo vi y sab�s lo que
pas�.
Y para resumirlo te digo que lo cierto es que mi mujer me confes� una vez que te
fuiste, que llevaba 4 meses haci�ndose cojer por ti y que en los 5 a�os que
llev�bamos de casados era la primera vez que me hac�a cornudo.
Que a mi me amaba, a pesar de que disfrutaba del sexo que ten�amos no era
suficiente, pero que t� eras un macho excepcional... y que ella no te quer�a
perder y que quer�a seguir haci�ndose cojer por ti.
Me propuso no disolver nuestra pareja... y que nunca m�s se har�a cojer por ti a
mis espaldas... y que ni ella ni t� tendr�an problemas en que yo los viera
cojiendo.
No quer�a yo disolver la pareja... y prefer� aceptar que un d�a a la semana
(desde el viernes a la noche hasta el s�bado a la ma�ana) Rebeca y t� cojieran y
durmieran juntos.
Empec� a ir los viernes a la noche y mientras su marido dorm�a en un sill�n del
livng Rebeca era penetrada por mi en todos sus agujeros.
Gustavo me confes� que alguna vez nos escuch� cojer a oscuras de madrugada... y
hab�a o�do que el �ltimo polvo lo ech�bamos en el ba�o los s�bados a la ma�ana
cuando nos duch�bamos antes de irme.
Gustavo escuchaba los gemidos de Rebeca y todas las palabras groseras que me
hac�a decirle cuando la coj�a y que a ella la excitaban hasta hacerla delirar.
"Puta" es lo m�s liviano que le gustaba hacerme decir, "Arrastrada" y otras
cosas por el estilo la pon�an desefrenada y se pon�a a chuparme la verga a toda
velocidad.
Gustavo tambi�n me confes� que su mujer era muy calentona y que antes de salir
con �l hab�a tenido varios novios y con todos hab�a cogido, �l se daba cuenta de
que algo suced�a en su matrimonio porque ella nunca quedaba satisfecha con su
relaci�n �ntima.
Hasta que �l la not� m�s tranquila y menos exigente con sus atenciones sexuales
y empez� a sospechar de que algo pasaba...
Al principio yo no acept� ir a su casa a cogerla estando el marido all�, aunque
estuviese en otra habitaci�n, me daba una sensaci�n de incomodidad.
Aunque ya hab�a participado en cosas raras, pero esta vez era diferente no era
una relaci�n de a tres, era de a dos pero con un testigo semioculto...
Su marido extra�amente acept� nuestra relaci�n porque seg�n me dijo Rebeca, �l
prefer�a verla con otro que imaginar que lo hac�a a sus espaldas.
Un viernes por la noche Rebeca puso m�sica lenta, me sac� a bailar en el iving
de su casa mientras su marido miraba como nos apret�bamos y a mi se me iba
poniendo dura.
Ella empez� a quitarse las ropas y qued� completamente desnuda delante de los
dos, despu�s me comenz� a desnudar y cuando estuve totalmente sin vestiduras me
agarr� de la pija que ya estaba erecta a m�s no poder, llam� a Gustavo y le
dijo:
-Trae la crema lubricante, quiero que Omar me haga el culo delante tuyo.
Le pidi� a su marido que se lo chupase como pre�mbulo para la encremada que
vendr�a despu�s. Gustavo muy t�midamente se desnud� y por primera vez pude ver
su desnudez. Su pija no era gran cosa unos 16 o 17 cm.
con una cabecita muy diminuta pero muy gruesa en su tronco; para sorpresa m�a y
de Gustavo le dijo que me encremara la pija pero antes de ponerme la crema le
orden� que me la chupase.
Rebeca actuaba como fuera de s�, mandaba como si fuese una tirana y todos ten�an
que obedecerla, ni siquiera me consult� si yo estaba dispuesto a ser chupado por
otro hombre aunque este fuese su marido y sin saber si Gustavo estaba dispuesto
a llegar a ese extremo.
Gustavo sin protestar y muy suavemente me agarr� la pija que segu�a endurecida
al m�ximo por lo que me imaginaba que iba a ocurrir. La apret� para ver su
consisntencia y ante las �rdenes de su mujer que quer�a ver como desaparec�a
dentro de su boca, no se hizo rogar m�s, sac� la lengua y comenz� a lamermela
muy atolondradamente mientras su mujer segu�a con las piernas separadas y el
culo encremado en alto.
Gustavo chup� un poco sin emoci�n, pero pude notar que se excit� porque su
peque�a verga comenz� a agrandarse y esa cabecita tom� un buen tama�o.
Y no puedo negar que la Gustavo le gust� hacerme una chupada delante de ella.
No me atrev� a tocarsela para que su mujer no se enojara o quien sabe que
pensar�a, solamente lo dej� que chupara un rato mientra yo besaba a Rebeca y le
met�a los dedos en el culo, era tanta la crema que le hab�a puesto su marido que
mis dedos se enterraban totalmente en �l de una forma fabulosa.
Lleg� la hora de penetrarla, a ella le gustaba a lo perrito y as� lo hice
mientras Rebeca le hac�a una mamada a su marido y le estiraba los huevos hasta
hacerle gritar de dolor.
Ahhhhhhyyyyyyyyyyyy!!! Paraaaaaahhhhhh!! Me dueeeleee!!! Rebecca ni se inmut�
ante los gritos y gemidos de su marido mientras recib�a mi pija hasta lo m�s
profundo de sus entra�as vi a Gustavo jadear un poco y cuando cerr� los ojos me
di cuenta que su eyaculaci�n se estaba produciendo dentro de la boca de su
mujer.
Como todos los viernes dorm� con Rebeca y la cog� unas cuantas veces y nos
chupamos todo mientras su marido miraba y a veces se pajeaba.
Esta mujer era insaciable!!! Ignoro como aguant� tantos a�os casada con Gustavo
que era incapaz de satisfacerla y como no le puso los cuernos antes. Como
reprimi� sus deseos de esa manera no lo s�. Lo que si s� es que era insaciable
ni yo mismo pod�a satisfacerla nos dejaba agotados tanto a Gustavo como a m�.
Al otro d�a le pregunt� a Gustavo que le hab�a parecido la experiencia de
chuparme la pija antes de que yo se la metiese a su mujer y me cont� lo
siguiente:
-Cuando yo ten�a 9 o 10 a�os tuve mi �nica experiencia homosexual de mi vida con
Mariano, no solo me hac�a mirarle la pija, sino que me hac�a lam�rsela,
chup�rsela y tragar su leche, sin llegar a que me penetrase.
Siempre tuve tuve fantas�as homosexuales....
Yo viv�a en un barrio de esta ciudad a la que se mud� su familia. Ten�an un
�nico hijo que se llamaba Mariano. Era un chico de 16 a�os. Las familias se
hicieron amigas y era frecuente, los fines de semana, que nos visitaran... o que
los visit�ramos.
Lo cierto es que Mariano cada vez que pod�a me tocaba.
Obvio que el culo y mis nalgas. Era como un chiste al principio. Un d�a yo hab�a
ido a jugar a su casa... su madre sali� a hacer unos mandados y quedamos solos.
Me llev� a su habitaci�n para mostrarme algo... y lo que me mostr� fue su pija.
Me hizo toc�rsela y me ense�� a chup�rsela. Esto se transform� en una rutina.
Comenz�, adem�s, a acabarme en la boca y a hacerme tragar su leche. Obvio que me
pidi� que no dijera nada a nadie... porque si no se lo iba a contar a todos los
chicos del barrio. Desde ese momento, y por casi un a�o, cada vez que su madre
sal�a a hacer mandados y se quedaba solo... me ven�a a buscar a casa, me llevaba
a la de �l y me hac�a de todo: me besaba en la boca, me la hac�a mirar, me la
hac�a tocar... me la hac�a lamer y, naturalmente, me la hac�a chupar. Algunas
veces, cuando supon�a que su madre iba a tardar m�s, me hac�a desnudar, me
tocaba, me besaba en la boca, me chupaba la cola, y tambi�n me pon�a su pija
entre las piernas donde, a veces, bombeaba hasta acabar. Pero nunca me coji�. Ni
siquiera lo intent�.
Yo, cuando lo ve�a por las tardes llegar a casa a buscarme, sab�a que iba a
tener una larga sesi�n de franela, manoseos, chupones de lengua y mamadas. Con
el tiempo supe que m�s all� de todo lo que �l me hac�a... y de todo lo que me
hac�a hacer... siempre hab�a deseado ser cojido por Mariano.
Lo cierto es que al a�o fuimos nosotros los que nos mudamos... y nunca m�s lo
volv� a ver a Mariano. Y tampoco, nunca m�s, tuve relaciones homosexuales. Fui
un chico, un adolescente y un joven absolutamente heterosexual.
Aunque debo confesarte que las mujeres me hac�an gozar mucho pero el rato la
calentura pasaba r�pidamente y quedaba con deseos de algo m�s pero no sab�a o no
quer�a admitir que era ese "algo m�s" que mi cuerpo necesitaba...
Rebeca lo interrumpi� con una gran cantidad de acusaciones entre ellas que nunca
le hab�a contado eso y que con raz�n la dejaba siempre a medio orgasmo, palabras
y dichos muy fuertes intercambiaron los dos.
Gustavo entre otras cosas le dijo que ya que hab�a empezado a exteriorizar sus
sentimientos que lo dejase terminar...y sigui� cont�ndonos cosas de su primer
encuentro homosexual.
-Es como que ese episodio de mi vida lo borr�.
De todas maneras, y muy de tanto en tanto, siempre ten�a alguna fantas�a
homosexual. Lo que no sab�a era que, en alg�n momento de mi vida, las fantas�as
iban a transformarse en algo concreto.
Esa noche me desped� de ellos y me fui, no quise seguir presenciando la
discusi�n o los reproches que mutuamenente intercambiaban Gustavo y Rebeca.
El lunes siguiente la encontr� en el liceo y no me coment� nada de como hab�a
terminado la discusi�n ni que hab�an hecho el fin de semana.
Lleg� el jueves y Rebeca me dijo que no hiciese planes para el viernes porque
ella y su marido ten�an una sorpresa para mi.
Ni idea ten�a de que se trataba, pens� que se les habr�a ocurrido algun jueguito
nuevo mientras yo disfrutaba de Rebeca y Gustavo ser�a el voyeur como siempre...
Ese viernes fui como otros tantos viernes y mientras le chupaba las tetas (cosa
que la hace delirar), lo mir� y le pidi� que me acariciara la pija. Cosa que le
hizo hacer todo el rato que yo me entreten�a con sus tetas y tambi�n mientras le
chupaba la concha.
Paulatinamente lo fue convirtiendo en el "encremador" oficial de mi verga... y
tambi�n en el encremador de su culo, y ese viernes mientras nos bes�bamos y
acarici�bamos... Gustavo tuvo por segunda vez mi pija en su boca. Sin que se lo
pidi�semos mientras Rebbeca y yo nos excit�bamos sent� algo h�medo y caliente
sobre mi glande, mir� y vi lo poco de mi verga que quedaba fuera de la boca de
Gustavo.
Ella se qued� mirando extasiada como en tan poco tiempo su marido hab�a
adquirido el arte de chupar pijas tan r�pidamente.
Mientras el segu�a sobre mi trag�ndosela hasta la garganta, Rebeca le levant� la
cola y se puso a darle unas lamidas impresioantes a su orto hasta que las
lamidas se convirtieron en metidas de dedos y finalmente agarr� el pomo de crema
y le puso una generosa cantidad en el agujero que minutos antes su lengua y sus
dedos hab�an dilatado.
Sin decir ni una plabara se acost� a mi lado, abri� las piernas levantando su
concha y le hizo se�as a Gustavo de que quer�a que el la cogiese.
Dej� mi verga muy inflamada por la acci�n de sus succiones y lamidas.
Lentamente se coloc� entre las pienras de su mujer y le fue acercando su verga
al agujero hambriento. Una vez que su pija despareci� all� dentro, ella me hizo
se�as de que me pusiese sobre �l.
Le separ� las nalgas y pude ver el agujero todo encremado y dilatado por sus
expertos dedos. No voy a negar que me excit� mucho ver ese agujero dilatado que
luchaba por cerrarse ante el m�s m�nimo roce.
Apoy� mi pija all� y cuando Gustavo la sinti� con miedo y timidez dijo:
-Ahora, quierooo probarla un poquito!!! Ella re�a no s� si de placer o de
satisfacci�n porque estaba logrando un orgasmo muy agudo porque cada vez que mi
pija trataba de abrirse camino en las entra�as de Gustavo este m�s se la
empujaba dentro de su concha y ella gem�a porque lograba una gran excitaci�n al
sentir que su marido gozaba siendo penetrado la hac�a gozar m�s intensamente a
ella.
Una vez que todo estuvo dentro de �l me empec� a mover a gran velocidad moviendo
mi verga en c�rculos dentro de su recto hasta que logr� que Gustavo emitiese
unos tremendos jadeos para luego desplomarse sobre su mujer que a esa altura ya
hab�a logrado un par de orgasmos muy convulsivos.
Mi leche empez� a salir dentro de ese apretado canal, provoc�ndole a Gustavo
otra manifestaci�n incr�ble de exclamaciones y jadeos aunque ya no ten�a m�s
leche para expulsar.
Cuando nos recuperamos del cansancio producido por tanto rato de penetraciones y
otros est�mulos Rebeca me cont� lo siguiente" -Un d�a de semana, mientras
coj�amos le dije que iba a comprar un consolador (vibrador) y comenc� a
dilatarle el culo ya que ten�a la fantas�a de verlo cogido por vos. Y que ese
pr�ximo viernes quer�a que, adem�s de encrem�rsela y manos�arsela, tambi�n te la
chupase.
Ambas cosas ocurrieron: con mucha paciencia y ternura comenc� a dilatarle el
culo todos los d�as y a veces m�s de una vez por d�a (aprovechaba la hora de la
siesta)... Unos d�a despu�s (es decir hoy viernes) te la toc�, lami�, chup� y
sabore� tu pija y cuando le empec� a encremar el culo Gustavo se di� cuenta de
que hab�a llegado el d�a que sentir�a por primera vez una verga en sus entra�as.
Gustavo tom� la palabra para contarme con satisfacci�n como lo hab�a estado
preparando Rebeca para que diese ese paso.
Lo hizo muy suavemente al comienzo... hasta que mi culo se acostumbr� a tener el
consolador adentro... y luego con el br�o con que la cojen a ella me lo fue
moviendo cada vez a m�s velocidad hasta que tuve mi primer orgasmo realmente
maravilloso con ese aparato dentro m�o.
-Unos d�as despu�s mi mujer me coment� que me prepara... porque me iba a depilar
todo el cuerpo (ya viste que no tengo mucho vello ya que soy rubio, de ojos
verdes, algo regordete y de piel muy blanca).
No pudo evitar reirse al hacerme esta descripci�n de su aspecto que yo ya
conoc�a, pero en broma se autodescribi� para seguir con su relato:
Y me depil� absolutamente TODO!! Por eso no me viste ningun pelo hasta la verga
me depil�...
Rebeca rio de satisfacci�n y de ver lo graciosa que quedaba su pija adornada por
unos huevos totalemente calvos.
Nos dormimos los tres abrazados con Rebeca en el medio, pero a la ma�ana
siguiente me despert� algo duro que pegaba en mi verga. Era la pija de Gustvo
que se hab�a despertado con un hambre tremenda.
Su mujer dorm�a placenteramente por lo cual me anim� a agarrarla y empec� a
pajearlo con su total consentimiento como pudimos nos acomodamos para hacer un
69 sin despertarla a ella de su profundo sue�o.
A Gustavo se le puso la verga dur�sima con el contacto de mis dedos en su ano y
al poco tiempo descarg� una generosa cantidas de leche que fue a dar en las
profundidades de mi garganta.
Por supuesto que con su mamada y las manipulaciones que le hizo a mi verga esta
tambien estall� en un chorro interminable de l�quido blanquecino que el trag�
con mucho placer.
Rebeca ni se enter� de lo que sucedi� entre su marido y yo porque cuando se
despert� todo hab�a pasado y yo me fui a mi casa.
En esa semana Gustavo me llam� y me dijo que nunca hubiera cre�do que yo hiciese
esas cosas, que el cre�a que yo era hetero y que por conformar a su mujer lo
dejaba a �l que me la chupase y que lo penetraba por pedido de ella pero al
sentir la regia chupada que le hab�a hecho a hurtadillas de su mujer se dio
cuenta que yo no era novato en esa lides.
Por un par de meses repet�mos las fiestas de los viernes hasta que un d�a Rebeca
me dijo que si no ten�a a algun amigo para traer porque quer�a ver como cog�an a
su marido mientras yo la cog�a a ella.
En el liceo hab�a un profesor que me atra�a mucho, era alto, con un perfil que
me hac�a recordar a las estatuas griegas y romanas que hab�a visto en Europa en
mi viaje de graduaci�n, un cabello ensortijado que me hac�a estremecer pensando
en poner mis dedos en esos rulitos tan apretados, pero era un tipo muy serio o
lo aparentaba y no me daba ninguna se�al para abordarlo o para invitarlo a mi
casa, para ver si pod�a pasar algo.
En esos d�as en que pensaba a quien llevar a realizar el pedido de Rebeca, mi
hermano Leo cruz� por mi mente pero no me anim� a decirle nada porque Rebeca al
verlo tan parecido a mi se dar�a cuenta de que era mi hermano.
Mientras yo pensaba Rebeca pas� al lado m�o moviendo su culo de una manera
impresionante, cuando sali� de la sala de profesores este me coment�:
-Quien tuviera la suerte de hacerle el culo a esta!!! Ese culo pide verga a
gritos!!! Me qued� pasmado que hiciese algun comentario sexual porque nunca lo
hab�a hecho, al menos conmigo.
-S�, est� b�rbaro! repliqu� y antes de que comentase algo m�s se me encendi� la
lamparita y mi mente trabaj� a mil por hora. Puedo matar dos p�jaros de un tiro,
ya que deseo tanto verlo desnudo, tal vez acceda...
y le propuse:
-Si vos quer�s yo lo arreglo y el viernes puede ser tuyo.
Me qued� mirando, como diciendo este me sigue la broma.
-S�, te lo puedo arreglar...
-De veras? Le cont� algo de que a ella le gustaba que el marido la viese y
alguna otra cosa m�s, el profesor me miraba como diciendo este me est�
inventando esas historias para mofarse de mi.
A la primera oportunidad le coment� a Rebeca que pod�a llevar al profesor de
biolog�a a su casa, como no le desagradaba acept�.
El profesor tuvo que suspender una clase porque los viernes �l terminaba despu�s
que nosotros y lo llevamos a su casa con la condici�n de que no quer�a sexo con
hombres porque era hetero.
Una decepci�n para mi, pero como ya ten�a expereicnas de heteros que en tr�os y
otras cosas terminan haciendo de todo no le di importancia y me prepar� para lo
que sucediese esa noche.
No creo necesario (a fin de no hacer m�s largo el relato) contar lo que ocurri�
en ese departamento desde el viernes a las 11 de la noche en que llegamos hasta
las 8 de la ma�ana en que Rom�n y yo nos fu�mos para nuestras respectivas casas.
Pero en s�ntesis, y para cuando nos fu�mos, los dos quedarons bien cojidos... y
Gustavo absolutamente "orde�ado" y con el culo enormemente dilatado por m� ya
que Rom�n solamente se saci� de hacerle el culo a Rebeca mientras miraba absorto
como Gustavo disfrutaba con mi verga totalmente enterrada en su recto.
Yo qued� totalmente desilusionado porque con lo seductor que era Rom�n al verlo
desnudarse, su cuerpo me fascibaba cada vez m�s pero al sacarse el slip vi un
peque�o manicito que no superaba al de Gustavo y al excitarse ni siquiera
adquiri� las dimensione que adquiere el de este.
Obviamente hay en Gustavo un componente homosexual que estuvo aletargado por
a�os en su mente y gracias a su mujer que lo hizo despertar, es real, existe y
que aprendi� a disfrutarlo con la ayuda de ella.
Cuando terminaron las clases dej� de verlos porque Rebeca fue transferida a otro
liceo y sus horarios no coincid�an con los m�os pero a Gustavo alguna vez en la
tarde lo visit� y le hice gozar de muchas maneras cosa que �l me retribuy�
haci�ndome una mamadas tremendas y placenteras a espaldas de su mujer.
Unos a�os despu�s lo encont�, fu�mos a tomar un caf� conversamos de muchas cosas
hasta que finalmente le pregunt�:
-Donde te gusta m�s la pija? Y la respuesta fue: en mi boca, en mis manos,
refregada por todo mi cuerpo... y naturalmente en mi culo absolutamente dilatado
ya que, por lo general, los amigos que trae Rebeca son todos pijudos.
Desde hace 2 meses m�s o menos... Rebeca trae los viernes a la noche a algunos
amigos. Siempre uno distinto que viene con otro y el �nico consuelo es que
tambi�n Rebeca tiene su culo tan dilatado como el m�o... ya que los que la cojen
a ella... tambi�n me cojen a m�.
Lo cierto y lo concreto es que desde los viernes a la noche... hasta los s�bados
a la ma�ana... dejo de ser yo... para ser una puta viciosa e insaciable y las
siguientes 3 horas me hacen su hembra. Chupones de lengua, largas mamadas de
pija, chupadas de mis tetas, manoseos descontrolados en mi culo... y 2 o 3
cojidas largas y alucinantes hasta que se deciden a vaciar su leche por primera
vez en mi culo. Luego descansamos un rato... y comenzamos la sesi�n de nuevo y
ahora mucho m�s ya que a Oscar y Enrique les encanta chup�rmela, manose�rmela y
refregarme sus pijas en la m�a.
Ahora est�n preparando una fiesta para uno de estos fines de semana... en el que
adem�s de Oscar y Enrique vendr�n otros dos machos....
-No quer�s venir? porque siempre me acuerdo que la tuya fue la primera verga que
prob�... de grande...
Me habl� tanto de ese Oscar y de ese Enrique que me entusiasm� y acept� ir un
rato a su casa.
Llegu� temprano a la cita, Rebeca estaba muy atractiva a pesar de que hac�a unos
cinco a�os que no nos ve�amos me bes� como si no hubiese pasado tanto tiempo y
como la primera vez me agarr� la verga por encima del pantal�n y me dijo ahora
vas a ver que vergas tienen mis nuevos amigos.
Gustavo se apareci� con una tanga roja y se mir� al espejo.
-Me veo como una hembra... y estoy deseando que me llenen de carne y leche por
todos lados..
Realmente Enrique ten�a una verga fabulosa la cual me saci� completamente, chup�
y lam� todo lo que pude mientras ve�a como Oscar penetraba a Rebeca con un
instrumento tan grande como el suyo.
Qued� asombrado que de ver que en cinco a�os el culo de Gustavo estuviese tan
dilatado como para recibir la verga de Enrique y la m�a porque al rato me pidi�
que yo tambi�n lo penetrase.
Fue una sensaci�n de lo m�s excitante sentir mi verga apretada contra la pija
dura y caliente de Enrique abri�ndose paso en el recto de Gustavo.
Rebeca alucinada no pod�a creer que su marido tuviese tanta elasticidad como
para recibir a dos visitantes al mismo tiempo y se puso a cabalgar a Oscar a
toda velocidad hasta lograr una interminable cantidad de convulsiones y jadeos
los cuales no cesaron hasta que su orgasmo lleg� a su fin.
Si alguien tuvo alguna experiencia similar me gustar�a que me la comentara para
cambiar impresiones y tal vez repetirla...
OMAR
Espero como siempre comentarios en
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Relato: Gustavo, la profesora de ingles, yo... y los otros
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