Esclavo
Para los que lean esta historia, es ver�dica. Solo cambi� los
nombres y los lugares para que no se sepan quienes son sus protagonistas.
Hace poco vino de visita a mi pa�s un chico que conoc� en uno
de mis viajes. Dar�o, de 22 a�os, tiene un buen cuerpo, trigue�o, totalmente
lampi�o, m�sculos marcados y como me gustan a m�, con un culito bien puesto. Lo
conoc� en una discoteca, pasamos una de esas noches fenomenales y luego vino de
visita a mi pa�s por una semana.
Apenas lleg� lo llev� a la cama. La mama verga con unas ganas
que da gusto sentir su lengua pasar por mis huevos y mi tronco, es un mamador de
primera. Yo lo puse a mamar en la sala de mi apartamento, viendo la ciudad desde
el piso 18 a trav�s de mis ventanales. El arrodillado y yo parado, viendo como
se tragaba mis 7 pulgadas y media lentamente, a veces con arcadas pero siempre
hacia adentro. Al rato ya no aguant� m�s y me vine. Le agarr� la nuca con fuerza
mientras los chorros de leche ca�an directamente en su boca.
"Tr�gatelo perra, tr�gate mi leche" y �l, sumiso, obedeci�.
M�s tarde salimos a un bar local. Ah�, luego de un par de
tragos, nos encontramos con Evelio, un polic�a de unos 35 a�os con un cuerpo
espectacular, velludo y un poquito de panza que no se le ve nada mal. Vi como
Evelio lujuriaba las nalgas de Dar�o y al rato lo invit� a que nos acompa�ara a
mi casa.
Ah�, sin mucha demora, lo pusimos en 4 sobre la cama y
tomamos turnos lami�ndole la raja del culo, mordi�ndole salvajemente las nalgas
y haci�ndolo mamarnos la verga. �l solo se quejaba por lo bajo pero ped�a m�s y
m�s.
Yo me lubriqu� los dedos y comenc� a meterle dos de una sola
vez en el culo. "Como lo tiene el cabr�n, esta abierto como una flor" coment�
Evelio. Inmediatamente �l le meti� otros dos dedos, junto a los m�os. Dar�o hizo
un gesto de dolor pero lo sostuve con fuerza. "qu�date quieto hijueputa, que te
voy a abrir bien". Le met�a y sacaba los dedos y ve�a como su ano rosadito y
prieto a la vez se tragaba dos dedos m�os y 3 de Evelio, forz�ndolo a abrirse
cada vez m�s.
Evelio se puso atr�s de �l y comenz� a penetrarlo con fuerza,
mientras le halaba el cabello hacia atr�s. Al ver yo la cara de sufrimiento de
Dar�o me acerqu� y le puse a mamarme de nuevo, le escup� en todo el ojo del culo
y me puse cerca para ver como la pinga de mi amigo lo taladraba, haciendo que su
culo se retrajera con cada embestida.
Evelio se quit� el cond�n, lleno de mierda y sangre, y le
puso la tranca en la boca para venirse encima de su cara. Dar�o solo se quejaba
por lo bajo, tratando de zafarse de mis manos, que lo ten�an bien agarrado por
la cara.
Eso fue a los dos d�as de estar ah�. Espero que quieran saber
que le hicimos antes que se regresara a su pa�s y por que creo que no va a
visitarme m�s.
Continuar�